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Details

Institution/Hochschule: Universität des Saarlandes
Tags: Cultos
Kategorie: Hausarbeit
Jahr: 2005
Seiten: 19
Note: 1.7
Literaturverzeichnis: ~ 11  Einträge
Sprache: Spanisch
Dateigröße: 191 KB
Archivnummer: V41083
ISBN (E-Book): 978-3-638-39430-7

Textauszug (computergeneriert)

Cultos religiosos de los mayas y aztecas:
los sacrificios humanos

von: Sarah Paiva Pato

 


Índice

1. Introducción 1

2. La mitología en la religión azteca 2

2.1. Los sacrificios humanos entre los aztecas 3
2.2. Sangre para los dioses 4

3. El mundo maya y sus sacrificios rituales 8

4. El viaje de las almas después de la muerte 11

5. El día de los muertos 13

5.1. Día de todos los Santos (1 de Noviembre) 14
5.2. Día de los Muertos (2 de Noviembre) 14

6. Conclusión final 15

Biliografía 1



 


1. Introducción

El día 7 de noviembre de 1519 el primer barco de los conquistadores españoles abordó por primera vez en la capital azteca de Tenochtitlán, que había sido construida en el año 1325 después de Cristo. Hernán Cortés y su tripulación se quedaron totalmente asombrados del mundo que se les abría ante sus ojos: maravillosas ciudades, templos y palacios. Aquellos palacios hechos de piedra eran los testimonios de una avanzada cultura de más de 3000 años. Dicha cultura se desarrolló de forma totalmente aislada; empezó con los olmecas y siguió desarrollándose con la intervención de los zapotecas, los mayas y los toltecas. El punto más trágico de los acontecimientos fue que los conquistadores, a pesar de la gran admiración que al principio sentían acabarían por destruir la región y la cultura a través de guerras y epidemias.

Pero como todas las culturas, también la precolombina se hundió dejando huellas. Numerosos descubrimientos y testimonios legan sobre el pasado maya y azteca y presentan un monumento conmemorativo para la historia. Dejando bien claro que esas dos culturas tenían una actitud y opinión totalmente diferente a cerca del mundo y del papel de cada ser humano, como existe hoy en día. Solamente esa razón despierta la curiosidad de muchos. Lo desconocido siempre provoca fascinación. Pero lo más difícil es comprender el principal elemento de esas culturas que para nuestras ideas no parece humano: el culto a los muertos que los pueblos mesoamericanos, en especial los mayas y los aztecas seguían. Ya que la muerte en nuestra sociedad es un tabú que se pretende ocultar, es normal que tengamos problemas en aceptar el culto de esas religiones.

Principalmente quiero realizar este trabajo sobre este tema y así caracterizarlo más profundamente.
En la elección de bibliografía encontré diferentes fuentes, cuales quiero emplear; por una parte obras que nos hablan sobre la existencia del culto a los muertos y que nos comunican que ese culto es elemento de aquella cultura. Por otra parte los críticos que ponen este tema muy en duda. Intentaré dar una vista general detallada de las dos partes.

2. La mitología en la religión azteca

Para aproximarse al tema del culto a los muertos, tendríamos que familiarizarnos primero con la mitología de la religión azteca.

Ellos se imaginaban que existía un hermafrodita en el decimotercero cielo, llamado Ometeotl el creador. Este tenía cuatro descendientes: primero el rojo, después el Tezcatlipoca negro, le seguía Quetzalcoátl (también conocido como la serpiente emplumada) de tercero y Huitzilopchtli, el dios de la tribu azteca, como último. Sus deberes eran la creación de la real vida material.

En la historia de la tribu el principal papel es representado por el Tezcatlipoca negro y Quetzalcoátl. Los dos son enemigos y amigos por turno. Juntos crearon el cielo y la tierra. Según el mito de la creación los dos hermanos destruyen al monstruo grande de la tierra, llamado Tlatlecuhtli (señor de la tierra). Eso lo consiguen transformándose en serpientes gigantes. A lo cual la parte superior del monstruo se convierte en un elemento de la tierra, mientras que la parte inferior que había sido lanzada en dirección al cielo, se convierte en las partes del cielo que lo componen. Por la muerte de los otros dioses se genera una indignación inmensa. Para tranquilizar y consolar a la tierra maltratada, los otros dioses disponen que su cuerpo sea el origen de todas las plantas que son necesarias para el hombre y su supervivencia. Del cuerpo de Tlatlecuhtlis brotan desde entonces hierbas, árboles, agua, etc., todo lo esencial para la supervivencia humana. Según el mito todavía hoy se escucha gritar a la diosa de la tierra por la noche. Chillando reclama sangre y sacrificios humanos, ya que son la única manera de apaciguarla, y que en el futuro deje crecer los frutos y las plantas para las personas.

Quetzalcoátl también participó de manera decisiva en la creación del hombre, en la cual roba el famoso hueso de piedra preciosa del reino de los muertos (Mictlan). El reino de los muertos en parte está compuesto por partes femeninas y en parte por partes masculinas. Del polvo del hueso robado las personas fueron resucitadas a la vida por medio de la sangre divina.

A causa del mito de la creación las personas se encuentran en deuda de sangre con los dioses. También la creación del Sol y la Luna fue llevada a cabo mediante el sacrificio de los dioses. Quetzalcoátl y Tezcatlipocal subieron al cielo y allí quedaron paralizados como cuerpos celestes, porque ellos como Sol y Luna sólo podían ponerse en movimiento por medio de la sangre de los otros dioses. Tan pronto éstos entregasen su corazón, los hermanos comenzaban su curso. Desde entonces las personas lo veían como su deber de ofrecer sangre a los dioses para mantener la dinámica de los cuerpos celestes

2.1. Los sacrificios humanos entre los aztecas

[...]

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