Ciberbullying y sus causas


Ensayo, 2022

21 Páginas, Calificación: 100


Extracto

Resumen

El ciberbullying es una nueva forma de violencia psicológica que se ha introducido a la sociedad desde el comienzo de la era digital. Es decir, entre más usuarios se unen al ciberespacio, mayores son las probabilidades de que alguien sufra ciberacoso. Y esta violencia que se hace presente principalmente en adolescentes es de la cual se estará hablando en el presente apartado. Pues el ciberbullying procedente del concepto bullying es un tema del cual cada vez es más necesario enterarse para intentar tomar las medidas necesarias para disiparlo. Porque, aunque la tecnología no es algo que se vaya expandiendo de la noche a la mañana, la realidad es que con el paso de los años cada vez es mayor la gente que se une al ciberespacio. Pero, sin embargo, lo hacen sin ser conscientes de los grandes daños psicológicos que podrían causar a terceros en caso de darle un mal uso a dicho instrumento como el internet, creado para buscar mejorar la comodidad de las personar, en este caso, la comunicación.

Palabras clave: Ciberbullying, Redes sociales, Acoso escolar.

Summary

Cyberbullying is a new form of psychological violence that has been introduced into society since the beginning of the digital age. That is, the more users join cyberspace, the greater the chances that someone will suffer cyberbullying. And this violence that is present mainly in adolescents is what will be discussed in this section. Well, cyberbullying from the bullying concept is an issue that is increasingly necessary to find out in order to try to take the necessary measures to dispel it. Because, although technology is not something that expands overnight, the reality is that as the years go by, more and more people join cyberspace. But, nevertheless, they do it without being aware of the great psychological damage that could be caused to third parties in the event of misusing said instrument such as the internet, created to seek to improve the comfort of people, in this case, communication.

Keywords: Cyberbullying, Social networks, Bullying.

Ciberbullying

Conforme pasan los años, el uso de la tecnología cada vez es más evidente, abriéndose un nuevo modo de ataque internauta en la era de la comunicación, conociéndose a este fenómeno como ciberbullying o ciberacoso. El ciber acoso se basa en amenazar e intimidar mediante diversas redes sociales en teléfonos y computadoras a un alumno. Al igual que el bullying original, la práctica del ciberbullying provoca que los alumnos que sean víctimas de este se conviertan en agresores, siendo víctimas y agresores a la vez. Esta situación se ha visto en ascenso durante los últimos años (Asunción, 2021).

El ciberbullying se define como una agresión por medio de dispositivos electrónicos, puede ser verbal, emocional o social. A inicios del siglo XXl empezó la investigación del ciberbullying en los Estados Unidos al igual que en Europa, como se expresa a continuación:

“El ciberbullying entre adolescentes es una práctica que ha sido introducida como un problema novedoso en los campos de salud y educación. La bibliografía lo suele definir como una agresión intencional (ya sea verbal, emocional o social), por parte de una persona o grupo, a través de dispositivos electrónicos y de forma repetitiva a lo largo del tiempo, a otra persona que no puede defenderse fácilmente. Esta definición es una adaptación a espacios virtuales del concepto de bullying escolar, tomada a principios del siglo XXI cuando comienza a investigarse el ciberbullying en Estados Unidos y Europa. Sin embargo, diferentes investigadores consideran que esta definición es inacabada o inconsistente con las características del espacio virtual, y que es necesario centrarse en cómo las tecnologías de información y comunicación (TICs) modifican los modos de conceptualizar las agresiones entre adolescentes” (Moretti, Herkovits, 2021, p.2).

En la actualidad, a diferencia de los tiempos pasados, la mayoría del entretenimiento, actividades y contenido visto por adolescentes se encuentra en línea, y con la llegada de la pandemia esto se intensificó aún más. Sin embargo, de igual manera se intensificó el estrés y presión en los jóvenes lo cual puede llegar a generar que estos presenten y desarrollen comportamientos agresivos y sobreprotectores; manifestándolo en sus interacciones en línea (Castro y Díaz, 2022).

Pues, actualmente podemos ver padres que, en lugar de tratar de calmar a sus hijos pequeños con algún juguete, una canción o meciéndolos de un lado a otro, deciden darles un celular con videos para niños de YouTube. Esta acción no hace más que malacostumbrar a los pequeños a usar el celular desde muy temprana edad. Algo que en ese momento parece una solución fácil, efectiva y rápida se vuelve un serio problema de adicción en el futuro y con este problema de adicción se expone a la criatura a un nuevo entorno un tanto peligroso e incierto, como a continuación se explica:

“Existe relación directa y significativa entre la adicción a las redes sociales y el cyberbullying en adolescentes de instituciones educativas en Comas, lo que asegura que el crecimiento de la exposición a las redes sociales aumenta las probabilidades de que las adolescentes sean víctimas de intimidación mediante las plataformas digitales de socialización y esto puede mermar en el estado emocional de la agredida.” (De la Cruz y Sevillano, 2022, p. 37).

Para poder fomentar el respeto en el ciberespacio, es fundamental que desde que somos educados en casa nos vayan dando noción de lo que es correcto hacer y lo que no tanto en la vida real, como en el ciberespacio, pues se dice que:

“Los hijos requieren de la ayuda de sus padres, puesto que, los primeros necesitan a los segundos para su conservación, cuidado, apoyo, aprendizaje a través de la ejemplificación de todas las actividades realizadas por los mismos. Así mismo, también afirma que la familia se puede interpretar como la primera sociedad en la que se desarrollan los adolescentes” (Rojas, 2022, p. 33).

Según la investigación realizada por Cuesta, Muñoz e Izquierdo (2018) el uso de las TIC que ha influido enormemente en el desarrollo del cyberbullying, cada vez es mayor en la sociedad española que en la francesa, pues mencionar que: “Las principales diferencias entre la sociedad francesa y española radican en el número de individuos implicados en situaciones de acoso a través de las TIC, siendo éste notablemente superior en la sociedad española” (p. 186).

Los celulares se han vuelto un factor importante en nuestra sociedad actual, ya que estos son prácticamente imprescindibles para nuestras actividades diarias, ya sea en el trabajo o estudios, siendo principalmente populares entre los jóvenes, quienes son los que más uso les dan a estos. Sin embargo, los celulares como cualquier tecnología pueden ser usados para cosas buenas y malas según el usuario que los emplee; como menciona Amao (2022) “el celular con acceso a internet resulta ser un medio muy eficaz para la interrelación con amistades entre los adolescentes, pero en ocasiones se hace un uso inapropiado de este medio, siendo utilizados para ofender, molestar, agredir o perjudicar a otras personas” (p. 1).

La prevención o intervención en situaciones de ciberacoso debe ir más allá de la información y/o educación sobre situaciones de riesgo, hábitos de uso de nuevas tecnologías y buenas prácticas o una gestión adecuada de las respuestas ante situaciones de acoso. Por lo que, cada vez es más necesario informarse sobre cómo deberíamos actuar ante situaciones de ciberacoso que atenten contra nuestra estabilidad emocional, orillando a las nuevas generaciones a tomar medidas para informar a las nuevas generaciones sobre el correcto uso de TIC (Avilés, 2013).

El ciberbullying es el acoso que se da por medios de comunicación electrónica, generalmente se da por medio de Internet esta clase de acoso. El ciber acoso es una continuación del acoso escolar o bullying, este mismo se da cuando uno o varios agresores de manera intencional “molestan” constantemente a una o más víctimas con ataques repetitivos y constantes, el ciberbullying es lo mismo, pero se utilizan medios digitales. Los medios más comunes por los que se da el acoso virtual son el chat, mensajería, correo electrónico, las redes sociales (Facebook, Twitter, Instagram, entre otras), situando a la víctima en un estado de indefensión (Neyra, 2021).

A continuación, observaremos un método para identificar las características del ciberbullying por medio de un procedimiento:

“ En la primera fase se determinaron las características básicas del ciberbullying, a partir de las cuales se desarrolló el plan de prueba. La segunda fase consistió en el diseño de la prueba, para lo cual se elaboró un primer instrumento. En la tercera fase el instrumento o prueba se sometió a evaluación por parte de siete jueces expertos; a partir de dicha revisión, se identificaron algunos errores e inconsistencias y se realizaron los ajustes pertinentes para realizar el pilotaje. El instrumento corregido, fue aplicado a una muestra de 299 estudiantes. En la quinta fase se realizaron los análisis estadísticos y psicométricos en cinco aspectos: análisis descriptivos, análisis de consistencia interna, validez de contenido, validez de constructo y ajuste de los ítems al modelo ” (Baquero y Avendaño, 2015, p. 218).

Según el estudio sobre Propiedades psicométricas en diversos cuestionarios aplicados a jóvenes que han sido víctimas de ciberbullying, muchos de estos cuestionarios no logran dar una respuesta concisa a las diversas dudas que se tienen sobre este tema, por ende, no se puede actuar de una forma adecuada para poder tratar los daños psicológicos de las víctimas, como se puede visualizar a continuación:

“Son escasos los instrumentos con sólidas propiedades psicométricas para evaluar la cibervictimización y la ciberagresión, principalmente en los países de habla hispana. El Cuestionario de Ciberbullying de Calvete es uno de los pocos que ha mostrado buenas propiedades para evaluarlas, en muestras de adolescentes de España y México.” (Resett y Gámez, 2018, p. 7).

En el ciberbullying existe una clasificación, o diferentes roles de los posibles participantes del acto: ciber victimización, esta es la persona a la cual es dirigido el acoso, hostigamiento o daño, es básicamente el rol de la víctima en las redes sociales. El ciber agresor, es donde una o varias personas cometen las agresiones creando en la víctima la minusvalía. Ciber agresor es el nombre que se la da a la persona que tiene como objetivo causarle daño a otra persona usando como herramienta las redes sociales. El ciber observador son aquellas personas que solo son testigos u observadores de las conductas agresivas, aun siendo conocidos de las víctimas. Por último, la ciber victimización–agresiva sigue un rol que mezcla a la víctima y al agresor, pues sufrieron agresiones, pero al mismo tiempo realizan el acoso hacia otras personas (Vilela, 2022).

Los acosadores y acosados muestran más perfiles públicos en su navegación por Internet: afirman compartir más información personal, como fotos personales e imágenes de amigos y familiares. Estos jóvenes tienden a contar más de sus asuntos privados a extraños, a quienes agregan a su red personal, y se encuentran con extraños a un ritmo aún mayor que los no acosadores (Sabater y López, 2015).

Dentro de lo que es el ciberbullying, el agresor y la víctima no tienen por qué ser compañeros de clase, ir en la misma institución, ser vecinos del barrio o verse en el parque de vez en cuando. Si no que, puede ser cualquier persona que tenga acceso a internet o que pueda entrar a las diferentes plataformas de comunicación. El agresor puede ser todo lo contrario a lo que pensarías, no tiene por qué ser más grande, ni fuerte que la víctima, ni siquiera tiene que ser valiente o contar con la ayuda de un grupo o terceros. Teniendo en cuenta todo esto, y sabiendo que son tan pocas las condiciones que se exigen a las partes intervinientes, las posibles combinaciones de victima–agresor son enormes. (López y Hanns, 2014).

El ciberbullying es el medio por el cual se expresan cambios negativos del agresor al medio que le rodea, sin embargo, no se deben de tolerar dichas conductas ni mucho menos normalizarlas. En este sentido, se destacaría lo siguiente:

“ El ciberacoso no es más que una expresión del cambio negativo que está viviendo la sociedad, y hay que considerar que no se puede ser diferente ante este lamentable hecho y se debe denunciar cualquier acto de esta índole. Se determina que es necesario fomentar una cultura de respeto en el uso de las nuevas tecnologías y darles el uso correcto para poder sacar todos los beneficios que pueden ofrecer ” (Ochoa, Hernández y Maldonado, 2022, p.16).

Las personas que han sufrido este tipo de acoso han pasado por un entorno violento y traumático, el cual no tiene un tiempo estimado ya que el agresor es el que decide cuanto atormentara a su víctima, estas son algunas de las consecuencias de las víctimas que nos muestra Vera (2022) “se observa sufrimiento, inseguridad, ansiedad anticipatoria, estrés y sintomatología depresiva. A mediano o largo plazo las víctimas suelen desarrollar resignación, aislamiento de su círculo cercano, hipersensibilidad, desesperanza, un estado perenne de indefensión, culpa, vergüenza e inferioridad” (p. 10).

Se ha observado en diversos artículos que varios autores coinciden que la violencia ocurre desde el uso de dispositivos móviles donde básicamente se efectúa el bullying virtual o como oficialmente se le suele llamar: Ciberbullying. Es un tema que solo afecta a la víctima mentalmente y no físicamente, como menciona el autor Veramendi (2021) en el siguiente concepto que todo el mundo debería tomar en cuenta, diciendo que "la violencia virtual no impacta en el físico de las víctimas, pero si lo hace fuertemente en la parte psicológica de las personas, provocando depresión, ansiedad, y creando dificultades para desenvolverse en el ámbito social" (p. 40.).

Por lo tanto, se debe reconocer que nuevas formas de agresión se han reflejado en el mundo debido a los avances tecnológicos. Pues, aunque estos avances hayan hecho posible actualmente la comunicación instantánea, donde además los niños son expuestos sin límites a este mundo digital. Estas ideas se ven reflejadas en las costumbres que van en sintonía con los avances científicos y tecnológicos de la humanidad. Sin embargo, no todo el mundo puede ir al mismo ritmo, sobre todo en los países latinos que son los últimos en saber sobre los avances tecnológicos. Pues, como menciona Castro (2013) el “internet crece rápidamente en aquellos países que disfrutaron de la anterior revolución tecnológica y les proporcionó la infraestructura necesaria” (p. 51).

Con anterioridad a nivel nacional, gracias al Ministerio de Educación a través de unos reportes sobre la violencia escolar, el Perú hizo mención que en la época actual es más común de lo normal el acoso por redes, teniendo un número de 341 denuncias por el motivo de acoso por redes que fue realizado durante la pandemia del Covid-19 o SARS-CoV-2, en el cual se dice que un porcentaje de los casos es de acoso a través de redes, de igual manera otra fundación hizo llegar la siguiente información:

La Dirección Regional de Educación del Callao explicó que diariamente están luchando contra el ciberbullying debido a que este sector ocupa el primer lugar con 9,143 denuncias reportadas de violencia escolar, en donde están tomando medidas preventivas en las 2 instituciones educativas a su cargo como protección a sus estudiantes en donde fomentan la comunicación para aquellos que actualmente están sufriendo de ciberbullying.” (Aldana y Navarro, 2022, p. 1).

Es evidente el contacto cada vez más excesivo de los aparatos electrónicos por parte de los adolescentes debido al internet, causando que se distancien cada vez más del mundo real. Pues siempre tienen la necesidad de utilizar aparatos electrónicos para conversar a través de las redes sociales, lo que los hace propensos a ser víctimas de acoso por internet. Por ello, es concerniente saber por qué el acoso por internet ha crecido exponencialmente y así reflexionar sobre las posibles soluciones a los problemas futuros del acoso por internet para poder minimizar el impacto causado psicológicamente a los adolescentes. Esta investigación se desarrolla basada en varias fuentes y estudios relacionados con el ciberbullying, permitiendo conocer las redes más utilizadas para efectuar el acoso por las redes sociales (Rincón y Ávila, 2022).

El bullying y el ciberbullying son problemas que se generan desde edades tempranas en ámbitos escolares ya sean públicas y privadas, este problema se viene dando en aumento y empieza a volverse común, como lo comentan en el siguiente texto:

“Las conductas de bullying como de ciberbullying se presentan en edades tempranas y de un modo extendido en escuelas de nuestro medio, sin diferenciar el tipo de gestión pública o privada. Considerando las graves consecuencias que implica para los adolescentes participar en situaciones de violencia entre iguales”. (Cardozo, Dubini y Lorenzino, 2017, p.108).

El ciberbullying y el ciberacoso son temas serios los cuales son importantes que se empiecen a tratar empezando por las escuelas, el uso de las TIC es muy beneficioso hoy en día al igual que peligroso como lo menciona Rodríguez y Rivadulla (2018): “Consideramos que es importante educar y sensibilizar a la sociedad en general acerca del tema del acoso y ciberacoso, siendo necesario continuar formando e informando de los beneficios de las TIC, así como de los riesgos que conlleva” (p. 7-8).

En los últimos años la tecnología ha tenido un crecimiento abismal, en su mayoría han sido unos avances positivos y útiles que han conformado toda una cultura en el internet que está conformada por todas las personas que interactúan entre sí con los mismos gustos y temas de conversación, todo esto gracias a los dispositivos inteligentes. Yéndonos por el lado de la educación, estas tecnologías nos han demostrado nuevas formas de comunicarnos y aprender que son muy sencillas. Pero no todo es color de rosas, al pasar todo lo bueno al ámbito tecnológico, como consecuencia, también se han transformado las diferentes formas de molestar y agredirse entre alumnos. Todas estas acciones intimidantes ponen en riesgo la integridad psicológica de los alumnos que usan estas herramientas para trabajar en sus estudios (Asunción, 2021).

Como anteriormente se ha mencionado, el inevitable uso de la tecnología que ha inundado al mundo, no deja ni a los jóvenes exentos de problemas con el ciberespacio, evolucionando los problemas de bullying en el entorno virtual que ahora converge a la escuela. Pues como nos expresan Serrano, Morales y Mendoza (2021) “aunque el ciberbullying ocurre en el ambiente virtual, suele dirigirse a personas que conocen por su contexto escolar, de tal suerte que es más fácil vulnerar a alguien cuya susceptibilidad se conoce cómo herir.” (p. 2).

Aunque estemos en la era digital, los alumnos nunca pasan a segundo plano, es decir, los alumnos son el centro de la educación. Por lo tanto, se debe compensar el tiempo que ahora se dedica a la tecnología, aprovechando las herramientas tecnológicas en el quehacer de la sociedad, para que los alumnos sepan cómo utilizarlas sin hacer daños a terceros, como suele suceder en el ciberbullying. Este aprovechamiento de las herramientas informáticas que hoy en día vemos en todos lados, se ve reflejado en la gran cantidad de actividades didácticas digitales que ahora se pueden implementar en las clases. Y, por ende, hacerlas más dinámicas e interesantes para las nuevas generaciones que cada vez es más imposible que no reconozcan el internet o el ciberespacio, como el uso de las redes sociales (Peralta, 2022).

Los ataques por internet han llegado a dígitos de 1,6% en las escuelas estatales y 2,9% en las escuelas privadas. Frecuentemente el acosador y la victima eran compañeros en la escuela o se relacionaban físicamente. Por esta razón se ocasionan situaciones donde los agredidos no pueden llegar a reaccionar, poniéndolos en una posición vulnerable sin la capacidad de defenderse (Amemiya, et al, 2013).

El ciberbullying en adolescentes dentro de las escuelas secundarias (en especial en segundo grado) es posible debido al uso tan desmedido que se tienen de las tecnologías de información y comunicación, a los servicios de mensajería instantánea y a las redes sociales. Partiendo del uso desproporcionado y mal empleado de los mismos medios, pues por sí solo, dichos medios son solo herramientas que permiten la comunicación. Dentro de los medios que se usan para ejercer el ciber acoso, se envían fotomontajes, videos, dibujos obscenos y emoticones, e incluso suele haber llamadas de amenaza. El ciberbullying se disparó gracias a dos factores los cuales siguen en constante crecimiento en medios de comunicación e internet, debido a su uso desmedido y descontrolado, partiendo del hecho de que los padres de familia y/o tutores son los que deben de verificar los contenidos que consume el menor en internet (Huanto, 2022).

De acuerdo con la autora Jeysira Jacqueline Dorantes Carrión, sobre el acoso escolar, este mismo es silenciado o se habla poco de ello, según datos de la estadística realizada por la UNAM (Universidad Nacional Autónoma de México), se estima que 7 de cada 10 niños han sufrido acoso escolar, a su vez Carlos Fuentes Urrutia, presidente de la Comisión de Gobernación del Congreso Local, explico que México tiene el primer lugar en agresiones escolares (Dorantes, 2016).

El bullying o ciberbullying es producto de una mala educación, dejando de lado la educación que se imparte en la escuela que es de tipo académico, nos referimos en realidad a la educación de tipo moral que se imparte desde casa. Con ello, aclarando cuan influyente es la familia en la conducta agresiva del individuo, destacando por ello en la violencia cibernética lo siguiente:

“La pervivencia de la familia a lo largo de los años se ha visto favorecida debido a que ésta cumple importantes funciones para el desarrollo de los individuos. Por un lado, asume funciones internas como la protección biológica, psicológica y social, y, por otro lado, se encarga de transmisión de valores culturales facilitando la socialización de sus miembros” (Palacios et al., 2013, p. 162).

En lo que respecta a una prueba que fue realizada a un total de 3026 sujetos, en un lugar llamado Vasco. Todos los sujetos de prueba se les fue divididos equitativamente con un año de diferencia entre varias edades, en un rango de edad de entre los 12 y 18 años, como lo visualiza el siguiente autor:

Test de Ciberbullying. Instrumento estandarizado con garantías de fiabilidad y validez que evalúa 15 conductas de ciberbullying. Contiene 45 ítems, agrupados en torno al rol que se desempeña en la situación de acoso: víctima, perpetrador y observador. Los participantes informan de la frecuencia con la que han sufrido, ejercido o visto en el último año las 15 conductas de ciberbullying” (Garaigordobil, 2015, p. 1070).

Dentro del articulo estrategias de formación de docente para la prevención del ciberbullying, nos narra que el acoso escolar que se da por medios de comunicación va en aumento, debido al mal uso que dan los alumnos a las tecnologías de comunicación. Según los datos que Cristancho y Niño (2020) recabaron, se dice que “respecto al manejo de las redes sociales, 7 de los profesores afirman que a veces los alumnos hacen un uso inadecuado de ellas” (p. 119.)

Las redes sociales se han vuelto muy sociales, válgase la redundancia. No falta quien haga saber a todo el mundo lo que comió esa tarde, como a continuación se describe:

En general, todos los perfiles tienen una comunicación personal muy intensa por el móvil. Comparten en mayor medida su información personal, sobre todo, sus problemas personales, su estado de ánimo, sus fotos personales en postura sexy, sus expectativas personales, lo que quieren a sus amigos/as y la información sobre sus ligues. Incluso, comunican sus datos personales con mayor frecuencia que los alumnos/as que no se ven afectados por el acoso activo o pasivo” (Sabater y López, 2015, p. 17).

Las investigaciones en relación al ciberbullying están en su mayoría enfocadas en una muestra que ronda mayormente en las edades de la adolescencia. Sin embargo, es evidente la falta de investigación sobre el ciberbullying en las edades posteriores a la adolescencia, es decir, los universitarios. Pues se ha demostrado que los estudiantes que sufrieron ciberacoso durante secundaria y bachillerato son más propensos a ser víctimas cuando ingresan a la universidad. Por lo que, en la universidad también se debería tratar el ciberbullying, por medio de conferencias que ayuden a los estudiantes a identificar situaciones de violencia virtual y actuar de manera correcta al defenderse. Con el fin de no estallar en un cúmulo de emociones negativas que una ciber víctima comprime durante el acoso del ciber agresor (Redondo, et al, 2017).

[...]

Final del extracto de 21 páginas

Detalles

Título
Ciberbullying y sus causas
Universidad
Instituto Tecnológico Superior de Tierra Blanca  (Tecnológico Nacional de México Campus Tierra Blanca)
Curso
Tiempo completo
Calificación
100
Autor
Año
2022
Páginas
21
No. de catálogo
V1309635
ISBN (Libro)
9783346783585
Idioma
Español
Palabras clave
Ciberbullying, Redes sociales, Acoso escolar.
Citar trabajo
Diana Laura Sandoval González (Autor), 2022, Ciberbullying y sus causas, Múnich, GRIN Verlag, https://www.grin.com/document/1309635

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