Economía Política de la Industria Petrolera en Venezuela


Estudio Científico, 2008
53 Páginas, Calificación: "-"

Extracto

Índice

1 Introducción

2 Antecedentes
2.1 Breve historia de los inicios del petróleo en Venezuela
2.2 Inicios del comercio petrolero: Venezuela antes los ojos del mundo

3 TRÁNSITO DEL SISTEMA ECONÓMICO 1876 – 1929
3.1 Del sistema económico agropecuario a la economía petrolera
3.2 Colonialismo Informal
3.3 La industria petrolera: inicios del capitalismo rentístico
3.4 Estructura política en el sistema económico semifeudal
3.5 Formación y consolidación de la burquesía comercial
3.6 Movimiento nacionalista y la estrategia de dominación capitalista

4 Sistema de concesiones en Venezuela
4.1 Plataforma legal
4.2 Concesiones en Venezuela: Nueva forma de economía neocolonial
4.3 Sistema de concesiones en Venezuela: Legalidad vs Legitimidad
4.4 Inicios del sistema concesionario en Venezuela

5 Conclusión

6 Referencia bibliográfica

1 Introducción

El petróleo, durante el siglo XX, ha sido en gran parte, el motor principal de la expansión del sistema capitalista, en forma globalizada como hoy lo conocemos. A diferencia de otras fuentes de energía derivadas de recursos naturales como el carbón, el petróleo ha permitido realizar la movilidad sin restricciones, dada su alta capacidad de generación energética. Esta movilidad hizo posible que el desarrollo industrial se expandiera de forma heterogénea, ubicándose en sectores estratégicos, ricos en materias primas; que el comercio global y las comunicaciones alcanzarían niveles nunca antes vistos, que las áreas de inversión y recuperación de capital se expandieran a gran escala. Los derivados de este recurso han formado el sistema económico de los países desarrollados, los cuales han construido su poderío económico sobre la movilidad, mecanización de las fuerzas productivas, sobre los materiales de sustitución y las industrias petroquímicas, sobre la especulación del oro negro y el culto del automóvil.

La historia del petróleo y su influencia sobre el desarrollo de la sociedad revela las ambiciones de riqueza y poder de las transnacionales. En este estudio plantearemos la delimitación cronológica del proceso industrial petrolero en Venezuela enmarcado en el contexto internacional, en diferentes etapas que conducen a la crisis de los años sesenta. De este mismo modo, se resalta, con una visión más amplia y ajustada a un método de seguimiento y evaluación de las acciones políticas externas e internas que generaron la polarización ideológica y la fuga de capitales en el desarrollo histórico de la nación, el hecho que el curso histórico venezolano haya estado estrechamente relacionado con la evolución que ha tenido la dependencia estructural con respecto a los sucesivos centros de dominación imperial: primeramente del imperio hispánico (fase del capitalismo mercantilista); una vez lograda la emancipación política de España, la dependencia semicolonial del imperialismo británico (fase del capitalismo premonopolista); y en la actualidad, la dependencia neocolonial del imperialismo norteamericano (fase del capitalismo transnacional monopolista).

La primera etapa de la era del petróleo global se inicia en 1859, año en el que E. L. Drake perfora el primer pozo petrolífero en Estados Unidos[1]. Este hecho marca el inicio cronológico de las futuras constelaciones de intereses geopolíticos del siglo XX. En dicha época se inició la formación y confrontación de los centros hegemónicos, basados en la industria petrolera; entre Estados Unidos de América, Japón y Rusia, conduciendo igualmente, a la creación de las compañías transnacionales más importantes, las cuales se expandirían rápidamente en todo el globo, en la búsqueda del control y monopolización del mercado energético internacional, como la Standard Oil, liderada por el magnate norteamericano John D. Rockefeller, la holandesa Royal Dutch-Shell y la Gulf entre otras. Fue de este modo que las primeras terribles luchas por el control de los mercados internacionales se desencadenaron, en la búsqueda de yacimientos petrolíferos en México, Venezuela, en la antigua Persia e Indonesia. De esta forma la intensidad de la geopolítica mundial sufrió un cambio radical, equivalente al de la época colonial, librándose guerras por el dominio de los yacimientos de crudo, ubicados la mayoría en países que habían sufrido los embates del sistema colonial. Estas luchas por el acceso a las diversas fuentes de energía primarias se traducen en la intensificación del conflicto Norte-Sur, marcado por características neocolonizadoras, aumentando el nivel de las tensiones ya existentes, y conformando un nuevo esquema morfológico de los centros imperiales.

El petróleo también magnificó la escala bélica por el dominio político y económico. La Primera Guerra Mundial se caracterizó por ser un conflicto militar basado en un aparato bélico, el cual requería de un aprovisionamiento de combustible seguro y accesible para los países involucrados en la guerra. De este modo la lucha por el acceso seguro a largo plazo a fuentes de energía pasaron a un primer plano. También es bueno recalcar, que a partir de ese momento la industria automovilística inició su vertiginoso crecimiento, elevando la importancia del petróleo para el desarrollo económico a un primer plano.

Es así como se puede concluir, que la historia del petróleo guarda una estrecha relación con la historia de la compleja realidad venezolana en todas sus manifestaciones, siendo sin duda, el factor de mayor relevancia de nuestro sistema económico. Es por esto que se hace necesario la investigación del ámbito petrolero y sus consecuencias sobre la política Venezolana, con el fin de extraer elementos que indiquen las contradicciones que implicaron la formación de un sistema netamente capitalista basado en la explotación del hombre por el hombre.

La industrialización de la producción petrolera en el mundo irrumpió con toda potencia en el destino de los países subdesarrollados. Por ejemplo, en Venezuela, donde la estructura económica sufre un vuelco drástico, pasando de una economía semifeudal, cuyos rubros más importantes de exportación eran productos como el café y el cacao, con los cuales nuestro país concurría en los mercados internacionales (los cuales eran productos necesarios, más no indispensables para el impulso y fortalecimiento del sistema capitalista), para tornarse en el modelo de capitalismo rentístico, producto del incremento de la demanda de energía que provocó un auge en el sector de la industria petrolera, dándole un impulso sin precedentes.

Fue hasta el advenimiento de la industria petrolera que Venezuela irrumpe en el marco mundial capitalista como un factor estratégico que iría a incrementar el patrimonio de las compañías transnacionales de Morgan, Krupp y los Rockefeller y éstas a su vez, a los centros hegemónicos. Antes de la explotación y producción industrializada de las energías fósiles, Venezuela podía ser administrada, analizado desde el punto de vista económico, por intereses secundarios como aquellos de las casas importadoras de Hamburgo y Nueva York, más parecidas, en los umbrales del siglo XX, a los viejos consorcios hanseáticos de tiempos de los Belzares que a las fuerzas fáusticas de la edad contemporánea[2]. Las relaciones de la producción capitalista elevan, con el advenimiento de la revolución industrial, a un primer plano, desplazando las relaciones semi-feudales predominantes en la época. Este cambio drástico del sistema económico mundial agudiza la dominación externa que sufre el país por parte del imperialismo, conduciendo así el inicio de una nueva fase de desarrollo; se establecen los mecanismos económicos, políticos, jurídicos, militares y culturales para profundizar la dependencia de Venezuela de los centros hegemónicos en todos sus aspectos. Es así, como tal dependencia se caracteriza por ser sostenida, fundamentalmente, por un régimen imperialista y no como en el pasado, por un sistema feudal. En este contexto, el imperialismo, el cual es definido por Lenin, como el máximo estadio del capitalismo, cuya característica principal es la concentración de la producción por parte de los monopolios, cataliza el desarrollo del modelo capitalista, pero este proceso ocurre sólo bajo su control[3].

Por medio de este análisis se esclarecen las relaciones entre el imperialismo petrolero y el Estado venezolano para la época. Este estudio político-económico puede ser manejado como una herramienta teórica para la acción, la cual debe ser basada en el pensamiento revolucionario bolivariano que apuntala la instauración de un Estado soberano, plenamente independiente y partícipe de la integración suramericana. El descubrimiento y posterior producción industrializada de este recurso natural no renovable jugó un papel de vital importancia para elevar, en forma, como nunca antes, el desarrollo de las fuerzas productivas, en especial en los países de Europa y Norteamérica desde finales del siglo XIX. Esto contribuyó a la formación de centros hegemónicos y al fortalecimiento del sistema capitalista, abocados a una mayor concentración de capital en un sólo ente, en detrimento de los países productores de petróleo, convirtiendo a los países poseedores de esta riqueza en rehenes políticos, económicos y militares de esas potencias. Los países en vías de desarrollo, a causa de su dependencia, han sufrido hasta nuestros días la explotación indiscriminada de sus recursos naturales y sociales, gracias a la presencia de gobernantes dóciles y entreguistas ante las apetencias imperiales, sobre todo de EEUU, en nuestro hemisferio.

Uno de los capítulos contenidos en este ensayo concierne a los antecedentes históricos referentes a la existencia de petróleo en Venezuela, que data de tiempos previos a la colonización, cuando los habitantes aborígenes utilizaban el Mene (petróleo) con fines medicinales. Los primeros conquistadores relatan sobre las emanaciones naturales de hidrocarburos en Venezuela. Estos hechos dan a conocer el origen verdadero del descubrimiento del preciado crudo en Suramérica. Siglos más tarde la masiva explotación del petróleo representa, para el caso específico de Venezuela un choque histórico. De los derivados del petróleo, el kerosén era el de mayor utilidad para finales del siglo XIX; se utilizaba para la iluminación y para las primeras cocinas, siendo éste el motivo de los primeros impases en el ámbito petrolero entre las potencias europeas y Estados Unidos. Hasta la llegada de los exploradores británicos, Venezuela fue en cierto modo un país marginal que no aportaba grandes beneficios al imperialismo de Europa y Norteamérica, ni era objeto de una imperiosa codicia en los centros hegemónicos. Esta situación cambió drásticamente con la llegada de las grandes compañías transnacionales, las cuales obtuvieron una cantidad considerable de concesiones por parte de gobiernos basados en políticas entreguistas que le permitieron a éstas, la extracción de petróleo a costos muy bajos, aumentando los ingresos y los activos de las compañías transnacionales. Con la industrialización petrolera a gran escala del pozo Zumaque I en el año 1914, perforado en las cercanías de Mene Grande, con una producción de 40 metros cúbicos diarios, se inicia en Venezuela una nueva etapa de la vida económica. Es en ese entonces cuando la concentración del capital alcanza, con la Standard Oil y la Royal Dutch-Shell, su ascenso más vertiginoso, ocasionando un conflicto entre las economías más desarrolladas del mundo, representada por las empresas petroleras y un pequeño país. El futuro del país se iba a escribir con petróleo.

El impacto político que produjo el acelerado ingreso de la doctrina capitalista en el país influyó en la asimilación de nuevas fuerzas productivas que, desde ese momento, se aglutinarían para enfrentar las políticas expansionistas de los países desarrollados. Para este fin, el Estado debe cumplir como ente sólido de regulación y defensa de los intereses nacionales, y utilizar aquella sustancia fundamental, como herramienta estratégica de progreso económico y social. Así, para enfrentar las poderosas empresas del petróleo, era necesaria la presencia de un Estado fuerte y decidido que mantuviera una política con claras líneas ideológicas, basada en el reconocimiento y apoyo de la clase obrera como base fundamental de un sistema económico justo. Contrariamente, la organización del Estado a principios del siglo XX mostró grandes deficiencias en su desarrollo, al no asegurar el auge y diversificación de la economía venezolana, viéndose limitado por las condiciones económicas y sociales existentes. El hecho de no poseer los recursos técnicos y humanos necesarios para tomar control de la actividad petrolera, hizo al Estado totalmente dependiente de las compañías petroleras para el funcionamiento de la industria.

El esquema geopolítico inducido por el factor petróleo en la economía mundial, planteado por los grandes capitales de las potencias industriales para obtener un máximo de beneficios y la ampliación tácita del poder, se expresó en el desarrollo diacrónico de los diversos conflictos comerciales entre, los EEUU y algunos países de Europa occidental durante los inicios de la revolución industrial, por el control y la monopolización del sector energético. Este proceso se inicia aislado, llevándose a cabo dentro de un esquema global regido por la explotación de la clase obrera, teniendo como principal requerimiento la obtención de materia prima a costos muy bajos para alimentar la economía creciente en los países desarrollados tecnológicamente, que realizaron políticas geoestratégicas que les permitieron garantizarse del suministro del petróleo para poder impulsar sus sectores productivos.

Un factor geopolítico de suma relevancia para el análisis exhaustivo, usando los métodos del materialismo histórico, del proceso petrolero en los países en vías de desarrollo, se refiere al desarrollo económico, así como el impacto que tuvieron los sucesos de la Primera Guerra Mundial sobre la económica política del país y la importancia que iba a adquirir esta materia prima en el conflicto multilateral, enfocado en el desarrollo de la industria petrolera, y en general, en qué magnitud este conflicto bélico mundial marcó el comienzo de una era en la historia de la humanidad, que se definirá como el nacimiento del “Nuevo Orden Mundial“.

El orden económico y geopolítico que predomina en nuestros días se puede entender como el resultado de las tensiones geopolíticas e intereses económicos, derivadas de las hegemonías mundiales por obtener la mayor accesibilidad a los recursos naturales, con el objetivo de generar un status de poderío imperial. De esta manera se inició una viva competencia del capital petrolero internacional para obtener concesiones en los países subdesarrollados con alto potencial de energía fósil.

Desde el fin de la Primera Guerra Mundial, la morfología del proceso de desarrollo económico mundial sufrió una aceleración extraordinaria y la dependencia del mundo desarrollado del oro negro ha seguido una escalada inquietante. Los años subsiguientes a la Gran Guerra de 1914, que cobró la vida de 13 millones de seres humanos, se caracterizaron por la disputa de las grandes potencias por penetrar a los territorios de la antigua Turquía y, más tarde, a la zona del Golfo Pérsico. La inestabilidad en el mercado fue ocasionada principalmente por la guerra de precios, que sólo para el año 1928 se vería aliviada con los acuerdos de Achnarry, firmados en conjunto por la Royal Dutch-Shell, la Standard Oil de New Jersey y la Anglo-Iranian, y que se basaban en una cartelización que dominaría el mercado internacional durante los años siguientes, ajustando los precios del crudo con los parámetros del Golfo Pérsico.

Esta etapa constituye la escalada masiva de las compañías norteamericanas en el Oriente Medio, comenzando por la ocupación por parte de las transnacionales de Turquía, seguida de Bahrein, Kuwait y finalmente Arabia Saudita. Pero un hecho sin precendes que marca la “descolonización“ petrolera, es la nacionalización del petróleo en México en 1937, cuando el gobierno mexicano ejerce su soberanía, emprendiendo la nacionalización de la producción.

En consecuencia, y tomando en consideración el carácter no renovable del petróleo, éste está destinado a convertirse en su gran punto de debilidad estratégica y posible factor causante de futuros conflictos de mayor escala. Esto refleja la profunda debilidad del sistema capitalista, que devela el carácter volátil de la estructura actual de la económica mundial, al ser totalmente dependiente de un recurso natural limitado. El oro negro ha sido el flujo que ha permitido la movilización de la economía occidental durante más de un siglo.

En adelante me basaré en la relación existente entre el desarrollo de las grandes economías de mercado y la situación política-económica venezolana, que presenta características específicas en el contexto geopolítico de nuestro continente, analizado tomando como referencia los inicios de la colonización por parte del imperialismo europeo, en especial, el español. Por otro lado la lucha de clases se vislumbra como un proceso dialéctico que posibilita una explicación factible de la relación del desarrollo de los diversos actores económicos.

En Venezuela comienza el auge del petróleo en el año 1914, es decir, comienza su explotación en gran escala con el gobierno dictatorial del General Juan Vicente, Gómez, y es a partir de este Gobierno y hasta la actualidad, que haré énfasis en este estudio para determinar la evolución del petróleo y la incidencia que tuvieron las medidas políticas de cada gobernante de nuestro país en el mismo.

Es en la segunda década del siglo XX que el petróleo se convierte en el factor fundamental generador de ingresos de la economía venezolana, estos recursos desplazan del primer lugar en forma paulatina a los ingresos provenientes del café, el cacao, la agricultura y la ganadería. En la actualidad se puede definir Venezuela como un país monoproductor, a raíz de las políticas públicas impuestas por las transnacionales y acatadas por los gobernantes de turno.

De este modo, el presente trabajo consiste en un análisis científico de la situación petrolera en el país, tomando en cuenta la geometría del poder internacional y la lógica del desarrollo de los hechos históricos que contextualizan la política económica de Venezuela. El estudio de la historia petrolera[4] en Venezuela, enmarcada en la economía y geopolítica global, se basa en el continuo desenvolvimiento de las acciones de los principales actores político-económicos, basado en conflictos de intereses, y su incidencia sobre el desarrollo de las fuerzas productivas en los países productores del oro negro, es tema central de este trabajo, y se presenta, como un factor fundamentalmente dialéctico en la realización de un análisis cualitativo de las diversas facetas morfológicas del desarrollo político social del proceso venezolano, así como también, con el fin de ponderar la problemática referente al nivel de subdesarrollo[5] generado por la dimensión histórica del modo de producción capitalista encarnada en las políticas de las empresas transnacionales, las cuales se desenvolvían en nuestro territorio sin ningún tipo de regulación por parte del Estado Venezolano. Este trabajo sirve a su vez de base teórica general, para analizar en detalle los aspectos más relevantes de la sociedad venezolana: en la historia, en la economía, en la filosofía, en la política. En este sentido el estudio del materialismo histórico representa una clave esencial para el entendimiento y exégesis científica de la compleja situación petrolera venezolana, fundamentándose éste en la lucha histórica de clases.

2 Antecedentes

Para el análisis geopolítico dialéctico de la historia de Venezuela en el siglo XX, es preciso valorizar el efecto que tuvo y tiene el petróleo en el continuo desarrollo de la sociedad en el territorio que hoy ocupa Venezuela. En este sentido el proceso histórico a lo largo del cual el pensamiento venezolano se ha desenvuelto en las últimas décadas se muestra como un proceso racional, y a su vez revela la comprensión de las materias petroleras bajo consideración, así como las orientaciones y criterios para la acción política.

Con el objetivo de analizar desde un punto de vista económico y social la Venezuela contemporánea, como país con una estructura económica dependiente con bajo nivel de articulación social y económica, es necesario el conocimiento de la evolución del sistema capitalista mundial desde su advenimiento, y por ende, de las relaciones de los centros hegemónicos de ese sistema con los países de la periferia. El análisis del dinamismo de la sociedad venezolana es solo viable si su estudio se lleva a cabo enmarcado en el contexto histórico del desarrollo del capitalismo, tomando en consideración a éste, como totalidad de una estructura compleja que se constituye por dos factores fundamentales, por una parte involucra a países dominantes con altos grados de desarrollo productivo, y por otra parte a los países dependientes de los anteriores, siendo estos consecuencia directa de la formación nacional subordinada, cuya evolución se caracteriza por la influencia de las relaciones dicotómicas; de dominaciones externas e internas que conjuntamente forman parte del estatuto del sistema capitalista. Esas relaciones fundamentadas en el sistema de dominación colonial, el cual evolucionó progresivamente y sistemáticamente a la par de la aparición de nuevos intereses económicos más exigentes, regidos por el proceso de la industrialización en Europa y Estados Unidos, culminando en la formación del dominio capitalista, el cual requiere para su subsecuencia la expansión geopolítica de su estructura económica.

2.1 Breve historia de los inicios del petróleo en Venezuela

Las primeras informaciones de la existencia de petróleo en Venezuela datan desde la llegada de los españoles al continente americano, aunque ya los habitantes originarios de América lo conocían. Al recorrer las costas, de Maracaibo a la isla de Cubagua, y llegando a esta última, donde los primeros conquistadores descubren ese “licor viscoso”[6]. Es para entonces que se inicia el registro de la presencia de un aceite oscuro de olor desagradable que fluye de manera natural, “junto a la mar”, al que los aborígenes, quienes mucho antes de la llegada de Colón a nuestro continente le daban diversos usos: calafatear sus barquichuelos, impermeabilizar las velas de sus botes, proteger ciertos enseres, hacer luz quemándolo y en aplicaciones con fines medicinales. Los aborígenes cazaban venados y otros animales en y cerca de los rezumaderos, aprovechando con el calor del sol las superficies ennegrecidas de los menes se convertían en excelentes trampas naturales.

El mineral que describe Gonzalo Fernández de Oviedo y Valdés (1535) en su Historia Natural de las Indias, Islas y Tierra Firme del Mar Océano, lo llama “según los naturales Stercus daemonni o Mene”, como lo denominaba la etnia Guajira ubicada a orillas del Lago de Maracaibo. De esta manera, el emperador Carlos V, en el año 1539, recibe el primer barril de petróleo exportado por un país, enviado desde la isla de Cubagua por el tesorero de Nueva Cádiz, Francisco de Castellano, para aliviar la gota del emperador. Este hecho marcó el inicio de lo que sería el futuro de la Venezuela del siglo XX.

Las primeras expediciones realizadas en el siglo XIX por científicos naturalistas, geógrafos, geólogos europeos, encabezados por Humboldt, Depons, Dauxion, Bousingault, así como el médico de origen francés Aimé Bonpland; el coronel y geógrafo italiano Agustín Codazzi y el geólogo alemán Hermann Karsten, estudiaron por primera vez el petróleo venezolano. Alexander von Humboldt[7] fue pionero en relacionar en forma metodológica los afluentes naturales y describe el uso que le daban los nativos al mene.

2.2 Inicios del comercio petrolero: Venezuela antes los ojos del mundo

En el año 1853, que George Bissel, considerado como el padre de la industria petrolera, quien era el responsable de la creación de una compañía de aceite, propuso la utilización del poco apreciado y repelente bitumen, como combustible para iluminación. Es así que se da inicio a la comercialización masiva del crudo, para substituir a los aceites animales y vegetales que eran usados para la iluminación. En este aspecto el crecimiento demográfico de las ciudades y el acelerado desarrollo económico como consecuencia de la revolución industrial condujo a un aumento de la demanda de petróleo[8]. El petróleo y sus derivados se convierten de esta manera en la fuente de energía y materia prima de donde se obtienen nuevos pro­ductos, desencadenando la aparición de nuevas industrias, como la de los plásticos y fibras textiles. La Industrialización, conocida también como la Segunda Revolución Industrial que abarco el período de 1870 hasta 1914, se caracterizó por el auge del uso y comercialización de los combustibles fósiles para reforzar la eficiencia de los medios de producción existentes para la época y así maximizar la relación del costo y la producción. De este modo el crudo se convierte en recurso de vital importancia que contribuyó al impulso de la revolución industrial, que para su expansión y sobrevivencia llevó al hombre a recurrir al uso de otras técnicas más sofisticadas, con el fin de incrementar los ingresos provenientes del comercio industrial.

Los procesos de innovación tecnológicos están asociados directamente a cambios en el patrón de las fuentes energéticas, causados principalmente por las contradicciones económicas referentes al desarrollo de los medios de producción de una sociedad determinada. El aumento del nivel de vida de los países en pleno desarrollo económico determina de forma sistemática el grado de adaptación necesario de los medios de producción para cubrir el esquema de las necesidades fundamentales del ser humano resultantes del avance tecnológico, el cual a su vez se refleja en el avance socioeconómico. De este modo la humanidad pasa de la energía humana a la animal, y de esta forma incrementa la actividad agrícola, en lo procesos de la formación de la civilización. Este proceso innovador dialéctico, típico del desarrollo humano, continúa reflejándose en el paso del sistema feudal, basado en la agricultura del capitalismo enraizado en la Revolución Industrial[9], la cual reemplazó la economía basada en el trabajo manual por la industria y la manufactura. Dado a que las exigencias de la Revolución Industrial requerían una energía mayor a la energía animal, el ser humano recurrió a otros recursos como la madera y el carbón para incrementar la productividad.

En este contexto histórico surge como recurso natural óptimo para asegurar la continuidad del sistema capitalista, nacido de la Revolución Industrial, el petróleo, el cual presenta beneficios significativos, al ser este fácil de transportar y almacenar, y por su gran poder calórico en relación con su peso. Como señala J.L. Salcedo Bastardo (1979): “Ningún otro producto de la naturaleza suministra, como éste, el tercio de la energía que hoy utiliza la humanidad. Esencial para la guerra y esencial para la paz, con posibilidades infinitas para que la ciencia y la tecnología descubran cada día nuevas y sorprendentes aplicaciones, el petróleo sigue determinando efectos jamás imaginados sobre todas las facetas de la vida del hombre y la sociedad".

Es así, que en agosto de 1859 el “Coronel” Edwin L. Drake inicia la gran industria de petróleo en el mundo, a través del empleo de una técnica de taladro, utilizada originalmente para la búsqueda de agua salada, en la exploración de crudo en Pensilvania, con el fin de obtener cantidades considerables de crudo y logró bombear a la superficie el sagrado líquido. Esto tuvo como consecuencia el auge vertiginoso de la exploración de crudo con la aplicación del mismo método de bombeo en Pensilvania, y más tarde se extendería por todo el mundo.

Con el advenimiento de la producción petrolera a gran escala, la dinámica de crecimiento de la década de 1860 de la, para ese entonces, naciente industria petrolera tomó nuevas dimensiones que revelan la magnitud de la revolución industrial – pasando de cerca de 450 mil barriles diarios en 1860 a 3 millones de barriles en 1862 en Pensilvania, incrementando la producción en 667% en dos años. Tal desarrollo industrial en un tan corto plazo, indica la alta potencialidad de la energía fósil, basado en la expansión y transformación del sistema de producción capitalista. Las implicaciones de semejante acontecimiento repercutieron sobre el ordenamiento económico de las compañías encargadas de la producción y comercialización de crudo así como el inicio de las fluctuaciones de los precios por barril de crudo basado en los fundamentos del libre mercado, como lo son la oferta y la demanda. El auge petrolero que se inició con la perforación del primer pozo de crudo en Estados Unidos, se extendió por todo el planeta en corto tiempo, desencadenando por una parte la lucha entre las compañías petroleras transnacionales por monopolizar y liderar el mercado de hidrocarburos, y por otra parte entre los centros capitalistas con tendencias hegemónicas y los países de la periferia que se resistían a las ambiciones imperialistas de las compañías extranjeras.

Los primeros vestigios de intereses capitalistas norteamericanos y europeos por acceder a fuentes de energía a bajo costo, se reflejaron en el otorgamiento de concesiones a empresarios de las grandes empresas encargadas de la exploración y producción de hidrocarburos. Las primeras concesiones de hidrocarburos en Venezuela fueron otorgadas a mediados del siglo XIX. Sin embargo, hasta entrada la primera década del sigo pasado el interés primordial en el sector de hidrocarburos se concentraba en el sistema de alumbrado, el asfalto (petróleo endurecido a la luz del sol), y no en el petróleo en sí[10].

3 TRÁNSITO DEL SISTEMA ECONÓMICO 1876 – 1929

3.1 Del sistema económico agropecuario a la economía petrolera

Para analizar a fondo el tránsito del sistema económico, que se llevó a cabo en Venezuela, en las primeras décadas del siglo XX, pasando éste de una estructura económica predominantemente semifeudal a una economía industrial, que se puede señalar con la definición de capitalismo rentístico, basada principalmente en el modelo económico de producción de materias primas, en este caso el petróleo, es necesario, denotar la manera sistemática en que esta transición tuvo lugar, examinando sus causas, consecuencias y el contexto internacional en que la formación económica venezolana se desenvolvió.

La complejidad de la formación económica y social de Venezuela, que tiene sus raíces en el proceso de distorsión generado por la colonización, esclavismo y transculturización de las tradiciones sociales y económicas originarias de las etnias aborígenes en el territorio venezolano, dificulta la definición precisa de su contexto histórico. De acuerdo a algunos economistas, coexisten cinco diferentes formaciones:

1. Un sistema económico de orden comunal primitivo.
2. Un sistema de pequeña producción mercantil.
3. Un sistema que domina en la producción agropecuaria, precapitalista en lo fundamental, en el que destacan elementos de orden feudal y, de modo limitado, hasta reminiscencias esclavistas.
4. Un sistema capitalista nacional, con desarrollo heterogéneo.
5. Un sistema capitalista dominado por los monopolios de los países imperialistas o metropolitanos[11].

Los cambios evolutivos de la estructura de la economía capitalista mundial, tienen como consecuencia su propia profundización y el progresivo agudizamiento de las contradicciones antagónicas del modo de producción, que son resultado de las regularidades internas de su propio desarrollo[12]. Este proceso de cambios económicos en el esquema político económico global, influyó de forma directa en la conformación de la estructura económica venezolana, a través de la intervención directa e indirecta en las instituciones nacionales establecidas constitucionalmente por parte del capital internacional, y a su vez, por medio de la puesta en práctica de teorías económicas de la “escuela clásica”[13], pensadas y aplicables con el fin de fundamentar teóricamente modelos económicos industrializados, los cuales apuntalan la máxima liberación de los mercados, el análisis marginalista, restringiendo de esta manera, el papel regulador del Estado a una mínima expresión. La aplicación de los principios económicos liberales propios de países con altos niveles productivos, como consecuencia directa de la industrialización y automatización, en un país como Venezuela, donde preponderaba el sistema económico semifeudal basado en el renglón agropecuario, causó una distorsión en la estructura económica central, afectando todos los elementos del aparato productivo. En otras palabras, el proceso de desarrollo morfológico de las fuerzas productivas y de los medios de producción requiere un periodo temporal relativo de evolución, el cual se relaciona con los fundamentos de la cultura política, así como de una política económica basada sobre principios ideológicos de trascendencia en la formación de las fuerzas productivas. La aplicación de medidas económicas externas beneficiarias de los países industrializados fungió como un catalizador económico político que socavó las raíces de la estructura social económica de Venezuela a principios del siglo XX, originando de forma sistemática la llegada de patrones económicos orientados en razón de los mecanismos y relaciones impuestos por la nueva dependencia externa. De esta forma, ocurrió el paso de la dependencia colonial a la semicolonial, sin que se hubiese hecho el menor intento para modificar la estructura económica heredada de la dominación española. El sistema semicolonial estaba encarnado en los intereses económicos de países industrializados, representados por las compañías transnacionales las cuales aplicaron la estrategia de debilitamiento del control del Estado sobre el mercado, profundizando la dependencia económica basada en la importación de los activos necesarios para el incremento de la producción y la intervención en las instituciones legales, y por medio de éstas, adquirieron el acceso irrestricto a los recursos naturales no renovables de los países de la periferia. Todo esto relacionado con el manejo mercantilista de la materia prima, influido por intereses externos que alimentaron la industria europea y norteamericana, asegurando así, la sostenibilidad del sistema capitalista.

La evolución de los modos de producción, en efecto, permite sustituir el modo de producción anterior por uno más innovador, brindando nuevas posibilidades y campos para el crecimiento de las fuerzas productivas, las cuales toman nuevas formas de organización y cohesión. Sin embargo, el contenido moral de la estructura de producción capitalista genera una serie de antagonismos, que mas allá de mejorar el mecanismo de los medios de producción, causan divergencias en la socialización de las fuerzas productivas.

[...]


[1] Yergin, Daniel: The Prize. The Epic Quest for Oil, Money and Power, New York, pág. 27,1991.

[2] Ver Rangel, Domingo Alberto: Capital y desarrollo: El rey petróleo. pág.10, 1977.

[3] Ver Márquez, Angel J: El Imperialismo Petrolero y la Revolución Venezolana. Las Ganancias Extraordinarias y la Soberanía Nacional, pág.9, 1977.

[4] La etimología de la palabra petróleo, petro = roca y oleum = aceite, gramaticalmente significa aceite de roca es una mezcla compleja no homogénea de hidrocarburos (compuestos formados principalmente por hidrógeno y carbono). Barberii, Efraín; p. 35, 2004.

[5] Subdesarrollo es un término relativo, el cual esta definido normativamente, dado que depende de valores individuales y colectivos. Esta forma parte del proceso histórico global del desarrollo asociado al colonialismo, primero, y al neocolonialismo, después. El subdesarrollo se caracteriza por su dependencia estructural, es decir, por su dependencia económica, tecnológica, cultural, política e incluso militar, que influye de forma determinante en toda la estructura socioeconómica y condiciona los rasgos principales del sistema y del proceso de desarrollo. Nohlen, Dieter: Lexikon Dritte Welt. Länder, Organisationen, Theorien, Begriffe, Personen, Heidelberg, pág.216, 2000.

[6] Treinta y cinco siglos antes de Cristo se conocía el petróleo en Mesopotamia, donde era utilizado como aglutinante para pegar los ladrillos entre sí y como protector de la madera (en el Medio Oriente se le conocía como pez mineral o betún de Judea) para evitar su putrefacción; además parece haber sido utilizado en las antiguas guerra: los bizantinos arrojaban ‘piedras de fuego’ a las naves enemigas y los asirios lanzaban aceite hirviendo y antorchas. En la Edad Media el petróleo era quemado en lámparas para la iluminación y como medicina y lubricante; además ‘la pez’ era utilizada para reparar e impermeabilizar los barcos.

[7] Alexander von Humboldt (* 14 de septiembre 1769, Berlín (Alemania) - 6 de mayo 1859) fue un geógrafo, naturalista y explorador prusiano. Es considerado el "Padre de la Geografía Moderna Universal". Fue un naturalista de una polivalencia extraordinaria. Los viajes de exploración le llevaron de Europa a América del Sur, EE.UU. y a Asia Central. Se especializó en diversas áreas de la ciencia como la etnografía, antropología, física, zoología, climatología, oceanografía, astronomía, geografía, geología, mineralogía, botánica, vulcanología y el humanismo.

[8] Yergin, Daniel: The Prize.The Epic Quest for Oil, Money and Power, New York, pág. 22, 1991.

[9] La Revolución Industrial es un período histórico comprendido entre la segunda mitad del siglo XVIII y principios del XIX, en el que el Reino Unido primero, y el resto de la Europa continental después, sufren el mayor conjunto de transformaciones socioeconómicas, tecnológicas y culturales de la Historia de la humanidad, desde el Neolítico.

[10] Márquez, Angel J: El Imperialismo Petrolero y la Revolución Venezolana. Las Ganancias Extraordinarias y la Soberanía Nacional, pág. 25, 1977.

[11] Tennassee, Paul Nehru: Los Obreros Petroleros y la lucha por la democracia, Editorial Popular, Caracas, pág. 27, 1979.

[12] Inozémtsev, N., Mileikovski, A., Martínov V.: Economía política del capitalismo monopolista contemporáneo, Segundo Tomo, Editorial Progreso, Moscú, 1980.

[13] Ver Adam Smith

Final del extracto de 53 páginas

Detalles

Título
Economía Política de la Industria Petrolera en Venezuela
Calificación
"-"
Autor
Año
2008
Páginas
53
No. de catálogo
V168812
ISBN (Ebook)
9783640869152
ISBN (Libro)
9783640869534
Tamaño de fichero
638 KB
Idioma
Español
Etiqueta
economía, política, industria, petrolera, venezuela
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Fidel Farias (Autor), 2008, Economía Política de la Industria Petrolera en Venezuela , Múnich, GRIN Verlag, https://www.grin.com/document/168812

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Título: Economía Política de la Industria Petrolera en Venezuela


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