La banca islámica en el mundo: Análisis económico


Trabajo/Tesis de Licenciatura, 2007
27 Páginas, Calificación: 9,0

Extracto

ÍNDICE

Cuestiones previas relativas al Islam, Corán y Sharia
La Sharia, origen de la banca islámica

Implicaciones económicas derivadas del Islam. Teoría bancaria islámica

Implicaciones macroeconómicas de la banca islámica
Desde el punto de vista de la inversión
Desde el punto de vista del préstamo
Los dos tipos de interés parcialmente implícitos
Conclusión macroeconómica

Nacimiento, progresión histórica y estado actual de la banca islámica en el mundo
Gestación, años 30
Nacimiento, 1972 - 75
Expansión, 1976 - primeros años 80
Madurez, 1983 – hasta el presente

Análisis de eficiencia
Datos económicos, opiniones y teoremas acerca de la eficiencia
La eficiencia bancaria islámica. La teoría
La eficiencia bancaria islámica. La realidad

Conclusiones

Anexo. Relación de entidades financieras islámicas

Bibliografía

La banca islámica en el mundo:

Análisis económico

por Dani Ferrer Montesinos

لَّذِينَ يَأْكُلُونَ الرِّبَا لاَ يَقُومُونَ إِلاَّ كَمَا يَقُومُ الَّذِي يَتَخَبَّطُهُ الشَّيْطَانُ مِنَ الْمَسِّ ذَلِكَ بِأَنَّهُمْ قَالُوا إِنَّمَا الْبَيْعُ مِثْلُ الرِّبَا وَأَحَلَّ اللَّهُ الْبَيْعَ وَحَرَّمَ الرِّبَا فَمَنْ جَاءَه ُُ مَوْعِظَة ٌ مِنْ رَبِّه ِِ فَانتَهَى فَلَه ُُ مَا سَلَفَ وَأَمْرُهُ~ُ إِلَى اللَّهِ وَمَنْ عَادَ فَأُوْلَائِكَ أَصْحَابُ النَّارِ هُمْ فِيهَا خَالِدُونَ

<< Los que tragan el producto de la usura se levantarán el día de la resurrección como aquel a quién Satán ha mancillado con su contacto (…). Los que vuelvan a la usura serán entregados al fuego, donde permanecerán eternamente. >>

(Corán, 2:275)

يَمْحَقُ اللَّهُ الرِّبَا وَيُرْبِي الصَّدَقَاتِ وَاللَّهُ لاَ يُحِبُّ كُلَّ كَفَّارٍ أَثِيم

Abbildung in dieser Leseprobe nicht enthalten

<< Alá hace que se malogre la usura, pero hace fructificar la limosna. Alá no ama a nadie que sea infiel pertinaz, pecador. >>

(Corán, 2:276)

Cuestiones previas relativas al Islam, Corán y Sharia

A modo de tratar de contextualizar el trabajo y antes de entrar de lleno en la banca islámica, veremos algunos puntos importantes del Islam plasmados en el Corán y la Sharia, ya que sin ellos, al fin y al cabo, no hubiera surgido este tipo de banca.

El Islam es una religión monoteísta basada en el Corán, su libro sagrado cuyos fieles creen que fue enviado por Alllāh, su dios, a través de Mahoma, el último de una serie de profetas enviados por Dios. Sus fieles, llamados musulmanes, se cifran actualmente en 1.450 millones, la mayor parte de ellos proviene de Asia y África, aunque en los últimos años, el número de musulmanes, ya sea por conversión o inmigración, está experimentando un gran auge en Europa y América del Norte, algo que, como veremos más adelante, tiene gran importancia a la hora de analizar el presente y el futuro de la banca islámica. En la siguiente imagen[1], se muestra la relación de países cuya población musulmana supera el 10% del total.

En la actualidad, aproximadamente una de cada cinco personas en el mundo es musulmana, y la expansión del Islam es continua. Viendo la evolución de los últimos años, cada vez más son las opiniones de que posiblemente dentro de algunos años, el Islam pase a ser la religión más seguida del mundo[2] (The Economist, 2001).

Aproximándonos al tema que nos ocupa, un punto muy importante del que debemos hablar es de la Sharia o ley islámica. Ésta representa un código de conducta que todo buen musulmán debe cumplir, en el que se detallan las acciones permitidas y las prohibidas y los criterios con los que afrontar todos los aspectos de la vida. Su importancia se debe a dos razones, la primera de ellas es que la gran mayoría de musulmanes, en menor o mayor grado, la sigue fielmente, y la segunda, como derivación de la primera, es que muchos países islámicos han recogido en sus leyes diversos puntos de la Sharia, pasando, por tanto, de ser una mera recomendación de conducta a ser una obligación para los habitantes de los diferentes países adoptantes de la ley islámica.

La Sharia, origen de la banca islámica

Uno de los temas de la Sharia que más aceptación ha tenido, y sigue teniendo, en cuanto a que forme parte del proceso legislativo de diversos países es la regulación de actividades bancarias. Cabe decir que el Islam considera que la economía debe tener una dimensión moral, pues lo material y lo espiritual son importantes en la misma medida. Partiendo de esta premisa, podemos entender fácilmente lo que viene a continuación.

De manera amplia, tres reglas procedentes de la ley islámica colocan las finanzas islámicas en un lugar aparte. La primera es una barrera que no les permite involucrarse con industrias consideradas pecadoras, como las que operen en los sectores de las apuestas, bebidas alcohólicas, tabaco, juegos de azar, carne de cerdo, fabricación de armas y seguros. Segunda, hay un mandato para evitar el gharar, lo que significa asumir riesgos o situaciones de incertidumbre excesivas. La tercera, y la más importante para el tema que nos ocupa, es una estricta prohibición a la riba, lo cual significa que los musulmanes no pueden dar ni recibir intereses.

Por lo tanto, con esta última regla de la Sharia, los bancos que trabajen en países que hayan adoptado este punto en su legislación o los que posean o puedan poseer clientes musulmanes fieles al Islam, se encuentran ante un grave problema ya que se ven impedidos a operar de modo tradicional, por lo que una de sus principales fuentes de ingresos, el cobro de intereses, se ve anulada.

Pero obviamente, teniendo en cuenta el enorme número de clientes potenciales, el sector bancario no se ha quedado de brazos cruzados y ha agudizado el ingenio para combinar el respeto a la Sharia con la rentabilidad. Respecto a este último apunte, cabe decir que diversas organizaciones públicas, así como universidades y sociedades privadas, estudian continuamente nuevas formas de financiación que cumplan con la ley islámica y a su vez puedan ser beneficiosas para los bancos con tal de dotar al sector bancario islámico de un desarrollo continuo con posibilidades de competir con la banca tradicional, cumpliendo siempre los dictámenes islámicos, ya que cada entidad cuenta con su propio comité religioso, el cual, por cierto, es quien decide desde las normas de funcionamiento interno hasta las inversiones de ésta.

Implicaciones económicas derivadas del Islam. Teoría bancaria islámica.

Esta prohibición expresa a la riba viene dada por el hecho que el Islam prohíbe vivir por encima de las posibilidades de cada uno, tanto en el sector público como en el privado, ya que según defiende, “uno de los mayores problemas del sistema convencional basado en el tipo de interés es su tendencia a potenciar el vivir por encima de las posibilidades. El uso de los préstamos en ambos sectores no se realiza únicamente para la satisfacción de las necesidades fundamentales o la inversión productiva, sino también para la adquisición de bienes de lujo, la especulación, la financiación de políticas de defensa chovinistas y la construcción de proyectos de ostentación sin sentido económico. Este hecho lleva a reducir los recursos disponibles para poder cubrir las necesidades básicas y la inversión productiva, a la vez que lleva a excesos de demanda sobre los recursos que crean presiones inflacionistas en los mercados de bienes, en los de capitales o en ambos” (U. Chapra, M., 1999).

La reducción de la tasa de ahorro, impulsando ésta el aumento de los tipos de interés, es otro de los argumentos que los economistas islámicos asocian a vivir por encima de las posibilidades. Este aumento de los tipos de interés daña a largo plazo la inversión productiva, volviendo al ciclo negativo antes comentado. [Gráfico 1]

Abbildung in dieser Leseprobe nicht enthalten

[Gráfico 1] Fuente: Propia

La doctrina económica islámica también achaca parte de las desigualdades de renta y riqueza al sistema convencional de banca, la occidental. En este caso argumenta que los préstamos se otorgan estrictamente por criterios de liquidez y garantía, sin que el prestamista participe en los riesgos del negocio. Es por ello que los recursos depositados en el sistema financiero por parte de la población tengan como destino el sector más rico de ésta.

El Islam, a través de sus contratos islámicos, aboga, por la coparticipación en resultados de la actividad financiada en ambas direcciones, como veremos más adelante.

Un banco cuyas prácticas sean acordes al Islam debe cumplir una serie de requisitos como la abolición del interés, el establecimiento de un sistema basado en la coparticipación en pérdidas y ganancias procedentes de las actividades financiadas y la aplicación sobre esos resultados de un sistema fiscal de acuerdo a las obligaciones islámicas.

La práctica bancaria islámica, aún manteniendo el objetivo número uno de todo sector bancario, la maximización de beneficios, también busca con sus características procesales una potenciación del desarrollo y del crecimiento económico de la sociedad en general y con ella una justicia social. Siguiendo esta línea y según argumenta una gran parte de los economistas islámicos, este sistema contribuye positivamente a una más equitativa asignación de recursos, a la formación de capital que repercutirá posteriormente en la sociedad y a una estabilidad económica mucho mayor que la que ofrece el sistema convencional.

Este último punto, el de estabilidad económica, viene dado por el hecho de no existir en el sistema los intereses. Esta condición implica la restricción de creación de crédito, que anula el uso de su oferta como instrumento de política monetaria y como base para la especulación, lo que reduce los ciclos económicos en pro de una mayor estabilidad. (U. Chapra, M., 1985)

Dada su orientación de recursos hacia inversiones productivas que repercutan en el bienestar general de la sociedad, el desempeño de la banca islámica juega un papel importante en el crecimiento económico de las regiones donde opera, especialmente aquellas que partan de una situación desfavorable.

Pero la banca islámica no solo es importante en las zonas en vías de desarrollo. En los países industrializados hay escasez de capital para invertir, aumentando así el nivel de los tipos de interés y haciéndolos demasiado elevados para numerosas empresas de tamaño medio o pequeño. Es aquí donde este tipo de banca puede ofrecer financiación con unas condiciones totalmente diferentes, como veremos a continuación, que pueden suponer una gran ayuda a este tipo de empresas.

Su obtención de ingresos se basa principalmente en tres prácticas, las inversiones de capital, el comercio y el alquiler de bienes, adoptando en todas ellas distintos grados de riesgo regulados por los diversos contratos antes citados.

La actividad de la banca islámica se podría resumir en que “por un lado (Oferta) , el banco capta fondos a través de los propietarios de cuentas corrientes y de ahorro que, al no existir intereses, no reciben ninguna remuneración[3] (…) aunque si reciben ciertos servicios gratuitamente (transferencias, tarjetas de crédito…). También (…) (mediante contratos de coparticipación) por medio de las cuentas de inversión (…) donde quedan definidos el sistema de participación en beneficios, a través del cual el cliente recibe un porcentaje de los beneficios que el banco obtiene en su actividad en el uso de fondos del cliente.

Por el lado de la demanda de financiación, el banco rentabiliza los fondos recibidos a través de nuevos contratos de coparticipación, financiando inversiones, operaciones comerciales, etcétera. Ahora es el banco el que cede los fondos (…) para financiar una actividad económica; y es el cliente quien (…) comparte con el banco las pérdidas y ganancias de estas actividades económicas. Banco y cliente comparten el riesgo en el éxito de la operación.” (A. Lorca, O. Orozco, 1999)

Así pues, los beneficios que obtienen los bancos islámicos son simplemente la diferencia[4] entre la parte de beneficios (o pérdidas) que obtienen de la actividad financiada y la parte de beneficios (o pérdidas) que reparten a los clientes que depositan su capital en las cuentas de inversión, y que de forma indirecta, mantienen las actividades financiadas por el banco.

Abbildung in dieser Leseprobe nicht enthalten

[Gráfico 2] Fuente: Propia

En el gráfico anterior se pueden apreciar los diversos flujos de capital que componen todo este proceso. Por un lado, el banco se nutre de fondos mediante “1a”, cuentas no remuneradas, y “1b”, de cuentas de inversión remuneradas. Estos fondos sirven como base para financiar actividades económicas, flujo “2”, las cuales proporcionarán unos resultados finales, un tanto por ciento de los cuales, “3a”, se abonarán (en caso de beneficios) al banco. Por último, el banco repercutirá al cliente inversor con un porcentaje de ese “3a”, “3b”, ya acordado previamente de acuerdo a su inversión inicial. Evidentemente, “3a” siempre será mayor a “3b” y la operación habrá resultado un éxito global si tanto “1b” como “2” son menores que “3b” y “3a – 3b” respectivamente.

Obviamente, este es solo el modelo teórico a un nivel simple en cuanto operaciones. El funcionamiento real del banco implica que la suma total de los fondos obtenidos se utiliza para financiar una gran diversidad de inversiones. Así pues, el resultado de una de las actividades financiadas repercutirá en un menor grado al cliente prestamista del banco, obteniendo éste la rentabilidad de su inversión derivada de diversas fuentes al tener el banco una cartera de actividades mayor.

La participación del banco en la actividad financiada puede ser de tres tipos, en forma de capital, de servicios o ambas a la vez. De la modalidad de ésta dependerá el porcentaje de los beneficios que le corresponderá. Parte de esos beneficios, son dotados a reservas con tal de prever posibles pérdidas en otras operaciones financiadas.

La actividad del banco en cuestiones prestamistas, con mucho menor peso en la banca islámica que las de inversión, se trata básicamente en variar el esquema clásico: el banco compra directamente al vendedor el bien deseado por el cliente a un precio beneficioso y luego se lo revende a éste último a un precio más alto, que tendrá que devolver mes a mes. Por lo tanto, mediante la devolución mensual de la parte proporcional de este precio más alto, el banco obtiene una rentabilidad[5] oculta que cumple con los dictados islámicos.

Mientras los críticos de este sistema argumentan que el margen de beneficio que obtiene la entidad con la compraventa no es más que un interés camuflado, los defensores sostienen que es un sistema alternativo que hace que el banco se implique en procesos inversionistas para ser el vendedor directo y ofrecer mayores ventajas al cliente con el objetivo último de promover preceptos del Islam como los que antes se han comentado, todos ellos dirigidos a crear una sociedad mejor a todos los niveles. Por otro lado también exponen el argumento que el banco cumple con una de sus máximas como es la de compartir riesgos, ya que en este tema incurre en la posibilidad de que no se le pague la mensualidad, aunque obviamente, desde este punto de vista, también la banca convencional realizaría esta “función social” por compartir el mismo riesgo.

Implicaciones macroeconómicas de la banca islámica

En este punto analizaremos las implicaciones macroeconómicas de la banca islámica desde dos puntos de vista, el de la inversión y el del préstamo. Además compararemos esta banca con la convencional siguiendo la teoría macroeconómica.

Cabe decir que mientras el análisis de la eficiencia teórica que se plasmará más adelante, es una adaptación de uno de los muchos estudios ya publicados, este análisis a nivel macroeconómico es la primera vez que se realiza en un estudio sobre el sector de la banca islámica.

En el sistema económico convencional se cumple la máxima macroeconómica:

Y = C (Y-T, r) + I (r) + G

donde “Y” es la renta o producción nacional que depende del consumo, “C”, de la inversión, “I”, y del gasto público, “G”.

A su vez, el consumo viene determinado por la renta disponible, esto es, renta bruta menos impuestos, “Y-T”, y por el tipo de interés, “r”.

La inversión fluctuará dependiendo también del nivel de tipo de interés.

Así pues, el consumo y la inversión nacional, vienen determinadas en gran medida, la inversión totalmente, por el tipo de interés. A mayor interés menor inversión y menor consumo. Y obviamente, a menor interés, mayores tasas de consumo e inversión.

[...]


[1] Los países coloreados con tonos rojos son aquellos en los que la mayoría de la población pertenece a ramas del Islam distintas de la sunní mayoritaria.

[2] Actualmente, la religión con mas seguidores es el Cristianismo que cuenta con más de 2.1 billones de fieles, seguido del Islam con 1’4 billones y el Hinduismo con 900 millones . (Informe de Naciones Unidas, Abril 2007)

[3] Razón por la cual, la gran parte de depósitos de los bancos musulmanes son formados por cuentas de inversión, que es en definitiva lo que más le interesa al banco.

[4] Existen, además, algunas otras fuentes de ingresos para el banco, aunque sustancialmente menores cuantitativamente, como depósitos de seguridad en cajas fuertes, transferencias de dinero, letras de cambio y demás, en este caso, guardando una gran similitud con las prácticas secundarias de la banca convencional.

[5] Como argumentan sus defensores, la banca islámica carga por los servicios prestados en la actividad, pero esta carga no es considerada como beneficio.

Final del extracto de 27 páginas

Detalles

Título
La banca islámica en el mundo: Análisis económico
Universidad
Universitat Autònoma de Barcelona  (17ª Promoción del Programa Universitat-Empresa)
Curso
Administración y Dirección de Empresas
Calificación
9,0
Autor
Año
2007
Páginas
27
No. de catálogo
V192310
ISBN (Ebook)
9783656173502
ISBN (Libro)
9783656173021
Tamaño de fichero
1042 KB
Idioma
Español
Etiqueta
análisis
Citar trabajo
Daniel Ferrer Montesinos (Autor), 2007, La banca islámica en el mundo: Análisis económico, Múnich, GRIN Verlag, https://www.grin.com/document/192310

Comentarios

  • No hay comentarios todavía.
Leer eBook
Título: La banca islámica en el mundo: Análisis económico


Cargar textos

Sus trabajos académicos / tesis:

- Publicación como eBook y libro impreso
- Honorarios altos para las ventas
- Totalmente gratuito y con ISBN
- Le llevará solo 5 minutos
- Cada trabajo encuentra lectores

Así es como funciona