Estrategia Diferenciada para la Motivación Profesional del Bachiller Técnico en Formación en Mecánica Industrial


Tesis de Maestría, 2009

137 Páginas, Calificación: 5


Extracto

ÍNDICE

Introducción

Capítulo I Fundamentos teóricos metodológicos del trabajo de orientación profesional y su abordaje en la Educación Técnica y Profesional
1.1 El trabajo de orientación profesional en la ETP
1.2 Clasificación por etapas del desarrollo de la orientación profesional
1.3 Caracterización del centro de educación profesional, Instituto Politécnico “Mario Herrero Toscano”
1.4 El Bachiller Técnico en Mecánica Industrial. Breve caracterización de la especialidad

Capítulo II Estrategia diferenciada para contribuir al desarrollo de la motivación profesional mediante el trabajo de orientación profesional con el Bachiller Técnico en formación en Mecánica Industrial
2.1 Diagnóstico del estado actual del problema
a). Análisis de los expedientes acumulativos del escolar
b). Resultados de la observación a clases
c). Resultados de la entrevista a docentes
d). Resultados del diagnóstico a estudiantes
2.2 Concepto de estrategia. Su aplicación en el trabajo de orientación profesional
2.3 Elaboración y descripción de la estrategia diferenciada de orientación profesional
a). Características de la estrategia diferenciada
b). Fundamentación de la estrategia diferenciada
2.4 Valoración de la estrategia diferenciada por el criterio de expertos
2.5 Aplicación de la estrategia diferenciada
2.6 Resultados de la aplicación de la estrategia diferenciada

Conclusiones

Bibliografía

Anexos

Introducción

El subsistema de la Educación Técnica Profesional (ETP), del Ministerio de Educación (MINED) requiere que los estudiantes que a él ingresen estén adecuadamente orientados y motivados hacia la profesión que estudian y ejercerán una vez egresados.

Es conveniente acentuar, que en la Constitución de la República de Cuba, se señala al respecto en su Artículo 51:

“Todos tienen derecho a la educación. ..., lo que proporciona a cada niño o joven,… la oportunidad de cursar estudios de acuerdo con sus aptitudes, las exigencias sociales y las necesidades del desarrollo económico-social.”[1]

Lo antes planteado ha sido y es una constante en las políticas trazadas por el Partido y los organismos encargados de la educación de las actuales y futuras generaciones.

A partir de lo expresado, el MINED, otros organismos de la administración central del Estado y las organizaciones políticas y de masas han desarrollado un intenso trabajo en el fortalecimiento, planificación y organización del trabajo de orientación profesional; sin embargo diversos hechos demuestran que, los estudiantes matriculados en las diferentes especialidades no poseen la suficiente orientación sobre la especialidad que cursan.

Las investigaciones que se realicen en esta dirección adquieren significativa importancia y actualidad si se tiene en cuenta que las mismas están en correspondencia con el Sistema de Ciencia e Innovación del MINED, dentro del cual están los Programas Ramales que constituyen la expresión de las prioridades investigativas del ministerio.

Siendo uno de ellos el Programa Ramal No. 2 que se denomina: Las educaciones preuniversitaria, técnica y profesional y de adultos: transformaciones actuales y futuras, destacando entre los problemas científicos más apremiantes a nivel nacional, en el punto11: La motivación y orientación vocacional, en particular la orientación vocacional pedagógica.[2]

Cuestión que es retomada en el VII Seminario Nacional para Educadores de Noviembre del 2006, con el tema ¿Cómo organizar la orientación profesional?, si bien en este caso se hace referencia a la Secundaria Básica, no deja de presentar interés para los otros subsistemas.[3]

La intención por resolver esta tarea se refleja en las líneas de investigación de la Maestría en Ciencias de la Educación, donde la línea Nro. 7 responde al Diagnóstico, Orientación Vocacional y Profesional.[4]

Se retoma lo antes planteado en los objetivos priorizados del curso escolar 2007 – 2008 en las acciones del Sistema de Trabajo punto Nro 10 declara: Diseñar para cada municipio del país la estrategia de Orientación Profesional, según su desarrollo económico social.[5]

Añadiendo entre las deficiencias que se plantean en el Anexo 7 de la Resolución Ministerial 50/06: “Bajos índices de retención escolar... y en la preparación profesional.”[6]

En el proyecto Perfeccionamiento de la retención escolar en la ETP del ISP José Martí, se expresa que: “… se observó falta de una estrategia concreta hacia el logro de una orientación profesional acorde con las aspiraciones de no perder un solo estudiante por curso escolar.” [7]

Para el curso escolar 2008-2009, en la Resolución Ministerial 119/08, en su artículo 19 se plantea que el trabajo metodológico abarcará fundamentalmente, y señala en su punto N ro 6, la “… concreción de la orientación profesional pedagógica y hacia diferentes profesiones, en el proceso educativo y de enseñanza-aprendizaje, de acuerdo con las necesidades de cada territorio.”[8]

Este elemento ya había sido resaltado en la Resolución Ministerial 170 del 2000 donde se señalaba: “ Es necesario revitalizar y reorganizar el trabajo de Formación Vocacional y Orientación Profesional, ajustándolo a las condiciones actuales… ”[9]

Se deduce por tanto, que esta situación se encuentra en el centro de atención de las investigaciones pedagógicas del momento y que su solución reviste tanto actualidad como importancia teórico práctica.

Se corroboran estas afirmaciones al señalar entre los principales problemas que han afectado y constituyen regularidades en los distintos subsistemas hasta llegar a la ETP, fundamentalmente en el Instituto Politécnico “Mario Herrero Toscano”, lo cual ha sido confirmado en los informes de Entrenamientos Metodológicos Conjuntos (EMC) e inspecciones parciales por parte de la Dirección Municipal de Educación, además de entrevistas realizadas a profesores del centro, etc.

Los elementos que lo evidencian se abordan a continuación:

-No existe un círculo de interés relacionado con la especialidad de Mecánica Industrial, hacia la cual se dirige el presente trabajo, en el Palacio de Pioneros Municipal.
-Existen deficiencias en el llenado del expediente Acumulativo del Escolar, en la casilla referida a la Formación Vocacional en Secundaria Básica; perdiéndose una valiosa información que no ha sido recogida en la mayoría de los casos.
-El trabajo de orientación profesional en el instituto politécnico se ha caracterizado solamente con exponer criterios sobre el contenido técnico de las profesiones y las posibilidades de empleo de los estudiantes una vez graduados.
-Los alumnos matriculados en la especialidad de Mecánica Industrial, en el Instituto Politécnico “Mario Herrero Toscano”, no se encuentran debidamente motivados hacia la profesión.[10]
-No existe una estrategia para contribuir al desarrollo de la motivación profesional mediante el trabajo de orientación profesional con el Bachiller Técnico en formación en Mecánica Industrial durante su primer año de estudios.
-No existe un círculo de Interés Científico Técnico para los estudiantes de la especialidad Mecánica Industrial en el Instituto Politécnico ”Mario Herrero Toscano”.

A pesar de los esfuerzos que se realizan, en la realidad del Instituto Politécnico ”Mario Herrero Toscano”, se observa por lo antes expuesto, que el trabajo de orientación profesional es deficiente, debido, entre otras razones, a que no existe una integración armónica entre las acciones que realiza el centro de educación profesional y el resto de los factores implicados en este proceso para el logro de un proceso formativo de este profesional técnico que favorezca la formación y desarrollo de auténticos motivos por la profesión.

Las regularidades anteriormente expresadas propician el descubrimiento de un problema científico:

¿Cómo contribuir al desarrollo de la motivación profesional del Bachiller Técnico en formación en Mecánica Industrial durante su primer año de estudios?

Se determinó como objeto de estudio portador de las contradicciones y proceso donde se debía trabajar por resolver el problema presentado: El proceso de orientación profesional con el Bachiller Técnico en formación.

En esta situación concreta, para solucionar el problema de la investigación, se plantea el siguiente objetivo:

Elaborar una estrategia diferenciada que contribuya al desarrollo de la motivación profesional mediante el trabajo de orientación profesional con el Bachiller Técnico en formación en Mecánica Industrial en el Instituto Politécnico “Mario Herrero Toscano” durante su primer año de estudios.

Resultó evidente que, dentro del objeto de estudio enmarcado como el proceso de orientación profesional con el Bachiller Técnico en formación, el campo de acción de la investigación estaría representado por: El trabajo de orientación profesional con el Bachiller Técnico en formación en Mecánica Industrial.

El cumplimiento del objetivo anterior presupone dar respuesta a las siguientes preguntas científicas:

1. ¿Cuáles son las principales concepciones teóricas que sustentan el trabajo de orientación profesional como vía esencial en la formación profesional del Bachiller Técnico en Mecánica Industrial?
2. ¿Cuál es el estado actual de la motivación profesional del Bachiller Técnico en formación en Mecánica Industrial en el Instituto Politécnico ”Mario Herrero Toscano”, durante su primer año de estudios?
3. ¿Qué características debe tener una estrategia diferenciada que contribuya al desarrollo de la motivación profesional mediante el trabajo de orientación profesional con el Bachiller Técnico en formación en Mecánica Industrial en el Instituto Politécnico ”Mario Herrero Toscano”, durante su primer año de estudios?
4. ¿Cómo estructurar la aplicación de la estrategia diferenciada propuesta mediante una intervención en la práctica escolar en el Instituto Politécnico ”Mario Herrero Toscano”?
5. ¿Cuál será la efectividad de una estrategia diferenciada que contribuya al desarrollo de la motivación profesional mediante el trabajo de orientación profesional con el Bachiller Técnico en formación en Mecánica Industrial en el Instituto Politécnico “Mario Herrero Toscano” , durante su primer año de estudios?

Para comprobar los planteamientos anteriores, el autor tuvo en cuenta las dimensiones e indicadores siguientes, a partir de la sistematización de los ya elaborados por Carmona Espín, B. (1998) y validados como parte del proyecto de investigación territorial La orientación profesional hacia carreras pedagógicas, del ISP "José Martí”.

Dimensiones e Indicadores:

1- Sistema de objetivos que el sujeto se propone respecto a la profesión: se concreta en el indicador relativo a la expectativa motivacional (positiva, negativa o contradictoria), que se expresa a través de los propósitos, planes, proyectos del sujeto y la perspectiva temporal vinculados a la carrera.
2- Sistema de vivencias afectivas que el sujeto experimenta acerca de la profesión: se materializa en el estado de satisfacción (satisfecho, insatisfecho o contradictorio), que constituye la expresión de las vivencias afectivas del sujeto relacionadas con la profesión.
3- Sistema de sentidos personales que la profesión reviste para el sujeto: se concreta en la polaridad del sentido personal (positivo, negativo o contradictorio), que expresa el carácter específico del sentido mediante el cual el sujeto se parcializa respecto a aquello sobre lo que se expresa en su orientación motivacional (el significado que adquiere para él).[11]

Las tareas de la investigación se determinaron fundamentalmente en:

1. Determinación de las principales concepciones que sustentan el trabajo de orientación profesional como vía esencial en la formación profesional del Bachiller Técnico en Mecánica Industrial.
2. Diagnóstico del estado actual de la motivación profesional del Bachiller Técnico en formación en Mecánica Industrial en el Instituto Politécnico ”Mario Herrero Toscano”, durante su primer año de estudios.
3. Elaboración de la estrategia diferenciada que contribuya al desarrollo de la motivación profesional mediante el trabajo de orientación profesional con el Bachiller Técnico en formación en Mecánica Industrial en el Instituto Politécnico ”Mario Herrero Toscano”, durante su primer año de estudios.
4. Estructuración de la aplicación de la estrategia diferenciada propuesta mediante una intervención en la práctica escolar en el Instituto Politécnico ”Mario Herrero Toscano”.
5. Determinación de la efectividad de la estrategia diferenciada que contribuya al desarrollo de la motivación profesional mediante el trabajo de orientación profesional con el Bachiller Técnico en formación en Mecánica Industrial en el Instituto Politécnico “Mario Herrero Toscano” , durante su primer año de estudios.

Se declara como variable donde se va a evaluar el cambio, el estado de la motivación profesional mediante el trabajo de orientación profesional con el Bachiller Técnico en formación en Mecánica Industrial en el Instituto Politécnico “Mario Herrero Toscano”, durante su primer año de estudios.

Los métodos y técnicas empleados garantizan una imagen objetiva del estado actual del problema, permiten construir el marco teórico referencial de la investigación, plantear la posible solución y determinar la validez de la propuesta.

Teóricos: Se emplearon fundamentalmente.

-El análisis y la síntesis, la abstracción y la generalización teórica: Se utilizaron como procesos lógicos del pensamiento, que permi­tieron determinar qué elementos de las teorías podían ser utilizados interpretar, procesar y sistematizar la información obtenida tanto teórica como empírica y para arribar a los criterios expuestos en la investigación.
-La Inducción y la deducción se emplearon para llegar a generalizaciones a partir del estudio de los casos particulares y pasar de un conocimiento general a otro de menor nivel de generalidad y para elaborar las conclusiones.
-El histórico lógico se empleó para revelar la génesis del trabajo de orientación profesional, el estudio de la trayectoria y acontecimientos reales relacionados con el fenómeno estudiado y la evolución histórica de estos procesos, para revelar las regularidades y su devenir analógico en la educación cubana.
-El hipotético deductivo se empleó en la formulación de las preguntas científicas de la investigación, las cuales explican el conjunto de datos empíricos recogidos en la investigación y las consecuencias esperadas o probables.
-El enfoque de sistema proporcionó la orientación general para el estudio del objeto de la investigación como una realidad integral y para la organización de las acciones en la estrategia propuesta.

Se continuó el aseguramiento metodológico con la utilización de los métodos empíricos, que revelan y explican las características fenomenológicas del objeto. Se destacan entre ellos:

-La observación científica de tipo abierto se empleó con las unidades de observación para determinar la incidencia primaria de las regularidades detectadas durante las clases.

-La entrevista a unidades de observación, se empleó para constatar el estado de desarrollo del trabajo de orientación profesional con el Bachiller Técnico en formación en Mecánica Industrial en el Instituto Politécnico “Mario Herrero Toscano” .

-Encuesta, sustentada en el cuestionario como instrumento de obtención de la información, se aplicó a la muestra para constatar el estado de la motivación profesional, durante la constatación del problema objeto de estudio y para evaluar el impacto de la estrategia diferenciada propuesta.

-El análisis de documentos posibilitó obtener información valiosa o la ausencia de ella sobre el problema investigado. Se analizaron 28 Expedientes Acumulativos del Escolar (EAE) pertenecientes al total de la muestra seleccionada.

-Técnica del Cuadrado Lógico de V. A. Iadov para evaluar el estado de satisfacción que tienen los estudiantes respecto a la profesión mecánico industrial.

-La composición, para conocer el sistema de objetivos que tienen los estudiantes respecto a la profesión mecánico industrial y para conocer la representación que el estudiante tiene de esta profesión, qué conoce de su contenido, el significado que para él tiene (sentido personal), si está vinculado afectivamente con esta y si lo expresa a través de su autorreflexión o de forma descriptiva o poco precisa.

-Técnica del completamiento de frases: para valorar por su contenido específico, el matiz afectivo implícito y sentido personal, así como la proyección del estudiante vinculada a la profesión mecánico industrial.

-Técnica de los “Diez Deseos”: para conocer el sistema de objetivos que posee el estudiante, el sistema de vivencias afectivas y el sentido personal vinculados con la profesión mecánico industrial.

-Lluvia de ideas, para lograr que las unidades de observación pudieran emitir sus criterios e hicieran aportes para dar solución al problema, fundamentalmente en cuanto a la elaboración de la estrategia diferenciada y las acciones previstas en ella.

-Método de consulta (Criterio de expertos) por la metodología de Campistrous Pérez, L., Rizo, C. (2000), Moráguez Iglesias, A. (2006) y los elementos planteados en los materiales básicos de la Maestría en Ciencias de la Educación (2006); se empleó para determinar la competencia de expertos y vincularlos a las tareas de la investigación y obtener la opinión de los propios expertos en el curso de la investigación para el pronóstico subjetivo de la factibilidad y confiabilidad de la propuesta.

-Taller de reflexión final, que permitió determinar la calidad en el logro de los objetivos planteados y la motivación profesional del Bachiller Técnico en formación en Mecánica Industrial.

Se completó el aseguramiento metodológico con la utilización de los métodos matemático-estadísticos: Se utilizaron, esencialmente, el análisis porcentual y la estadística descriptiva para exponer a través de tablas y gráficos los resultados obtenidos en la constatación del problema y en la medición del impacto.

La población y muestra se determinaron en los factores que inciden en el problema y su posible solución.

Población: Está determinada por los 28 estudiantes de la especialidad de Mecánica Industrial de primer año (MI-17) en el Instituto Politécnico “Mario Herrero Toscano”.

Muestra: La muestra coincide con la población atendiendo a que los propios 28 estudiantes de Mecánica Industrial de primer año (MI-17), fueron considerados como sujetos capaces de ofrecer la información necesaria sobre el problema.

Siendo las unidades de observación 9 profesores de la especialidad en el departamento docente de Mecánica, que representan el 100 % de los profesores del propio departamento.

La novedad científica de la investigación se aprecia en que, según las fuentes consultadas, al alcance del autor; se aborda por primera vez la contribución al desarrollo de la motivación profesional mediante el trabajo de orientación profesional con el Bachiller Técnico en formación en Mecánica Industrial, durante su primer año de estudios desde la planificación y ejecución de las acciones de una estrategia diferenciada en el centro de educación profesional, Instituto Politécnico “Mario Herrero Toscano”.

La contribución a la práctica la constituye el desarrollo de la motivación profesional del Bachiller Técnico en formación en Mecánica Industrial durante su primer año de estudios, al ejecutar las acciones previstas en la estrategia diferenciada propuesta.

Referentes en los que se sustenta la investigación

La investigación desarrollada tiene su fundamentación metodológica general en el Materialismo Dialéctico y ha tenido en cuenta sus postulados capitales y las leyes fundamentales como método general del conocimiento científico.

En la investigación se asumen también, las bases metodológicas propuestas en los cursos: Bases de la Investigación Educativa y Sistematización de la Práctica Pedagógica, Metodología de la Investigación Educativa y Calidad de la Educación y en el Taller de Tesis, de la Maestría en Ciencias de la Educación, la experiencia y teoría elaborada en los últimos años en el área internacional, y en especial en Cuba, en los diferentes niveles de Educación.

La Tesis consta de: Introducción, donde se detallan las regularidades que conducen al problema, los antecedentes del estudio del tema y el diseño teórico y metodológico de la investigación. En el Capítulo I se exponen los fundamentos teóricos y las principales definiciones adoptadas y Capítulo II, donde se detalla el diagnóstico del problema, su análisis, se describe la propuesta y se plasman los resultados de la validación. Conclusiones, Bibliografía y los Anexos que completan y complementan la información escrita del cuerpo del trabajo. La bibliografía consultada permitió abordar el problema desde diferentes puntos de vista y la selección adecuada de los conceptos siguiendo una unidad temática-estructural en todo el cuerpo del trabajo. Se añade un anexo con una definición de los términos fundamentales de la investigación con el sentido que los emplea el autor en la presente investigación. (ANEXO 24)

CAPÍTULO I Fundamentos Teóricos Metodológicos del Trabajo De Orientación Profesional y su Abordaje en la Educación Técnica y Profesional

La Educación Técnica Profesional (ETP), tiene la misión de formar un bachiller técnico competente, cuyos modos de actuación estén en correspondencia con el encargo social de esta enseñanza, expresado como formar trabajadores aptos para un mundo laboral en continuo cambio, donde se requiere periódicamente reciclar, convertir o actualizar las habilidades profesionales que demanda el desarrollo económico y social del país.[12]

En la ETP, la enseñanza toma ciertas particularidades relacionadas con lo que necesita un estudiante de un centro de educación profesional, considerado este como el centro donde ingresan adolescentes y jóvenes siendo su objetivo esencial la formación y desarrollo de intereses, conocimientos y habilidades profesionales que haga al sujeto apto para el desempeño exitoso de una determinada profesión;[13] y vinculado muy estrechamente al modelo del profesional planteado en la RM 81/06.

Cuando un estudiante egresa de uno de estos centros de educación profesional sin haber desarrollado sus intereses y habilidades profesionales, lo que se manifiesta en la falta de iniciativas e independencia en la solución de los problemas que enfrenta en la práctica profesional, es más vulnerable al fracaso, si no cuenta con la orientación y el apoyo del centro que lo formó y del que lo recibe. Es por ello que el trabajo de orientación profesional no culmina cuando el estudiante egresa de su centro de educación profesional sino que se extiende hasta su inserción en la vida laboral.

1.1 El Trabajo de Orientación Profesional en la ETP

El término orientación fue introducido en filosofía por Kant, I. (1786), que lo aplicó al problema del mundo en el cual la razón debe conducirse fuera de los límites del saber empírico, es decir, del conocimiento efectivo. Para Kant, orientarse en el pensamiento en general significaba determinarse en el dominio de lo verosímil, según un principio subjetivo de la razón misma. El término fue retomado por Jaspers, K. (1932) en su obra Philosophie , el cual afirmaba que la orientación se tiene en el mundo cuando el hombre se considera a sí mismo como un elemento o cosa del mundo entre innumerables elementos o cosas e intenta hallar de tal manera su camino.

En Psicología el concepto de orientación (o actividad de orientación) es uno de los elementos centrales de la teoría de Formación por Etapas de las Acciones Mentales, elaborada por Galperin, P. Y. (1959, 1966) y sus seguidores, fundamentalmente Talízina, N. F. (1988). Este concepto ligado genéticamente con el de reflejo de orientación-investigación y de actividad de orientación-investigación, empleados en la escuela de Pavlov, I. P. (1951), reciben en los marcos de la concepción de las acciones mentales, un significado completamente diferente y psicológicamente autónomo. Se debe diferenciar la orientación como parte funcional del plano procesal de la acción y el concepto de base orientadora de la acción.

Para Petrovski, A. (1980), el problema de la orientación fue elaborado fundamentalmente por Uznadze, D. y sus colaboradores; siendo esta una particularidad de la personalidad en su conjunto entendida como la preparación especial para satisfacer necesidades cognitivas y que determina la posición vital de la persona en una serie de casos.

En el contexto educativo se asocia el término con las respuestas a nuevos modelos técnicos que se establecieron con el objetivo de potenciar el desarrollo del estudiante a partir de la prevención de sus problemas y el tratamiento psicológico y pedagógico de los ya existentes. Orientar se refiere a la actividad científica de conceptuar e implementar como ayudar eficientemente a alguien en un momento y espacio dados para facilitar su crecimiento personal, de acuerdo a la etapa específica de su desarrollo en que se encuentre y su situación social y personal concreta.

En la investigación presente, se aborda la orientación en su aspecto referido al trabajo de orientación profesional. Se señala que el trabajo en el terreno puramente educativo, se refiere a la actividad profesional del maestro, resultado de acciones físicas, mentales o emocionales cuyo objetivo se dirige a favorecer el desarrollo individual y grupal; este trabajo educativo implica necesariamente la orientación como una de las vías fundamentales para lograrlo.

En este campo se han desarrollado infinidad de estudios centrados fundamentalmente en dos temáticas esenciales: la selección profesional y la motivación profesional.

Se destacan diversos investigadores que han abordado el estudio de la orientación profesional, entre ellos se encuentran en el ámbito internacional los criterios de autores como: Super, D. (1962); Bozhovich L. I. (1976), Braguina, B. D. (1978); Gallego, S. (1991); Benavent Oltra, J. A. (1991); Rodríguez Espinar, S. (1993); Gordillo, M.V. (1993); Repetto Talavera, E. (1994); Bisquerra Alzina, R. (1996) y Gallego, S. (1998) entre otros.

Nacionalmente se han destacado en el estudio de esta temática, González Rey, F. (1983), Zabala, M. (1987); De Armas Ramírez, N. (1980, 1990); Collazo, B. (1992), Serra, G.D. (1995); Mitjans, A. (1996); Otero, I. (1997); González, Maura, .V. (1994 y 1999); Guerra Rubio, L.M. (1998); Carmona Espín, B. (1998); Hedesa Pérez, Y. J. (1998), Ibarra Mustelier, L. (1998), Sánchez, S. (2000), entre otros.

Los trabajos de estos investigadores han estado relacionados fundamentalmente con el trabajo de orientación profesional hacia carreras de corte pedagógico, psicológico y ciencias técnicas.

Antes de precisar teóricamente el término central de esta investigación, el autor considera conveniente un recorrido por el pensamiento de insignes exponentes de la pedagogía y la Filosofía, que en su momento expresaron con el lenguaje de su época sus concepciones sobre lo que hoy puede identificarse como trabajo de orientación profesional.

Entre los padres de la Pedagogía cubana, el Presbítero Félix Varela (1788-1853), en su concepto sobre educación se refería a ella como: “...mostrar alternativas, caminos u opciones diferentes, para que el alumno decida cuáles ha de elegir.”[14]

Evidenciando en esta noción un profundo conocimiento de los postulados de la orientación profesional, mostrar alternativas diferentes para que el alumno decida cual ha de elegir. Señalaba también:

“... lo más interesante para el maestro debe ser enseñar al hombre a pensar desde sus primeros años, o mejor dicho, quitarle los obstáculos que le impiden pensar por sí mismo.” [15]

No es decidir junto con el joven qué carrera elegir, sino lograr que el alumno concientice y valore sus propios intereses, conozca sus principales capacidades y habilidades; no es decidir por él, sino contribuir a proporcionarle instrumentos de acción y enseñarle a utilizarlos para que le permitan decidir por sí mismo; pero es él quien elige cómo emplearlos. Esto y los consejos dirigidos a la juventud y al magisterio, recogidos en sus “Cartas a Elpidio”, son pruebas fehacientes de que el Padre Varela fue capaz de desbrozar el camino que luego transitarían sus más fieles discípulos.

Uno entre los más prestigiosos educadores cubanos, José de la Luz y Caballero (1800-1862), quien fuera llamado por José Martí el padre, el silencioso fundador, expresaba en su momento:

“... No hay vida sin espontaneidad, y sin espontaneidad no hay empresa. Cuando los esfuerzos nacen de aquella, entonces son multiplicados y coronados”[16]

Es posible adivinar en este aforismo referencias de Luz a la vocación bajo el nombre de espontaneidad. Sin ella no hay propósitos posibles de lograr. Añade también:

“Si no arde en nuestros pechos la llama inextinguible del entusiasmo, jamás nos elevaremos a la altura de la ciencia: solo el entusiasmo produjo adeptos eminentes en los arcanos de la naturaleza.

Primero es difundir el gusto por las ciencias, luego es acorrer los cultivadores, y después recoger la mies abundante.”[17]

Pueden observarse en esta cita la importancia que concede Don Pepe al interés para alcanzar el adecuado nivel científico, refiriendo también el orden de las acciones a seguir para tal objetivo. Apunta también y resalta: “Sin interés suelen los hombres no examinar las cosas.”[18]

José Martí (1853-1895), a su manera de decir, nada humano le fue ajeno y destacó elementos que permiten identificar su visión en cuanto al trabajo de orientación profesional con los niños y adolescentes. Son memorables sus palabras en “La Edad de Oro” (1889) cuando en su introducción señala:

Todo lo que quieran saber les vamos a decir, y de modo que lo entiendan bien, con palabras claras y con láminas finas. Les vamos a decir cómo está hecho el mundo: les vamos a contar todo lo que han hecho los hombres hasta ahora. ... y cómo se hacen tantas cosas de cristal y de hierro, y las máquinas de vapor, y los puentes colgantes, y la luz eléctrica ... Les hablaremos de todo lo que se hace en los talleres ... y les diremos lo que se sabe del cielo, y de lo hondo del mar y de la tierra. [19]

El Apóstol reflejó en sus escritos la trascendencia de disímiles aspectos, lo anterior lo demuestra al expresar en el contexto un adecuado trabajo de orientación profesional. Enunciaba también:

“La educación pues no es más que esto: La habilitación de los hombres para obtener con desahogo y honradez los medios de vida indispensables en el tiempo en que existen, sin rebajar por eso las aspiraciones delicadas, superiores y espirituales de la mejor parte del ser humano.”[20]

Se observa la preocupación del Maestro por la habilitación del hombre (formación profesional) para obtener su propio sustento a la altura de los adelantos científicos de la época sin descuidar los intereses, aspiraciones e ideales propios de la persona (motivación profesional).

Es quizás en la siguiente cita y siguiendo el criterio del Dr. Jorge Luis del Pino Calderón (1998), donde mejor se refleja la importancia que le otorgó a lo que hoy se nombra orientación profesional:

“Quien quiera nación viva, ayude a establecer las cosas de su patria de manera que cada hombre pueda labrarse en un trabajo activo y aplicable una situación personal independiente.

Que cada hombre aprenda a hacer algo de lo que necesitan los demás”.[21]

En este caso el Apóstol hace referencia a las necesidades sociales. Lograr estas cualidades significa alcanzar la integridad en la educación de la personalidad, uno de cuyos componentes característicos es la autodeterminación profesional.

La opinión de Carlos Marx (1818-1883), citada por García Galló, J. G. (1989), era que la diferencia de talentos naturales entre los individuos es mucho menor de lo que se cree. Estas disposiciones tan diferentes que parecen distinguir a las personas de diversas profesiones cuando llegan a la edad madura son tanto la causa como el efecto de la división del trabajo.[22]

Marx apuntaba que:

¨… las profesiones más elevadas nos parecen aquellas que han dejado en nuestro corazón raíces profundas y por cuyas ideas estamos dispuestos a sacrificar nuestra vida y todas nuestras aspiraciones. Estas profesiones pueden hacer feliz a quien tenga vocación para ellas, pero condenan a muerte a quien se decida por ellas precipitadamente, sin reflexionar.¨[23]

Puede apreciarse en el contexto la importancia que le concede Marx a una correcta selección de la profesión y los peligros que entrañaría una selección atendiendo solamente al aspecto externo o llamativo de una profesión determinada. De ahí la importancia que reviste el adecuado trabajo de orientación profesional.

Se reafirma que desde los inicios de la construcción del socialismo en la URSS, Lenin analizaba la situación de la orientación profesional, si bien no la identificaba con este nombre, en su contexto es posible determinar que se refería a ella al escribir:

“Necesitamos... ebanistas, carpinteros, mecánicos, etc. Que dominen su oficio a la perfección, que sean plenamente capaces de convertirse en contramaestres y que estén preparados prácticamente para ello, a condición sin embargo de que estos artesanos tengan una amplia instrucción general ... sean comunistas ... posean horizontes politécnicos y fundamentos (rudimentos) de enseñanza politécnica. ”[24]

Puede observarse que señalaba como premisa su formación comunista y una sólida instrucción general y politécnica, lo que traducido al contexto educativo cubano puede identificarse con las aspiraciones de cultura general integral para toda la sociedad.

Señalaba también lo que puede identificarse como un sistema de actividades o estrategia encaminada a resolver estas necesidades, obsérvese que sus apreciaciones son coincidentes con lo planteado en la resolución 170/2000 sobre las vías para llevar a cabo el trabajo de orientación profesional:

“... dar inmediatamente una serie de pasos posibles ahora mismo,... como por ejemplo:

a) visita a una central eléctrica, la más próxima, y una serie de conferencias con experimentos en ella; ...

b) lo mismo a cada sovjos organizado más o menos bien,

c) lo mismo a cada fábrica organizada más o menos bien,

d) movilización (para dar conferencias ..., para dirigir las clases prácticas, las excursiones, etc.) de todos los ingenieros, agrónomos y graduados en la Facultad Físico Matemática de la Universidad,

e) organización de pequeños museos de enseñanza politécnica, trenes, buques, etc.”[25]

Koroliov, F. F. (1977), afirma en relación con estos planteamientos, que "… la enseñanza politécnica es el fundamento, la base, de todo el sistema de trabajo de la orientación profesional."[26]

En un contexto educativo propio, en este caso Cuba, desde los inicios del periodo revolucionario se aprecia el interés de las autoridades en el desarrollo integral de la personalidad. Se puede destacar la entrevista concedida a la Revista Bohemia y publicada el 22 de febrero de 1959, donde el Doctor Armando Hart Dávalos (1959), entonces Ministro de Educación, esboza algunos de los planes del Ministerio:

“En nuestros planes se considera promover los servicios de orientación profesional para la juventud. La buena escuela debe realizar un proceso de orientación de los alumnos de modo que poco a poco se vaya ayudando al niño y al joven a conocerse a sí mismo, a evaluar sus capacidades y a orientarse hacia aquel tipo de estudio, trabajo o profesión, de acuerdo con sus aptitudes y vocación. Consideramos que también es importante, en consecuencia, la preparación del personal (docente) para este tipo de servicio.”[27]

Armando Hart destaca el papel determinante del autoconocimiento y la vocación en la selección conciente de la profesión destacando además la necesidad de una adecuada preparación del personal docente.

Ernesto Guevara de la Serna (1928-1967), consideraba en su concepción del hombre nuevo las exigencias del estudio y la preparación además de una adecuada orientación de la vocación. Se trata de la producción y autoproducción del sujeto que hará posible la estructuración de la nueva sociedad. Al respecto expresó en su discurso de aceptación del título de Doctor Honoris Causa en Pedagogía:

¨… que se prepare la juventud estudiosa del país, para que cada uno en el futuro inmediato, tome el puesto que le sea asignado, y lo tome sin vacilaciones y sin necesidad de aprender por el camino…¨[28]

El Comandante Guevara consideraba de tanta importancia la formación profesional como la subordinación de la vocación a intereses superiores de la sociedad o del país. Un profundo análisis de esta circunstancia puede encontrarse en su charla en la Universidad de la Habana el 2 de marzo de 1960 donde exponía:

¨Hay vocaciones básicas,… pero es que las ramas de las ciencias están hoy tan enormemente diferenciadas por un extremo y tan íntimamente unidas por el otro, que es difícil que nadie pueda precisar en los albores de su desarrollo intelectual, cual es su verdadera vocación;…. La vocación no puede ser sino una parte y una parte ínfima en cuanto a la distribución de las nuevas carreras a crearse y en cuanto a la reorientación de las carreras ya conocidas. No puede ser porque contra ella se elevan causas, … de las exigencias enormes de una sociedad. … Creo que se debe constantemente pensar en función de masas y no en función de individuos,… para hacer un análisis y un cálculo de las necesidades de un país…¨[29]

El Ché reconoce la existencia de factores que predisponen al individuo hacia una u otra profesión y destaca también la insuficiencia del modelo educacional de la época para ayudar al joven en su elección. Destaca asimismo la trascendencia de una selección profesional acorde a los requerimientos sociales que pueden encontrarse en las especialidades priorizadas, criterio válido para la época en que fueron pronunciadas estas palabras como para la actualidad.

El Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz con su profunda visión educativa, se ha referido en varias ocasiones a la importancia del trabajo de orientación profesional. En discurso pronunciado en el Acto de Inicio del curso escolar 1980-1981, en el Centro Nacional de Salud Animal en San José de las Lajas, afirmó:

”Debemos intensificar el trabajo de formación vocacional y orientación profesional” añadiendo “muy especialmente a través de los círculos de interés científico-técnicos.” [30]

En el discurso pronunciado en el Acto de Graduación del Destacamento Pedagógico Universitario "Manuel Ascunce Domenech", El 7 de julio de 1981, afirmó:

“En las escuelas secundarias básicas e institutos preuniversitarios, se debe continuar perfeccionando el trabajo de formación vocacional y orientación profesional para que los jóvenes seleccionen cada vez mejor sus estudios de acuerdo a sus aptitudes e intereses personales y sociales.”[31]

Estas palabras de Comandante en Jefe reafirman la atención y prioridad al tema tratado en la presente investigación, nótese que se señala también a los institutos preuniversitarios, los cuales en estos momentos se encuentran en un nivel de integración amplio con la ETP al asimilar esta los programas de asignaturas de formación general y básicas de aquellos y asumir el graduado el título de Bachiller Técnico en la rama específica. Se señala que en ambas citas, se plantea textualmente trabajo de formación vocacional y orientación profesional.

El Segundo Congreso del Partido Comunista de Cuba, en su Resolución sobre Política Educacional reafirmaba:

“… la necesidad de desarrollar el trabajo encaminado al fortalecimiento de la aplicación de los planes de formación vocacional y orientación profesional en los alumnos de acuerdo con sus capacidades, habilidades y destrezas en correspondencia con las necesidades del desarrollo económico y social.”[32]

Aspecto este aún no solucionado desde los planteamientos del primer congreso del PCC. Esto es resaltado en el Programa del Partido Comunista de Cuba, empleando términos semejantes.

En línea con estos postulados y principios, el Comité Ejecutivo del Consejo de Ministros, con fecha 4 de marzo de 1980, aprobó el Decreto No. 63 sobre Formación Vocacional y, Orientación Profesional, posteriormente se dictó la Resolución Ministerial No. 18 " Reglamento sobre Formación Vocacional y Orientación Profesional,” con Fecha 21 de enero de 1981, hasta la actual resolución 170 de 30 de agosto del 2000 que norma todo el trabajo de formación vocacional y de orientación profesional, señalando como vías fundamentales para el desarrollo de estas actividades en el apartado SEGUNDO:

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Se resalta con esto que los contenidos, actividades y vías para desarrollar el trabajo de orientación profesional pueden ser múltiples pero es esencial establecer relaciones educativas sólidas que propicien y favorezcan el interés de los estudiantes en participar y ser trabajadores activos de este proceso de orientación.

El trabajo de orientación profesional debe tener en cuenta al educando, reflexionar y vivenciar lo que la profesión significa en su vida; esclarecer lo que es esta profesión, el significado social que ella tiene y el significado que tiene para él; el campo de acción de la misma, su objeto, modelo del profesional, etc.

El trabajo de orientación profesional, comienza en las edades tempranas y continúa aún después de la inserción del joven en la vida laboral y tiene como objetivo esencial lograr en el sujeto la autodeterminación en la selección y actuación profesional

Si en el ciclo que antecede a la etapa de orientación profesional en los centros de la ETP, no se desarrolla eficientemente el trabajo de orientación profesional, como ocurre en ocasiones, fundamentalmente en especialidades industriales y dentro de estas la Mecánica Industrial; el estudiante estará en desventaja para enfrentar exitosamente el proceso de preparación profesional.

Con frecuencia se identifica el trabajo de orientación profesional con el hecho de brindar información sobre determinadas profesiones, tal y como se hace al impartir una asignatura en la escuela tradicional. Lo anterior es el reflejo de la propia subestimación a lo interactivo, al valor del proceso en que el sujeto construye sus definiciones personales, sus proyectos de vida.

Uno de los conceptos generalmente aceptados sobre el término orientación profesional, expresa:

La orientación profesional se refiere al trabajo de preparación que se desarrolla a corto plazo, en los grados terminales, con el objetivo inmediato de orientar a los jóvenes para que sean capaces de seleccionar aquella profesión que más conviene a sus inclinaciones y posibilidades dentro del marco de las necesidades sociales. ” [34]

En la obra de referencia de la autora De Armas Ramírez, N. (1980), se define también la formación vocacional. El autor no considera necesario establecer una comparación entre ambos términos y coincide con el criterio Pazos González, M. (1999), en el sentido de que no se debe realizar una ruptura entre los conceptos de formación vocacional y orientación profesional, excepto si de lo que se trata, es de un estudio teórico, porque ambos forman parte de un mismo proceso y deben materializarse en la práctica, armónicamente, de forma tal que la formación vocacional sirva de base para el desarrollo de una adecuada orientación profesional, lo que solo es posible mediante un trabajo sistemático, gradual y continuo desde los primeros grados, pasando por los centros de enseñanza media general y los de educación profesional (media o superior), hasta el centro laboral en el que el profesional, ya graduado, comience su vida laboral[35]. Según el Dr. Jorge Gaspar García Gallo (1989), el concepto de formación vocacional está íntimamente vinculado con el de orientación profesional, al extremo que a veces no se sabe dónde empieza y donde termina su diferenciación.

Es conveniente señalar, que a criterio del autor de la presente investigación, la orientación profesional en la ETP no debe referirse solamente al trabajo de preparación que se desarrolla a corto plazo en los grados terminales, con el objetivo inmediato de orientar a los jóvenes, para que sean capaces de seleccionar aquella profesión que más conviene a sus inclinaciones y posibilidades, dentro del marco de las necesidades sociales; sino también al trabajo que se desarrolla a lo largo de la especialidad y a las actividades que se desarrollan para capacitar al estudiante y lograr su inserción a la vida laboral de una manera eficiente, de acuerdo a las necesidades que demanda el país y su desarrollo y a las inclinaciones, aptitudes y vocación demostradas por el estudiante a lo largo de su vida estudiantil pues no se puede esperar a los grados terminales para orientar profesionalmente, es necesario extender esta orientación al tiempo que el individuo esté en el centro de educación profesional y aún después de egresado.

Esta opinión se corrobora con lo expresado por la Dra. González Maura, Viviana (2001) en su artículo “El Servicio de Orientación Vocacional-Profesional (Sovp) de la Universidad de la Habana: Una Estrategia Educativa para la Elección y Desarrollo Profesional Responsable del Estudiante” donde expone:

“La orientación profesional en nuestra concepción es entendida como un proceso que transcurre a lo largo de la vida de la persona, comienza desde las primeras edades y no culmina con el egreso del estudiante de un centro profesional sino que se extiende hasta los primeros años de su vida profesional.” [36]

El autor declara su adhesión a estos criterios.

En los materiales básicos de la Maestría en Ciencias de la Educación, se menciona como concepto de orientación profesional:

“Relación de ayuda que se establece con el estudiante para facilitar el proceso de desarrollo de la identidad profesional del mismo, a través de diferentes técnicas y vías, integradas al proceso educativo general, según la etapa evolutiva y la situación específica en que se encuentre.”[37]

En este concepto se coincide con algunos elementos distintivos de las definiciones tratadas anteriormente e introduce como rasgo propio, el concepto de identidad profesional además de señalar que se integra al proceso educativo general, según la etapa evolutiva y la situación específica en que se encuentre; es decir que no se circunscribe solamente a un periodo de tiempo determinado en un año o curso específico.

La Dra. González Maura, V. (2001); refiere como orientación profesional:

“La relación de ayuda que establece el Orientador Profesional ( psicólogo, pedagogo, maestro) con el Orientado (el estudiante) en el contexto de su educación (como parte del proceso educativo que se desarrolla en la escuela, la familia, la comunidad) con el objetivo de propiciar las condiciones de aprendizaje necesarias para el desarrollo de las potencialidades de la personalidad del estudiante que le posibiliten asumir una actuación autodeterminada en el proceso de elección, formación y desempeño profesional.” [38]

Añadiendo más adelante:

“En nuestra concepción la Orientación Profesional es un proceso educativo específico dirigido a lograr la autodeterminación profesional del ser humano. Ello significa entender que la autodeterminación en la vida profesional… se forma en virtud de un proceso educativo en el que interviene la familia, la escuela y la comunidad.” [39]

Se destaca en esta definición la inclusión de factores determinantes tales como la escuela, la familia y la comunidad además de mencionar el término de autodeterminación profesional. Ello implica, por tanto, la necesidad de dirigir el proceso de orientación al desarrollo de la esfera motivacional y cognitiva de la personalidad del sujeto, es decir de conocimientos, habilidades, motivos e intereses profesionales, y al desarrollo de la autovaloración del sujeto y de cualidades de la personalidad tales como la perseverancia, la independencia, la flexibilidad que le posibiliten una actuación autodeterminada en la esfera profesional. Se define como autodeterminación profesional a:

“… el resultado de un complejo proceso de reflexión por parte del sujeto en el que la decisión final con relación a su futuro profesional es el resultado del análisis no sólo de sus intereses y aspiraciones profesionales, sino también y muy relacionado con ellas, de su motivación moral, de sus conocimientos y habilidades y, por supuesto, de las posibilidades reales que la sociedad le brinda de estudiar una u otra profesión. ” [40]

De lo que se infiere que este proceso implica una decisión profundamente individual, que expresa un elevado nivel de elaboración y reflexión conciente del contenido de esta reflexión. Este proceso significa además asumir una actuación autodeterminada en la selección, formación y desempeño profesional y no solo en la elección de la profesión. La autodeterminación caracteriza la toma de decisiones en el proceso de formación profesional, al elegir el estudiante en el centro de estudios de la ETP, que aspectos pueden resultar más provechosos para su futuro desempeño en la entidad laboral y en este caso también puede autodeterminadamente seleccionar su área de desempeño de acuerdo a sus propias decisiones. A este proceso contribuyen en general, las organizaciones sociales, los organismos productivos y los servicios, las actividades docentes y extradocentes que materializan el trabajo de orientación profesional a través de los diferentes niveles de enseñanza, la familia, los amigos, la comunidad, entre otros; pero es la escuela el centro principal del trabajo de orientación profesional.

De la autodeterminación profesional depende el futuro del joven y la eficacia de su función y actuación en la sociedad. Al respecto Fernando González Rey (1983) plantea: “La autodeterminación... presupone un sujeto multilateralmente desarrollado, capaz de determinar sus actos y propio comportamiento.”[41]

En los conceptos que abordan la orientación profesional, se destacan de manera significativa los que reconocen el proceso como una relación de ayuda. Es oportuno destacar que esta relación de ayuda, no es una relación de dependencia en la que el orientador dice al orientado qué hacer y cómo hacerlo, sino que es un espacio comunicativo a través del cual el orientador crea las condiciones necesarias que propicien a través del desarrollo de las potencialidades del estudiante que él llegue por sí solo a tomar decisiones respecto a su vida profesional con las cuales se sienta comprometido y responsable, es decir, se establece un proceso de comunicación con el orientado en el cual se crean espacios de reflexión e intercambio dirigidos a propiciar el desarrollo de las potencialidades del orientado. Esta relación de ayuda debe entenderse también como una relación que se inicia aún cuando el estudiante no la solicite, es decir conciente o a niveles menos concientes, formulada explícitamente o no por parte del orientado.

En la concepción aceptada, la orientación profesional requiere de la preparación psicopedagógica de los orientadores para que puedan diseñar las situaciones óptimas que propicien la formación y desarrollo de la autodeterminación profesional.

El reconocimiento de la autodeterminación profesional como nivel superior de desarrollo de la función reguladora de la personalidad en la actuación profesional, al cual se llega a partir de un complejo proceso educativo, es una expresión del enfoque personológico que adquiere la concepción de la orientación profesional planteada por la Dra. Viviana González Maura. De igual forma entender que la orientación profesional es un proceso diferenciado en tanto tiene en cuenta la expresión de las particularidades individuales de los sujetos que participan en el proceso de orientación es otra manifestación de este enfoque personológico.

Para el autor de la presente investigación resulta acertado recoger estos conceptos como trabajo de orientación profesional, por considerar que facilitan la labor del orientador en sus diferentes manifestaciones en el ámbito escolar. De ahí que se desprenda la necesidad de definir este término.

Se enfatiza que en la bibliografía consultada aparece referenciado en un número indeterminado, como se aprecia en algunas de las citas plasmadas en esta investigación, sin definir exactamente sus contenidos; en el texto de González Rey, F. (1983), se considera que el trabajo de orientación profesional es:

“…una vía esencial para desarrollar los intereses profesionales de los estudiantes, importante premisa para su futuro éxito profesional.… El trabajo de orientación profesional, no se reduce a la tarea de brindarles información a los estudiantes sobre las diversas carreras,… La finalidad… es formar en los jóvenes verdaderos intereses hacia la profesión, que se transformen en una fuerza motivacional activa en el estudio de la misma para lo cual no es suficiente la recepción de información; se hace necesario también un trabajo individual del joven sobre esta información que lo conduzca a un vínculo emocional con su contenido y a una elaboración personal sobre el mismo.” [42]

Este vínculo emocional con el contenido de la información recibida y la elaboración personal resultante de ello conducen a la toma de decisiones autodeterminadas en los procesos de elección, formación y desempeño profesional. Se recuerda que la orientación profesional es un proceso educativo específico dirigido a lograr la autodeterminación profesional del ser humano. Ello implica, por tanto, la necesidad de dirigir el proceso de orientación al desarrollo de la esfera motivacional y cognitiva de la personalidad del sujeto, es decir, de conocimientos, motivos, habilidades e intereses profesionales, al desarrollo de la autovaloración del sujeto y al desarrollo de cualidades de la personalidad tales como la independencia, la perseverancia, la flexibilidad que le posibiliten una actuación profesional autodeterminada y responsable.[43]

Del Pino Calderón, J. L. (1998), refiere como trabajo de orientación profesional:

“… un sistema, integrado al centro de formación superior, de acciones orientacionales grupales e individuales, estructuradas en dos subsistemas: el cuerpo docente y los especialistas del Servicio de Orientación y Desarrollo (S.O.D.). Su objetivo central es ayudar al estudiante a conformar su identidad profesional, a través de la elaboración de su conflicto motivacional - afectivo en el primer año de su formación pedagógica.”[44]

Esta concepción se refiere únicamente al centro de de educación superior y toma como elementos distintivos el Servicio de Orientación y Desarrollo, el cual es el núcleo central de la estrategia integral del centro de educación superior que se particulariza por años; siendo el sistema un proceso, conformado desde un diagnóstico continuo y participativo. Del Pino Calderón asume también la conformación de la identidad profesional desde el enfoque problematizador. Se añade además que se refiere exclusivamente a la formación profesional pedagógica durante su primer año de estudios, lo cual limita suficientemente este concepto para su aplicación en otros subsistemas educativos.

En el texto “Metodología para desarrollar el trabajo de orientación profesional pedagógica desde la educación primaria hasta el Instituto Superior Pedagógico” [45] se plantea que:

“… el trabajo de orientación profesional se dirige al desarrollo de auténticos intereses e intenciones profesionales como formación psicológica motivacional, es decir, se trata de educar las esferas motivacionales de los educandos e ir desarrollando estas formaciones motivacionales.”[46]

El autor concuerda con la referencia.

Luego de un análisis integral de la literatura consultada así como la propia práctica del autor, se considera que:

“El trabajo de orientación profesional es la vía fundamental, sistémica y flexible, para desarrollar la motivación profesional de los educandos partiendo del conocimiento de la actuación de su personalidad y de las posibilidades reales de la sociedad en relación con su formación y desempeño profesional, a través de una relación de ayuda que establece el orientador con el orientado, como parte integrante del proceso pedagógico (en sus dimensiones docente, extradocente y extraescolar) con el objetivo de propiciar una actuación autodeterminada durante el proceso de formación y desempeño profesional.” [47]

Lo antes señalado, revela que este trabajo se desarrolla en el centro de educación profesional y/o la entidad productiva, con el apoyo de la familia y la comunidad; con el objetivo de propiciar las condiciones de aprendizaje necesarias que se transformen en una fuerza motivacional activa y le posibiliten asumir una actuación responsable durante su formación y desempeño profesional.

El trabajo de orientación profesional, debe incluir una adecuada explicación sobre la importancia que posee la profesión para el país y el territorio donde vive el propio adolescente. Esta información debe ser ampliamente expuesta y presentada con ejemplos concretos donde se exprese esta importancia, debe añadirse a esto, las exigencias éticas y las características personales relacionadas con el ejercicio de la futura profesión.

De lo anterior se desprende que el trabajo de orientación profesional, como vía importante a seguir y desarrollar en el centro de educación profesional, asume como elemento esencial el desarrollo de la motivación profesional; aspecto este recurrente en la obra de los principales autores referenciados en la presente investigación.

Se destaca especialmente este vínculo estrecho toda vez que el trabajo de orientación profesional, puede enfatizar en otros elementos para su correcto desarrollo. Siendo en el presente caso el desarrollo de la motivación profesional su objetivo esencial y el objetivo final del producto propuesto.

Esta definición precisa el análisis integral de otros elementos que la conforman implícita o explícitamente tomando como punto de partida a la motivación profesional y sus niveles de integración.

Tomando como punto de partida el enfoque personológico la motivación profesional es definida como:

"El proceso de orientación de la personalidad hacia la profesión que se expresa a través de motivos intrínsecos y extrínsecos que se integran en formaciones psicológicas reguladoras de la actuación del sujeto que se distinguen por su contenido en: formaciones motivacionales predominantemente intrínsecas (en las que predominan los motivos intrínsecos sobre los extrínsecos) y predominantemente extrínsecas (en las que predominan los motivos extrínsecos sobre los intrínsecos) y que en el orden funcional pueden manifestarse en diferentes niveles de desarrollo".[48]

Es opinión del autor y considerando el contexto educativo cubano, que existen tres grupos básicos de motivos, se añade además de los dos planteados por González Maura (2002d) un tercero. Los criterios que siguen están tomados del referido material base de la Maestría en Ciencias de la Educación (2006).

a) Motivos intrínsecos: Son aquellos motivos que expresan la orientación de la personalidad hacia el contenido esencial de la profesión.
b) Motivos extrínsecos: aquellos que expresan la orientación de la personalidad hacia la profesión pero son ajenos a su contenido esencial. Es decir, la persona se involucra en la profesión pero buscando otras metas, que no son esencialmente del contenido de la profesión. Estos motivos pueden ser tan efectivos como los “motivos intrínsecos” en tanto se vinculen a formaciones motivacionales complejas de la personalidad, tales como la autovaloración y la concepción del mundo.
c) Motivos políticos - sociales, o sea, de compromiso con la Revolución y la necesidad social de la carrera.

Una selección profesional puede hacerse solo a partir de motivaciones extrínsecas y durante la formación profesional, a través del trabajo educativo y de la orientación profesional en particular, desarrollarse a partir de motivos intrínsecos y /o políticos y sociales, lo cual le otorga calidad a la motivación del sujeto.[49]

Entender la motivación profesional implica analizar cada uno de los componentes de su definición para brindar una idea exacta que permita caracterizar las relaciones resultantes de su interacción. De esta manera las formaciones motivacionales, siguiendo las palabras de la Dra. González Maura y López Rodríguez (2002d) son ¨… la forma de existencia de los motivos en la personalidad como unidades psicológicas complejas reguladoras de la actuación que integran en su base motivos diferentes por su contenido (intrínsecos y extrínsecos) en diferentes niveles de desarrollo funcional.¨[50]

La efectividad del interés profesional, como formación motivacional, en la calidad del desempeño profesional, se ha podido constatar por investigaciones de autores cubanos. Cuando se logra desarrollar una motivación sustentada en intereses profesionales estables, el resultado redunda en profesionales que se implican en el desempeño de sus funciones con autonomía, perseverancia, iniciativa y compromiso de cambio hacia el mejoramiento de la calidad de su labor.

El interés profesional por tanto puede ser definido como: “… una formación motivacional predominantemente intrínseca que expresa como tendencia una orientación de la personalidad hacia el contenido esencial de la profesión y que en el orden funcional puede manifestarse en diferentes niveles de desarrollo.” [51]

El diagnóstico de estos intereses profesionales, ofrece la posibilidad de una estrategia con el estudiante desde el primer año dirigida sobre bases científicas. El desarrollo de los intereses profesionales va aparejado a un adecuado trabajo de orientación profesional, el cual siendo efectivo puede satisfacer las necesidades de orientación de los educandos.

Pérez Martín, L. M. y colaboradores (2004) equiparan la motivación profesional con los intereses profesionales[52]. Es opinión del autor de la presente investigación y concuerda con González Maura (1995) que esta formación motivacional hacia el contenido de la profesión, tiene distintos niveles de desarrollo, alcanzando su máxima expresión en las intenciones profesionales, es decir, que las intenciones profesionales constituyen el nivel superior de desarrollo de la motivación profesional, que se manifiestan cuando esta ha alcanzado el nivel de tendencia orientadora de la personalidad.[53] Estas intenciones profesionales son una expresión del nivel de desarrollo de la autodeterminación de la personalidad.[54]

González Rey y Mitjans Martínez 1999, citados por García Milian, A. E. (2007) definen las intenciones profesionales como:

“… una formación psicológica, similar, por su naturaleza, a la autovaloración y los ideales morales, que presupone la elaboración personal del proyecto profesional asumido, la que integra los conocimientos del joven sobre su profesión, y las principales emociones vinculadas con las necesidades y motivos que se expresan en la tendencia orientadora hacia la profesión.”[55]

Al respecto Olivares y Mariño (2007), citados por García Milian, A. E. (2007), plantean que:

la motivación profesional se convierte en una tendencia orientadora de la personalidad, cuando el sujeto es capaz de estructurar de forma consciente su motivo profesional en las dimensiones de su vida presente y futura, basada en una elaboración y una fundamentación consciente de sus propósitos en esta esfera.”[56]

El autor de este trabajo, comparte los criterios abordados en las definiciones de estos investigadores en cuanto a los intereses profesionales, las intenciones profesionales y las manifestaciones necesarias en el sujeto para que la motivación profesional se convierta en una tendencia orientadora de la personalidad. Se destaca nuevamente el vínculo estrecho y la dependencia presente entre trabajo de orientación profesional y motivación profesional. No es posible desarrollar la motivación profesional sin un adecuado trabajo de orientación profesional partiendo del diagnóstico de la actuación de su personalidad y de las posibilidades reales de la sociedad en relación con su formación y desempeño profesional.

Se enfatiza que en el caso específico de la actual investigación, como ha sido señalado en anteriores momentos este trabajo de orientación profesional se refiere a la ETP.

Por otra parte se necesita que el futuro Bachiller Técnico u obrero calificado profundice su amor hacia el trabajo y el estudio especializado, se debe sembrar en el afán de investigación y superación constante en los conocimientos de su rama.

Se piensa que el trabajo de orientación profesional culmina con el ingreso del estudiante al centro de educación profesional. Sin embargo es precisamente en este momento que la orientación profesional adquiere una atención especial si se tiene en cuenta la necesidad de su carácter diferenciado, toda vez que al centro de educación profesional ingresan sujetos con diferentes niveles de desarrollo de la motivación profesional y con diferentes niveles de desarrollo de sus conocimientos y habilidades generales, además de variados tipos de motivos.

En la ETP, el trabajo de orientación profesional se manifiesta en el proceso de formación y desarrollo de intereses, habilidades profesionales que se expresan en una actuación profesional responsable que posibilita al estudiante insertarse eficientemente en el mundo laboral.

Debido a las deficiencias que presenta el trabajo de orientación profesional en la educación general, una parte apreciable de los alumnos que ingresan a los centros de la ETP, tienen poco conocimiento de los modelos del profesional de la especialidad seleccionada, ni poseen una visión clara de su futuro ejercicio profesional e incluso no saben con certeza si poseen las habilidades y capacidades necesarias para el tipo de estudio que cursan; más si se tiene en cuenta las profundas transformaciones de la educación donde la formación del Bachiller Técnico tiene una profunda formación práctica con la inserción laboral desde tercer año de la carrera completando su formación técnica. La idea de las familias de especialidades como criterio orientador integrador es fundamental en este caso pues abre al educando un conjunto de alternativas que le permiten a su vez encontrar elementos de interés en las diferentes profesiones de una familia.

Ahora bien, no puede considerarse científica cualquier tentativa para solucionar el problema planteado donde se analicen por separado cada uno de estos aspectos.

1.2 Clasificación por Etapas del Desarrollo de la Orientación Profesional

Para facilitar aún más el proceso de definición y situar adecuadamente la propuesta a desarrollar se necesita la clasificación por etapas del desarrollo de la orientación profesional; lo cual es aún tema polémico dentro de los campos de la psicología y la pedagogía. Los autores, González Rey, F. y Mitjans, A. (1989), plantean que existen tres etapas fundamentales para el desarrollo de la orientación profesional, viéndola como un sistema, un proceso continuo, sistemático, integral y gradual, nunca de forma lineal.

El autor considera que las etapas definidas por el González Rey y Mitjans Martínez, están implícitas en la clasificación propuesta por la Dra. González Maura, donde se determina al sujeto en su papel activo en el proceso de selección, formación y actuación profesional; de ahí que se considere innecesario plasmar en el trabajo una descripción de estas etapas. Se asume, por tanto, la clasificación de la Dra. González Maura, V. (2002a) la cual plantea las siguientes cuatro etapas por las que transita el desarrollo de la educación profesional de la personalidad. En cada una de estas etapas el trabajo de orientación profesional tendrá sus particularidades, ajustadas al momento en que se encuentra el sujeto dentro del proceso de formación y desempeño profesional con el objetivo de propiciar una actuación autodeterminada.

Estas etapas son seleccionadas además, en interés de la investigación, al declararse explícitamente el término trabajo de orientación profesional en la caracterización de la tercera etapa, correspondiente al ingreso del estudiante al centro de educación profesional.

1. Etapa de la Formación Vocacional General.

Se manifiesta en las edades tempranas con la formación de intereses y conocimientos generales. Es muy difícil encontrar en esta etapa desarrollo de intereses profesionales, aunque el niño puede hablar de su intención de estudiar una u otra carrera. Se puede decir que esta etapa se desarrolla, esencialmente, durante las primeros seis u ocho grados.

2. Etapa de la Preparación para la Selección Profesional.

En esta etapa el trabajo se dirige al desarrollo de intereses cognoscitivos, conocimientos y habilidades específicas, que se desprenden de aquellas asignaturas o esferas del saber y el quehacer social hacia las cuales el adolescente ha ido mostrando inclinaciones o preferencias. Será necesaria la preparación del alumno para la selección profesional autodeterminada, la cual garantiza el comprometimiento del sujeto con su selección y una condición subjetiva capaz de enfrentar los obstáculos que surgirán en el proceso de formación profesional.

3. Etapa de la Formación y Desarrollo de Intereses y Habilidades Profesionales.

Esta etapa se inicia con la entrada del adolescente o el joven al centro de educación profesional (media o superior), donde se hace imprescindible que el alumno desarrolle intereses hacia el contenido de la profesión y asimile los conocimientos y habilidades profesionales esenciales para su inserción en el mundo laboral. El objetivo fundamental de la etapa sería el logro de la identidad profesional, a lo cual debe contribuir todo el sistema curricular. Es decir, en este periodo la orientación profesional adquiere particularidades especiales que se expresan en el enfoque profesional del proceso docente educativo.

El autor considera y se adscribe nuevamente al criterio de la Dra. Viviana González Maura que en esta etapa el trabajo de orientación profesional debe atender dos direcciones fundamentales:

- Una dirección general que implica el trabajo para orientar al estudiante en el conocimiento de la profesión seleccionada, el logro de un vínculo afectivo positivo con la misma a través de la calidad e integración de actividades docentes, científicas y laborales con un enfoque profesional que posibilite la formación de intereses, conocimientos y habilidades profesionales a través de la vinculación progresiva del estudiante a la práctica profesional desde el primer año de la carrera.
- Una dirección individual que permita a partir del diagnóstico motivacional e intelectual realizado al ingresar el estudiante al centro de educación profesional, organizar y dirigir el sistema de influencias educativas sobre la base del conocimiento de las necesidades reales de cada grupo de estudiantes.

El trabajo de orientación profesional en esta etapa debe apoyarse además en la realización de actividades extradocentes en las que el estudiante tenga posibilidades de analizar, discutir, plantear inquietudes acerca de su futura labor profesional, lo que contribuirá a desarrollar sus conocimientos, su posición activa, su capacidad reflexiva en el análisis de los problemas relativos a la profesión, que le conduzca a un desarrollo de su autodeterminación profesional. Estas actividades deben constituir experiencias positivas para los estudiantes por lo que no deben realizarse formalmente, ello implica la necesidad de la adecuada selección de los docentes que dirijan estas actividades que deben ser seleccionados entre los de mayor experiencia y prestigio profesional.

Para que estas actividades cumplan sus objetivos educativos deben organizarse grupos pequeños, estables que permitan el desarrollo de relaciones afectivas positivas entre sus miembros y los docentes que los dirijan de manera que se establezca una comunicación adecuada en el grupo y el estudiante valore esta actividad como útil y necesaria para su formación profesional y no como una actividad impuesta de carácter formal. Estos grupos de trabajo constituyen una vía efectiva para la atención individualizada a la formación profesional de los estudiantes.

Es en esta etapa y durante el primer año de estudios del Bachiller Técnico en formación en Mecánica Industrial que se desarrolla la presente investigación.

4. Etapa de la Consolidación de los Intereses, Conocimientos y Habilidades Profesionales.

Esta etapa se puede iniciar desde los dos últimos años de la formación o ya durante el ejercicio de la profesión. En este momento el joven ha formado ciertos intereses profesionales, conoce los fundamentos esenciales de su trabajo y puede desempeñarlo con alguna destreza. Sin embargo, ahora entra en una etapa de perfeccionamiento, de consolidación de los mismos y personalización de su labor profesional. Se considera que esta etapa puede extenderse toda la vida, en dependencia del crecimiento profesional que logre el sujeto.[57]

[...]


[1] Constitución de la República de Cuba, 2006, p. 4

[2] VI Seminario Nacional para Educadores, 2005, p. 4

[3] VII Seminario Nacional para Educadores, 2006, p. 26

[4] Tabloide de la MCE Módulo I Segunda parte, 2005, p. 2 y VI Seminario Nacional para Educadores, 2005, p. 5.

[5] Anexo 5 RM 50/06, 2006, p. 23.

[6] Anexo 7 RM 50/06, 2006, p. 28.

[7] Barrios Queipo, E. A. y cols., 2006, p.61.

[8] Resolución Ministerial 119/08, p. 7.

[9] Resolución Ministerial 170 del 2000, p.1.

[10] Banco de problemas del departamento de Mecánica.

[11] Carmona Espín, B., y cols., 2003, p. 2.

[12] Transformaciones de la Enseñanza Técnica y Profesional, 2005, p. 1.

[13] González Maura, V., 1997, p. 6.

[14] Dueñas Becerra, J., 2004, p. 152.

[15] Dueñas Becerra, J., 2004, p.153.

[16] Agramonte, R., 1962, p. 133.

[17] Agramonte, R., 1962, p. 372.

[18] Agramonte, R., 1962, p. 382.

[19] Martí, J., 1951, p. 64.

[20] Martí, J., 1975, pp. 428-429.

[21] Martí, J., 1975, p. 285.

[22] García Galló, J., 1989, p. 55.

[23] Citado por: Boldiriev, N. I., 1990, p. 17.

[24] Lenin, V. I., 1981, p. 124.

[25] Lenin, V. I., 1981, p. 123.

[26] Koroliov, F. F., 1977, p. 23.

[27] Torroella, G., p. 38.

[28] Guevara De La Serna, E., 1977, p. 49.

[29] Guevara De La Serna, E., 1977, pp. 109–111.

[30] Castro Ruz, F., 1980, s.p.

[31] Castro Ruz, F., 1981, s.p.

[32] PCC. II Congreso del Partido Comunista de Cuba, 1983, p. 371.

[33] Resolución Ministerial 170/2000, pp. 1-2.

[34] De Armas Ramírez, N., 1980, p. 85 – 86.

[35] Pazos González, M., 1999, p. 15.

[36] González Maura, V., 2001, p. 55.

[37] Del Pino Calderón, J. L., 2006, p. 27.

[38] González Maura, V., 2001, p. 9.

[39] González Maura, V., 2001, p. 10.

[40] González Maura, V., 1994, p. 3.

[41] González Rey, F., 1983, p.15

[42] González Rey, F., 1983, pp.146 – 147.

[43] González, Maura, V., 1997, p.15.

[44] Del Pino Calderón, J. L., 1998, p. 72.

[45] Carmona Espín, B. y cols., 2003.

[46] Carmona Espín, B. y cols., 2003.

[47] Prat Primelles, R., 2008.

[48] González Maura, V. y López Rodríguez, A., 2002d, s.p.

[49] Del Pino Calderón, J. L., 2006, p. 27.

[50] González Maura, V. y López Rodríguez, A., 2002d, s.p.

[51] González Maura, V. y López Rodríguez, A., 2002d, s.p.

[52] Pérez Martín, L. M., y cols., 2004, p. 245.

[53] González Maura, V., 1995, p. 268.

[54] Pérez Martín, L. M., y cols., 2004, p. 63.

[55] González Rey, F. y Mitjans Martínez, A., 1999, p. 217.

[56] García Milian, A. E., 2007, p. 20.

[57] González Maura, V., 2002a, pp. 11 - 18.

Final del extracto de 137 páginas

Detalles

Título
Estrategia Diferenciada para la Motivación Profesional del Bachiller Técnico en Formación en Mecánica Industrial
Curso
Ejercicio de Culminación
Calificación
5
Autor
Año
2009
Páginas
137
No. de catálogo
V301816
ISBN (Ebook)
9783668001701
ISBN (Libro)
9783668001718
Tamaño de fichero
1041 KB
Idioma
Español
Etiqueta
estrategia, diferenciada, motivación, profesional, bachiller, técnico, formación, mecánica, industrial
Citar trabajo
Máster en Ciencias de la Educación Raciel René Prat Primelles (Autor), 2009, Estrategia Diferenciada para la Motivación Profesional del Bachiller Técnico en Formación en Mecánica Industrial, Múnich, GRIN Verlag, https://www.grin.com/document/301816

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