Una visión ecológica desde la psicología cultural


Redacción Científica, 2015
8 Páginas

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Introducción

En este análisis argumentaré sobre una visión desde la psicología cultural, como proceso constructivo, producto de la interacción entre el sujeto, su medio físico y cultural, para lo cual he asumido presentar ejemplos personales y argumentos de diferentes teóricos. Mi interés está relacionado con mi campo de investigación: el ecológico. Específicamente, en una posible aplicación investigativa, a través de un estudio etnográfico, impregnado de circunstancias fenomenológicas, desde el paradigma de la complejidad. El modelo ecológico y la Psicología Cultural, surgen como respuesta a una crisis teórica en los años 70. Cuarenta y cinco años después, su estudio y consideración siguen siendo relevantes. En estos momentos la crisis ecológica es una realidad planetaria. Finalmente concluyo la disertación, en relación a aspectos notables de ambos modelos.

Sobre cultura y personas

Para comenzar, me permito partir de una pregunta. ¿Son diferentes las personas y sus mentes entre las diferentes culturas? Mi percepción es que la cultura es lo diferente. Entonces mi pregunta consiste en indagar cómo opera ese cambio cultural en la mente de los individuos: cómo - cultura y mente - se transforman la una a la otra, a través de ésta corta reflexión. Me valdré de los conceptos de la psicología cultural para la explicación. Para la Psicología Cultural, la cultura es considerada en plural como un conjunto de escenarios de actividad definidos histórico-culturalmente, que afectan de modo diferencial al funcionamiento mental, (De la Mata, 2003). Si mi posición estuviera impregnada por el conductismo y tuviese que ser crítica con respecto a la psicología transcultural (lo que no es el objetivo en mi análisis) me preguntaría… ¿ Se podría interpretar biológicamente el comportamiento humano, en cuanto a las actitudes religiosas, la visión ante la muerte, de la identidad cultural colectiva, las creencias y valores, etc., sin hacer referencia a la cultura? Desde mi punto de vista, no. Este hecho se relaciona con un concepto teórico que expresa: "Si la psicología quiere avanzar en la comprensión de la naturaleza humana y la condición humana, tiene que aprender a comprender la sutil acción recíproca de la biología y la cultura". Bruner (1991).

¿Por qué una Psicología Cultural?

El estudio de la Psicología cultural es relativamente reciente, como mencioné en la introducción. Recoge una trayectoria desarrollada por Brunner, Cole, Shweder, Valsiner, Greefield, Rogoff y muchos otros. Para la época de sus comienzos en los años setenta, la concepción de la mente se definía como un producto social, en tanto que conteniendo los signos de la cultura y formada por ellos, se distanciaba de las concepciones individualistas que situaban la mente en el interior de cada individuo. Vigotsky (su precursor), entiende que el sujeto se relaciona con su mundo (y consigo mismo) a través de los signos, siendo estos un producto de la historia cultural.

Para ejemplificar la teoría, voy a tomar mi propia experiencia de encuentro con la cultura de la India, que va de los años 90 hasta la actualidad. Confieso que desde el primer momento las rígidas estructuras de mi mente chocaron con formas de pensamiento más sencillo y profundo, formas de vida centradas en una esencia espiritual y ecológica, muy lejanas a simple vista, del pensamiento occidental.

Acercamiento desde lo cultural

Tratando de encontrar una visión de la psicología cultural como proceso constructivo, producto de la interacción entre el sujeto, su medio físico y cultural, además, considerando que las personas de distintas zonas geográficas, como lo fue mi caso hace 25 años, pueden "ver" de una manera distinta al acercarse a otras culturas, a ilusiones perceptivas, no sorprende que puedan "ver" otras cosas de forma diferente. Así fue como esa cultura, una anciana milenaria en su ciclo vital, se me presentó, a través de la experiencia, llena de sabiduría, cargada de imágenes coloridas, plenas de arte y vivencias profundamente ecológicas, me acercó a través de una experiencia cultural profunda.

Hoy día, esas ideas y preconceptos de las ciudades Indias superpobladas, sucias y pobres, llenas de mendigos, no entran dentro de mis percepciones al respecto. Puede uno confundir, por ignorancia, porque así me pasó, a un mendigo con un renunciante (sabio o filósofo desapegado de lo material), a un ¨indigente¨ con un médico simplemente porque únicamente está cubierto con un pedazo de tela, o considerar que una vaca que camina por las calles libremente, es menos importante que uno. Así es la India. La percepción de lo sagrado de todas las cosas y de todos los actos es otra característica en la manera de pensar de la mayoría de los individuos que suman hoy más de 1.600 millones. Un punto importante que me llevó a reflexionar sobre las diferencias culturales fue el concepto de ¨respeto a todo y a todos¨, el sagrado principio de ahimsa (no violencia) predicado por Gandhi, desde el punto de vista político, más un axioma cultural y religioso, filosóficamente milenario y perfecto en su esencia, comparable a las máximas del pensamiento occidental expresado por Platón, Pitágoras o Aristóteles. Este es un principio, que emerge de su cultura ancestral y accesible a todo individuo, desde el hogar y la escuela primaria, hasta aquel de gran nivel intelectual. Asimismo como principio se tiene una percepción sagrada de los elementos: el agua, el fuego, el aire, tierra y éter (sonido), lo cual conlleva a un respeto que evita una mala utilización de los recursos, que favorece la sustentabilidad y el pensamiento ecológico.

Por otra parte, según la psicología cultural, cuando esta información (las experiencias o percepciones) se unen a la información relativa, a través de otros procesos psicológicos básicos tales como la atribución, la emoción y la personalidad, la memoria, el pensamiento, etc., el efecto de la cultura sobre la psicología individual es asombroso, (Brunner, 1991). Así se pudieran explicar, según la teoría, los efectos de la cultura de la India en algunas de las percepciones que relato a continuación.

Viaje a India

En mi primer viaje a India, junto a mi esposo y mis hijos, alquilamos una casita en un pueblo situado al sur, en el Estado de Andra Pradesh por dos meses. La casita muy modesta, toda blanca, con cocina, baño, terraza y habitaciones, es decir, todas las comodidades a las que podía acceder un extranjero, contrastaba con una vivienda quedaba al frente, en un terreno baldío, donde en una especie de choza o iglú hecho de paja, habitaba una pequeña familia de cuatro personas: la madre, el padre y las dos hijas. Desde las ventanas, que daban al otro lado de la calle, podía observar toda la actividad cotidiana, en una mezcla de curiosidad y aprendizaje cultural.

La jornada de la familia comenzaba muy temprano, sin aún salir el sol. Aquellas personas tomaban un baño en grupo, muy alegres, sin prejuicios o pudores, recitando oraciones sagradas, dando gracias a la vida, pensaba yo, por tantas cosas, mientras vertían pequeñas cantidades de agua con la mano en sus cuerpos semivestidos. Utilizaban solamente un balde de agua para todos. Cada uno manipulaba un envase de lata que podía cargar medio litro. Con esta cantidad, procedían a darse un baño total. Utilizaban una pastilla de jabón entre todos, que se iban pasando de mano en mano. En ese mismo momento del baño, enjabonaban su ropa que luego enjuagaban, tendían y ponían a secar para el día siguiente. Comparé en ese momento la experiencia observada con la de mi familia, que desperdiciaba muchísima agua en un baño que podía durar hasta media hora, debajo de un gran chorro. Pude reflexionar sobre la poca inteligencia ecológica a la que estamos acostumbrados en Occidente. A la falta de cuido al líquido vital. En general he observado que la gente en India tiene conciencia de la escasez del recurso, conseguir en que no llega a todos y es difícil en algunas zonas, lo que hace que su uso sea racionado y constituya un aprendizaje generacional.

A diferencia de mi grupo familiar, para mis vecinos, la vida transcurría al aire libre, sin paredes, fuera del nicho, así que podía observarlo todo. Mientras el padre de familia partía a sus labores diarias, las mujeres dedicaban las primeras horas del día, con gusto a sus arreglos personales. El elemento estético está muy arraigado, está integrado a lo cotidiano y a lo espiritual. Las mujeres y los niños dibujan hermosos mandalas al amanecer, con polvos de colores, sobre la tierra, en la entrada de los templos, que desaparecen con las pisadas de los transeúntes y a la mañana siguiente vuelven a aparecer. Las muchachas se colocan flores en el cabello y el tradicional sari y así, finamente ataviadas se dedican a cocinar en un fogón de bosta de vaca seca a ras del piso. El combustible es muy costoso en la India y la madera también. Realmente, no es difícil encontrar un poco de bosta seca por el camino. La Cumbre Mundial Cleantech (2015), celebrada en Helsinki, ofreció un foro internacional de discusión e innovación para los desafíos mundiales de hoy: ¿cómo mitigar los impactos del cambio climático y las demás preocupaciones ambientales apremiantes? ¿Cómo triunfar y dar pasos efectivos hacia un futuro mejor con tecnologías limpias?[1] Para Peter Senge (2007), el cambio ecológico debe partir de una visión microcosmica interactiva y expandirse a la comunidad. Será como afirma Senge, que en un futuro, dada la crisis ecológica ¿volveremos a la vida rural y a las aldeas?

En el vecindario de Andra Pradesh, mientras yo observaba, también era observada, así que por encima de las barreras lingüísticas, surgió la sonrisa, la mirada y Srilata, mi vecina cercana, la madre de la familia, y yo, nos hicimos amigas. La vivencia de amistad colindaba con el concepto de hermandad, inevitablemente me dejé llevar por el afecto. Mi familia y yo, nos adaptamos a la vida del pueblo, a las costumbres, muy sencillas, con su mercado, templos y tiendas. Aprendíamos a ser más ecológicos. Empezamos a usar platos hechos de hojas de los árboles, así no gastábamos agua y evitábamos el plástico tan contaminante. Compartíamos nuestros alimentos con nuestros vecinos y sin la mediación idiomática, nos comprendíamos.

Me sorprendí al notar, que algunas noches el esposo de Srilata llegaba ebrio y le pegaba, era tal el escándalo que algunos vecinos intervenían. Me recordé de esos episodios tan comunes en las novelas de TV latinoamericanas. Al día siguiente, uno esperaba que siguiera aquella crisis conyugal, pero los dos se comportaban como si nada hubiese pasado.

En los días de festivales religiosos que son muy frecuentes, el pueblo se avocaba por completo a la actividad. Hasta altas horas de la noche festejaban con música, sin dejar dormir a los vecinos, como en cualquier edificio de Montalbán, Caracas, mi ciudad, en donde un sábado en la noche, festejar es algo normal. Regresamos al año siguiente al mismo pueblo, a la misma casa y de nuevo Srilata estaba embarazada. En hindi, Srilata me contaba sollozando, lo mucho que sufría con el marido, infería yo, más allá de lo verbal. Llegué a la conclusión de que no había muchas diferencias entre la vida afectiva de Srilata y la de una mujer con pareja del oeste de Caracas, en la Urbanización 23 de enero, en Latinoamérica. En psicología cultural, opina Bruner (1991), se "puede ilustrar la interacción entre observaciones biológicas, filogenéticas, psicológicas individuales y culturales mientras nos ayuda a captar la naturaleza del funcionamiento mental humano". “En concreto, las interacciones se dan sobre la necesidad de estudiar los procesos cognitivos, y entre ellos la percepción, en situaciones naturales y familiares para los sujetos participantes de una investigación. En este sentido, insisten en la importancia de que tanto el proceso psicológico estudiado, como el modo en el que éste sea estudiado (el material, el lenguaje empleado, la situación-tarea y en contexto elegido) tenga significatividad para los sujetos. Es decir, que sean reconocidos por éstos como ejemplos de una situación cotidiana en la que habitualmente se encuentren involucrados. Muchos estudios demuestran que nuestra inferencia acerca de lo que una persona "ve", depende del tipo y contenido del material y la familiaridad de los sujetos con él, así como de la tarea que se pide y de la clase de respuesta que se demanda del sujeto (Cole, 1996)”[2]. Por 25 años he viajado a la India en diferentes oportunidades conviviendo y tratando de aprehender de una cultura su esencia altamente filosófica, ecológica y espiritual, en una integralidad única.

Vygotsky, considerado por la mayoría de los psicólogos culturales como precursor y permanente fuente de inspiración, sirvió a Brunner, desde los años setenta, de apoyo para formular la noción de la mente humana como producto de la cultura, cuyo funcionamiento reside en la utilización de los instrumentos provistos por ésta. Para finalizar, me permito citar a Mahatma Gandhi (1948), en un acercamiento a su pensamiento:

¨La regla áurea de la conducta es la tolerancia mutua, en razón de que nunca pensaremos todos de la misma manera y siempre veremos la Verdad fragmentariamente y desde distintas perspectivas. La conciencia no es una misma cosa para todos. Si bien es una excelente guía para la conducta individual, la imposición de esa conducta a los demás es una insoportable intromisión en la libertad de conciencia de cada uno¨.

Esta reflexión de Gandhi me pareció adecuada a manera de cierre y para explicar desde una perspectiva diferente la diversidad del pensamiento y la percepción humana como base de la psicología cultural.

Conclusiones

Es fundamentalmente, la cultura la que da sentido a la conducta humana. De ahí la importancia de fundamentar antropológicamente la psicología, a través de la construcción de una psicología cultural.

Puede afirmarse que, si bien deben tenerse en cuenta las bases biológicas del comportamiento, el comportamiento humano en sí y en cuanto humano, no es “comprensible” al margen de la cultura.

Asimismo, India constituye un modelo sustentable para las generaciones futuras, pues ha conservado principios culturales en ecología relacionados con las energías renovables. También ha desarrollado una diversidad de procesos culturalmente milenarios, como utilizar ladrillos de tierra cruda comprimida, que son más baratos, más verdes, más resistentes a los monzones y los terremotos. En la cocina, además de la bosta seca, que tiene un efecto repelente de insectos, también se utiliza el biogás derivado de estiércol de vaca. La agricultura es orgánica y se alimenta de bancos de semillas que distribuyen a una vasta red de producción, conservación e intercambio con toda la India y Asia meridional.

India constituye un modelo ecológico y de desarrollo humano, un puente entre el pasado y el futuro, una vasta eco aldea, una utopía espiritual en momentos críticos de la humanidad.

Referentes Bibliográficos

Brunner, J. (1991). Actos del significado. Más allá de la revolución cognitiva. Madrid: Alianza Ed.

Cole, M. (1996). Psicología Cultural. Madrid: Morata

De la Mata, M. (2003). Psicología cultural: aproximaciones al estudio de la relación entre mente y cultura. Infancia y aprendizaje, 29-2 (pp. 181-204).Informe de desarrollo humano. Consultado el 12 de septiembre de 2015

Disponible en http://hdr.undp.org/sites/default/files/hdr_2004_es.pdf

Gandhi, M. (1948). El arte de la No violencia. Consultado el 11 de Octubre de 2011. Disponible en https://docs.google.com/document/d/17xWH77z9mjQ2ywkyCGe7CEvut_Q727ZccjEEBZwwbvc/edit?hl=es

Senge, P. (2007). La Danza del Cambio. Gestión. Barcelona

The Global Cleantech Summit (2015) Consultado el 11 de Octubre de 2015

Disponible en http://www.globalcleantechsummit.fi/

[...]


[1] véase http://www.prnewswire.com/news-releases/la-cumbre-mundial-cleantech-de-2015-ofrece-nuevas-visiones-para-soluciones-inteligentes-300088984.htmlen concreto

[2] véase http://www.raco.cat/index.php/anuariopsicologia/article/viewFile/61818/76170

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Detalles

Título
Una visión ecológica desde la psicología cultural
Curso
Doctorado en Ciencias Gerenciales
Autor
Año
2015
Páginas
8
No. de catálogo
V308469
ISBN (Libro)
9783668078437
Tamaño de fichero
369 KB
Idioma
Español
Citar trabajo
Belinda Lozada de Iribarren (Autor), 2015, Una visión ecológica desde la psicología cultural, Múnich, GRIN Verlag, https://www.grin.com/document/308469

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