Estudios de consumos culturales desde una institución cultural

El caso del museo Chorro de Maíta


Trabajo de Investigación, 2017
17 Páginas, Calificación: N/A
Dra. Alicia de la C. Martínez Tena (Autor)

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Content

Resumen

1 Un primer acercamiento

2 La sociología en los estudios de museos y públicos

3 Concepción metodológica para el estudio de públicos en Chorro de Maíta

4 Proceso investigativo

5 Estrategia metodológica

6 Universo de población y muestra

7 Conceptos introducidos, analizados o reformulados que facilitaron la contextualización

8 Resultados

9 A modo de conclusiones

Referencias bibliográficas

Resumen

Si se le preguntara al director de un museo en Cuba acerca del número anual de visitantes, posiblemente daría, sin muchos problemas, una cifra generalmente estimada, no exacta. Seguramente también lo haría para las exposiciones temporales realizadas y sin duda, para el gasto incurrido en estas, pero ¿sabrá si van más mujeres que hombres?, ¿desde dónde vienen?, ¿si fueron por primera vez a su museo?, ¿si van en pareja, con toda la familia o solos?, ¿si habían planeado la visita o fue meramente coincidencia?, ¿qué fue lo que más les gustó?, o ¿Cómo quisieran que fuera un museo?. Seguramente no habrá respuestas muy precisas como tampoco sobre estas otras: ¿qué tanto y de qué manera entendieron los visitantes la exposición?, ¿qué y de qué manera lograron interiorizar lo que acaban de ver? Sin dudas estas preguntas deberían ser planteadas con más empeño por parte de las instituciones a través de estudios de consumos culturales (estudios de público) que propicien una mayor información acerca de los intereses, motivaciones y significaciones del mismo, así como de los cambios e impactos producidos en ellos, con vista a perfeccionar las ofertas, más allá de obtener una evaluación únicamente por el número de visitantes que se alcanzan.

En el desarrollo del artículo, se reflexiona sobre el estudio de consumos culturales de públicos de museos desde una perspectiva sociológica, para analizar la relación público-museo. Se toma como referencia el contexto del museo de sitio Chorro de Maíta en Banes, Holguín, Cuba, para ubicar características, tendencias y perspectivas.

Palabras claves: Consumos culturales, estudios de públicos, intereses, motivaciones, significaciones culturales.

1 Un primer acercamiento

El interés por los estudios de públicos a museos es una tendencia y, a su vez, uno de los temas más importantes de las agendas de trabajo de los gestores y administradores culturales en América latina. Los museos son instituciones dinámicas, vivas y de permanente encuentro cultural, son lugares que trabajan con el poder de la memoria y contribuyen al desarrollo de las funciones educativas y formativas de públicos diversos.

Las investigaciones sobre los estudios de público ya tienen una larga data. En Estados Unidos se encuentran trabajos realizados desde 1928, y son numerosos los estudios de público, entre los que se haya los del Instituto Smithsoniano o el Centro de documentación del Consejo Internacional de Museos (ICOM). A finales de los ochentay la década de los noventa del pasado siglo, proliferaron estudios fundamentalmente con enfoque psicológico (Alarcón, 2007).

Otros estudios se generan a partir de lo realizado por Chandler Screven en 1978, principalmente en Canadá; Visitor Studies Bibliography and Abstracts, en Estados Unidos; la “British Tourist Authority”, en Gran Bretaña, o la creación del “Observatoire Permanent des Publics” (OPP), en Francia, 1990. Francia y España son hoy los países europeos con más información sobre los públicos que asisten a sus museos, sin embargo, la introducción y generalización de sus experiencias es insuficiente en esos países, y aún más en países que se sitúan en la periferia de estos centros de desarrollo.

Por su parte, la reconocida socióloga Elisabeth Caillet (1996), cuestiona la carencia de estudios de público de importantes museos franceses en los años ochenta del pasado siglo y Schmilchuk, (1996, 2012), plantea las diferencias que se aprecian entre los enfoques de estudios de públicos. Con ello pone en duda su fiabilidad, fundamentalmente debido a la dispersión que ocasionan Sin embargo, los estudios especializados sobre prácticas y consumo cultural en América Latina (México, Venezuela, Brasil, entre otros), recién comenzaron a tener un desarrollo creciente a partir de finales de los años noventa del siglo XX en un contexto de creciente impacto de las poderosas industrias del entretenimiento. Estos estudios marcan un punto de inflexión para la sociología.

La pluralidad de enfoques y perspectivas de análisis a públicos de los museos permite aseverar que la orientación metodológica, desde paradigmas sociológicos, remitió a construcciones teóricas y sus reformulaciones, que facilitaron un enfoque multidimensional: Bourdieu (1964, 1993), Alexander (2000), Schmilchuk (1995, 1999, 2012) y Gómez (2013). Estos acercamientos favorecen la construcción de marcos teóricos y metodológicos para la realización de estudios sobre la labor de las instituciones culturales y las relaciones con los públicos, en particular, los museos y sus públicos, desde los consumos culturales.

En Cuba, los primeros trabajos aparecen en los finales de los noventa del siglo XX e inicios del XXI. A lo largo de estos años fueron esporádicos y no habituales, aunque con excepciones dignas de mención, especialmente los realizados por el Museo Nacional de Arte. Por otra parte, los primeros estudios sobre prácticas culturales y consumos en Cuba, cercanos a los públicos de museos, fueron realizados por el Instituto Cubano de Investigación Cultural “Juan Marinello”, a finales de la década de los noventa[1].

La aplicación de la primera (1998) y segunda Encuesta Nacional (2008-2009), sobre procesos de participación social en el ámbito de la cultura y en particular acerca de los consumos culturales, propiciaron un mejor conocimiento de las características de las prácticas culturales de los diversos grupos poblacionales, que si bien no focalizaron sus análisis en públicos de museos, sí aportan reflexiones para evaluar la política cultural de esta institución.

Se incorpora a las investigaciones sobre los consumos culturales, las indagaciones que desde el año 2009 se realizan desde el Centro de Estudios Sociales Cubanos y Caribeños Dr. José A. Portuondo de la Universidad de Oriente en las que se han privilegiado los conceptos prácticas y consumos culturales desde la juventud en una interconexión con la inclusión y exclusión sociocultural. Martínez Tena y Jesús Andrade coinciden en afirmar que “En la construcción de un marco teórico para explicar los procesos del consumo cultural, se ubica con mayor fuerza el de asumir al consumo como apropiación” (2016:pp8)

Desde la praxis sociocultural (macrosociológica) la afluencia de los públicos nacionales ha continuado disminuyendo, sensiblemente, en la primera década del actual siglo, a pesar de los esfuerzos para reanimar la actividad museal mediante actividades de animación cultural (Martínez Tena, 2000), y de los múltiples proyectos culturales que se desarrollan desde las instituciones museales. Como apuntan los resultados sobre consumo cultural en adolescentes cubanos (Peraza, 2011) la asistencia a museos no fue relevante en gran parte de la población adulta, pues del total de encuestados, un 16,2% declaró haber asistido solo una o dos veces en el año.

Las investigaciones sobre públicos en museos, según la información manejada, no ocupan el lugar adecuado dentro de las ciencias sociales y menos aún en la sociología en Cuba, a pesar de las transformaciones que se suscitan al interior de las instituciones culturales; los estudios acerca de los conceptos de patrimonio, comunicación, gestión cultural, entre otros, no son lo suficientemente necesarios para propiciar una mejor instrumentación de las políticas culturales y advertir una segmentación en los públicos que ofrezcan referencias a los gestores culturales.

En la revisión de la bibliografía consultada durante el proceso de investigación y en los resultados del diagnóstico, se pudo constatar la existencia de pocos estudios en el tratamiento sociológico desde los públicos que visitan los museos aspecto este que se manifiesta concretamente en el museo de sitio Chorro de Maíta de la provincia de Holguín.

Mención merece la enjundiosa indagación realiza por Gómez Castell (2013) titulada Significados e intereses en el consumo de servicios culturales en los museos de la ciudad de Bayamo con la cual los estudios de los consumos culturales desde la institución museo en Cuba, focaliza sus atenciones en la capacidad apropiativa de los públicos para la conformación de significaciones individuales y sociales.

Esta situación se suma al hecho de las características peculiares de la institución a partir del considerable potencial significativo que le confiere la colección que atesora, en relación con el contexto sociocultural comunitario, debido a que no se aprovechan todas las posibilidades que propicia, tanto en la propuesta que se exhibe, así como en una inadecuada gestión cultural como expresión de las normativas que regulan su funcionamiento.

Tal situación afecta notablemente la relación público-museo, en particular a los diversos segmentos de públicos nacionales: el frecuente que se interesa por visitar el museo y el potencial que constituye un público al que debe incentivarse a partir del conocimiento de la existencia del museo y su colección, así como de los servicios que oferta.

Es conveniente detenernos en el público procedente de la comunidad, el cual debería ser cautivo por visitar frecuente y sistemáticamente el museo, tanto por su cercanía como por el conocimiento que debe tener del mismo y su significado, pero que controvertidamente deriva hacia un público ausente (no público), debido a no sentirse identificado con el museo y su colección, así como otros factores culturales que lo afectan encarnados en normas y valores compartidos por la familia y el barrio, sus creencias o el bajo nivel educacional.

Esta situación demanda una investigación de la relación público-museo, a la cual puede contribuir un enfoque sociológico que permita, a partir de la caracterización de los segmentos de público, incidir en su transformación y el mejoramiento de sus competencias, mediante el incremento de su capital cultural, al perfeccionar el funcionamiento del museo en relación con las características y demandas de sus públicos manifestadas o inferidas, cuyos resultados constituyan referentes para solucionar tales problemas.

Sustentada en los resultados del estudio, se hace una propuesta museal desde el perfeccionamiento de la gestión cultural del museo como respuesta a las demandas, sugerencias y expectativas manifestadas por los públicos, las que constituyen apoyaturas para concebir ofertas museales dirigidas a públicos específicos, en tanto alternativa de solución a la problemáticas planteadas en cuanto a las relaciones mutuas.

2 La sociología en los estudios de museos y públicos

Los movimientos sociales acaecidos en los años setenta y ochenta del siglo XX influyeron en la emergencia de un pensamiento social sobre la cultura, a partir del auge de investigaciones antropológicas, sociológicas y comunicacionales, que revisaron desde la teoría y la práctica la inserción de las artes en la sociedad. Hablar de arte, museos e instituciones supone un desplazamiento de lo que sería una historia de la creación –los artistas y sus obras- a una historia de la recepción en la que el protagonista no es la obra de arte, sino el sistema del arte que conectaría el mundo del arte o mejor el sistema del arte con cuestiones o factores externos, económicos, sociales y culturales en un planteamiento más cercano a las teorías de Bourdieu (1964, 1993). Esta mirada permite ubicar el estudio en la sociología de la cultura y no en la historia del arte.

Para la sociología, el tema es relativamente nuevo y remite al Centro de Estudios Culturales de Birmingham y a la sociología de Pierre Bourdieu. Pero los últimos 30 años también apuntan hacia América Latina destacándose la producción de Martín Barbero (1987), García Canclini (1995), Bisbal (2006), Mantecón (2003) y Gómez (2013). Por la dispersión en los análisis sociológicos de los estudios de públicos en museos, es necesario introducir algunas premisas que permitan explicar las relaciones museo y sus públicos.

1.- El museo como institución suministra la estructura de prestigio y proyecta cuestiones relacionadas con la exposición, el mercado y con una serie de actores sociales (públicos, historiadores, críticos, comisarios, marchantes, directores de museos, galeristas) y sus constantes interacciones, lo cual nos lleva a hablar de un complejo campo de fuerzas que no es visible en el objeto en sí mismo.
2. El museo ha de ser pensado como un espacio de construcción de ciudadanía donde se proponen lecturas, interpretaciones o visiones desde los públicos que lo frecuentan para dar cuenta de pautas diferenciadas de apreciación, codificación y apropiación.
3. El museo requiere un sistema de control de la gestión cultural pues no resulta suficiente proclamar su éxito por el volumen de visitas. Tienen que elaborarse sistemas más perfeccionados de la medida del rendimiento que permitan evaluar enteramente la gestión desde el punto de vista de la investigación, la conservación, la educación, el registro, y todas las otras funciones atinentes a un museo actual. Con ello, el museo permite rediseñar y/o perfeccionar la política cultural.

Estas premisas permitirían superar las actuales visiones que desde la sociología de la cultura persisten cuando de estudio de público en los museos se trata. Las exposiciones actuales buscan revertir la unidireccionalidad del mensaje del museo incorporando las interpretaciones y opiniones del público que las visita. De este modo, el museo se convierte en un lugar donde se proponen lecturas, interpretaciones o visiones, sin evadir la controversia. (Hernández, 2010). Los criterios más modernos buscan establecer qué tipo de público frecuenta el museo. Para ello aspiran a conocer la medida de las necesidades de los visitantes por medio de los estudios científicos de público que son un instrumento primordial para la eficiencia del servicio. Las investigaciones sociales comenzaron a ser pensadas desde la interdisciplinariedad. Como ya se apuntó, el museo requiere un sistema de control de la gestión cultural. Esta premisa posibilita introducir en la sociología de la cultura los procesos de la gestión cultural y acercar conceptualmente los principales nodos con los cuales el museo, como institución, podrá contribuir a que devenga en espacio de construcción de ciudadanía

En la medida en el que el campo de la gestión cultural se va conformando y desarrollando, desde la praxis y las instituciones académicas se hace más nítida la relación entre los diseños y ejecución de políticas culturales y los modos de desarrollo de la gestión cultural. En este sentido los museos necesitan una planificación estratégica en la que se establezcan su misión, su identidad y su público objetivo. Para lograrlo, deben implementar maneras de gestión acordes con el esquema de la organización, seleccionar un público determinado y hallar un espacio dentro del mercado de la cultura. Una vez establecido todo esto, el siguiente paso es diseñar sus ofertas para cautivar al público, lo que les ayudará a ser más eficientes.

3 Concepción metodológica para el estudio de públicos en Chorro de Maíta

Visitar museos puede ser un hábito, una práctica ocasional o una experiencia desconocida. En Cuba se puede afirmar que es una práctica cultural de larga data, desarrollada en un nuevo contexto a partir de 1959, como consecuencia del proyecto social socialista, por lo que, en respuesta a los objetivos de democratización cultural, tiende a dejar de ser minoritaria (M. Arjona, 1984). Sin embargo, las contingencias del llamado “período especial”- 1990-2000- repercuten, tanto en el funcionamiento de la institución como en la asiduidad de determinados segmentos del público nacional con notable impactos aún visibles.

Esto no se debe a que haya una desigual distribución de la educación formal, por el contrario, los alcances en la esfera educacional, que inciden en todos los niveles y esferas de la vida, en particular en la familia, han sido y son notables, lo que hace esperar una formación y capacitación de los diferentes grupos, que devinieran públicos con disposiciones adquiridas para acceder y disfrutar de las diversas ofertas culturales, en particular las museales, que contribuirían con su formación integral, suponiendo a estas suficientes para dar respuesta a sus demandas.

No obstante en la realidad actual se pueden apreciar diferencias con respecto a lo esperado, pues los ingresos y la reformulación de intereses de los públicos, entre otros aspectos, coinciden con los desequilibrios entre las propuestas culturales y la asiduidad con que los que estos acuden a las instituciones culturales, en particular al museo. Esto no basta para explicar las distintas elecciones, gustos y estilos de comportamientos encontrados en segmentos económicos y educativos similares.

Los estudios de público de museo que se han desarrollado en el territorio y, en particular, el museo Chorro de Maíta, generalmente responden a intereses estadísticos (a tono con un enfoque museológico tradicional tendiente al análisis cuantitativo). Lo han caracterizado el manejo de variables sociodemográficas de edad, sexo, ocupación, procedencia, y, en el menor de los casos, opinión sobre la exposición, frecuencia con que visita museos (a este en particular), preferencias y expectativas y ausente, las indagaciones sobre los significados culturales.

El museo seleccionado para realizar la investigación, dadas sus características de estar alejado de la ciudades más importantes de la provincia y a unos 6 kilómetros del balneario Guardalavaca, no es frecuentado. Son diversas las razones: lejanía, promoción deficiente, no inlcusión en los paquetes turísticos, precios en ambas monedas.

Los resultados se informan en modelos establecidos por el Consejo Nacional de Patrimonio (CNP) y el Ministerio de Cultura y, lo que más interesa, es la cantidad de personas que lo visita y se hace énfasis en el segmento de públicos extranjeros. En muy raras ocasiones se hacen valoraciones de cómo el museo responde a las demandas de los públicos que lo visitan. Néstor García Canclini (1995) enfatiza que para llegar a este nivel de conocimientos acerca de los públicos, se requieren estudios que consideren con más atención las características de la vida cotidiana de los sujetos: sus ritmos de vida y ocupación, obligaciones familiares, las tradiciones de grupo, las relaciones comunitarias tanto como su edad y sexo. Dentro de esta tendencia, además, es viable evaluar la imagen pública de los museos entre pobladores en general, desde la relación entre la dimensión ritual, comunicacional y educativa del museo a través del análisis de la museografía y la relación del museo con sus públicos por medio de sus percepciones y evaluaciones.

Se trata de un profundo cambio al que se enfrentan los museos pues ya no se dirigen a un público abstracto y universal, sino a unos públicos considerados como grupos de usuarios empíricos reales o potenciales, que se definen en función de algunas características, recursos, expectativas o prácticas comunes.

La puesta en valor de este tipo de servicios, que van desde la implementación de la señalización hasta las más sofisticadas actividades de exposición y de mediación cultural, puede ser interpretado como una herramienta en las manos de los poderes públicos para dar vida concreta a sus políticas culturales, y así desarrollar los públicos, a partir de la gestión cultural de la institución museal.

4 Proceso investigativo

El proceso investigativo tuvo un antecedente entre los años 2007 al 2008, con énfasis en los períodos de verano, de la segunda quincena de junio a agosto. Los resultados que se muestran son enriquecidos por la continuidad de los estudios los que abarcaron los años 2012 al 2014.

5 Estrategia metodológica

Primera etapa: lecturas críticas, exploratoria y de diagnóstico. Investigación biblio-hemerográfica y documental para actualizar el conocimiento acerca del tratamiento del tema objeto de estudio y fundamentar su pertinencia en el espacio escogido del contexto banense.

Segunda etapa: Selección de las unidades de análisis. Elaboración de instrumentos para la recogida de los datos. Estudio de contrastación en otros dos museos del territorio: Indocubano Baní y Municipal. Diagnóstico del estado actual del estudio de públicos de museo en relación con el funcionamiento y la gestión museal, mediante datos del museo, que se contrastarán con los obtenidos en los otros dos museos, para analizar y valorar cómo se insertan en las tendencias actuales y, en particular, en relación con los enfoques sociológicos.

Tercera etapa: estudio de los segmentos de públicos del museo frecuente, potenciales y no públicos, con un enfoque sociológico y una intención integradora. Análisis de la relación público museo, con una perspectiva dialéctica y hermenéutica, que enfatiza en los públicos frecuentes y en los no públicos de la comunidad, con el propósito de comprender, explicar y describir el comportamiento de estos en relación con el funcionamiento institucional desde la segmentación de estos públicos.

6 Universo de población y muestra

La selección de la muestra obedece a su carácter intencional considerando tres momentos: 2007, 2008 y 2012-2014. Es decir, incorporando resultados del estudio precedente para darle a la investigación carácter longitudinal. Inicialmente se consideró los datos obtenidos a partir de una muestra de 251 informantes conformadores de seis grupos de públicos frecuentes que visitaron al Chorro de Maíta, de diversas procedencias (trabajadores, estudiantes, amas de casas y desocupados), de un universo de 4 502, visitantes de esta clasificación, que acudieron durante las dos etapas de verano (2007-2008, 2012 y 2014), y cuatro grupos, con 151 integrantes, analizados en los otros dos museos seleccionados, lo que representa un 8% de un universo de 1 887 visitantes. Se realizaron entrevistas en profundidad a expertos en los tres momentos de los años antes señalados. La muestra seleccionada se correspondió con las características de las no probabilísticas, ya que el diseño del estudio en cuestión requirió de una cuidadosa y controlada elección de sujetos con conocimientos del tema, con capacidad de validarlo y reafirmar su pertinencia. Además se aplicó aleatoriamente en los otros momentos del proceso. Para el estudio de públicos frecuentes se aplicaron instrumento a partir del modelo de experiencia museológica interactiva de Falk y Dierking (1992), entrevistas, encuestas, observaciones y análisis críticos reflexivos. La selección de la muestra responde a los presupuestos probabilísticos en la cual se aprecia su representatividad dentro del segmento de público seleccionado, que oscila entre 3% y 5%.

La muestra fue seleccionada por las características de los sujetos, su asiduidad y su desempeño en las actividades en que se involucran desde una población asumida como segmentos de públicos que participan en diversas actividades museológicas. Se realizó la entrevista en profundidad a 16 de los 26 expertos consultados que clasificaron con alto y medio Kc, con la aplicación del método Delphi (Pérez et al, 2005) El procesamiento de la información obtenida se hizo mediante técnicas de análisis integrado, a partir de datos estadísticos que dotan de un instrumento objetivo y concreto en el cual apoyarse para tomar una decisión final, métodos de pronosticación de base subjetiva, ya que la decisión final que se toma es un criterio fuertemente avalado por la experiencia y conocimiento del colectivo consultado a partir de indicadores objetivos. Este procedimiento se utilizó en dos rondas posteriores de las etapas siguientes, lo que permite actualizar el criterio en contextos temporales y espaciales diversos.

7 Conceptos introducidos, analizados o reformulados que facilitaron la contextualización

- Público de los museos: un conjunto de personas unidas momentáneamente en este lugar, con ciertas características demográficas, socioeconómicas, culturales, actitudes y valores; que, según sea su motivación, “se apropian de un espacio-obra-objeto-oferta cultural a la cual le dan diversos usos, manifiestos en niveles de participación, determinados por la información comunicación que exista en el espacio”. (Alarcón y Gómez, 2000, p. 145)

Público cautivo, como aquel segmento de público que más se identifica con los intereses del museo, atrapado en la red de significados de la institución, constantemente incentivado e involucrado activamente en las prácticas de socialización que se generan, y, al encontrarse inmerso en la esfera semiótica o de significaciones del ambiente museístico, lo frecuenta sistemáticamente. (Lozano, 2006; Gómez, 2013)

- No público, segmento cuyas posibilidades de acercarse a los museos son limitadas por las propias comunidades donde viven, lo cual puede explicar el desinterés que existe hacia el museo y con ello remitir a la existencia de un débil capital simbólico con que cuentan para apreciar esos mensajes. (García Canclini, 1995; Lozano, 2006; Mantecón, 2003; Gómez, 2013)
- Públicos frecuentes, definiéndolo como aquel segmento que siente motivaciones para visitar al museo, considerando sus valores comunes, a partir de códigos cultuales compartidos en cierto nivel social, que determinan preferencias estéticas desde sus competencias, en tanto usuarios, guardan relación con públicos potenciales (los públicos posibles), al considerarlos, además, promotores potenciales, a partir de visitar (o no), el museo.
- Consumos culturales. Conjunto de prácticas socioculturales en las que están involucrados no solo el hecho de la apropiación, sino también las variables de los usos sociales, la percepción/recepción, el reconocimiento cultural, así como la construcción de ciudadanía en sentido de pluralidad.

8 Resultados

Los resultados obtenidos abren reflexiones sobre los siguientes aspectos:

1.- La propuesta museal, que sustenta el desarrollo de actividades, se basa en supuestos de que el público (general, abstracto) que visita al museo a pesar de su posible capital cultural, debe sentirse subyugado (constreñido) por el escenario, estableciéndose relaciones asimétricas, donde la hegemonía de los códigos manejados a partir de los objetos expuestos apoyados en recursos museográficos, y en un discurso permeado de hegemonía que deben regular el desempeño de los públicos, incluso su desplazamiento.
2.- El montaje museográfico se realiza a partir de la exposición permanente, sustentado en un guion museológico (en este caso, databa de 1990), la cual se intenta diversificar (en otros museos) a partir del montaje de muestras del mes (o transitorias). En ocasiones se conciben actividades extensionistas como exposiciones itinerantes.
3.- No se conciben acciones para el rescate de evidencias arqueológicas que enriquecieran la colección al considerarse cerrada. Aspecto que reduce la gestión cultural de la institución museal.
4.- La nuevas relaciones que traen consigo los cambios sociales, así como el impacto del contexto tanto nacional como internacional afectan considerablemente el funcionamiento del museo, agudizándose con la apertura de la aldea taína que se expresan en los nuevos modos de acceso a las ofertas culturales de la institución, repercutiendo en las motivaciones, demandas y expectativas y comportamiento de los públicos que lo visitan (o no), en particular los nacionales, con énfasis en los procedentes de la comunidad.
5.- La afluencia de visitantes al museo, en particular los públicos nacionales, como aspecto cuantitativo, por su tendencia al decrecimiento, no es favorable, lo que evidencia la existencia conflictos, a pesar de su aceptación y preferencia por el público tanto por sus características, como por su atractivo. Estos se revelan en el estudio de sus públicos que profundiza en sus características sociológicas, a partir de las variables más adecuadas, facilitando un mayor acercamiento a sus opiniones, necesidades y expectativas.

Algunos testimonios:

Aun no entiendo por qué los enterraban así.

No hacen nada que me interese

Aunque ya había estado aquí, no había entendido esas cositas

Es muy interesante. Pero a mucha gente creyente no le gusta

Es muy interesante. Pero a mucha gente creyente no le gusta

Esos ritos y bailes son del demonio. Es mala influencia. Sobre todo para los niños y jóvenes

Lo que hacen en el museo es muy aburrido. Eso de andar con los muertos me cansa

La mayoría, 167 de los 193 encuestados/entrevistados (86,5%) tiene conocimientos del tema; 78 (40,4%) lo considera útil, mientras que 91 dicen no saber y 24 no lo consideran útil. El 37 % (71) dice comprender los significados, por lo que se infiere que responde a sus expectativas, y 107 (más del 60%) plantea no comprenderlo, por lo que inferimos que no responde a sus expectativas, mientras que 37 evalúan la oferta de mal y 104 de regular.

Es significativo que el grupo control, el cual se involucró en el proceso desarrollado con las técnicas de interpretación tradicionales, manifestó diferencias sustantivas con respecto al grupo experimental.

Un grupo de visitantes más comprometido fue capaz de inferir la temática de la exposición (36,6 %), con la lectura de los pies de escritura de los paneles (Anexo 5); sin embargo, tampoco este grupo logró entender el significado de las piezas y sus relaciones (ni por qué aparecen conjuntos de piezas en la muestra). Como consecuencia, se pudo verificar su insuficiente noción del tema contrastándolo con el sentido de los conjuntos. Se puede inferir que la muestra expositiva presenta dificultades para ser percibida e interpretada adecuadamente

De lo analizado se colige, que las relaciones entre el museo y los públicos procedentes de la comunidad, en particular el posible no público, tienden a ser conflictuales, pues no se aprecia una adecuada identificación de intereses. Las expresiones de estos públicos dicen que experimentan emociones adversas, se infiere que los significados en que está tejida la trama de la exposición les son ajenos, que les cuesta trabajo entenderlos y mucho menos compartirlos, lo cual incide negativamente en la afluencia frecuente de estos a las actividades que se desarrollan en la institución.

El público puede comprenderse mejor a la luz de las transformaciones que han venido sufriendo los museos en las últimas décadas, y, en particular, a partir del cambio operado en la concepción del patrimonio cultural, entendido fundamentalmente como un discurso, es decir, como un repertorio de signos cuyo sentido no viene dado de antemano ni se encuentra clausurado sino que es dinámico y está abierto a interpretaciones, el resultado de la interacción que se establece entre el discurso museístico, el contexto de lectura y los diferentes públicos.

9 A modo de conclusiones

1. Los resultados del estudio evidenciaron insuficiencias en la propuesta museal del museo Chorro de Maíta, a partir de su concepción, que afectaban su funcionamiento, limitando su gestión cultural en el desarrollo de prácticas culturales, como manifestación de los procesos socializadores de la institución museal, advirtiéndose contradicciones entre estos y el desempeño de los visitantes en su praxis, argumentos que propician la intención de hacer aportaciones sustantivas al análisis de su funcionamiento en su relación con el accionar de los usuarios, desde las aperturas actuales de la sociología de los museos.
2. Las manifestaciones de los públicos del Chorro de Maíta, en particular los frecuentes y no públicos, fueron escuchadas y se les buscaron explicaciones a sus mensajes, mediante la aplicación de metodologías integradas con un enfoque sociológico en su estudio, a partir de su segmentación, con énfasis en los de la comunidad.
3. Con la aplicación de los resultados de este estudio sociológico del museo y sus públicos, así como de sus potencialidades institucionales en relación con el contexto sociocultural, se logran concebir y poner en práctica propuestas culturales, con valores agregados, sustentadas en procesos socio-museológicos novedosos y abiertos a los desarrollos de la teoría sociológica y de la Museología, como respuesta a los retos que debe enfrentar esta institución en la actualidad.

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2012: Consumos culturales en América Latina. Balances y desafíos. Públicos de museos, agentes de consumo y sujetos de experiencia. En, Alteridades vol.22 no.44 México jul./dic. 2012. Bajado de Internet sábado 8 de febrero de 2014

[...]


[1] Durante las dos últimas décadas, el Instituto Cubano de Investigación Cultural Juan Marinello ha desarrollado estudios sobre el consumo cultural de la población cubana, 1998, 2008, 2009 y 2011, en este último al segmento de adolescentes de 12 a 14 años. Los resultados enriquecen los análisis conceptuales y metodológicos acerca de los consumos culturales en Cuba.

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Detalles

Título
Estudios de consumos culturales desde una institución cultural
Subtítulo
El caso del museo Chorro de Maíta
Universidad
Universidad de Oriente in Santiago de Cuba
Calificación
N/A
Autores
Año
2017
Páginas
17
No. de catálogo
V359078
ISBN (Libro)
9783668442894
Tamaño de fichero
518 KB
Idioma
Español
Etiqueta
Consumos culturales, estudios de públicos, intereses, motivaciones, significaciones culturales
Citar trabajo
Dra. Alicia de la C. Martínez Tena (Autor)Dr. Juan C. Osorio Remedios (Autor)Dr. Elpidio Expósito García (Autor), 2017, Estudios de consumos culturales desde una institución cultural, Múnich, GRIN Verlag, https://www.grin.com/document/359078

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Título: Estudios de consumos culturales desde una institución cultural


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