Análisis del nuevo manual de español "Un mundo por descubrir"

Evolución del manual de español en Argelia y metodología de análisis


Tesis de Máster, 2014

95 Páginas, Calificación: 18


Extracto

ÍNDICE

Introducción

Capítulo I: El manual escolar: definición y características
1. Breve historia del manual escolar
1.1. Aparición del manual
1.2. La invención de la imprenta
1.3. La censura del manual escolar
1.4. La renovación del manual escolar
2. ¿Qué es un manual escolar?
2.1. Diferentes tipos de manuales
3. Elaboración del manual escolar
3.1. Características del manual
3.2. Presentación física
3.3. El contenido
3.3.1. La programación
3.3.2. Componentes de la programación del manual escolar
3.3.3. El enfoque metodológico
3.3.4. La unidad didáctica

Capítulo II: Evolución del manual de español en Argelia y metodología de análisis
1. La escolarización desde 1830 hasta hoy
1.1. La colonización (1830 y 1954)
1.2. La guerra de independencia (1954 y 1962)
1.3. Desde la independencia hasta hoy (1962- 2012)
2. La evolución del manual escolar de español en Argelia
2.1. La situación del español en postguerra de independencia
2.2. El manual escolar de español en los años 80
2.3. El manual escolar de español en los años 90
2.4. El manual escolar de español a partir del año
3. Metodología de análisis

Capítulo III: Análisis del manual Un mundo por descubrir
1. Presentación del manual
1.1. Datos de identificación
1.2. Aspecto material
1.3. Organización de la materia
2. Análisis de contenido
2.1. Aspectos relacionados con el contenido
2.2. Actividades lingüísticas
2.2.1. El contenido gramatical
2.2.2. La comprensión oral
2.2.3. La comprensión lectora
2.2.4. La expresión escrita
2.2.5. La expresión oral
2.2.6. Los aspectos socioculturales
2.2.7. Las variedades lingüísticas
3. Valoración formal del manual
4. Valoración didáctica
5. Propuesta didáctica
5.1. Los destinatarios
5.2. Contenidos comunicativos
5.3. Contenidos lingüísticos
5.4. Contenidos culturales

Conclusión

Bibliografía

Anexos

DEDICATORIA

Doy infinitas gracias …

A mis padres, por su amor y apoyo …

A mis profesores, por ser mi fuerza y templanza …

AGRADECIMIENTOS

A la Profa. Dra. Zineb GHLAMALLAH

Le agradezco mucho su rigor, su paciencia y ayuda al dirigir y corregir esta memoria. También le agradezco su amabilidad y sus consejos durante todo el tiempo de la redacción de esta memoria.

A la Prof.ª Dra Zoubida KHELLADI

Le agradezco mucho a mi profesora su ayuda, su apoyo y sus consejos, y por aceptar ser miembro del tribunal para la lectura de esta memoria.

A la Prof.ª Dra M. MOUSSAOUI

Le agradezco mucho también que haya aceptado formar parte de este tribunal y dedicar tiempo, a pesar de sus numerosos compromisos y trabajos, a la lectura de este trabajo.

Doy las gracias también a todos los profesores de la Sección de Español por su enseñanza, a Hasnia y a todos los que conozco y aprecio y que no puedo nombrar.

Introducción

Dada su creciente importancia en el ámbito educativo, los manuales escolares son, actualmente, el objeto de una destacada atención por parte de los investigadores. A pesar de la cantidad, variedad y novedad de los materiales que continuamente se diseñan para su empleo en clase de lenguas extranjeras, el libro de texto sigue y seguirá estando presente en nuestras aulas como indispensable herramienta de trabajo del docente. El manual se ha convertido en objeto de reflexión y diversos autores se han ocupado del tema, preocupados por discernir si ciertos libros destinados a la enseñanza de las lenguas modernas están correctamente diseñados y si responden satisfactoriamente a unos objetivos determinados.

En nuestro país, el sistema educativo estuvo marcado por una serie de reformas, desde la independencia hasta nuestros días, dando paso adelante para mejorar el sector de la enseñanza, que es imprescindible para el desarrollo de cualquier país. A través de las reformas anteriores, la enseñanza del español, ha conocido cambios notables. En 2006, la colaboración de profesores e inspectores de lengua española han permitido la publicación del manual de español Un mundo por descubrir.

Este manual se ha elaborado bajo la dirección del Ministerio de Educación Nacional para el aprendizaje del español como lengua extranjera por alumnos principiantes del segundo curso de enseñanza secundaria. Un mundo por descubrir, según el curricular que le acompaña, presenta notables innovaciones y propuestas que favorecen una práctica amena y significativa para el alumno. A la hora de elaborar este libro, creemos que el grupo de profesores que lo han hecho, han estudiado las condiciones de los alumnos con sus necesidades, intereses y características, para desarrollar los valores de la persona del alumno, como por ejemplo, ser coherente, ser sensible ante los problemas del entorno para conseguir una sociedad moderna.

Como futuros profesores, nos importa que el libro cuente con realidades concretas como la edad del alumno, su madurez, sus preocupaciones, su entorno y los horarios de la asignatura. Hay que tener claro qué se quiere enseñar y calcular el tiempo necesario para hacerlo. Su metodología y plan de trabajo consisten en diseñar tareas que tienen por objetivo potenciar el conocimiento lingüístico y la capacidad comunicativa de los alumnos, de manera que sean capaces de proseguir estudios universitarios después.

Pero no sabemos si el contenido de este nuevo manual corresponde realmente a tales objetivos. El contexto escolar lleva a suponer que nos encontramos ante un nuevo manual que propone el uso de una serie de recursos y materiales que conforman su aplicación. Al hablar de materiales, suponemos también que se usan (mapas, fotos, documentos y proyecciones) para las necesidades del español basado en situaciones comunicativas reales. No sabemos si el contenido del manual corresponde a las necesidades básicas de los alumnos de segundo curso de enseñanza secundaria y si ofrece una perspectiva y evolución de los mismos con el fin de asentar las bases teóricas que definen y caracterizan los procesos de enseñanza y aprendizaje.

Por eso, pensamos que es importante analizar este manual, procediendo a una clasificación de todas las actividades previstas en el manual y de los medios audiovisuales que las acompañan. Dentro de esta clasificación general, pensamos proceder a una organización más detallada de las actividades en atención a las capacidades y destrezas que se desean desarrollar en el alumno, en función de las características técnicas y estrategias que se fomentarán con las actividades individuales y colectivas de pequeños grupos.

La elección de este tema, está motivada por nuestro interés y por la necesidad de comprender los programas, o sea de saber si la enseñanza de español en nuestro país alcanza los objetivos trazados, y que no son sólo enseñar el español, sino hablar esa lengua. Esto implica la adopción de un enfoque basado en la comunicación u orientado hacia la adquisición de una competencia comunicativa que dé la posibilidad al alumno de movilizar de manera interiorizada un conjunto de recursos: el saber y el saber hacer.

El objeto de nuestro estudio es el análisis detallado del libro de español ˝Un mundo por descubrir˝. Analizamos la forma y el contenido de este manual para identificar y conocer la utilidad de las unidades didácticas constitutivas, que son la competencia comunicativa, la competencia lingüística, la competencia sociocultural y los proyectos.

Nos apoyamos en principios teóricos que conciben la enseñanza como una actividad que no se limita a la mera transmisión de conocimientos, sino que se orienta hacia el desarrollo de nuevas aptitudes y capacidades del alumno en función activa en clase y se convierte en responsable de su propio proceso de aprendizaje. Partiendo de la concepción de lengua como instrumento de comunicación y relación social, nos centramos en la aportación del enfoque comunicativo y el análisis que desde él se da a las distintas destrezas.

Nuestro objetivo, es saber cuáles son los elementos nuevos que se han introducido y en qué estos elementos pueden fomentar el aprendizaje del español. Queremos saber si, con el uso de este manual, se ponen a prueba estrategias y técnicas de aprendizaje, si son de uso flexible para que el profesor las adopte fácilmente a las características de sus alumnos y a la manera que considere necesaria para organizar las actividades de clase. Por eso queremos responder a las siguientes preguntas:

-¿Qué tipo de enseñanza se pretende ofrecer en el nuevo manual?

-¿Cuáles son los objetivos que se quieren alcanzar en el manual?

-¿Cómo se adquiere las destrezas, procedimientos y estrategias?

-¿Cuáles son los contenidos que permiten fomentar en el alumno la capacidad de observación, análisis, crítica y hábitos de trabajo intelectual?

El presente trabajo se divide en tres capítulos:

En el primer capítulo, abordamos los supuestos teóricos que se deben tener en cuenta cuando se elabora un manual escolar.

En el segundo, hablamos de las etapas de la escolarización en Argelia, desde las épocas coloniales hasta la actual escolarización. Además, seguimos la evolución del manual escolar de español que ha tenido su parte de interés en nuestro trabajo. Empezamos con la presentación de los manuales franceses de español y acabamos con el manual escolar objeto de nuestro estudio.

Y en el tercero, analizamos los diferentes contenidos del manual que englobarían los hechos, conceptos, destrezas, normas y actitudes propias de la didáctica y metodología de lenguas extranjeras, particularmente del español. También, comprobamos si los contenidos corresponden a los objetivos, y mediante los resultados sacados del análisis del manual, veremos si estos objetivos se han alcanzado.

CAPÍTULO I EL MANUAL ESCOLAR: DEFINICIÓN Y CARACTERÍSTICAS

1. Breve historia del manual escolar

Desde sus orígenes, la humanidad ha reaccionado frente a la cuestión fundamental, de cómo proteger y transmitir su cultura, es decir, sus creencias, costumbres y conocimientos, tanto en el espacio como en el tiempo. En las civilizaciones antiguas, el hombre inventó los sistemas de escritura: las tablillas de arcilla (5500 a. C) se usaron como medio de escritura desde el cuarto milenio a. C. en las civilizaciones sumeria, mesopotámica, hitita y minoica, las placas de marfil en el Medievo occidental. Los objetos de marfil, herederos de una tradición que se remonta a la más alta Antigüedad, representan un aspecto importante de las artes preciosas. También se usaron las tablas de madera, las pieles de animales. La escritura ha conocido un proceso lento de evolución, partiendo de imágenes que representaban la vida diaria (pictografía), pasando por la reproducción de símbolos (ideografía), hasta la invención de las sílabas del alfabeto que se conoce hoy día. Estos medios de escritura dieron un lugar a la aparición de los primeros manuales con diferentes formatos entre ellos citamos el palimpsesto, este último según la Real Academia Española (2005: 1009) quiere decir: "Manuscrito antiguo que conserva huellas de una escritura anterior borrada artificialmente." El palimpsesto servía a los musulmanes para aprender y conservar el Corán.

La historia del manual escolar no puede pues explicarse sólo por la unión de investigaciones puntuales que se centraron sobre tal o cual aspecto, pero llevaron a desconocer los demás. Sólo la multiplicidad de perspectivas y de ideas permitió, en un acercamiento globalizador, tejer los lazos indispensables para la comprensión de ciertos fenómenos y de su evolución. Era en esta vía que, indudablemente, se desarrolló la evolución del manual escolar con la apertura, desde principios del siglo XVIII, de vastos campos que tendieron a constituir grandes instrumentos de investigación, cuya coherencia y exhaustividad, es decir, la voluntad de tener en cuenta la integridad de los documentos, fueron sus objetivos esenciales.

Así pues, los trabajos llevados en este campo pueden servir de modelo de referencia, y si puede afirmar que es efectivamente el caso, tanto para los métodos como para las herramientas de investigación, no queda más que cada país posea, en este campo, tiene su historia propia: una de las características esenciales de la edición escolar fue, en efecto, su dimensión nacional. Desde la formación, en el siglo XIX de los estados como nación y de la constitución de sistemas educativos que tendieron a generalizar una enseñanza popular y uniforme, el manual participó, en el mismo nivel que la moneda o la bandera, de la simbología nacional: fue a la vez testigo de un proceso de integración social y cívica.

1.1. Aparición del manual

Los orígenes de la historia del manual están ligados, en primer lugar, a la aparición de las primeras manifestaciones pictóricas de nuestros antepasados. La pintura rupestre del hombre paleolítico(es una etapa de la prehistoria caracterizada por el uso de útiles de piedra tallada; aunque, también se usaban otras materias primas orgánicas para construir diversos utensilios: hueso, asta, madera, cuero y fibras vegetales), de la prehistoria marcada por símbolos posiblemente cargados de significados mágicos. Estas pinturas aparecen en rocas que muestran animales, cazadores, cacerías y otras escenas de la vida del hombre antiguo que trataba de someter a las fuerzas adversarias de la naturaleza capturándolas y sometiéndolas a sus propias fuerzas.

Durante las edades antiguas y modernas de la historia de la humanidad, época en que predominaba el analfabetismo, los manuales eran raros y costosos, todos estaban escritos a mano y estaban vigilados secretamente en algunas bibliotecas, como la de Alejandría, Pérgamo (La antigua ciudad de Pérgamo, se hallaba situada en el noroeste de Asia Menor (actual Turquía), a 30 km de la costa del mar Egeo y frente a la isla de Lesbos, en la región llamada Misia. Sus ruinas rodean a la actual ciudad de Bergama, construida sobre los cimientos de lo que fue la parte baja de Pérgamo) o Bizancio, y las personas que querían instruirse en ellos debían viajar a dichas ciudades. El acceso a un manual de esas épocas lejanas estaba al alcance de pocos porque los manuales se ponían bajo llave para evitar su robo.

Sólo las iglesias, universidades y hombres pertenecientes a la nobleza tenían el privilegio de adquirir manuales. Éstos se copiaban manualmente por monjes en el scriptirium (sala de escritura) de un monasterio. Las bujías y lámparas estaban prohibidas a causa de los incendios. Los monjes guardaban silencio para no cometer errores y toda comunicación se mantenía mediante gestos.

Los manuales se hacían con páginas de pergamino y vitela en forma de rollo. Más tarde, fueron reemplazados por el códice, un manual conformado de páginas y una portada, similar a los manuales utilizados hoy día, pero desde el siglo X, estos materiales fueron poco a poco reemplazados por el papel, ideado por los árabes quienes transmitieron la técnica de elaboración del lejano Oriente a Europa.

En el siglo XV, comenzaron a elaborarse algunos manuales mediante la impresión de bloques. El proceso consiste en tallar, en madera, las imágenes de cada página, luego entintarlas y utilizarlas para crear varias copias. Sin embargo, elaborar un manual con este método resultaba una tarea dificultosa, y únicamente se usaba en ejemplares demandados.

1.2. La invención de la imprenta

Es a mediados del siglo XV que comenzó la expansión bibliográfica y la innovación del pensamiento y es en esa época, se inventó la imprenta por Gutenberg1 ; como nos lo confirma Badanelli (2004: 01)

… en Europa a mediados del siglo XV, se permitió la difusión y popularización de la cultura letrada y, en segundo lugar, al surgimiento y extensión del método de enseñanza utilizado por los Hermanos de las Escuelas Cristianas de Juan Bautista de Salle, a partir de las últimas décadas del siglo XVII en Francia. El llamado método simultáneo, que dividía a los estudiantes por clases según edades y estados del aprendizaje, exigía que los alumnos de una misma clase contaran con materiales de lectura idénticos para el trabajo simultáneo y homogéneo de toda clase. Entre ambos fenómenos mencionados tendríamos que situar la publicación de la obra que constituirá el modelo por antonomasia de libro escolar para niños y jóvenes durante los siguientes trescientos años: el Orbis Sensualium Pictus (el mundo sensible en imágenes) de Jan Amos Komensky (Comenio), en 1658. La posterior creación y extensión de los sistemas educativos nacionales durante el siglo XIX. Significaría la definitiva incorporación de los libros de texto como elemento central del proceso educativo y de escolarización de las jóvenes generaciones.

La obra que se acaba de citar de Comenio presenta al alumno el mundo material y espiritual con diversidades culturales a través de una determinada manera: la de plasmar textos e imágenes y dar distinta tipología a los textos clasificados, según el ordenamiento del mundo de lo escrito. Por aquel entonces, lo que hace del manual escolar un producto editorial específico que se puede distinguir espontáneamente de otras obras impresas.

Hasta mediados del siglo XVIII, el manual escolar conoció un extenso auge. Con la invención de la imprenta y la fabricación del papel, el manual escolar superó las dificultades tecnológicas que impedían que se convirtiera en un producto educativo, y que se incorporara en el mundo de la enseñanza/aprendizaje. Tenía su ascenso dentro las clases sociales de aquella época; pero la aparición de centros de divulgación de las ideas, permitieron la creación de nuevas editoriales que se encargaron de publicar manuales escolares.

Además, surgió una innovación comercial que convirtió el libro escolar en una mercancía de fácil acceso para los alumnos: consista en una librería ambulante que prestaba libros escolares al alumnado, y que al ser devueltos, les permitía recibir otro en cambio. El librero cobraba un sueldo mensual después de haberles prestado libros. También, el mismo libro escolar se volvió en un instrumento de avance que daba distinción a los alumnos como medio de instrucción intelectual en un siglo en que el progreso era una meta social mayoritariamente favorable y al que podían acceder por igual nobles y pobres.

A pesar de que el manual escolar estaba a la disposición de todos, la minoría que cultivaba el gusto por el libro escolar se encontraba entre los nobles, las clases altas y algunos de los plebeyos. Según la terminología empleada por los autores de la antigua Roma, la plebe era una clase social de la Roma antigua. Por los que no formaban parte de la gente, pues, sólo estas clases sociales que sabían leer y escribir, lo que representó el factor cultural que marcó el inevitable auge del manual escolar.

1.3. La censura del manual escolar

Factor importante que permitió que se apreciara el manual escolar fue la censura, que si bien tenía la costumbre de ejercerse también en periodos anteriores a los siglos XVII y XVIII, manifestó en los últimos siglos mayor relevancia. Los manuales escolares se producían en poca cantidad, prohibiendo en esa proporción la posibilidad de desplegar ideas que el estado y otras instituciones no deseaban que se divulgaran. Pero los libros dedicados a la educación de los niños, tenían un origen religioso que le confiaba desde hace varias décadas una enseñanza de valores morales. La educación era practicada principalmente por los monjes y sólo hasta finales del siglo XIX.

Lo que se revela de este último periodo, es que el mercado de lectores era amplio, formado por los niños de escuelas, los estudiantes de colegios, de las universidades y el público en general. Para obtener un libro de texto, los alumnos de las escuelas elementales debían recorrer varios sitios: las ferias, la escuela, las casas de edición, los impresores y libreros que ofrecían todo tipo de libros sobre todo los europeos que predominaban entonces. También, entre otros trabajos citamos el dominado “Tradición e innovación” entre los libros de iniciación a la lectura, por eso un libro de iniciación a la lectura representaba un saber, que pertenecía al género literario antes denominado did á ctico y que pretendía comunicar un saber. Entre ellos, tomamos el caso del español, según Agustín Escolano (2001: 874), se encuentra en lo siguiente:

A pesar de los esfuerzos que se llevaron a cabo desde fines del siglo XVIII por idear un método que introdujera rigor y seguridad en los procesos de iniciación a la lectura, la enseñanza de "las primeras letras" expresión que dio el nombre a las primeras escuelas elementales quedó adscrita durante mucho tiempo al ámbito de las artes mecánicas no sujetas a reglas técnicas ni a postulados de racionalidad pedagógica contrastada.

Estos tránsitos en la pedagogía, que el autor ocupa en un ensayo para mostrar, a través del análisis documental de algunos textos didácticos utilizados en la escuela española, los tomamos como ejemplo de la Europa de entre los siglos XVII y XX que marcaban los cambios producidos en los procesos de iniciación a la lectura, además como la conservación de ciertas tradiciones. El intento por encontrar un método, se apoyaba en la experiencia y con la contribución de ciencias positivas como la psicopedagogía.

Los manuales de pedagogía que se usaban para la formación de los maestros definían la enseñanza de la lectura como una tarea compleja y se limitaban por lo general, a exponer los diferentes métodos tradicionales, caracterizados por los tratados de la época que anotaban los procedimientos de aprendizaje. Pero, hoy día la enseñanza guarda su forma tradicional y sigue aferrada a los procedimientos de deletreo y silabeo. Para la experiencia española, según la pedagogía de Alcántara García Navarro (1874: 133), que estaba en contra de las prácticas antiguas, era preferible comenzar la enseñanza de la lengua por la escritura y el programa que convenía a las necesidades de los niños mediante los ejercicios de lo fácil a lo difícil.

1.4. La renovación del manual escolar

Desde finales del siglo XIX, y con más énfasis en las primeras décadas del pasado siglo XX, la historia de los manuales conoció un cambio radical, con la nueva historia cultural, la llamada "cultura escolar". Este tipo de cultura suponía un refuerzo de la corriente renovadora y concebía la escuela no sólo como una institución, sino como una construcción social que producía una estructura de los conocimientos, unas creaciones propias o productos específicos, que los alumnos tenían que internalizar en sí misma; también desplegaba determinadas pautas culturales, en una serie de prácticas y acciones, que transmitieron a su vez a la sociedad. En esta época se notó el impacto que la Escuela Nueva y el experimentalismo que tuvieron en los métodos de enseñanza, los autores y editores de manuales escolares dirigieron sus esfuerzos a la búsqueda de métodos renovados de iniciación a la lectura. Por ello, se apoyaron en la experiencia, en la crítica de la tradición, en las innovaciones psicopedagógicas y en la investigación empírica.

Este giro de la educación hacia la renovación de la práctica de las escuelas continuó agarrado a la larga sombra de los métodos clásicos, y la mirada de los historiadores se dirigió hacia el interior de las instituciones escolares para comprender cómo funcionaban. El manual escolar, uno de los productos específicos que caracteriza la institución escolar, vuelve desde entonces un objeto de estudio que capta el interés de los investigadores; se considera como un testimonio que puede revelar las influencias ideológicas y políticas que influyen sobre disciplinas y contenidos de los curriculares. A través de los manuales escolares se conocen las teorías pedagógicas, principios metodológicos que son predominantes y tienen difusión masiva en cada periodo y lugar determinados. También se conocen ejemplos vivos de experiencia pedagógica cuyo objetivo es modernizar los métodos y materiales de aprendizaje de lectura, introducir una nueva racionalidad en la enseñanza. Se adaptan además, unas técnicas de elaboración avanzadas con la innovación de las editoriales que contribuyen al cambio y la modernización de estos manuales.

Por otra parte, debemos tener en cuenta que el manual escolar ha sido históricamente consagrado a la cultura; como esta última determina las regulaciones políticas o religiosas, resulta a veces obligatorio responder a actuaciones de autorización y censura. Junto con el desarrollo tecnológico, el manual escolar sigue siendo presente en nuestras escuelas como eje central en el que se apoya la enseñanza en la transmisión de valores, ideologías, conocimiento y estereotipos (ideas o imágenes comúnmente aceptadas por una comunidad que se constituye como modelo) y al mismo tiempo, guarda su tradición largamente privilegiada de la historia de las disciplinas escolares. El manual escolar juega un papel primordial en la configuración de las disciplinas y de sus programas; no se limita a ser un producto del saber que está fuera de la escuela, sino que se adapta a la transformación del mundo exterior, y los saberes creados fuera de la escuela se convierten en disciplinas escolares mediante la transposición didáctica.

2. ¿Qué es un manual escolar?

Es una obra manuscrita, pintada o impresa en una serie de hojas de papel. El "manual escolar", como se suele llamarle con frecuencia es el libro escolar. Hoy día, forma parte de nuestra vida cotidiana; nos parece como un objeto simple, pero cargado de afectividad y recuerdos de niñez. El manual escolar es un soporte que tiene una larga tradición educativa; es el depositario de conocimientos y técnicas mediante las cuales se juzga la adquisición necesaria de los valores de la sociedad que se desean transmitir a futuras generaciones. Es también un componente didáctico que se usa en clase por el profesor y los alumnos; está delimitado por un programa, y uno de los elementos centrales de cultura escolar contemporánea, resultado de una serie de intenciones profesionales, investigaciones e intervenciones sociales. Por otra parte, es un tipo particular de obra destinada a la enseñanza/aprendizaje de alguna materia.

Según el diccionario de la Real Academia Española (2005: 887), el término manual, es etimológicamente, «un libro en que se resume lo esencial y más importante de una materia»; Antes se usaba la piel de animales generalmente piel de vaca o de ternera muy pulida que servía para escribir o pintar sobre ella, u otro material. Hoy, las hojas van encuadernadas y protegidas con tapas en un formato reducido, de poco peso que tiene a mano y debe ser manejable.

Según la definición de la Delavenay (1974: 07) un manual es: «un instrumento de la educación, vehículo de la ciencia, depositario y difusor de la cultura y de la información». También se llama manual, una obra de gran extensión publicada en varios libros, llamados "tomos" o "volúmenes". Desde entonces, numerosos términos han aparecido y han sido utilizados sucesivamente tanto por la opinión pública como en los textos oficiales de las administraciones para designar las obras destinadas a la enseñanza, como por ejemplo, «libro de clase», «libro de enseñanza», «libro escolar», «libro de estudio», «libro de texto», «manual de enseñanza» y «manual escolar».

La diversidad de significados y la abundancia del vocabulario consagrado al concepto, ha dado un amplio sentido al manual, porque es una publicación especializada, reconocible por su contenido, por su clara indicación de la materia que trata y a quien va dirigido. En la medida en que coexisten en la misma época un gran número de términos, se aplican a la producción actual del manual escolar.

A partir de la implantación del sistema público de enseñanza surge el género más conocido con la denominación de manuales escolares. Un manual es pues un libro de texto que es utilizado en la escuela, que es recomendado por los profesores y que nace en respuesta a las necesidades del sistema de enseñanza. Por eso, para Puget (1963: 218):

Se dice corrientemente e indiferentemente libro escolar o manual. Estos dos términos no son por tanto rigurosamente sinónimos. El manual (…) es un libro que expone las nociones esenciales de una disciplina dada, en un nivel dado. Él corresponde a un curso, se dirige a una clase. Pero hay libros escolares que no son manuales: los diccionarios, las altas; los resúmenes de recordación, todo simplemente porque su uso es estacionario sobre muchos años de la escolaridad cuando no toda la escolaridad.

Esta definición escrita por un educador, distingue entre el manual y los otros libros utilizados en clase, como las obras que presentan una progresión sistemática por una parte, y las obras de consulta y referencia por otra. Respecto a las primeras, son aquéllas que proponen un orden para el aprendizaje, tanto en lo que se refiere a la organización general del contenido (capítulos, lecciones, párrafos) como en lo concerniente a la organización de la enseñanza (presentación de la información, comentarios, aplicaciones, resúmenes, controles, etc.). Dentro del segundo grupo se incluyen las obras que independientemente de su estructura, ofrecen un conjunto de informaciones a las que es posible referirse en caso de necesidad, pero que no implican en sí alguna organización de aprendizaje. Sólo las obras o los libros que presentan una progresión sistemática, son consideradas aquí como manual escolar o libro de texto. No serían, por tanto, libros de texto, aquellos materiales impresos de consulta o referencia.

Para Choppin (1991: 12) el manual escolar es:

Un producto de consumo en tanto que un producto fabricado, un conjunto de hojas que conforman un volumen; es también un soporte de conocimientos que en cierto modo se convierte en el espejo en el que se refleja la imagen que la sociedad quiere dar de sí misma, lo que conduce a considerarlo en tercer lugar como un vehículo ideológico y cultural que transmite un sistema de valores específico; por último, afirma que es un instrumento pedagógico inseparable, tanto en su elaboración como en su empleo, de las condiciones y los métodos de enseñanza de su tiempo.

Un manual escolar es un material impreso, estructurado, destinado a utilizarse en un determinado proceso de aprendizaje y formación. Es cualquier libro o material impreso editado en un volumen que transmite la realidad ideológica, social y cultural de la sociedad; está sometido a los cambios introducidos en su elaboración, así como los métodos de enseñanza aplicados en su época, y pueda utilizarse en la escuela con una finalidad didáctica. Acordamos aquí el uso de la terminología de manual escolar o libro de texto aplicable únicamente a los libros editados para su utilización específica como auxiliares de la enseñanza y promotores del aprendizaje. Para nosotros, queda claro que un libro de texto es una publicación especializada, reconocible por su contenido y estilo. Un manual es, pues, un libro de texto utilizado en la escuela; es recomendado por el profesor para los alumnos y se elabora en respuesta a las necesidades del sistema de enseñanza.

Para facilitar una definición que concrete la idea, diremos que entendemos como manual escolar (libro didáctico escolar o libro de texto) el producto editorial construido específicamente para la enseñanza; es un material impreso escolar editado para su utilización específica como auxiliar de enseñanza y promotor de aprendizaje. No obstante, no hemos de olvidar en ningún caso que además del manual escolar, son numerosos los materiales impresos de todo tipo que se utilizan en el aula: entre éstos, aparecen las obras de consulta y referencia que implican, a diferencia de los manuales escolares una organización del aprendizaje.

También, nos parece que el manual escolar uniformiza la acción docente, es una perspectiva cognitivista del aprendizaje que pone el acento en los procesos mentales que el manual escolar puede favorecer. Una visión humanista y socio-constructivista permite una mayor contextualización para la realización de determinadas tareas y aborda más estrategias globales y determinantes para un uso competente de la lengua.

2.1. Diferentes tipos de manuales

Existen varios tipos de manuales, pues citamos los «manuales de gran formato», «manuales escolares», «manuales de consulta o referencia», «manuales científicos», «manuales infantiles» y «manuales universitarios».

i. Manuales de gran formato: Los libros de mesas de café (coffee table books), son manuales de gran formato, caracterizados por una tapa dura y una poquedad de adición es decir simple. Estos libros ofrecen una valiosa información con excelentes fotografías y aclaraciones que tienen relación con un tema dado. Son objetos culturales denominados así por su forma de diseño porque se ponen sobre mesas de café o mesas ratonas2 ; recogen un gran contenido de imágenes sobre obras artísticas, de pintura, danza, ritmos musicales, arquitectura e historia, fotografía, artesanía y turismo.

ii. Manuales de consulta o referencia: Tomando como punto de partida la distinción entre dos clases de textos en la difusión del conocimiento, citamos las fuentes primarias que son textos que presentan por primera vez resultados (científicos o históricos) como primeras muestras de observaciones obtenidas de una experiencia, encuesta e investigación. Es la interpretación teórica de estos hallazgos y la divulgación de los conocimientos de un saber dado. Y la segunda clase son los textos que exponen de manera organizada lo que se presenta y desarrolla en las fuentes primarias: citamos las enciclopedias, los diccionarios que son textos que exponen informaciones primarias.

iii. Manuales cient í ficos: Generalmente, los manuales científicos son aquellos libros que contienen resultados producidos por un científico en la ciencia tanto moderna como antigua siguiendo el método científico. Esta apelación la dio William Whewell que fue conocido especialmente por su investigación en el campo de la historia de la ciencia y la filosofía de la ciencia.

iv. Manuales infantiles: Son obras de poca extensión, con un carácter fantástico destinado a entretener a los niños, a enseñarles conceptos básicos y desarrollar sus habilidades. Algunas de ellas se destinan a la lectura en casa.

v. Manuales universitarios: Son manuales destinados a la enseñanza superior, pero su relación con los aspectos de la enseñanza oficial es menos estrecha que la del manual escolar. Estos manuales consisten en tratados sobre una disciplina o campo del saber, y pueden ser utilizados para distintas situaciones de enseñanza reglada.

La variedad de los tipos de manuales depende de la edad, del pensamiento, del gusto, del sexo y de la lengua. Pero en general, a cada lector le guían sus preferencias y necesidades hacia su género preferido.

vi. Manuales escolares: Un manual escolar es un libro de texto destinado a la enseñanza reglada en contextos formales. Los manuales escolares surgieron junto a la invención de la imprenta por el alemán Johann Gutenberg(1398-1468) que era herrero e inventó de la imprenta de tipos móviles en Europa hacia 1450.

3. Elaboración del manual escolar

El manual escolar es una herramienta didáctica que tiene su propia forma sistemática como recurso de comunicación impreso, producido industrialmente y específicamente planificado para el uso en el proceso de enseñanza/aprendizaje. Si observamos lo que ha sido el manual escolar a lo largo de su historia, desde aquel manual en forma de rollo sin apenas ilustraciones hasta el actual manual (con profusión de color e ilustración en su diseño), podemos ver que ha sufrido una constante evolución. Es necesario para ello crear un conjunto de herramientas conceptuales y procedimientos metodológicos y en este sentido, consta de una existencia material (papel, encuadernación y tinta). Se ha llegado a algunos acuerdos básicos entre la comunidad de investigación, que el manual escolar se utilice por los alumnos en clase en sentido estricto. Por otra parte, consta de una existencia simbólica, en la medida en que se compone de códigos que consigan tipos de información (viñetas, tipografías, señalización y diagramas). Para Cabero (2001: 213) considera lo siguiente:

Esos aspectos, material y simbólico, son materia del diseño gráfico que posee una configuración de acuerdo a pautas de diseño específicas que persiguen presentar la información de una manera sistemática de acuerdo a principios didácticos y psicológicos que faciliten la comprensión, dominio y recuerdo de la información por parte del estudiante, y que tiende a compartimentalizar los contenidos, tanto diacrónica como sincrónicamente.

Se puede considerar en este grupo sólo a aquellas obras concebidas especialmente con la intención de ser usadas en el proceso de enseñanza/aprendizaje. Cabe necesario indicar su título, su asignatura, nivel o modalidad, su estructura didáctica interna, su contenido, su exposición ordenada y secuencial de la disciplina escolar tratada. El diseño requiere potenciar el carácter pedagógico del texto; por ello, tiene que facilitar el desempeño intelectual del alumno. El diseño del manual escolar debe configurar un sistema coherente, adecuado al nivel correspondiente a los estudiantes y con los contenidos proporcionados para llegar a la creatividad y el buen manejo técnico del conocimiento.

Es imprescindible señalar el uso de los manuales en el proceso de enseñanzaaprendizaje; ese uso se indica en la cubierta, precisando la asignatura, el nivel, el contenido y la estructura. Por eso, tiene que ser una herramienta que facilite su aplicación en clase.

3.1. Características del manual

Las características que debe reunir son las siguientes:

i. La intencionalidad: Se indica por parte del autor o editor, en un párrafo o en una nota previa que los contenidos se destinan específicamente a la formación escolar.
ii. La sistematicidad: En la manera de organizar el conocimiento, en la exposición del plan de los contenidos que posee cada manual escolar.
iii. La secuencialidad: Es el ordenamiento o sucesión cronológica que organiza los contenidos desde los más simples a los más difíciles.
iv. La adecuaci ó n para el trabajo pedag ó gico: Es ajustado a la adecuación del nivel de complejidad al nivel de maduración intelectual y emocional de los alumnos.
v. El estilo textual expositivo: El contenido tiene que presentarse en un estilo literario y sencillo; también, se puede usar los recursos lingüísticos en los que se manifiestan formas expositivas, declarativas y explicativas.
vi. Contenidos del texto e ilustraciones: Es cada vez más variable según las épocas, desde el predominio casi total del texto hasta la abundancia de textos con imágenes en actualidad.
vii. Presencia de recursos did á cticos: Son los elementos manifiestos como los resúmenes, explicaciones, aclaraciones, cuadros, ejercicios, reglas gramaticales y tareas para los alumnos, aplicaciones de lectura, etc.…, sobre todo en los manuales de los últimos años, como por ejemplo los que incluyen el libro del profesor, el libro del alumno, el cuaderno de ejercicios y cintas de audición al fin de cada curso didáctico.
viii. Reglamentaci ó n de los contenidos: Se debe ajustar la extensión y el tratamiento de los contenidos a unos enunciados curriculares y a un plan de estudio preestablecido.
ix. Intervenci ó n estatal administrativa y pol í tica: Esa intervención se hace a través de la reglamentación jurídica que selecciona o excluye saberes y valores, y /o de la autorización explícita o implícita, anterior o posterior, a la publicación del manual escolar. Mainer (1995: 87)

Los manuales escolares con su aparente sencillez, ocultan una compleja serie de intervenciones (personales, institucionales, tecnológicas, empresariales). Además, los contenidos y su planificación suelen responder a previas normas, expuestas mediante el estudio de planes y programas que forman el denominado "currículo", que sirve de cumplimiento más o menos obligatorio. La selección de los temas curriculares exige la existencia de criterios valorativos que permiten o prohíben saberes y conocimientos según su utilidad. Los criterios de selección deben responder a teorías pedagógicas y principios ideológicos que son parte de múltiples visiones que aportan lo que requiere el saber universal actual y cuya transmisión al alumnado es necesaria para consolidar un cierto desarrollo cultural y social.

El principio de la diversificación de los manuales escolares es loable, porque se dirigen a diferentes públicos; tienen como misión armonizar los niveles, resolver los problemas inherentes a especificadas regionales y locales, favorecer un proceso de enseñanza/aprendizaje adaptado a las necesidades de cambiar, proponer una escala rica para una elección pedagógica argumentada. Además de las características que acabamos de mencionar, también parece imprescindible someter a una reflexión pedagógica a hombres del terreno, para que puedan tener en cuenta al menos seis aspectos, necesarios para poder elaborar un manual que cumpla con sus objetivos.

i. El aspecto did á ctico-pedag ó gico: Será fructuoso ver cómo se articulan los contenidos en el manual, cómo funcionan las competencias preconizadas, cómo cohabitan el saber, el saber hacer y el saber ser, cómo se presentan los conocimientos, los hechos culturales y las teorías pedagógicas.
ii. El aspecto cient í fico: Es indispensable comprobar la corrección de la lengua utilizada, el rigor científico de los conceptos definidos, la fluidez de los aprendizajes propuestos.
iii. El aspecto metodol ó gico: Es deseable que el análisis de las relaciones metodológicas sea coherente, progresivo, claro, repetido y adecuado.
iv. El aspecto est é tico: Hay que estudiar la filosofía estética que atraviesa el manual: imágenes, fotos, cuadros de pintura, y se debe comprobar su pertinencia (su carácter arbitrario).
v. El aspecto cultural: Los manuales deben administrar los hechos de manera flexible, inteligente y fluida, y proponerlos aparentemente a diversos horizontes.
vi. El aspecto c í vico: Los datos relativos a la adecuación deben integrar los derechos del hombre y del niño según una lógica pedagógica didáctica que cohabita con los contenidos.

Si observamos lo que ha sido el manual escolar a lo largo de su historia, podemos comprobar cómo ha sido desarrollándose en su diseño, desde aquellos libros hechos a mano sin apenas ilustraciones hasta los actuales manuales con profusión de color e ilustraciones. Según García Santa Cecilia (1995:14) el diseño de manuales escolares es un:

…conjunto de fundamentos teóricos, decisiones y actuaciones relacionadas con la planificación, el desarrollo y la evaluación de un proyecto educativo. El currículo, por tanto, se concibe como un nexo de unión entre principios que inspiran un proyecto educativo y la aplicación práctica de estos principios a través de toma de decisión abierta a la crítica y sujeto a modificaciones y adaptaciones en función de los resultados de experiencias.

El diseño del manual escolar debe potenciar el carácter pedagógico del contenido. Para ello, tiene que motivar el aprendizaje, reforzar sus valores y enriquecer el bagaje estético del alumno. Diseñar un manual escolar implica que nos preguntemos cómo tenemos que organizar y plasmar en él la información.

Para Cabero, Duarte y Romero (2001:45) diseñar un manual escolar implica:

….poseer una configuración de acuerdo a pautas de diseño específicas que persiguen presentar la información de una manera sistemática de acuerdo a principios didácticos y psicológicos que faciliten la comprensión, dominio y recuerdo de la información por parte del estudiante, y que tiene que compartimentalizar los contenidos, tanto diacrónicamente como sincrónicamente.

El diseño del manual está sometido a criterios de elaboración que responden a diferentes principios; y para complementar estos objetivos, las propuestas deben tener en cuenta la señalización, la diagramación, la tipografía, las imágenes, la guía didáctica para el profesor.

3.2. Presentación física

La presentación física tiene en cuenta los aspectos siguientes:

i. La se ñ alizaci ó n: Se consideran todos los elementos gráficos que permiten al lector desplazarse y orientarse por la estructura y el programa del libro. Son recursos que diferencian las secciones, las partes y los elementos que identifican distintos tipos de información y organización del contenido. Generalmente, la señalización debe usar recursos que presentan las características de un sistema de permanencia a lo largo del contenido, con coherencia en su ejecución gráfica y en los referentes visuales escogidos. Se espera que la señalización distinga unas secciones de otras unidades, capítulos y bloques, mediante el uso de uno o varios recursos tales como los colores, las tramas, las viñetas, las formas y los números. El contenido tiene que contener páginas donde se explicite su estructura gráfica, su organización y su modo de uso. También, se tiene que incluir en índice que distinga claramente las secciones del contenido y la jerarquía de los temas escogidos y que éstos sean pertinentes para las necesidades del alumno.
ii. La diagramaci ó n: Es la organización y composición de la información en cada página, así como el ordenamiento del recorrido a lo largo del contenido. Además, es una estructura clara de la información, que separa visualmente aquellos contenidos secundarios (por ejemplo, los textos centrales, de las explicaciones y los ejercicios de apoyo) Cuando el texto central se relaciona con imágenes, éstas tienen que ubicarse junto a él. La página debe sugerir un recorrido visual claramente distinguible. Eso implica el buen manejo del tamaño, color, distancia, partes, contraste y forma de los diversos elementos que componen la página según su función e importancia. La diagramación debe cuidar el uso de los espacios y favorecer el seguimiento del recorrido de las páginas. A través del contenido, la diagramación tiende a presentar una estructura predecible que entregue un sentido de unidad visual, por eso es deseable que la diagramación integre algunos cambios mediante el tamaño, la ubicación y el despliegue que entreguen versatilidad y diversidad al contenido que atraiga la atención y el interés del alumno por la buena organización del manual.
iii. La tipograf í a: Se considera la selección y el tratamiento de la tipografía en el contenido, como unos aspectos que facilitan su empleo, y que permiten identificar, diferenciar, destacar y jerarquizar los distintos tipos de información. Los textos figuran de manera visible y presentan una óptima relación entre el color del papel y el color de las viñetas o sobre los demás recursos gráficos como las tramas de fondo, los cuadros, colores e imágenes. La tipografía debe utilizar unos caracteres que identifiquen y se diferencien entre sí, especialmente la familia tipográfica empleada para los textos del contenido. La aplicación de la tipografía debe facilitar la lectura, crear una relación entre sus distintas variables (tamaño, interlineado, justificado, ancho de columna, espaciado entre párrafos y sangría), y tener en cuenta el nivel de aprendizaje y las habilidades de lectura de los discípulos. Para los títulos, cabezales, capítulos, nombres de secciones y viñetas, se usan las tipografías de fantasía, se evitan los espacios entre palabras solas, al inicio de una columna o al final de un párrafo. Se pueden elegir diferentes familias tipográficas y sus aplicaciones: cuerpo, forma, color, grosor, tamaño e inclinación, a través de los distintos tipos de información, su relación y organización las actividades, los cuadros, pie de fotos o de gráficos.
iv. Las im á genes: Se trata de todo tipo de representación visual de una idea, objeto y situación reales, como las fotografías, ilustraciones, infografías, tablas, los mapas conceptuales, esquemas y gráficos. Las imágenes tienen una función de apoyo pedagógico en el ámbito cognitivo, social y afectivo; su presencia debe ser justificada y conforme al desarrollo del contenido, y mostrar también un lenguaje gráfico que presente una relación directa con los contenidos. En el caso de incluir estas ilustraciones, se privilegia que los recursos gráficos (líneas, puntos, flechas y colores) que muestren con claridad las relaciones de organización, sucesión e inclusión. La claridad técnica de las imágenes: nitidez (está estrechamente vinculada al trabajo sobre el grano o el pixel fotográfico, es decir, el control del enfoque es una técnica que permite destacar una figura sobre un fondo de la imagen), resoluci ó n (es la cantidad de píxeles, es decir, la resolución expresa el número de píxeles que forman una imagen), digitalizaci ó n (digitalizar es convertir cualquier señal de entrada continua analógica, como una imagen en una serie de valores numéricos), saturaci ó n (es un cambio en la intensidad del color o mejor dicho, es el cambio que sufre un color en su estado puro) e iluminaci ó n (consiste en dirigir y rebotar la luz hacia un objeto con la intención de que ésta pueda ser registrada) permite una mejor visibilidad del contenido. Es necesario que las imágenes sean coherentes a nivel del estilo, así como un buen nivel de la ejecución expresiva, especialmente en el caso de ilustraciones y fotografías. Se debe tener especial cuidado en el tratamiento de imágenes referidas a autores, artistas, personajes públicos actuales o históricos que consignan la fuente con sus referencias básicas, sin discriminación de género, etnia, o condición física, orientación política o religiosa, situación socio-económica o ubicación geográfica.
v. La gu í a did á ctica para el profesor: La guía didáctica para el profesor tiene como función principal, facilitar su uso por parte de los docentes, especialmente en lo que se refiere a la búsqueda y estructuración; también, se considera como criterio de facilidad de su lectura.

[...]


1 Gutenberg, cuyo verdadero nombre es Johannes Gensfleisch zur Laden zum Gutenberg (1398-1468) nació en la ciudad alemana de Meinz. En el sigloXV inventó los tipos móviles para la impresión.

2 Muebles utilitarios para apoyar vasos o tazas.

Final del extracto de 95 páginas

Detalles

Título
Análisis del nuevo manual de español "Un mundo por descubrir"
Subtítulo
Evolución del manual de español en Argelia y metodología de análisis
Universidad
University of Oran  (Facultad de Letras, Lenguas y Artes Departamento de Lenguas Latinas Sección de Español)
Calificación
18
Autor
Año
2014
Páginas
95
No. de catálogo
V380396
ISBN (Ebook)
9783668574120
ISBN (Libro)
9783668574137
Tamaño de fichero
2430 KB
Idioma
Español
Etiqueta
análisis, evolución, argelia
Citar trabajo
Amine Nahel (Autor), 2014, Análisis del nuevo manual de español "Un mundo por descubrir", Múnich, GRIN Verlag, https://www.grin.com/document/380396

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