El elemento fantástico y otras consideraciones en "Crónicas de muertes dudosas" de Bruno Di Benedetto


Redacción Científica, 2017

9 Páginas, Calificación: ninguna


Extracto

MONOGRAFÍA

El elemento fantástico y otras consideraciones en Crónicas de muertes dudosas de Bruno Di Benedetto

Por Mabel García

Hay diversas formas de mirar la Patagonia; una de ellas es la manera en que la vieron los exploradores del siglo XIX, áspera, hostil, con costas de fácil acceso pero como extensiones de tierra infecunda que se dilataban hasta donde alcanzaba la vista. Otra de ellas es la forma en que la mira el turista, el viajero actual, el que se dirige a algunos de los centros ciudadanos y tiene que “atravesar el desierto” para llegar (Casini,2005). Pero la Patagonia también es vista “desde adentro” por sus nativos o, como en el caso de Bruno di Benedetto, nativos por adopción; aunque, como él mismo lo expresa, su primera impresión fue la del viajero: "Aquí me encontré con el desierto, que está del otro lado del mar; tanto vacío me hizo pensar que tendría que sacar muchas cosas de mí para llenarlo, que la desolación me ayudaría a crecer" (1999).[1]

Bruno Di Benedetto nació en Avellaneda, provincia de Buenos Aires en 1955. Desde 1979 reside en Puerto Madryn, adonde se trasladó en los años de la dictadura militar, a pesar de que, según sus propias palabras, aunque era militante estudiantil y sindical, “una serie de coincidencias hicieron que estuviera lejos de los lugares donde se desató la represión". No obstante la relativa lejanía de los hechos, Di Benedetto confiesa que “"Llegué a Puerto Madryn en el año 1979, escapando de un Buenos Aires opresivo: el miedo que se respiraba provocaba mucha angustia y yo tenía la sensación de vivir en un cementerio”(1999)[2]

A pesar de que durante un tiempo las obligaciones familiares lo mantuvieron alejado de la escritura, Di Benedetto tiende a un accionar bastante prolífico. Ha publicado artículos en diversos medios gráficos y coordinado talleres de escritura para escritores y docentes en diversas ciudades, como así también las ediciones de "Palabras que trae el viento", de autores chubutenses. Se cuenta además entre sus actividades la organización de encuentros tales como los XXIII, XXV y XXVI Encuentros de Escritores Patagónicos. Sus textos integran antologías publicadas en Argentina, Colombia, España e Inglaterra. Ha publicado un libro de relatos titulado Vengan juntos y algunos poemarios premiados. Con Crónicas de muertes dudosas obtuvo el Premio de Poesía Casa de las Américas 2010. Este libro será motivo de análisis en este trabajo.

Aunque las crónicas indiquen que existen dudas en torno a las muertes, todos los personajes de Crónicas de muertes dudosas están muertos. Esto lo podemos afirmar porque, si no se ha encargado de ello la naturaleza, como en el caso de “Ana Paula Daumal”, o el hombre, como en “Sir Thomas Doughty”, el paso del tiempo no deja lugar a dudas sobre la finalización de la vida y de esto es un claro ejemplo el momento de la historia de “Bartolomé Díaz Carrizo”. Incluso “J.F.I.L. Funes” no escapa a este desenlace; su historia, aunque todavía no ocurre, también acaba en la muerte. Padrón dice: “Se narra un proceso que siempre conduce a la muerte y se oculta una historia invisible, paralela a la principal, que permanece escondida y solo es develada en el momento oportuno”. (2011:151) Ahora bien ¿En qué radica lo dudoso? ¿En la influencia que tuvo el paisaje en los casos? ¿En la veracidad de las historias? ¿En la real existencia de los personajes? ¿En el elemento fantástico involucrado en ellas?, preguntas estas que se tratará de resolver en el cuerpo de este trabajo.

Paisaje cultural

Si bien puede decirse que la llegada a la Patagonia de Magallanes fue de alguna manera fortuita, dado que su cometido era encontrar el paso inter oceánico, ya la expedición de Simón de Alcazaba se hizo con ambiciones de colonización y, posteriormente, como consecuencia de la expedición de Francis Drake, se realizan muchas más, ya con intención fundacional. También fue visitada por célebres naturalistas tales como Charles Darwin y Alexander Humboldt, entre otros. Todas estas personas escribieron sobre La Patagonia.

En su libro Ficciones de Patagonia Silvia Cassini habla de cómo los llamados “textos fundadores” propusieron una idea de Patagonia como territorio desértico, estéril, habitado por salvajes, “un paisaje exótico y vacío” (2005:12). Por el contrario, de los escritores patagónicos dice que su “estrategia descriptiva se aleja de la de los textos fundadores dando mayor importancia a la gente que al paisaje mismo.” De las obras de estos escritores afirma que en ellas “el espacio es descrito en relación con aspectos socio-culturales locales y regionales”(12) con lo cual, si se analiza solo uno de los libros de Di Benedetto, Crónicas de muertes dudosas, se podría afirmar que el autor lo escribió desde su lugar de patagónico. No obstante esta coincidencia los autores patagónicos, y en esto Di Benedetto no es la excepción, no escriben solo sobre Patagonia, no se atienen estrictamente a lo que Graciela Cross (2015) denominó, según el título y el contenido de su ponencia en un Encuentro de Escritores, “La ley del Coirón [3]

Por otra parte, si se tomasen las Crónicas por sí mismas y se tratara de visualizar en ellas el perfil de un autor patagónico, también sería posible hacerlo ya que son en sí mismas una muestra ecléctica del “paisaje cultural” de la región, siendo este último concepto utilizado por la anteriormente mencionada Silvia Casini, quien cita a Lester Rowntree para definirlo:

“Mientras que los geógrafos físicos usan el término para hablar de la interacción entre varios factores del medio ambiente, tales como vegetación, clima y seres humanos, otros ponen el énfasis en las percepciones sociales y en las respuestas al medio ambiente, en el conocimiento, los sentimientos y el comportamiento asociado con los lugares”

Entonces cabe preguntarse de qué manera el autor estructuró las crónicas para que las personas, los sentimientos, el paisaje cultural en suma, tengan cabida en ellas y las encuadren en lo “dudoso”. Un ejemplo de ello es “Conrado Victorio Domingues de Souza”, un poema que habla de codicia, de asesinato y de un castigo que trasciende el tiempo, donde lo humano está condicionado por el entorno y es el propio paisaje el que implanta lo dudoso; la muerte, la desaparición, no habría ocurrido si en esa playa desolada una cueva y los cangrejos que la habitan no hubieran dado cuenta de Domingues de Souza. Unas palabras del autor pueden aportar cierta luz sobre esto:

“La mayoría de las historias están ubicadas en Patagonia, porque es donde vivo desde hace mucho y cuyo territorio conozco bastante, o mejor que otros. Por supuesto, desde el principio hubo una decisión más o menos consciente de ubicarlas allí, para que el ámbito geográfico funcionara como uno de los hilos conductores, junto a la forma de los textos y mi deseo de escribir un libro de tema patagónico, algo que ni antes después me volvió a interesar.”[4] (2017)

Por qué crónicas

Bruno di Benedetto ha llamado a su libro Crónicas de muertes dudosas lo que, antes de abrirlo, hace suponer al lector que se encuentra en presencia de cierto género literario cercano al de las famosas Crónicas de Indias o, bien, de algo de estilo periodístico. Como mínimo, hay en el lector una presunción de veracidad que el propio Di Benedetto (2017) se ocupa en desmentir “Las primeras tres o cuatro historias son sobre situaciones y personajes imaginarios, aunque basados en personas reales que conocí, al menos en el tipo físico y el carácter.”[5] Pero cuando el lector accede a las 105 páginas del libro descubre que la lírica y el drama se combinan para producir una poesía narrativa que por momentos expresa compasión (y Ana Paula aprende,/mientras cae de rodillas:/ no se puede sostener a la vez/ la propia mirada/ y la mirada de los muertos), cierto fastidio (están el Intendente, el Gobernador Militar/ el Comisario, la Mujer del Comisario/ el Cura, la Mujer del Cura/ y varios otros figurones patrios), humor en la intertextualidad (-Es un pájaro/- Es un avión –terció la Mujer del Cura) y en el admisible final (-No –dijo el Intendente-, es una bolsita de nylon. Me cago/ en el Basurero Municipal); o bien deja traslucir en parte algunos rastros biográficos del autor, su incomodidad y su desagrado hacia el militarismo y sus consecuencias: “Allá, a dos cuadras el palco comienza a crujir/ bajo zapatos y botas confraternales”, o, “Los camiones militares pasaban de tanto en tanto/ cubierta la carga de muerte con pesadas lonas verdes”

Al análisis propuesto se puede agregar que cada Crónica lleva una fecha (la de la muerte) y un nombre propio como título, que en la mayoría de los casos se puede atribuir a personajes reales, salvo el de Ferdinand Climent Sablier, respecto del cual expresa el propio autor (2017)

El caso del relojero loco es absolutamente imaginario, y la elección de la ciudad de Patagones obedeció exclusivamente a la necesidad de contar con un reloj en una torre lo suficientemente alta, (aunque después de publicar el libro me enteré de que en Carmen de Patagones vivió hasta no hace mucho un personaje de características muy parecidas, el Loco Sander, Sander,"arenero" en inglés, es equivalente a Sablier (reloj de arena en francés, una coincidencia que me dejó pasmado).[6] (2017)

Los nombres propios antes mencionados, a pesar de ser reales en muchas de las Crónicas, coinciden muy poco o no coinciden en absoluto con las vivencias de las personas que los llevaron, a pesar de que, en algunos casos (Sir Thomas Doughty, Catherine Roberts-Davies), la historia o los documentos periodísticos avalen su existencia. En estos casos el pacto ficcional nos permite asumir como reales los sentimientos y pensamientos de los personajes.

[...]


[1] Del blog “Militante de la Palabra”, perteneciente al autor. http://www.madryn.com/adelantados/artistas/dibenedetto/index.htm, 20-11-2017

[2] Idem

[3] La ley del coirón” es una idea hecha pública hace muchos años por la autora en una ponencia en Puerto Madryn,, donde defendía el derecho de los escritores patagónicos a no escribir una literatura de sólo paisajes o naturaleza, de manera que pudieran sentirse patagónicos aunque no apareciera un coirón en sus poemas.

[4] De correspondencia sostenida con el autor vía e mail (18-11-2017)

[5] De correspondencia sostenida con el autor. De correspondencia sostenida con el autor vía e mail (18-11-2017)

[6] Idem 4,5

Final del extracto de 9 páginas

Detalles

Título
El elemento fantástico y otras consideraciones en "Crónicas de muertes dudosas" de Bruno Di Benedetto
Curso
Tercero
Calificación
ninguna
Autor
Año
2017
Páginas
9
No. de catálogo
V385002
ISBN (Ebook)
9783668604421
ISBN (Libro)
9783668604438
Tamaño de fichero
472 KB
Idioma
Español
Etiqueta
crónicas, bruno, benedetto
Citar trabajo
Mabel García (Autor), 2017, El elemento fantástico y otras consideraciones en "Crónicas de muertes dudosas" de Bruno Di Benedetto, Múnich, GRIN Verlag, https://www.grin.com/document/385002

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