Trabajar con canciones en la clase de E/LE

Análisis teórico contrastivo


Trabajo Escrito, 2017
18 Páginas, Calificación: 2,3
Anónimo

Extracto

Índice

1. Introducción

2. Marco teórico
2.1. Las habilidades lingüísticas – La comprensión auditiva
2.2. Definición
2.3. Características
2.4. Dificultades

3. La música en la enseñanza de lenguas extranjeras

4. El beneficio de las canciones en las clases de E/LE

5. Consecuencias didácticas
5.1. Equipamiento
5.2. Selección de canciones
5.3. Materiales y recursos
5.4. Actividades
5.4.1. Pre-audición / actividades previas
5.4.2. Audición / actividades con la canción
5.4.3. Post-audición / actividades posteriores

6. Conclusión

7. Referencias bibliográficas

1. Introducción

La concepción de aprender y enseñar una lengua ha cambiado inmenso durante los últimos años. Hasta los años 60, la finalidad de la clase de lengua era aprender la estructura de la lengua, la gramática. Saber lengua quería decir tener muchos conocimientos cognitivos de esta pauta y se demostraba realizando determinadas actividades gramaticales (Cassany et al., 1994: 83).

A partir de los años 60, se empieza a poner énfasis en el “uso” de la lengua como declara Cassany (et al., 1994: 84): “El uso y la comunicación son el auténtico sentido de la lengua y el objetivo real de aprendizaje”. Según esta exposición, se entiende la lengua como una forma de acción o de actividad que se realiza con alguna finalidad concreta. Aprender lengua significa aprender a usarla, a comunicarse. Por su naturaleza, la comunicación humana es siempre multimodal. El lenguaje como sistema semiótico se utiliza siempre inserto en un marco más amplio que incluye otros sistemas (Martín Peris, 2009: 7). Esta naturaleza de la comunicación humana se ha intentado adaptar a la Lengua Extranjera (LE). Por lo tanto, el aprendizaje de una LE contribuye a la adquisición de la competencia en Comunicación Lingüística, entendida en su esencia como la capacidad de utilizar el lenguaje como una herramienta de comunicación escrita y oral. En la etapa de la educación el área de la LE tiene como objetivo que los alumnos puedan utilizarla para comprender, hablar/conversar, leer y escribir. Por ello, esta competencia incluye el aprendizaje de cuatro habilidades básicas: comprensión auditiva, expresión oral, comprensión escrita y expresión escrita (Pérez & Leganés, 2012: 128).

La enseñanza de Español como Lengua Extranjera (E/LE) debe posibilitar al estudiante una visión de mundo más amplia en el cual él debe tener la ocasión de externar su conocimiento adquirido. Los alumnos de E/LE son bien sucedidos cuando se comunican efectivamente en la lengua propuesta. Para un buen desarrollo del aprendizaje es necesaria además de lectura y escrita el desarrollo de otras destrezas como la oralidad y compresión auditiva para mejorar la comprensión y adquisición de una nueva lengua (Nunes Martins, 2014: 193).

La frecuencia de uso y la importancia de cada habilidad lingüística varían notablemente según el individuo y el tipo de vida. En el libro “Enseñar lengua” hay un dato muy revelador que presume Spezzapria (2009: 4) no debe haberse modificado demasiado con el tiempo.

“Este tiempo global se reparte de la siguiente forma entre las habilidades lingüísticas (el cálculo se ha hecho sobre la jornada laboral de un profesional norteamericano; no se especifica profesión ni actividad) ESCUCHAR: 45% HABLAR: 30% LEER: 16% ESCRIBIR: 9%” (Cassany et al., 1994: 97).

Los porcentajes confirman claramente que las habilidades orales son las más practicadas. Así, la habilidad auditiva tiene un porcentaje de 45% y es así la más alta en comparación con los otros. Por esto, este trabajo escrito se centra en la comprensión auditiva/oral que es un aspecto importante en el proceso de enseñanza/aprendizaje de una LE.

Para poder representar el proceso cognitivo que se lleva a cabo en la grabación de canciones, primero se llama la atención sobre la comprensión auditiva. Así, el segundo capítulo sirve para dar un marco teórico sobre la habilidad auditiva y para explicar las características y dificultades de esta habilidad en las clases de E/LE. El tercer capítulo está diseñado para mostrar los efectos de la música al aprender. Lenguaje y música son dos capacidades similares por el origen de su evolución y las similitudes encontradas entre ambas, con un punto de unión: la melodía y el ritmo del habla, conectados directamente con la entonación (Toscano & Fonseca, 2012: 200). Por lo tanto, la lengua y la música son algo natural que se puede mezclar para que facilite la enseñanza. El capítulo cuatro presenta el beneficio de las canciones para trabajar en las clases de E/LE. Las canciones son una alternativa y oportunidad para practicar la competencia auditiva en clases de E/LE ya que favorece el desarrollo de la comprensión auditiva. Con el uso de canciones en las clases de E/LE se puede facilitar como herramienta interdisciplinar el proceso de aprendizaje del Español como Lengua Extranjera. Hacer uso de canciones en clase estimula la memoria del estudiante, además de ayudarlo a aprender con más facilidad, pues las canciones son recursos facilitadores del aprendizaje quedando más tiempo en la memoria (Nunes Martins, 2014: 193). El quinto capítulo tiene como objetivo abordar estas características. Se propone demostrar la aplicabilidad de cómo trabajar con música en las clases de E/LE no dejando de presentar los contenidos didácticos. Para trabajar con la habilidad auditiva existen muchas posibilidades en las clases de E/LE. Ya hay una gran cantidad de trabajos sobre cómo explotar las canciones para enseñar y aprender lenguas extranjeras, pero no tantos trabajos empíricos que demuestren su utilidad porque muchas ya son anticuadas, ineficaces o simplemente desgraciadas para los alumnos (Rodríguez López, 2005: 806). Para finalizar este trabajo escrito hay una conclusión como capítulo final, el sexto.

2. Marco teórico

Este segundo capítulo sirve para transmitir una impresión sobre la comprensión auditiva y para abordar el estudio de los procesos cognitivos que intervienen en la comprensión auditiva con respecto a las canciones.

2.1. Las habilidades lingüísticas – La comprensión auditiva

La didáctica de las lenguas extranjeras tiene una de sus principales fuentes de inspiración en el Marco común europeo de referencia para las lenguas: aprendizaje, enseñanza, evaluación[1] (MCER), en el caso del español, en el Plan Curricular del Instituto Cervantes. Ambos documentos abogan por un “enfoque orientado a la acción”, en el cual el alumno se concibe como un “usuario de la lengua” que, en cuanto “agente social”, participa en diferentes prácticas discursivas sociales (Martín Peris, 2009: 6).

El “uso” de la lengua puede realizarse de cuatro formas distintas, según el papel que tiene el individuo en el proceso de comunicación. “Leer”, “escribir”, “hablar” y “escuchar” son las cuatro habilidades que el usuario de una lengua debe dominar para que pueda comunicarse con eficacia en todas situaciones posibles. Estas habilidades lingüísticas reciben nombres como “destrezas”, “capacidades”, “comunicativas” o también “macrohabilidades” dependiendo de los autores (Nunan, 1989: 22). Las habilidades lingüísticas se clasifican según el código oral o escrito y el papel receptivo o productivo que tengan en la comunicación. Según el (MCER) (2002:169), el uso de canciones “ofrece posibilidad para la práctica y desarrollo de las actividades comunicativas de la lengua: expresión, comprensión, interacción y mediación”.

En este trabajo escrito fijo la atención en la habilidad auditiva. Esta habilidad tiene un papel receptivo en el proceso de comunicación y tiene el código oral. En el canal oral, el receptor comprende el texto a través del oído (Cassany et al., 1994: 87-90).

2.2. Definición

Es muy difícil, intentar explicar algo tan cotidiano como la comprensión auditiva. La dificultad reside esencialmente en dar una respuesta que no caiga en lo obvio. Según Spezzapria (2009: 6) la comprensión auditiva: “[…] es la destreza lingüística que refiere a la interpretación del discurso oral”. Aquí se tiene que recordar que una habilidad lingüística es una forma de “usar” la lengua. Por un lado, las habilidades lingüísticas se relacionan con el modo de transmisión de la lengua (oral y escrito). Y por otro lado, que las habilidades se clasifican según el papel que desempeñan en la comunicación (receptiva y productiva). Aquí, en el contexto de la comprensión auditiva cuenta el oral y el papel de recepción (Spezzapria, 2009: 7).

2.3. Características

La comprensión auditiva es una habilidad lingüística que abarca el proceso completo de interpretación del discurso. Dicho proceso va desde la descodificación y comprensión de la cadena fónica hasta la interpretación y la valoración personal. Es decir, que abarca la identificación de fonemas, sílabas, palabras y su correspondiente comprensión, así como la interpretación en contexto de las mismas. Por eso, la comprensión auditiva requiere de una participación activa del oyente a pesar de su carácter receptivo. La comprensión auditiva no consiste simplemente en identificar o reconocer elementos lingüísticos ya conocidos, sino en desarrollar una actividad de interpretación mediante el uso de técnicas y estrategias propias (Spezzapria, 2009: 7-13). La entonación, uno de los aspectos prosódicos más esenciales, proporciona la clave para la percepción de la acentuación de la palabra y el reconocimiento de la estructura de la oración. Esto es particularmente evidente en las primeras fases de adquisición de la lengua materna donde la prosodia permite la segmentación del flujo del discurso audible y por lo tanto el reconocimiento de los elementos estructurales significativos. Las melodías son muy importantes ya para los fetos en el útero de sus madres como para los recién nacidos. Ambos muestran una preferencia por las melodías con ritmos simples que caracterizan muchas piezas musicales infantiles así como la prosodia del discurso (Fonseca, Ávila & Gallego, 2015: 30).

Toda comprensión es un proceso cognitivo puesto que el oyente relaciona lo que ya sabe o conoce con lo que oye a fin de validar o modificar una sospecha aproximativa previa; una idea que se había hecho del contenido nuevo a partir, del tema, de la situación etc. En otras palabras: una vez superadas las cuestiones fisiológicas, ambientales y del código, habrá comprensión si hay una combinación de los conocimientos previos con la nueva información. Pero solo si no hay problemas en el sistema de audición/visión, si el volumen y la intensidad de la voz son satisfactorios, si hay suficiente luz en el caso de la lectura y si la persona tiene una mínima experiencia de la lengua (Spezzapria, 2009: 7-13).

2.4. Dificultades

Uno de los mayores problemas al estudiar una LE es la constante y continua carencia de input auditivo en la lengua meta a la que el alumnado está expuesto. Estudios en esta línea muestran como, en términos generales, la utilización de canciones facilita la memorización, la motivación, además de mejorar las cuatro habilidades lingüísticas. Sin embargo, uno debe considerar que aunque la mayoría de los alumnos son capaces de aprender una LE hasta un cierto grado de competencia, algunos de ellos están en mejores condiciones para el aprendizaje de un idioma extranjero que otros (Toscano & Fonseca, 2012: 199).

Lo que puede perturbar seriamente la percepción en este primer nivel de la estructura horizontal de la cadena hablada es la pérdida de unas fronteras claras entre las palabras. A los estudiantes principiantes les resulta a veces difícil reconocer una frase de cuatro palabras conocidas, porque no se dan cuenta dónde termina una y empieza otra. La tendencia de ciertos hablantes de determinadas zonas a comerse parte de las palabras puede hacer la comprensión bastante complicada. Diferencias de entonación, acentos regionales muy marcados, pueden entorpecer la comprensión. Con escuchar canciones se plantean problemas similares al que todos hemos sido confrontados, al intentar transcribir sus letras, incluso en nuestro idioma materno. El resultado es conocido: frustración, sobrecarga de la memoria y abandono de la tarea (Behiels, 2010: 186).

3. La música en la enseñanza de lenguas extranjeras

A partir del S. XX se han producido una gran cantidad de aportaciones en la pedagogía musical que han dado un giro y un gran cambio en la forma de entender la didáctica musical. Ello se ve por el hecho de que, además de enseñar en aspectos formales como pudiera ser el canto, la interpretación instrumental y el lenguaje musical propiamente dicho, existe un gran desasosiego por aprovechar la educación musical como proceso globalizador capaz de desarrollar la comunicación, la expresión, la creatividad, el entendimiento, la improvisación, la imaginación etc. Como nos recuerda Pérez Aldeguer (2009: 573):

“La música, como instrumento comunicativo, se perfila como un lenguaje fascinante a utilizar en las aulas, que utiliza el sonido para expresarse, y que concentra la capacidad de comprensión y expresión (propia del lenguaje verbal), así como el orden lógico y la capacidad de abstracción (propia del lenguaje numérico)”.

La música es una gran herramienta de comunicación en el aula, dado que aumenta las capacidades de comprensión y expresión del lenguaje verbal. “La música, al igual que el lenguaje, ha desarrollado sus propias estructuras, su gramática y su vocabulario. Se mueve de acuerdo a la manera humana de pensar y actuar” (Menuhin, 1997: 153). La música tiene el provecho de que no es semántica y no tiene un significado concreto asociado. Según Pérez y Leganés se puede distinguirla en dos corrientes fundamentales. La primera de ella la representan autores que entienden la música como un lenguaje universal, y la segunda es la de los que no la entienden así. Pérez y Leganés llegan a la conclusión de que la música es un lenguaje universal en la medida en que expresa emociones. Entonces, es un código de comunicación abierto donde no existe una acción/reacción que sea idéntica, cada cual puede imaginar lo que quiera, pero todos se imaginan algo, siendo ese algo lo que la hace universal. Teniendo en cuenta a Pérez y Leganés la música se comunica a otros niveles con el ser humano, quizás desde un plano más espiritual, pero lo que sí la hace universal es la capacidad de ilusionar, crear emociones: ansiedad, miedo, añoranza, etc. La música nace del ser humano ya que la creamos, la interpretamos o la escuchamos. Además, en todo el mundo las notas y los signos musicales se codifican de la misma forma, eso hace que sin conocer a una persona podamos interpretar un dúo de flauta y marimba sin necesidad de hablar el mismo idioma. Este es motivo por el cual también piensan que dado que la lectoescritura musical y su lenguaje de signos es igual en todo el mundo (Pérez & Leganés, 2012: 131).

Por eso, la música desempeña un importante papel a la hora de aprender una Lengua Extranjera. Pérez y Leganés explican que por un lado, mediante la educación musical se asimila la cultura de una lengua extranjera, ya que ésta se encuentra intrínsecamente unida al carácter popular de las canciones, rimas, poemas y cuentos trabajados en el aula. Acerca de esta relación entre el lenguaje y la música, encuentran que a través de la música, se puede conseguir mejorar el vocabulario, la pronunciación, la entonación, el acento y la gramática además de crear un aprendizaje significativo y constructivo. Pero esto no significa que conciben la utilización de la didáctica musical como un recurso aislado en el aprendizaje del español, sino como instrumento interdisciplinar, mediante la cual se fomenta el aprendizaje entre ambas disciplinas. En cuanto al vocabulario y la gramática, el uso de actividades musicales, favorecen el aprendizaje de nuevas palabras y estructuras gramaticales. Lo mismo ocurre con la pronunciación, la entonación o el acento. Los alumnos se sienten motivados a repetir e imitar lo que escuchan en las canciones o en las rimas. La música beneficia los procesos de percepción, atención y memoria, por lo que el aprendizaje se construye de una forma significativa y por lo tanto duradera. Están convencidos de que si se integra la interdisciplinariedad aplicada a la unión de la música, disciplina holística por naturaleza, junto con el español como segunda lengua, se obtendrá unos resultados positivos para acelerar el proceso de aprendizaje de ésta. (Pérez & Leganés, 2012: 131)

4. El beneficio de las canciones en las clases de E/LE

Las canciones ya son un material conocido y frecuentemente usado por la mayoría de los profesores en la enseñanza del E/LE. Una ventaja de ellas es que las canciones constituyen grandes portadores de informaciones lingüísticas, ritmos, inúmeros materiales que se pueden ser explotables, la mayoría breves y de fácil manipulación. Además, una canción tiende a romper la monotonía en ocasiones impuestas por el constante uso del manual. Por eso, muy a menudo los profesores quieren dinamizar sus clases de español con canciones: les dan un toque más atractivo y moderno a sus lecciones, les gustan a sus alumnos, primero porque es más divertido y segundo porque es una oportunidad, piensan ellos, de retrasar un poco las clases (Vernimmen, 2009: 19). De esta manera, muchas veces los profesores utilizan las canciones como un modo de relajar la clase o como un premio tras una larga semana de estudio y se aprovechan sólo parcialmente de las posibilidades didácticas que les ofrecen (Coronado & García, 1990: 227). Por lo tanto, mucho se ha discutido en la literatura sobre la inclusión de elementos sonoros en el aula de idiomas. Aumento motivacional, memorización de elementos lingüísticos en una LE, mejora en la pronunciación han sido los efectos más buscados por los docentes en las clases de lenguas extranjeras. Pero la utilización de la música, bien sea instrumental o vocal, aporta un espectro mucho más amplio y enriquecedor (Toscano & Fonseca, 2012: 201).

Numerosas investigaciones aseguran que la inclusión de canciones en la enseñanza de lenguas extranjeras aporta benefi­cios en el proceso de aprendizaje a niveles lingüísticos (fonético, fonológico, morfosintáctico, semántico y léxico), afectivos (reducción de ansiedad, aumento de motivación) y sociolingüísticos (exposición a variedades y registros de la lengua) (Toscano & Fonseca, 2012: 197). Estos filtros influyen directamente en la adquisición e indirectamente en el aprendizaje de una LE (Nunes Martins, 2014: 194).

Por lo tanto, el profesor de E/LE tiene la música como una gran herramienta de trabajo, pues lleva al estudiante a nuevas maneras de descubiertas, de conocimientos, les despierta el sentimiento y les permite interpretar. Con eso la importancia de si trabajar la música en clase de E/LE es inevitable, su valor como instrumento para la enseñanza/aprendizaje indiscutible. El profesor necesita, además de todo, crear procedimientos adecuados que favorezcan el desarrollo de la expresión oral de su alumno con espontaneidad, de manera placentera, orientar al estudiante para que perciba la canción, su melodía, la emoción que despierta, para que se pueda trabajarla adecuadamente, donde los alumnos puedan interpretarla y contextualizarla, tratando en este caso de trabajar el léxico, pues van a aprender palabras nuevas, internalizar reglas gramaticales con naturalidad, despertar su interés sobre la cultura del nuevo idioma, aspectos religiosos, políticos, etc. (Nunes, 2014: 194) Con cantar canciones en clase los alumnos pueden, entre otros, aprender a pronunciar, a fijar estructuras gramaticales, a reflexionar sobre los grandes temas como la muerte, la amistad o el amor; a desarrollar las destrezas lectoescritoras y orales, a ampliar vocabulario; pueden también tomar conciencia de las variedades de la lengua, desarrollar su competencia intercultural unida por la música, más allá de diferencias lingüísticas; fomentar su creatividad y desarrollar el sentido rítmico (Fernández Martín, 2013: 9). Además de todo eso, las canciones facilitan la socialización, la coordinación motora, el raciocinio lógico, el lenguaje verbal, corporal, la identificación de realidad y la interacción con el ambiente, estimulando el reconocimiento de varios contenidos que van a ser trabajadosayudándolos a emplear la lengua en situaciones que les sean oportunas. El profesor al utilizarse decancines en sus clases estará despertando en el estudiante el interés por el idioma y la motivación por el aprendizaje de una nueva lengua ampliando las posibilidades de aprendizaje de enriquecer el vocabulario, desarrollar la expresión escrita y oral, reflejar la realidad social de una época o de un país, el contexto histórico, político (Nunes Martins, 2014: 194). Y todo ello dentro de un contexto comunicativo real y auténtico como es el que se produce cuando un hablante escucha una canción, en el que se da generalmente la integración de destrezas (Martínez Sallés, 2002: 4-5).

No obstante, cada canción puede afectarle de determinada manera, llegando incluso a hacerle rechazarla por motivos personales. No hay que olvidar que resulta sumamente fácil que cierto tipo de melodía evoque en unos receptores emociones positivas y en otros oyentes emociones negativas, dependiendo de las experiencias vividas y de las asociaciones que hagan con esa canción (Fernández Martín, 2013: 9). Lo relevante es que sirvan para animar al alumno a seguir aprendiendo, a hacerle ver que con ellas puede mejorar su conocimiento de la lengua y, quizá aún más importante, dotarle de productos culturales de la sociedad de asentamiento que le resulten lo suficientemente atractivos y positivos para que aprender la lengua objeto no se convierta en una misión imposible (Fernández Martín, 2013: 10). Por lo tanto, motivación es un proceso que ocurre individualmente y cuando el estudiante está motivado la adquisición del aprendizaje fluye naturalmente. Es una ventaja enorme que a la mayoría de los alumnos les gusta cantar canciones de sus cantantes favoritos lo que ya ayuda en el proceso aprendizaje. Debemos dar al estudiante estímulos atractivos que despierten su atención hacia el aprendizaje del E/LE. Además, el profesor debe tener en cuenta la importancia del carácter lúdico en las actividades con canciones, pues la música está íntimamente relacionada a juegos y los alumnos son movidos por novedades, por el lúdico (Nunes Martins, 2014: 194). Como en todo juego, las canciones permiten situaciones de comunicación real e interacción auténtica, potencian la creatividad y el estar activos, crean una atmósfera de familiaridad, apoyan el trabajo cognitivo de descubrir y apropiarse de las reglas de la lengua y se favorece la automatización de una nueva estructura. En definitiva, las canciones tienen un fuerte carácter lúdico, lo lúdico es divertido, lo que es divertido motiva y lo que motiva nos ayuda al aprendizaje (Tirado-Díaz, 2016: 14).

En términos generales, la selección de canciones ha beneficiado a estos estudiantes en el aprendizaje de la LE. Todos mejoraron su competencia comunicativa, siendo la comprensión auditiva, la producción oral y la lectura las más favorecidas. Esto es lo que la música proporciona en un programa de aprendizaje de lengua. No consiste sólo en unir elementos prosódicos verbales con estímulos musicales, sino en alcanzar un nivel de significado (Toscano & Fonseca, 2012: 209).

El profesor delante de todas las posibilidades que las canciones le ofrecen debe trazar un plan que sirva como un guión en el proceso de enseñanza de adquisición de una nueva lengua a sus alumnos, que les resulte provechoso todo proceso, que les hagan percibir que son los autores de su proceso aprendizaje. No prenderse a la idea de que la música sirve solamente al estímulo auditivo con el propósito de hacerlos relajado con la actividad de rellenar huecos o a la repetición de palabras sin un sentido y de manera no placentera. Este como se pensaba antiguamente no (Nunes Martins, 2014: 194).

[...]


[1] Un documento de consulta obligada que engloba una descripción detallada de lo que implica aprender una lengua y poder utilizarla en situaciones de comunicación y que define niveles de dominio que permiten identificar las distintas etapas en el aprendizaje de una lengua (Figueras, 2005: 5).

Final del extracto de 18 páginas

Detalles

Título
Trabajar con canciones en la clase de E/LE
Subtítulo
Análisis teórico contrastivo
Universidad
University of Göttingen
Calificación
2,3
Año
2017
Páginas
18
No. de catálogo
V389073
ISBN (Ebook)
9783668632431
ISBN (Libro)
9783668632448
Tamaño de fichero
548 KB
Idioma
Español
Etiqueta
canciones, clases de ele, las habilidades lingüísticas, música, ensenanza de lenguas extranjeras, audición, comprensión auditiva
Citar trabajo
Anónimo, 2017, Trabajar con canciones en la clase de E/LE, Múnich, GRIN Verlag, https://www.grin.com/document/389073

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