Rupturas de lo femenino. Análisis del personaje de Helen en "Feuchtgebiete"


Ensayo, 2019
11 Páginas
Anónimo

Extracto

La sociedad1 en la que el individuo contemporáneo vive está llena de normas, costumbres2 y tabús3. Históricamente la mujer ha tenido que representar un papel4 muy específico en ella. Idealmente, las mujeres tienen los mismos derechos que los hombres, pero esto parece afectar solo en algunos conceptos correspondientes al ámbito de las disposiciones legales, pues como indica Eiderer (1990), la realidad es que sigue existiendo una actitud sexista en todos los estadios de la vida:

Gesetzliche Bestimmungen drücken die Gleichberechtigung von Frau und Mann im öffentlichen und privaten Leben aus. Nichtsdestoweniger bestehen auch in der heutigen Gesellschaft sexistische Einstellungen fort, die eine Vertei­ lung der Rechte und Pflichten legitimieren, welche für Frauen im öffentlichen und privaten Leben Benachteiligungen beinhaltet. (Eiderer 1990: 16).

Charlotte Roche presenta en su primera novela Feuchtgebiete 5 a Helen que a través de un monologo interior6 rompe el arquetipo tradicional de la feminidad. Un paradigma habitualmente asumido entre las propias mujeres como lo atributos asociados a la representación de la mujer ideal7.Mediante su comportamiento el personaje es quien lleva al extremo lo anti femenino8. La obra no deja indiferente a sus lectores pues según las reseñas9 despierta tanto apocalípticos como integrados10. Esto explica que fuera el libro más vendido el mismo año de su publicación11 y se haya traducido a varios idiomas como el español, el danés o el portugués12. El personaje de Helen reflexiona acerca de la depilación, la higiene, el sexo, o las imperfecciones del cuerpo femenino13. Estas consideraciones se llevan al extremo de forma intencional, para provocar reacciones, lo que acaba originando tanto adeptos como detractores entre sus lectores. Expresa ideas y estereotipos14 que alientan un proceso de reflexión sobre ellos. En una entrevista realizada a Charlotte, afirma que “We’re obsessed with cleanliness, with getting rid of our natural excretions and our body hair. So I wanted to write about the ugly parts of the human body.” (sp)15. Estas realidades han sido habitualmente un tema tabú entre las mujeres. La escritora pretende romper esta dinámica, como más adelante menciona en la misma entrevista: “I wanted to point out how a lot of the emancipatory principles from the ’60s and ’70s have not yet arrived properly. In that respect, this book really is a manifesto, and I do think it has a serious message.” (Oltermann 2008: sp). Para ello comienza contando un problema que es causado por una de esas costumbres, tradicionalmente asociadas al sexo femenino, en cuanto a imagen y comportamiento16. La depilación17 es una práctica que está interiorizada en la idiosincrasia de la mujer. La precisión con la que relata cada uno de los detalles escatológicos18 de lo corpóreo pone de manifiesto la falta de naturalidad que hay en la sociedad con el cuerpo humano19, “So stark war der Juckreiz, so tief der Finger drin. Sag ich ja: sehr unmädchenhaft.” (Roche 2008: 8)20 Asimismo, la falta de comunicación en las familias21 sobre estos temas en general y en cuanto al sexo, por ejemplo, la masturbación femenina,22 en particular. Y aún más a la edad23 en la que ella lo cuenta. Una etapa vital profundamente marcada por la opinión ajena en lo que se refiere a tendencias y hábitos en cuanto a conductas, modas y actitudes. Esto se resume en la necesidad de integración, esto quiere decir en agradar a los demás, y esa necesidad está presente de forma ininterrumpida toda la vida. Desde la infancia,24 la sociedad, mediante la educación25 y los medios de comunicación26, dice a las mujeres cómo deben ser y cómo deben comportarse antes las situaciones. Tienen que ser personas que se cuiden para agradar físicamente, comportarse de determinada manera solo por ser mujeres, “Simone de Beauvoir en su libro El segundo sexo, denuncia la manipulación del aspecto físico de la mujer y su utilización como objeto erótico ideal.” (Alemany 2008: sp). La sociedad prepara al sexo femenino27 desde que nace al papel que debe interpretar en la vida28. En este sentido, los cuerpos femeninos están igualmente atravesados por pautas culturales. A través del discurso colectivo, de la publicidad y del modo en que se presentan en los medios de comunicación, su imagen no se asociará con la potencia sino con dos características aparentemente divergentes: la fragilidad y la “disponibilidad”, ambas construidas en función de lo masculino (Faur 2003: 9).

Y ese rol queda arraigado en la mente de la mujer. En la mayoría de los casos son ellas mismas las que, al tenerlo asumido, lo aceptan sin cuestionárselo, es más, muchas lo defienden y la mayoría critica a quien no lo acepta, lo que en muchos casos suponen verdaderos traumas29 que son autoimpuestos. Por suerte, siempre ha habido un número importante de mujeres que piensa que esto debería cambiar, y va en aumento30. Un claro ejemplo de ello es Helen, que aprovecha la libertad de expresión31 para hablar de lo que quiere y como quiere, y al hacerlo pone en cuestión todos estos asuntos. También expresa su opinión sobre el sexo32, lo hace sin tapujos y con una realidad difícil de ver en otros textos ¨ kommen, obwohl der Schwanz nur in mein Arsch steckt und sonst nix berührt wird.” (Roche 2008: 9) Lo expresa de manera tan ortodoxa que puede ofender o incluso sonar grosero a los más conservadores. Pero la naturalidad es algo intrínseco al ser humano y al personaje de Helen. Por lo tanto, aceptarse a sí mismo, con todos los llamados defectos y problemas del cuerpo humano[20]. La autora cuestiona la multitud de estereotipos33 y normas impuestas en torno a la manera en la que se afrontan las relaciones sexuales, la higiene o la menstruación34. Sobre los experimentos que hace en su cuerpo y las costumbres que decide tener sobre la higiene del mismo, ella lo radicaliza, lo lleva al extremo y de nuevo lo exagera. «Ich mache schon lange Experimente mit nicht gewaschener Muschi. Mein Ziel ist, dass es leicht betörend aus der Hose riecht, auch durch dicke Jeans oder Skihosen. [...] Ich benutze mein Smegma wie andere ihre Parfümflakons. Cuenta situaciones que provocan una reacción de rechazo hacia ella, como apunta Martínez-Herrera (2001):

Dicha mujer temida, dadora de vida y devoradora es afín a los mitos y tradiciones de todas las culturas ancestrales. El abandono, e incluso el solo alejamiento del horizonte cultural de la feminidad provoca profundos sentimientos de culpa, vergüenza y depresión, por una parte, y miedo, rechazo y repulsión por otra, llegando incluso a cuestionarse “la esencia femenina” -como construcción histórica-, el ser mismo de mujer (Martínez 2001:19).

[...]


1 La visión de la autora del texto se refiere a la sociedad occidental.

2 En este caso se habla de las normas sociales y las normas privadas. “Las normas sociales son reglas de conducta que representan una definición cultural del comportamiento socialmente deseable. Se trata del patrón según el cual comparamos y juzgamos el comportamiento y a tenor del cual le otorgamos nuestra aprobación o repulsa. Las normas expresan expectativas de roles, es decir: señalan la manera en la que deben comportarse los miembros de una formación social frente a los otros miembros (Hillmann, 2001; Sills, 1979 en Urmeneta 3). Por otro lado, Elster (1990) nos habla de las normas de cada individuo: “Las normas “privadas”, es decir, las reglas auto-impuestas que la gente construye para derrotar la debilidad de voluntad (Ainslie 1982, 1984, 1986). Las normas privadas, al igual que las normas sociales, no están orientadas hacia un resultado y están sustentadas por la aprobación y desaprobación de otros, ya que no, o no necesariamente, son compartidas por otros” (Elster 2990: 4).

Según la definición de la RAE: costumbre es la manera habitual de actuar o comportarse. En este sentido, nos referimos a todos esos hábitos que son marcados por las normas sociales.

3 Como anota Calvo Shadid (2011): “El ámbito en el que se delimita el tabú es muy amplio; opera en lugares, acciones, en la lengua, en personas y en situaciones. De tal modo lo expresa Guérios (1956:7): 'Así, existen objetos tabú que no deben ser tocados; lugares tabú que no deben ser pisados o a los que no se debe acercar; acciones tabú que no deben ser practicadas, y palabras tabú que no deben ser proferidas. Además de esto, hay personas tabú y situaciones o estados tabú’” (Calvo 2011: 123). Por ello, en la sociedad actual occidental hay temas de los que no se hablan en público. Tales como la muerte, el sexo no convencional, la falta de higiene o ciertos problemas de salud y enfermedades. En este caso, padecer almorranas entra dentro de esos temas. Un ejemplo claro es el anuncio publicitario de la marca Hemoal emitido en la televisión española en el año 1994: https://www.youtube.com/watc h?v=os2jglAY5lU

4 Como apunta Sanz: “Se está formando un modelo en el que la mujer tiene que ser físicamente deseable por el hombre, en una sociedad en la que las relaciones heterosexuales siguen estando mejor aceptadas porque siguen siendo «lo normal»; su papel es el de objeto sexual a disposición del hombre. En una relación de sumisión hacia él” (Sanz 2009: 284)

5 A continuación, se adjunta la web principal de la novela: https://www.anagrama-ed.es/autor/roche charlotte-1244.

6 Se define monólogo interior como: “la expresión inglesa stream of consciousness, traducida muchas veces como monólogo interior, fue acuñada ad portas del siglo XX por el filósofo y psicólogo estadounidense William James en su libro Principios de la psicología (1890) La expresión «monólogo interior» se usa para aludir a las «técnicas que la novela ha utilizado para dar forma literaria al discurso interior» (Ma. C. Bobes, 1985), a esa «corriente de conciencia»” (Estébanez, 1999: 693”) en Menco 2012:119).

7 Según algunos autores como Úrsula Lehr (2004) definen: “Los atributos de "una mujer ideal" se centran en conceptos tales como bonita, simpática, atractiva, joven, adorable, maternal” (Lehr 2004: 386)

8 Como apunta Mª Ángeles Durán (1976) : De modo inseparable al invisible protagonista que es la mujer… lo acompaña una imagen que es su negativo o su replica que es lo anti femenino, la anti mujer. Esta imagen es la proyección de los anti intereses y de las experiencias condenadas. Igual que su puesta responde a situaciones múltiples y es difusa y contradictoria. Solo tiene dos vías de acceder al protagonismo y a la claridad. O ser la imagen de lo femenino que representa el grupo oponente, con los que asciende a la categoría de enemigo principal y será objeto de ataques, o ser fabricada por el grupo dominante como proyección de sus propios temores, de sus habilidades, de los intereses que percibe como contrarios y amenazantes. Su claridad, su fuerza es proporcional a la de mala mujer dominante, y su contenido, inverso” (Durán 1976: 299).

9 Puede verse esta información en: https://www.goodreads.com/work/editions/2941859-feuchtgebiete.

10 El parafraseo de apocalípticos e integrados se corresponde con la obra del investigador Umberto Eco. Apocalipticos E Integrados (2011)

11 Fue el libro más vendido en la plataforma virtual Amazon: https://www.amazon.de/Feuchtgebiete-Charlotte.Roche/dp/3832180575/ref=la_B0034P667O_1_1?s=books&ie=UTF8&qid=1545068482&sr=1-1

12 Esta información se ha obtenido y puede ampliarse en: https://www.goodreads.com/work/editions/ 294 18 59-feuchtgebiete.

13 Arroyo et al. (2008) determinan que: “la imagen corporal se define como la representación mental y la vivencia del propio cuerpo, y está formada por tres componentes: uno perceptual, otro cognitivo- afectivo y otro conductual1. Es por tanto el modo en el que uno percibe, imagina, siente y actúa respecto a su propio cuerpo” (Arroyo et al. 2008: 367)

14 Según varios autores definen (20011): “los estereotipos permiten percibir a los individuos como miembros de una categoría, asumiendo que tienen cualidades relevantes de ésta sin necesidad de comprobarlos (García-Marques & Mackie, 1999) ideas y sentimientos. Específicamente, los estereotipos de género son creencias generales acerca del sexo, asociadas a roles, características psicológicas y conductas que describen a hombres y mujeres (Alport, 1954; Fiske, 1993; Glick & Fiske, 2001; Plakoyiannaki, Mathioudaki, Dimitratos & Zotos, 2008. (En Valendia, Rodríguez 2011: 48)

15 La entrevista completa: https://granta.com/interview-charlotte-roche/.

16 Lehr (2004) también apunta que: “los atributos de "una mujer ideal" se centran en conceptos tales como bonita, simpática, atractiva, joven, adorable, maternal.” (Lehr 2004: 386).

17 Fernández (2015) afirma sobre la depilación: “una cosa que se ha demostrado es que las mujeres no pueden decidir si depilarse o no sin exponerse al juicio social, acusadas de ser sucias, poco femeninas, etc” (Fernández 2015: 17)

18 Ruiz Trejo (2002) sobre lo escatológico: “Durante la historia de la humanidad han existido ejemplos de poner en primer plano lo obsceno, lo escatológico. Casi un siglo antes, James Joyce en El Ulises ya nos ponía ante situaciones escatológicas, entre otras, a través de la literatura” (Ruiz 2002: 4)

19 Algunos autores afirman sobre este tema: “… las nuevas representaciones femeninas y masculinas continúan coexistiendo con los estereotipos sexistas que se han creado tradicionalmente alrededor de la mujer. Aparecen estereotipos tradicionales como son la utilización del cuerpo femenino perfecto, la imagen de la mujer como valor estético y/o sexual” (Espín, Marín & Rodríguez 2006: 78)

20 Todas las citas de este libro de Chatlotte Roche serán de la misma edición. Roche, Ch. (2008), Feuchtgebiete. Köln: DuMont, Buchverlag.

21 Sobre este tema tratan Parra y Oliva (2002) han afirmado que: “con respecto a los temas de los que chicos y chicas hablan con sus madres y padres, parece ser que unos y otras prefieren conversar acerca de aspectos cotidianos, aunque muy rara vez hablan sobre política, religión o sexualidad (Noller y Bagi, 1985). En cuanto a la comunicación sobre sexualidad, existe un hecho realmente paradójico: progenitores y jóvenes hablan con muy escasa frecuencia sobre sexo, a pesar de que a los chicos y chicas les gustaría tener una mayor comunicación con sus madres y padres sobre este tema, y a pesar de que padres y madres desearían ser fuente activa de in- formación sexual para sus hijos e hijas (Benshoff y Alexander, 1993; Hutchinson y Cooney, 1998; Jordan, Price y Fitzgerald 2000)” (Parra/Oliva 2002: 215-126).

22 Según la propia opinión de la autora del libro en una enttevista: “For example, I think a lot of women still don’t masturbate, simply because they don’t know how to talk about it” (Oltermann 2008: sp).

23 Según el estudio que se puede aplicar a la actualidad ya que nos encontramos en la misma realidad.: “unos estereotipos reciben mayor aprobación que otros. Los más aceptados por los sujetos de la muestra son los relativos a la preocupación de los adolescentes por los cambios físicos y por tener un aspecto exterior atractivo, el que se refiere a la adolescencia como etapa llena de problemas y el que plantea la aceptación o rechazo de las normas de conducta social establecidas” (Alonso /Lujan (1998: 847 ).

24 Aznar y Fernández (2004) mantienen que: “existen muchos estereotipos sobre lo que debe ser un hombre o una mujer, … y son adoptados entre los 3 o 4 años, de modo que los niños de esas edades ya tiene (sic) claro qué cosas son las que deben hacer los de un sexo y cuales las del otro” (Aznar /Fernández 2004: 122).

25 Las actitudes y contenidos sexistas siguen existiendo en las escuelas con normalidad. “La escuela, aunque ha logrado una igualdad formal en la educación de hombres y mujeres, en tanto a que existen aulas mixtas y todos reciben el mismo contenido; a través de la existencia de un currículo oculto o informal perpetúa los estereotipos de género. Las manifestaciones de sexismo en la escuela podemos encontrarlas, de manera general, en los libros de texto, en el lenguaje, en las ciencias y específicamente, en la interacción escolar” (López 2005: 33).

26 Belmonte y Guillamon (2008) afirman que: “los medios de comunicación, en su dimensión histórica y social, funcionan como aparatos de representación, de construcción de «la realidad».” (116). En este sentido se añade lo que sostiene Weiderer: “die Funktion der Medien als Sozialisationsagenten erlangt einen immer höheren Stellenwert, bean­ sprucht doch der Medienkonsum einen ständig steigenden Anteil am Leben der Menschen. (…) Ein bedeutender Aspekt soziåaler Realität, der vom Fernsehen vermittelt wird, ist die Vorstellung über adäquates Geschlechtsrollenverhalten, über gesellschaft­ lich akzeptierte Lebensgestaltungen von Frauen und Männern. Da die durch das Fernsehen verbreitete Sichtweise Wirkungen auf die Lebensperspektive der Rezi­ pientInnen für sich und für das andere Geschlecht ausübt, erscheint eine genaue Kenntnis der Medienrealität unabdingbar, um gegebenenfalls Mißstände aufzu­ decken und auf die Vermittlung adäquater Identifikationsmöglichkeiten für beide Geschlechter hinzuwirken” (Belmonte y Guillamon 2008: 15).

27 Como apunta Sanz Sánchez (2009): “el hecho de ser biológicamente mujer u hombre se asocia a una manera determinada de pensar, de sentir, de actuar, definida por las sociedades, y que diferencia así el rol femenino del masculino. Como plantea P. Bourdieu en su obra L a dominación masculina: «la división entre los sexos arece estar «en el orden de las cosas»” (Sanz 2009: 283).

28 Ese papel va en función del estereotipo: “los estereotipos van a marcar los comportamientos de las personas limitándolas en detrimento de la libertad y de la espontaneidad y suponen asociar a cada sexo una serie de rasgos que los identifican, relacionando lo masculino con la competitividad, la agresividad y la independencia, entre otros, y lo femenino con la sumisión, el orden y la pasividad” (Rodríguez/ Martínez /Mateos sp).

29 Como mantienen algunos autores: “al no poder cumplir el ideal de belleza, algunas adolescentes desarrollan complejos relacionados con la no aceptación de sí mismas. Aquellas jóvenes que sienten que su cuerpo no es atractivo pueden dudar de su valor como personas y autorechazarse creyendo que el mismo no les va a permitir satisfacer las necesidades sexuales y emocionales de los hombres” (Mora, Muñoz, Villarrea 2001:113).

30 Como sostiene De Barbieri (1993) “los movimientos feministas, resurgidos en los sesenta, se exigieron y fueron exigidos de comprender y explicar la condición de subordinación de las mujeres sobre la categoría género” (DE Barbieri 1993: 145)

31 En este sentido, Flicker (2008) afrima: “die “erste Frauenbewegung” kämpfte bis ins 20. Jahrhundert um grundsätzliche demokratische Rechte wie Wahlrecht, Recht auf Bildung, Arbeitsrecht u. v. m. Die “zweite Frauenbewegung” der 1960/1970er Jahre fokussierte neben einer Systemkritik am institutionalisierten Kapitalismus die Gleichstellung von Män- nern und Frauen im beruflichen wie im privaten Leben” (Flicker 2008:125)

32 Así, como afirma Sanz Sánchez (2009): “Durante muchos siglos la sociedad occidental ha sido confesional y ha regulado de forma muy estricta y moralista las conductas sexuales, persiguiendo las supuestas desviaciones. En la actualidad, la regulación es más flexible y se admite una mayor variabilidad en las conductas sexuales. Aunque paralelamente se han creado otros instrumentos de regulación de estas conductas, como los medios de comunicación. En la adolescencia éstos son considerados como una de las fuentes principales de información. La televisión muestra lo que se considera que interesa para diferentes fines, pero los adolescentes muchas veces interpretan lo que ven en las películas, en los videoclips, en las series de televisión, la publicidad, etc., como un reflejo de la realidad” (Sanz 2009: 282-283).

33 Weiderer (1993) dice que: Für Frauen und Männe; existieren gleichermaßen Stereotype, die das Maß für "richtiges" Verhalten bilden, wobei die Eigenschaften die das männliche Stereotyp beschreiben, meist gesellschaftlich höher geschätzt werden als die des weiblichen Stereotyps. (Weiderer 1993: 16)

34 En cuanto a las relaciones sexuales: “por parte de las mujeres: ... porque por la educación recibida se imposibilita manifestar deseos y necesidades sexuales, y se les acostumbra a jugar un papel pasivo dentro de ellas. Fingir el goce sexual, porque reitera el temor a expresar sus necesidades…” (González/Miyar/González 2002 sp)

Final del extracto de 11 páginas

Detalles

Título
Rupturas de lo femenino. Análisis del personaje de Helen en "Feuchtgebiete"
Universidad
University of Sevilla
Año
2019
Páginas
11
No. de catálogo
V459816
ISBN (Ebook)
9783668931909
Idioma
Español
Etiqueta
rupturas, análisis, helen, feuchtgebiete
Citar trabajo
Anónimo, 2019, Rupturas de lo femenino. Análisis del personaje de Helen en "Feuchtgebiete", Múnich, GRIN Verlag, https://www.grin.com/document/459816

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