La Adicción a la Compulsión Sexual


Ensayo, 2020

42 Páginas


Extracto

ÍNDICE:

1 INTRODUCCIÓN

2 MARCO TEÓRICO
2.1 Adicciones
2.1.1 Adicciones químicas
2.1.2 Adicciones sin sustancias, comportamentales o psicológicas
2.2 Adicción al sexo
2.2.1 Transición de una sexualidad alta a una sexualidad adictiva
2.2.2 Ciber-sexo. Un subtipo de la adicción al sexo

3 TRATAMIENTO
3.1 Intervención en adicciones
3.2 Evaluación
3.2.1 Estrategias de evaluación
3.2.2 Autorregistros
3.3 Trabajo con adicciones dentro del Trabajo Social
3.3.1 Introducción
3.3.2 Fase de Evaluación
3.3.3 Primera Entrevista
3.3.4 Entrevista Familiar
3.3.5 Explicación de la intervención. Propuesta de actividades

4 RESULTADOS ESPERADOS

5 CONCLUSIONES

6 BIBLIOGRAFÍA

RESUMEN:

A lo largo de nuestras vidas, hemos escuchado hablar siempre de las adicciones a sustancias, ya sean drogas blandas o duras. Sin embargo, en las últimas décadas han ido surgiendo otro tipo de adicciones debido a que la civilización se ha vuelto adicta a causa de confundir el placer con la relajación. En el presente trabajo nos centraremos en la adicción a una conducta (adicción psicológica), en este caso, a conductas sexuales, por ser un problema creciente y que cada vez afecta a un número mayor de personas.

Trataremos sobre el origen de estas adicciones, los factores que propician que una persona se vuelva adicta al sexo. Hablaremos sobre el papel que el trabajador social va a desempeñar para trabajar este tema, y por último vamos a plantear un tratamiento para afrontar los problemas que esta adicción está creando.

Palabras clave: adicciones psicológicas, adicción al sexo, problema, conducta, tratamiento.

ABSTRACT:

Throughout our lives, we have always heard of addictions to substances, whether soft or hard drugs. However, in the last decades have been arising other types of addictions because civilization has become addicted a cause of confusing pleasure with relaxation. In the present work in the addiction to a behavior (psychological addiction), in this case, a sexual behavior, because it is a growing problem and that increasingly affects a greater number of people.

We will discuss the origin of these addictions, the factors that encourage a person to become addicted to sex. We will talk about the role that the social worker will play to work on this topic, and finally we will propose a treatment to face the problems that this addiction is creating.

Key words: psychological addiction, addiction to sex, problem, behavior, treatment.

1 INTRODUCCIÓN

A través de este proyecto trataremos de ahondar en las adicciones psicológicas o de comportamiento, ya que este es un tema que supone un problema creciente y poco conocido, que, si no se trata, a largo plazo puede afectar el desarrollo personal de un individuo.

El objetivo principal del proyecto es dar a conocer la adicción al sexo, que entra a formar parte del abanico de las nuevas adicciones llamadas psicológicas; hablaremos de cómo surgen y debido a qué factores pasa a considerarse como una adicción, ya que en general, las personas adictas al sexo son consideradas como “viciosas” y no se da a este tema la importancia que se merece.

En primer lugar, vamos a hablar sobre lo que son las adicciones en términos generales, centrándonos en la diferencia entre las adicciones químicas, donde se hablará sobre el concepto de éstas, y se hará un análisis sobre la influencia que ejercen sobre el Sistema Nervioso Central; y las adicciones sin sustancias, comportamentales o psicológicas, donde explicamos qué son y qué riesgos conllevan.

La relación que la persona establece con la adicción comportamental, es la característica fundamental de estas adicciones psicológicas (Echeburúa y Corral, 194), y por ello vamos a describir el proceso por el cuál un comportamiento se puede convertir en una adicción. Pasaremos a hablar sobre el síndrome de abstinencia, por ser considerado el núcleo de cualquier adicción, y que surge cuando una persona deja de llevar a cabo un determinado comportamiento o deja de consumir. Por último, en este apartado, se hablará sobre los factores que hacen que una persona sea más vulnerable a hacerse adicta y cuáles son los factores que actúan como armadura a la hora de caer en la adicción.

A continuación, vamos a profundizar en el tema central de este proyecto, que es la adicción al sexo, donde vamos a tratar los factores que han intervenido para considerar este comportamiento como una adicción, los efectos que tiene sobre las personas, tanto del que la sufre como de las personas que conforman el entorno de este, y, las formas que la adicción al sexo adopta. Se va a hablar también del paso de una sexualidad normalidad a una sexualidad adictiva y por último del origen de ésta.

Queríamos presentar y dar a conocer más en profundidad un subtipo de la adicción al sexo, que es el ciber-sexo, ya que consideramos que conforma otro gran problema para la actualidad debido al fácil acceso a internet, que se solapa con el problema de adicción al sexo, y como resultado, el usuario crea una vida paralela que puede acarear graves problemas a nivel psicosocial, porque sustituyen los sentimientos reales por los cibernéticos.

En tercer lugar, presentamos los puntos del tratamiento en adicciones, que guarda relación con la evaluación y la posible intervención que plantearemos como resultado de los conocimientos adquiridos en relación a la adicción al sexo. Iremos desarrollando aspectos clave como los objetivos del profesional del trabajo social, que será el terapeuta en estos casos de adicción, y también desarrollaremos los objetivos de la prevención de recaídas que ayudarían al sujeto a corregir sus comportamientos. Por último, expondremos en más profundidad los pasos previos que se toman desde el trabajo social con adicciones, antes de presentar el proyecto de intervención para estos casos.

Para finalizar, presentamos la propuesta de actividades para que el problema con el sexo deje de ser un problema y vuelva a su cauce normal. Propondremos la población destinataria y un posterior desarrollo de las actividades que consideramos adecuadas para este tipo de adicciones.

2 MARCO TEÓRICO

2.1 Adicciones

a) Concepto de adicción

La Organización Mundial de la Salud (OMS, 2013), define la adicción como: “Una enfermedad física y psicoemocional que crea una dependencia o necesidad hacia una sustancia, actividad o relación. Se caracteriza por un conjunto de signos y síntomas, en los que se involucran factores biológicos, genéticos, psicológicos y sociales. Es una enfermedad progresiva y fatal, caracterizada por episodios continuos de descontrol, distorsiones del pensamiento y negación ante la enfermedad.”

La Asociación Americana de Psiquiatría (Beck, A.; Newman C. F.; Wright, F. D. & Liese B. S., 1999) ha definido las adicciones como “dependencia de una sustancia”. Existe la creencia de que hay una serie de signos característicos de la dependencia de sustancias, que comprende: el uso frecuente de la sustancia, el uso interrumpible de la misma sin tener en cuenta los daños que dicho uso podría causar a la persona, la tolerancia1 y el síndrome de abstinencia.

Para Echeburúa (2009, p.13) “más que el tipo de sustancia, lo que importa en una toxicomanía es la dependencia y, en último término, la pérdida de libertad de la persona”, ya que cualquier comportamiento puede convertirse en adictivo e intervenir en la vida diaria de una persona perjudicada por una adicción.

a) Niveles de adicción

Según el curso básico de información/ formación sobre drogodependencias y adicciones (Drogodependencias y adicciones, 2006) existe una diferencia entre uso o consumo y abuso de una sustancia o actividad que pueden conducir a una persona a una adicción.

Entendemos por uso o consumo no inadecuado, aquél que no crea repercusiones en el comportamiento del individuo o su entorno, se suele dar por curiosidad para experimentar, en la mayoría de los casos por presión grupal. Entendemos por consumo episódico, aquél que se lleva a cabo con motivos de recrearse o en situaciones concretas. Se puede dar también un consumo inadecuado, que es aquél que crea en la persona graves consecuencias a causa de haber consumido alguna sustancia, aunque la cantidad fuera muy pequeña.

El abuso de sustancias se refiere al consumo continuado, prolongado en el tiempo que genera consecuencias negativas en el consumidor y su entorno.

1. Experimentación: es el momento en el que un individuo, por diversas causas, como la curiosidad, decide probar una droga con pensamiento posterior de dejarla o seguir con el consumo.
2. Uso: se da un consumo casual, consumidor social, aún no existe deterioros a nivel personal o social, tampoco hay intoxicación. El consumidor sólo busca nuevas sensaciones, pero progresivamente la droga genera dependencia y es relativamente fácil caer en el abuso.
3. Abuso: la utilización de la sustancia se vuelve regular y hay episodios de intoxicación. Se empieza a notar desgaste a nivel social y personal con estados de ánimo cambiantes ya que la sustancia comienza a dirigir la vida de la persona.
4. Adicción: se empiezan a romper las redes primarias de apoyo y se empiezan a notar dificultades a nivel de redes secundarias, como puede ser en el trabajo. La persona empieza a buscar la sustancia de forma compulsiva y apenas hay abstinencia. Se realizan conductas de riesgo tales como la promiscuidad sexual, combinaciones de sustancias, etc.

2.1.1 Adicciones químicas

La adicción a las drogas es entendida por el National Institute on Drug Abuse (NIDA, 2008), como: “Una enfermedad crónica y recurrente del cerebro que se caracteriza por la búsqueda y el consumo compulsivo de drogas, a pesar de sus consecuencias nocivas. Se considera una enfermedad del cerebro porque las drogas modifican este órgano: su estructura y funcionamiento se ven afectados. Estos cambios en el cerebro pueden ser de larga duración, y pueden conducir a comportamientos peligrosos que se observan en las personas que abusan del consumo de drogas”.

La Ley de Drogas de Andalucía, Ley 4/1997 de Prevención y Asistencia en Materia de Drogas (citado en Drogodependencias y adicciones, 2006, p.18) conceptualiza la drogodependencia como una “enfermedad crónica y recidivante que se caracteriza por la necesidad compulsiva hacia el consumo o la acción adictiva”.

a) Concepto de Droga

De acuerdo con La OMS y la Ley 4/1997, en su título I (citado en Drogodependencias y adicciones, 2006), una droga es cualquier sustancia natural o sintética 2 que se pueda emplear para tratar una enfermedad, calmar un síntoma o modificar un proceso químico en el cuerpo o sus funciones. Además, se considera droga a la sustancia que crea dependencia a quien la consuma , adicción, cambios de conducta, percepción de la realidad distorsionada, en general perjudica la salud.

Las sustancias psicoactivas3 han sido utilizadas por la mayoría de las culturas desde tiempos prehistóricos (Westermeyer, 1991). Durante siglos las drogas psicoactivas han tenido multitud de funciones individuales y sociales. A nivel individual, han proporcionado estimulación y liberación tanto a nivel emocional como a nivel físico de estados de malestar o para llegar a sentirse bien, gracias a la sensación de euforia que crea la sustancia. A nivel social las sustancias psicoactivas han facilitado diferentes rituales de tipo religioso, ceremonias, e incluso, han tenido finalidades médicas, algunas personas que sufren de ansiedad social, cualquier trastorno, como el estrés y la depresión, o las personas que no se sienten aceptadas a nivel social, comienzan a abusar de las drogas en un intento por disminuir los sentimientos de angustia y rechazo.

Según investigaciones (Beck y otros., 1999) “sabemos ya de la utilización del opio en China y en Egipto desde los primeros escritos de estas civilizaciones (Westermeyer, 1991). En India se cita la marihuana desde «al menos, más allá del segundo milenio a.C.» (Brecher, 1972, p. 397) Las pruebas de cómo utilizaban los mayas, aztecas e incas las drogas en su medicina y rituales, se pueden evidenciar en sus estatuas y dibujos de sus edificios y cerámica (Karan, Haller y Schnoll, 1991; Westermeyer, 1991). La utilización del alcohol se remonta a tiempos del paleolítico (Goodwin, 1981) y la civilización mesopotámica ofreció una de las primeras descripciones clínicas de intoxicación y curación de la resaca.”

b) Análisis de la influencia que las sustancias ejercen sobre la función y operatividad del Sistema Nervioso Central (SNC)

Las sustancias pueden ser: depresoras, estimulantes y perturbadoras (Drogodependencias y adicciones, 2006):

Depresoras: son las sustancias que disminuyen o adormecen el funcionamiento del SNC. Son las sustancias conocidas como sedantes o tranquilizantes.

Estas drogas depresoras se pueden utilizar en el ámbito sanitario o como pasatiempo. En el sanitario nos encontramos los ansiolíticos o los tranquilizantes; y como pasatiempo nos encontramos las drogas estimulantes.

Sustancias cómo el alcohol o los opiáceos constituyen unas de las drogas depresoras más comunes a nivel mundial.

Estimulantes: son las sustancias que producen un aumento de la estimulación cerebral, aceleración y activación del funcionamiento del SNC.

Los diferentes tipos de drogas estimulantes tienen diversos efectos. A nivel cerebral aumentan el flujo sanguíneo del cerebro, el estado de alerta del individuo, su atención, su energía y producen una notable agudización de sus sentidos. A nivel fisiológico, acelera la presión arterial, la frecuencia cardiaca, la tensión muscular o la respiración.

Consumiendo este tipo de droga se produce un aumento de la presencia de sustancias químicas en las regiones intercelulares y la actividad cerebral se incrementa rápidamente.

Existen los estimulantes mayores, tales como la cocaína y las anfetaminas4, y los estimulantes menores tales como cafeína y nicotina.

Perturbadoras: Sustancias que trastocan o distorsionan el funcionamiento del cerebro hasta provocar distorsiones perceptivas, alucinaciones, llegando a provocar síntomas parecidos a los procesos psicopatológicos que entrarían a formar parte de las psicosis.

Hay varias vías de suministrar estas sustancias, siendo el objetivo final, el cerebro de la persona que consume, al que llega mediante la sangre.

Hay un amplio abanico de sustancias, pero la típicamente alucinatoria es el LSD o la mascalina5.

c) Clasificación de las drogas más utilizadas (Beck y otros, 1999; Drogodependencias y adicciones, 2006)

1) DROGAS LEGALES
I. Alcohol
II. Tabaco
III. Fármacos
IV. Inhalables

2) DROGAS ILEGALES
I. Cannabis
II. Cocaína
III. Drogas de síntesis
IV. Opiáceos
V. Alucinógenos

2.1.2 Adicciones sin sustancias, comportamentales o psicológicas

En el presente no sólo se habla de las adicciones a sustancias o drogodependencias, sino que estamos sumidos en un proceso creciente de las adicciones sin sustancias, o comportamentales (Drogodependencias y adicciones, 2006), adicciones sociales o comportamentales (Fernández, 2003) o adicciones psicológicas o sin drogas (Eceburúa, 2009).

Dentro de estas adicciones se encuentra no solo el juego patológico sino también otras más recientes como pueden ser las adicciones relacionadas con el abuso del sexo, de la comida, de las compras, al trabajo o a internet.

Estas nuevas adicciones, que han surgido en las dos últimas décadas se deben a que el denominador común de las sociedades occidentales es que somos una civilización adictiva. Esto sucede por querer el ser humano mezclar los momentos de relajación con los momentos de distracción o placer (Fernández, 2003). Las conductas normales que son placenteras, suelen repetirse, de ahí la facilidad de convertirse en un comportamiento adictivo. Cuando el sujeto pierde el control a la hora de realizar una determinada conducta, se manifiesta una dependencia a dicho comportamiento (Echeburúa, 2009).

Las adicciones comportamentales no se ven reflejadas como adicciones en el DSM-IV (American Psychiatric Association, 1994), tampoco en la CIE-10 (OMS, 1992). En estas clasificaciones psicopatológicas el término adicción solo se usa para trastornos producidos por el abuso sustancias psicoactivas, excluyendo el perfil clínico de las adicciones comportamentales. Las adicciones psicológicas son parecidas a las toxicomanías, aunque la mayoría de la gente considera estas conductas como un vicio. Como afirma Echeburúa (2009, p. 15): “Esta idea es un error. El vicio es una categoría moral; las adicciones psicológicas, sin embargo, constituyen un trastorno mental”.

Según Echeburúa (2009, p. 14): “los componentes fundamentales de los trastornos adictivos sol la pérdida de control y la dependencia”.

Según la opinión de Fernández (2003, p. 10): “los adictos sociales adolecen de la pérdida de libertad ante sí mismos, que es el radical compartido por todos los enfermos mentales. Pero en ellos la ausencia de libertad concierne de un modo exclusivo el vínculo mantenido con el objeto adictivo. Tal ausencia se refleja en […] la incapacidad de autocontrolarse ante el objeto adictivo”.

Generalmente todas las conductas adictivas al principio se retroalimentan de los reforzadores positivos, el placer, y terminan controlados por reforzadores negativos, el alivio del malestar. Tras investigaciones concluimos que la dependencia es una necesidad, es la subordinación, en nuestro caso, a un comportamiento, resultante de la búsqueda de equilibrio que produce llevar a cabo el comportamiento. La consecuencia que se produce es un estado físico, psíquico y social producido tras un consumo continuado de cierta actividad o comportamiento con el objetivo de mantener las sensaciones placenteras obtenidas a raíz de realizar un determinado comportamiento y evitar las sensaciones negativas que se podrían experimentar al no llevar a cabo tal conducta. También se produce una pérdida de interés ante actividades que antes resultaban gratificantes sin la capacidad de autocontrol a pesar de las consecuencias negativas (Eceburúa, 2009).

La relación que la persona establece con la adicción comportamental, es la característica fundamental de estas adicciones psicológicas (Echeburúa y Corral, 194).

a) Secuencia evolutiva de las adicciones comportamentales o psicológicas (Krych, 1989):

- Conducta placentera y recompensante para el sujeto.
- Incremento de pensamientos hacia dicha conducta incluso en los momentos en los que no se está llevando a cabo esta.
- Aumento de realización del comportamiento y pérdida de interés que anteriormente resultaban agradables.
- El sujeto quita importancia a su ceguera hacia el interés que la conducta adictiva crea en él.
- Deseo irrefrenable de repetir la conducta con el pensamiento de que se va a sentir un posterior alivio tras la ejecución del comportamiento adictivo.
- Repetición de la conducta a pesar de las consecuencias negativas que van en aumento. Convicción personal hacia las personas de fuera distorsionando la propia realidad.
- Ante el aumento de efectos desfavorables tras la repetición de la conducta, el adicto comienza a tomar conciencia e intenta controlarse (habitualmente estos intentos son fallidos).
- El placer que antes sentía el adicto al realizar la conducta, pasa a ser sustituido por el alivio del malestar. Que cada vez es de menor duración e intensidad.
- El aguante hacia el comportamiento adictivo es cada vez menor ante las emociones negativas y las frustraciones de la vida diaria. Las estrategias para enfrentar y controlar la situación se empobrecen, convirtiéndose así el comportamiento adictivo en la única vía de enfrentamiento del estrés.
- La conducta adictiva comportamental se agrava. Una crisis externa conduce al sujeto a solicitar tratamiento.

La adicción suele ser una consecuencia del pensamiento del adicto mayoritariamente sobre la gratificación que le aportaba el comportamiento, sin poner en la balanza las posibles consecuencias negativas.

a) El síndrome de abstinencia:

La experimentación del síndrome de abstinencia es el centro de cualquier adicción. Es el conjunto de signos y síntomas observables en un sujeto cuando interrumpe el uso de una sustancia o la realización de una conducta (Drogodependencias y adicciones, 2006).

Tabla 1. Características peculiares del síndrome de abstinencia.

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Fuente: ¿Adicciones… sin droga? Las nuevas adicciones: juego, sexo, comida, compras, trabajo, internet (2ª ed.), 2009

En primer lugar, el sujeto siente un impulso hacia la realización de una conducta que posteriormente tendrá unas consecuencias nocivas. Posteriormente experimentará tensión que permanecerá hasta la realización de la conducta, tras la realización de la misma, la tensión cede. A continuación, el impulso vuelve a su estado inicial, aumentando gradualmente reforzado por estímulos internos (ansiedad, tensión emocional, búsqueda del placer ya experimentado, etc) y externos (visión de una persona desnuda, en el caso de un adicto al sexo). Y, por último, condicionamiento secundario a los estímulos internos y externos.

b) Vulnerabilidad psicológica a las adicciones

Según señala Echeburúa (2009) las personas tendemos a buscar ciertos niveles de satisfacción en la vida a través de diversas actividades que incluye a la familia, al trabajo, al sexo, la comida, etc. Bertrand Russel (citado en ¿Adicciones… sin drogas? Las nuevas adicciones: juego, sexo, comida, compras, trabajo, internet, 2009) en su obra “La conquista de la felicidad” transmite que cuantas más aficiones tiene una persona, más probabilidad tenemos de ser felices. El déficit experimentado en una dimensión se compensa con la satisfacción obtenida en otras dimensiones.

El problema viene cuando una persona solo obtiene satisfacción de una dimensión en particular y centra su atención en esta. Ahí reside el riesgo. La adicción es una afición patológica, que, al causar dependencia, limita la libertad del ser humano (Fernández, 1996).

Hay ciertas características que aumenta la vulnerabilidad psicológica a las adicciones. La vulnerabilidad a la adicción varía de un individuo a otro, y no existe un solo factor que precise si una persona se volverá adicta a una sustancia o a un comportamiento. En general, cuantos másfactores de riesgo se tenga, mayor es la probabilidad de que el consumo se convierta en abuso y adicción. Para evitar los abusos de sustancias o comportamientos, contamos con unos factores de protección, que reducen los riesgos a que una persona germine una adicción. (NIDA, 2008; Drogodependencias y adicciones, 2006).

I. Factores de riesgo

Son las circunstancias que aumentan la probabilidad de que un sujeto lleve a cabo cierto comportamiento o el uso de alguna sustancia, con el objetivo de evadir de las situaciones que lo importunan, llegando a producir un cuadro patológico, que va a obstaculizar el correcto desarrollo del sujeto (Drogodependencias y adicciones, 2006).

Siguiendo estudios que se han realizado en los últimos años a nivel nacional y europeo, encontramos cuatro grupos de factores, sin perder de vista la interacción entre éstos.

1. Factores familiares: podemos incluir los antecedentes de consumo en los padres o las malas relaciones de pareja o dentro de la familia.
2. Factores sociales: consumos dentro de los grupos de referencia, marginalidad, la ausencia de valores, así como la exclusión social y la nula participación en actividades sociales.
3. Factores personales: es el modo que el sujeto tiene a relacionarse con su entorno, la baja autoestima o la falta de habilidades para el enfrentamiento de las situaciones en las que nos vemos envueltos.
4. Factores laborales: insatisfacción con el puesto de trabajo, largas jornadas, cansancio y el estrés.

II. Factores de protección

Son las actitudes, valores y habilidades del que dispone un individuo para enfrentarse, prevenir y reducir el consumo de sustancias o llevar a cabo un comportamiento adictivo.

1. Ambiente familiar de diálogo, confianza, estabilidad, son herramientas que ayudan a una persona a enfrentarse a las presiones grupales.
2. Desarrollo adecuado de la comunidad en la que vive un individuo, hace función de barrera que dota a este de criterio y actitudes.
3. Actitudes asertivas, se refiere a la capacidad de un individuo de anteponer sus sentimientos, sus creencias y su opinión de manera eficaz sin desconsiderar la opinión de los demás.

[...]


1 Dícese de la adaptación del organismo a una determinada cantidad de sustancia, para conseguir los mismos efectos siempre, se necesita aumentar la dosis.

2 Sustancia Natural: se encuentra en el ambiente, no necesita proceso químico para su obtención; Sustancia Sintética: no se encuentra en el ambiente, se obtiene tras realizar un proceso químico.

3 Aquellas sustancias que, introducidas en el cuerpo, por cualquier vía, produce un efecto directo en el SNC y cambios específicos en su funcionamiento.

4 Son drogas sintéticas, adictivas y neurotóxicas derivadas de la beta-fenil-isopropilamina.

5 Sustancia alucinógena, obtenida de las flores de las flores de los cactus. Su consumo provoca cambios en la percepción y crea dependencia psíquica.

Final del extracto de 42 páginas

Detalles

Título
La Adicción a la Compulsión Sexual
Universidad
University of Almería
Autor
Año
2020
Páginas
42
No. de catálogo
V541176
ISBN (Ebook)
9783346183644
ISBN (Libro)
9783346183651
Idioma
Español
Etiqueta
adicción, compulsion, sexual
Citar trabajo
Antonio J. Segura Sanchez (Autor), 2020, La Adicción a la Compulsión Sexual, Múnich, GRIN Verlag, https://www.grin.com/document/541176

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