Introducción a la Comunicación de Trabajos Clínicos y Científicos en Psicología Clínica


Libro Especializado, 2014
125 Páginas

Extracto

Introducción,

1. Comunicación escrita o poster,
Modelo A de comunicación escrita a congreso, 9
Modelo B de comunicación escrita a congreso,

2. Comunicación oral,
Modelo de presentación de diapositivas para comunicación oral,

3. Taller clínico o workshop,
Modelo de presentación de diapositivas para taller clínico,

4. Proyecto de investigación,
Proyecto A: Características cognitivas de las personas con trastorno obsesivo compulsivo con mala respuesta al tratamiento cognitivo conductual: una aproximación integradora,
Anexo a proyecto A: modelo de consentimiento informado, 63 Proyecto B: Estudio piloto de la eficacia de un protocolo de intervención de evaluación de la depresión post-parto,

5. Informe de investigación,
Modelo de informe de investigación: estudio de componentes de la relación afectiva entre padres e hijos en muestra clínica infantil,

INTRODUCCIÓN

El residente de Psicología Clínica se encuentra con una variedad de opciones y formatos a la hora de presentar los hallazgos científicos, casos clínicos y temas teóricos que resulten de su interés. Posiblemente será en este periodo formativo-asistencial cuando se enfrente por primera vez a la realización de estos trabajos o si bien ya tenía experiencia, es en este momento cuando se requiera que los realice de manera continuada. Lejos de ser una cuestión simple, en ocasiones, se echan en falta modelos a partir de los cuales tomar impulso para iniciar la realización de estos trabajos hasta que uno encuentre su propio estilo. Por ello, nos planteamos en este libro, sobre la base de la experiencia propia como residentes, recoger algunos de los formatos más usuales y recomendaciones sobre los mismos. El planteamiento se hará en formato creciente, en orden de complejidad. Presentaremos en el primer capítulo modelos de presentación en formato poster. En el segundo capítulo pondremos un ejemplo de comunicación oral a congreso. El tercer capítulo está dedicado a los talleres clínicos o workshps. Los dos últimos capítulos recogen los formatos más elaborados para la presentación de investigaciones científicas: proyectos de investigación en el capítulo cuarto y el informe de investigación en el capítulo quinto.

1. COMUNICACIÓN ESCRITA: POSTER

Los congresos y jornadas suelen estar abiertos a la presentación de trabajos en formato escrito u oral. La presentación escrita es bastante cómoda ya que, una vez realizada y colgada en el espacio destinado para ello, sólo exige responder a alguna pregunta del observador interesado que se pare frente a nuestra comunicación. Pero no por ello hay que prestarle menos atención a su elaboración. Para presentar un poster es muy importante tanto el contenido como la forma.

Respecto al contenido, este ha de estar bien estructurado, si es una investigación tendrán que aparecer como mínimo los siguientes apartados: introducción y cuestiones relevantes, método, resultados, conclusiones y bibliografía. En las revisiones teóricas y casos clínicos hay más variedad en los apartados a incluir según sea el tema o la orientación desde la cual presentemos el caso. Para los casos clínicos nosotros recomendamos que incluya una descripción de la persona, diagnóstico o exposición del problema, evaluación pre y post, objetivos del tratamiento, tratamiento y comentario final. En cualquiera de los tres casos recomendamos que el texto sea escaso y conciso, lo suficiente para que se entienda sin añadir información innecesaria.

En el caso de las comunicaciones escritas consideramos que el diseño es igual de importante que el contenido porque los compañeros se pararán menos a leer un poster mal presentado. A no ser que nuestro desea sea que el poster no se lea tendremos que detenernos en los aspectos del diseño. Los colores han de ser agradables para facilitar la lectura aunque podemos incluir algún color chillón para destacar un resultado relevante. La letra de un tamaño que se pueda leer a un metro (un tamaño de 40 para el texto, de 32 para la bibliografía y de 60 para el título es la preferida por los autores). En cuanto a los gráficos, si es que se presentan, han de ser claros y fácilmente comprensibles. Hay que tener en cuenta que un poster se lee a golpe de vista y sólo se leerá completo si el contenido es de interés del lector y si, además, está visualmente está bien presentado.

Por último recomendamos poner el correo electrónico de los autores principales para que, en caso de que algún compañero quiera saber más sobre la investigación o el trabajo presentado, pueda ponerse en contacto con nosotros.

Para ejemplificar las cuestiones de diseño a las que nos hemos referido presentamos a continuación dos modelos de comunicación escrita.

INTRODUCTION

There is international consensus on the existence of certain dysfunctional beliefs that relate to the development and maintenance of Obsessive Compulsive Disorder (OCD) (Belloch et al., 2010), Similarly, research suggests the efficacy of Cognitive Therapy (CT) and Exposure and Relapse Prevention (ERP) therapy in decreasing obsessive- compulsive symptomatology (van Oppen et al., 1995). However, there is no consensus on whether to opt for CT, ERP, or a combined approach. The severity of the case may be a relevant indicator (Beutler & Clarkin, 1990), The aim of this study was to (i) explore the relevance of dysfunctional beliefs in distinguishing between cases and controls, and (ii) analyze the relationship between the number and intensity of dysfunctional beliefs and the severity of OCD.

METHOD

Participants

18 patients with OCD diagnoses in being treated in an outpatient ambulatory care unit of the Miguel Servet University Hospital (Zaragoza, Spain): 11 males and 7 females (Age =39.89, SEN12.67; Y-BOCS M=23.39, range=30), 12 control subjects without prior diagnosis of psychopathology:

4 males and 8 females (Age M=34.83, KDKL2.18).

Measures

1) Yale-Brown Obsessive Compulsive Scale (Y-BOCS, Spanish version; Nicolini et al., 1996). A clinician-rated, 10-item scale assessing clinically significant obsessions and compulsions where a score of 0-7 is sub-clinical; 8-15 is mild; 16-23 is moderate; 24-31 is severe; and 32H-0 is extreme.

2) Obsessive Beliefs Spanish Inventory-Revised (OBSI-R; Belloch et ah, 2010). A 50-item scale, assessing 8 different dysfunctional beliefs: Inflated Responsibility HR), Importance of Thoughts (IT), Likelihood Thought-Action Fusion (L-TAF), Moral Thought-Action Fusion (M- TAF), Importance of Thought Control (IC), Overestimation of Threat (ОТ), Intolerance to Uncertainty (IU) and Perfectionism (P).

Procedure:

A t-test for independent samples was used to compare mean scores on the OBSI-R between the OCD and noil-clinical groups. An ANOVA and Tukey post-hoc HSD test were used to compare 4 groups according to OCD severity scale as measured by the Y-BOCS and the OBSI-R.

RESULTS I

Abbildung in dieser Leseprobe nicht enthalten

Table 1. t-test for independent samples.

There are statiscally significant differences between OCD and control groups in seven of eight dysfunctional beliefs. Although the differences on the M-TAF are not significant, the OCD group still obtained a higher mean score on this measure.

Abbildung in dieser Leseprobe nicht enthalten

Table 2. Tukey post-hoc HSD test.

ANOVA shows significant differences in Importance of Thoughts (F(3,15)= 10.24, p<.01), Likelihood Thought-Action Fusion (F(3,15)= 11.20, p<.01) and Moral Thought-Action Fusion (F(3,15)=5.02, p<.01) for the relationship between a greater severity and a higher occurrence of dysfunctional beliefs. Post-hoc differences in the chart.

DISCUSSION

The results suggest that the OBSI-R is a good tool for studying the dysfunctional beliefs prevalent in individuals with OCD, and partially support the hypothesis that the stronger the presence of OCD symptoms, the greater the dysfunctional beliefs. This trend is statistically significant for beliefs based on over-importance of thoughts and in metacognitive aspects, such as the likelihood of thought-action fusion and moral thought-action fusion. Due to the exploratory nature of this study, results should be interpreted with this caveat in mind. Additionally certain limitations to the study exist: different OCD subtypes (Kozak, Foa, Sc McCarthy, 1988; Lee Sc Kwon, 2003), the gender variable and convenience sampling may have influenced the findings of this study. More research is needed using a greater size and representation of the target population in order to demonstrate a relationship that might implicate the suitability of a specific cognitive work with ERP in treating OCD

REFERENCES

Belloch, A., Morillo, C., Luciano, J. V., Garcia-Soriano, G., Cabedo, E., & Carrió, C. (2010). Disfunctional belief domains related to Obsessive-Compulsi ve Disorder: A further examination of their dimensionality and specificity. The Spanish Journal of Psychology, 13{1),376-388.

Beutler, L. E., & Clarkin, J. F. (1990). Systematic treatment selection: Toward targeted therapeutic interventions. Philadelphia: Brunner/Mazel.

Kozak, M. J., Foa, E. B., & McCarthy, P. R. (1988). Obsessive-compulsive disorder. In C. G. Last, & M. Hersen (Eds.). Handbook of anxiety disorders. Oxford: Pergamon Press.

Lee, H. J., & Kwon, S. M. (2003). Two different types of obsession: Autogenous obsessions and reactive obsessions. Behaviour Research and Therapy, 41, 11-29.

Nicolini, H., Herrera, K., Páez, F., Sánchez de Carmona, M., Orozco, В., & Lodeiro, G. (1996). Traducción al español y confiabilidad de la Escala de Yale-Brown para el Trastorno Obsesivo-Compulsivo. Salud Mental, 519, 13-16.

van Oppen, P., de Haan, E., van Balkom, A. J., Spinhoven, P., Hoogduin, К., & Van Dyck, R. (1995). Cognitive therapy and exposure in vivo in the treatment of obsessive-compulsive disorder. Behaviour Research and Therapy, 33, 379-390.

Figura 1.1: modelo A de comunicación escrita a congreso

Abbildung in dieser Leseprobe nicht enthalten

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Figura 1.2. Modelo B de comunicación a congreso.

Un truco que nos puede servir para ver si el tamaño de la letra y los gráficos es el adecuado es pasar el poster a un tamaño DIN4 y comprobar si, en ese tamaño, el contenido y los gráficos se leen, si es así será el adecuado pero si en cambio leemos los títulos y el texto con dificultad hay que aumentarlo. Tanto el modelo A como el В cumplen ese requisito y serían una buena opción para presentar como comunicación escrita, si bien en el modelo A podríamos cambiar la letra a una tipografía más cómoda de leer en este formato como Calibrì o Añal y aumentar algo su tamaño. Así mismo, se podría simplificar la bibliografía haciéndola en formato Vancouver o eliminando las referencias de pruebas psicométricas conocidas para ganar más espacio y así ocuparlo con otros contenidos más relevantes.

2. COMUNICACIÓN ORAL

Por comunicación oral entendemos la exposición hablada con apoyo de diapositivas de revisiones teóricas, casos clínicos, investigaciones, temas relevantes para el desarrollo de la profesión, etc. Así como la elaboración de posters acaba siendo una práctica habitual a lo largo de los años de residencia lo mismo ocurre con las comunicaciones orales ya que el residente en varias ocasiones tendrá que elaborar y presentar trabajos en las sesiones de docencia propias del servicio u hospital en el que trabaja, las llamadas en este caso sesiones clínicas. Estas sesiones servirán de práctica para cuando el residente se decida a presentar alguno de sus trabajos de manera oral en un congreso.

Lo habitual es que una comunicación dure entre quince y veinte minutos, dependiendo de la organización del encuentro. Esta corta duración exige llevar bien preparado el tema para presentarlo de manera clara y que el oyente entienda lo que queremos decir. Un error común que nos hemos encontrado en este tipo de comunicaciones es el uso de jerga que se hace incomprensible para el oyente y puede tener como consecuencia que este pierda el interés o no entienda el resto de la ponencia. Aunque como profesionales en formación hemos adquirido una buena base de conocimientos y jerga compartida no podemos olvidar que hay corrientes teóricas y modelos psicoterapéuticos que, a partir de un lenguaje común, crean sus propios términos, y estos, antes de introducirse en un discurso, han de explicarse para que el oyente sepa de lo que estamos hablando.

A continuación, presentamos las diapositivas que servirían de apoyo a la presentación de una comunicación oral. Hemos incluido más texto que en la presentación original para que el lector lo pueda seguir con más facilidad. El peso de este tipo de comunicación está en el discurso, las diapositivas son sólo una guía de la presentación para el ponente y el oyente y una base sobre la cual ampliar información.

Figura 2.1 Modelo de presentación de diapositivas para comunicación oral.

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EVOLUCIÓN DEL MODELO COGNITIVO CONDUCTUAL PARA LA ESQUIZOFRENIA

-1970: “ingeniería conductual” aplicación de los principios del condicionamiento operante al control ambiental de la conducta.
-1980: introducción de los tratamientos familiares y los procedimientos de entrenamiento en habilidades sociales.
-1990: se consolidan las intervenciones psicosociales y se desarrollan las aproximaciones para el tratamiento de los síntomas psicóticos residuales
-2000: desde las aproximaciones de 3a generación se propone la utilidad del mindfulness, de los abordajes metacognitivos, el entrenamiento mental compasivo o el método de los niveles como complementos para la TCC. (Tai & Turkington, 2010; Vallina & Lemos, 2003)
-Las intervenciones psicosociales o rehabilitadoras al uso, al estar centradas en los síntomas negativos y la mejora funcional, no resolvían la problemática relacionada con la sintomatologia positiva psicòtica persistente.
-Prestaban poca atención a las experiencias subjetivas de la psicosis, ignorando a menudo importantes problemas como la depresión, ansiedad, desesperanza y riesgo de suicidio (Fowler,Garety & Kuipers, 1995).
-La Terapia Cognitiva aporta técnicas que ayudan a los pacientes a manejar sus experiencias psicóticas, enseñándoles no solo a reetiquetar o cambiar las creencias sobre la naturaleza de estas experiencias, sino a dar sentido psicològico a sus síntomas psicóticos.

IDEAS DELIRANTES

-Se asume que el contenido de los delirios puede tener un origen motivacional, representando intentos de la persona por dar sentido a experiencias previas anormales como ocurre en los delirios generados como explicaciones de experiencias alucinatorias (Maher, 1988)
-O bien, puede tener un origen defectual, derivándose de la interpretación distorsionada de la realidad.
-En ambos casos, los procesos de pensamiento implicados en las creencias delirantes se consideran similares a los del pensamiento normal, diferenciándose de las creencias no delirantes sólo cuantitativamente en un espectro de grado de resistencia a la modificación por evidencias y sucesos desconfirmadores
-Mientras el contenido representa las experiencias a las que hay que dar sentido, la forma representa las posibles distorsiones, sesgos o limitaciones en el modo en que la persona ha sido capaz de dar sentido a esas experiencias (Fowler, Garety & Kuipers, 1995, 1998)

OBJETIVOS DE LA TERAPIA

-Trabajar la idea de que su creencia es una hipótesis sobre la realidad, no la realidad. Este empeño ya es una forma de explicar y dar sentido a sus experiencias.
-Ayudarle a ver la relación entre sus creencias, sus dificultades de adaptación y de funcionamiento en la vida y el coste emocional que supone.
-Valorar que existen explicaciones alternativas que no implican dicho coste (Chadwick, Birchwood & Trower, 1996; Fowler, Garety & Kuipers, 1995; Kingdon & Turkington, 1994)
-Ahora bien, la aplicación de la TC convencional a la psicosis exige una adaptación a la complejidad y gravedad de los problemas idiosincrásicos de este cuadro clínico, que van desde la presencia de déficits neurocogniti vos hasta la falta de insight (97%, Sartorius, Shapiro & Jablensky, 1974, OMS)
-Los diferentes autores recomiendan dedicar una especial atención a una serie de aspectos fundamentales como la posible dificultad en la colaboración terapéutica (e.g., Aproximación LEAP), evitar la confrontación directa (Diálogo socrático), la colaboración en el diseño de tareas para casa (Empirismo colaborador), uso de estrategias de distanciamiento o “toma de perspectiva” y la necesidad de explorar las emociones asociadas con los diversos delirios, en especial los sentimientos sobre la posibilidad de que los delirios sean falsos.

MODELOS DE CAMBIO COGNITIVO Terapia cognitiva de Chadwick, Birchwood & Trower (1996)

- Se basa principalmente en aplicar técnicas de reestructuración cognitiva en pacientes con creencias delirantes de larga duración: desafío verbal (mediante preguntas; no se ponen palabras en boca del paciente) y prueba de realidad
- No se le dice que su creencia es errónea pero se le invita a considerar la alternativa propuesta por el terapeuta desde una actitud no confrontadora.
- Evaluaciones dimensionales concluyen que influye significativamente en la convicción y la preocupación sobre el delirio en ensayos aleatorizados, multicéntricos y con grupo control (Perona, Cuevas & Martínez, 2003)
-Terapia cognitivo conductual de Kingdon & Turkington (1994)
- Mismos procedimientos que Chadwick et al. (1996) más la estrategia de normalización racional, enfocada a desestigmatizar los síntomas dejándolos abiertos a argumentos alternativos (creencias y suposiciones negativas que tienen las personas sobre el diagnóstico y pronóstico de la esquizofrenia).
- Eficacia similar a la de Chadwick et al.
-Terapia cognitivo conductual de Fowler, Garety & Kuipers (1995)
- Para pacientes que sufren al menos un síntoma psicòtico positivo persistente y estresante.
- Pretende reducir perturbaciones emocionales como la ansiedad y la depresión.
- Además de ser una TC enfatiza la potenciación de estrategias de afrontamiento como el uso de la
relajación como técnica de desactivación fisiológica, estrategias de distanciamiento, control de estímulos y/o cambio de foco... (Tarrier et al., 2000).
- Útil para disminuir convicción, preocupación y específicamente para perturbaciones secundarias para las cuales fue diseñada.
-Terapia cognitiva basada en la persona de Chadwick (2009)
- Reformula su modelo añadiendo componentes de las denominadas terapias de 3a generación: metacognición, mindfulness,.
- A diferencia de la TCC estándar no se anima a reevaluar el pensamiento sino a que se relacione con la voz con una actitud no crítica en un intento por alterar las experiencias emocionales asociadas a su presencia.
- Estudios de caso sugerentes; faltan ensayos aleatorizados-control.

ALUCINACIONES

-Mayor frecuencia en períodos de ansiedad, estrés y fluctuación con la activación psicofisiològica.
-Influencias ambientales: deprivación sensorial, exposición a “ruido blanco" u otras formas de estimulación ambigua o no estructurada
-Relación de las alucinaciones auditivas con la actividad encubierta de la musculatura del habla o subvocalización y su bloqueo o inhibición por otras tareas concurrentes, como leer o hablar.
- Consenso en torno a que las alucinaciones tienen lugar cuando los sucesos privados o mentales no son atribuidos a fuentes internas sino externas. Se han formulado modelos defectuales y de sesgo.
-Desde los modelos defectuales se atribuyen alteraciones en los procesos de planificación del discurso y producción verbal, cuya consecuencia sería la experiencia del lenguaje subvocal como no intencionado (Perona, Cuevas &Martínez, 2003; Vallina & Lemos, 2003).
-Desde la perspectiva del sesgo Bentall, Haddock & Slade (1994) sugieren que las alucinaciones se derivan de un error atribucional, no de un déficit primario, que puede facilitar la clasificación errónea de ciertos tipos de sucesos autogenerados.
-Bentall et al. (1994) postulan que las técnicas de distracción, aún siendo útiles para algunos pacientes, sólo producen efectos transitorios al no dirigirse al problema central del sesgo cognitivo implicado en atribuir sucesos autogenerados a una fuente externa
-Bentall et al. (1994) predicen que las técnicas de focalización, en las que el requisito esencial es que los pacientes identifiquen las voces como propias, deberían producir efectos más duraderos.
- a) Solicitar al paciente que dirija la atención a la forma y características físicas de las voces: número,intensidad o volumen, tono, acento, género y localización en el espacio, y las someta a discusión en terapia.
- b) Dado que el contenido suele reflejar sus preocupaciones, una vez que el paciente logra sentirse cómodo atendiendo a las características físicas de las voces se le solicita que preste atención al contenido (e.g., escribiéndolo o discutiéndolo en sesión). Al mismo tiempo, se le pide que atienda y registre sus voces entre sesiones, como tarea para casa.
- d) El objetivo no son tanto las voces como el significado y las creencias que el paciente tiene de ellas. Dicha formulación busca desembocar en la aceptación de que las voces son autogeneradas, en un contexto que supone reconocerse a uno mismo como afectado por un trastorno mental.

EVIDENCIAS

-Intervenciones protocolizadas en 20 sesiones.
-Los estudios con grupos aleatorizados y control se han realizado con pacientes con régimenes de fármacos antipsicóticos estabilizados.
-Beneficios significativos en la reducción de la gravedad y cantidad de síntomas positivos y en las perturbaciones emocionales asociadas
-Mejoran el cumplimiento del régimen farmacológico.
-Resultan muy útiles, y hasta imprescindibles, en la fase prodrómica, siendo un ingrediente esencial en los programas de intervención temprana que pretenden evitar una conversión.
-Eficaces en la fase estable para disminuir la sintomatologia persistente a pesar de la estabilización farmacològica.
-Poco eficaces, no recomendados, en la fase aguda de la enfermedad.
-Hallazgos prometedores pero menos consistentes sobre la disminución del número de recaídas, de síntomas residuales en las recaídas, de menor estancia en UCE y cuando existe abuso de sustancias comórbido.(Carpenter, 2010; Tai & Turkington, 2010) ESTRUCTURA GENERAL DE LA TC PARA LA ESQUIZOFRENIA (Rector & Beck, 2002, en Vallina & Lemos, 2003)

ASPECTOS COMUNES

1. Establecimiento de la alianza terapéutica

- Aceptación, apoyo y colaboración. Estableciendo una aproximación flexible que acepte las emociones y las creencias del paciente, a partir de la cual mediante una óptica de “empirismo colaborador” se evite el desafío directo y la descalificación (e.g., Chadwick, 2009; Chadwick et al., 1996). Consenso generalizado sobre la inoperancia de estas técnicas sin la construcción de una sólida relación terapéutica.

2. Desarrollar y priorizar la lista de problemas

- Síntomas: delirios, alucinaciones, aislamiento, baja motivación,...
- Metas vitales: trabajar, formarse, relacionarse, vivir autónomamente,...

3. Psicoeducación y normalización de los síntomas de la psicosis

- Desde una perspectiva psicoeducativa y normalizadora de la psicosis se exploran las experiencias personales de la disfunción, el actual conocimiento y la explicación de la enfermedad del paciente
- Se formula una explicación que identifique sus factores de vulnerabilidad, los acontecimientos estresantes que pueden haber precipitado episodios y los procesos que puedan estar manteniendo los actuales síntomas
- Se realiza un esfuerzo dirigido a descatastrofizar la psicosis, enfatizando el continuo de los síntomas psicóticos con las experiencias normales, buscando reducir el miedo y angustia asociados a los síntomas y la enfermedad.
- Construyendo un nuevo modelo de explicación personal de psicosis que facilite el desarrollo de conductas y cogniciones que ayuden a manejar la enfermedad, prevenir las recaídas y mejorar el funcionamiento genera (Kingdon & Turkington, 1994)

4. Desarrollar una conceptualización cognitiva

- Identificar las conexiones entre pensamientos, conductas, sentimientos y sensaciones físicas: valorar si el síntoma es técnicamente abordable, susceptible de análisis funcional.
- Identificar temas subyacentes en la lista de problemas: mediante peguntas cortas, semiabiertas, focalizadas y con una meta.
- Compartir la formulación: se genera de forma conjunta una formulación, la narrativa de la historia de la persona. Historia personal coherente de la propia experiencia como marco explicativo a partir de la cual se establecen hipótesis sobre el desarrollo, mantenimiento y los vínculos entre diferentes problemas. Existen datos de que dicha formulación narrativa es un proceso psicoterapéutico en sí mismo y un aspecto esencial de la recuperación (Tai &Turkington, 2010)

5. Técnicas cognitivas y conductuales para tratar los síntomas positivos y negativos

- Cuestionamiento socrático y descubrimiento guiado: se cuestionan en orden inverso a la importancia que tienen para el paciente.
- Evaluar y reformular las creencias: mediante el abordaje de los sesgos cognitivos; estilo atribucional, estilo de procesamiento atencional, salto a conclusiones erróneas,...
- Sopesar las evidencias: ¿Son tus sentimientos de temor la prueba de que tu familia te quiere dañar?
- Explicaciones alternativas: el papel del estrés, el aumento de la atención a estímulos relacionados con amenazas, el procesamiento sesgado de la información confirmatoria,.
- Experimentos conductuales o prueba de realidad: es importante que el paciente esté de acuerdo en aceptar que la prueba elegida servirá tanto para confirmar como para refutar la creencia específica.
- Elicitar creencias sobre el yo (debilidad/fortaleza­respetable/digno) y áreas de preocupación interpersonal (invalidez, fracaso, inferioridad, debilidad,.que se relacionan con la autoestima, desmoralización y descontrol, ansiedad y que pueden estar manteniendo los delirios y las alucinaciones).
- Investigar la jerarquía de miedos y recelos
- Utilización de imágenes y técnicas de afrontamiento

6. Prevención de recaídas

- Identificar situaciones de alto riesgo
- Entrenamiento en habilidades

REFLEXIÓN

-A pesar de la utilidad, no está claro el mecanismo de acción

-Se desconoce si la reducción en la sintomatologia positiva es indirecta a través de la reducción de las características periféricas (consecuencias) del trastorno, como el sufrimiento y las reacciones conductuales que contribuyen al mantenimiento de los síntomas

-O si actúan mecanismos y procesos más centrales que se supone subyacen a los síntomas específicos de la esquizofrenia.

-¿Sobre qué nos informan, acerca de la naturaleza de la esquizofrenia, los efectos de la TCC? La respuesta, en parte, nos la ofrecerán los estudios de neuroimagen funcional con medidas pre y post-terapia que se están realizando.

[...]

Final del extracto de 125 páginas

Detalles

Título
Introducción a la Comunicación de Trabajos Clínicos y Científicos en Psicología Clínica
Autores
Año
2014
Páginas
125
No. de catálogo
V275250
ISBN (Ebook)
9783656684336
ISBN (Libro)
9783656684312
Tamaño de fichero
3018 KB
Idioma
Español
Notas
Tres autores: Carmen Caballero Peláez, Javier Prado Abril y Sergio Sánchez Reales
Etiqueta
introducción, comunicación, trabajos, clínicos, científicos, psicología, clínica
Citar trabajo
Carmen Caballero-Peláez (Autor)Javier Prado Abril (Autor)Sergio Sánchez Reales (Autor), 2014, Introducción a la Comunicación de Trabajos Clínicos y Científicos en Psicología Clínica, Múnich, GRIN Verlag, https://www.grin.com/document/275250

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