Programa de formación basado en estrategias de enseñanza para la promoción del aprendizaje cooperativo


Tesis de Maestría, 2015

44 Páginas, Calificación: 20


Extracto

RESUMEN

La presente investigación tuvo como objetivo general proponer un programa de formación basado en estrategias de enseñanza para la promoción del aprendizaje cooperativo dirigido a los profesores del Instituto Universitario de Tecnología Tomás Lander, Ocumare del Tuy, Estado Bolivariano de Miranda. Metodológicamente, correspondió a una investigación de tipo descriptiva, con un diseño de campo, bajo la modalidad de proyecto factible. La población estuvo conformada por (22) profesores de la institución mencionada. La técnica que se utilizó para la recolección de datos fue la encuesta y el instrumento un cuestionario estructurado en una escala tipo Likert. La validez se determinó mediante el juicio de 3 expertos y la confiabilidad a través del método mitades partidas, dando (0,97), es decir, altamente confiable. Para el análisis de los datos, se empleó la estadística descriptiva. Los resultados dieron información importante para llegar a la conclusión que los profesores sólo utilizan las estrategias post instruccionales, tales como, el resumen y las preguntas intercaladas. Ademas, el aula de clases apenas es considerada un lugar para desarrollar las habilidades sociales de aprendizaje cooperativo. De ahí que, se recomendó compartir estrategias de enseñanzas que enriquezcan de alguna manera la práctica pedagógica.

Descriptores: Estrategias de enseñanza, aprendizaje cooperativo.

INTRODUCCIÓN

El profesor de Educación Universitaria no es ajeno a la tendencia actual que exige desarrollar cambios en el proceso de enseñanza, haciendo énfasis en la sustitución de la sola transmisión verbal de conocimientos por estrategias de enseñanza que promuevan el aprendizaje cooperativo y la participación activa del estudiante en su proceso de aprendizaje. Esto es así, porque la vida en el aula no solo comprende la enseñanza de contenidos sino un conjunto de interacciones humanas e intercambios, en donde el grupo se constituye como un cuerpo armónico, un organismo social vivo alrededor de lo académico y de otros propósitos, pues el éxito de cada estudiante depende que el conjunto de sus compañeros hayan alcanzado las metas fijadas. De esta manera los incentivos no son individuales, sino grupales.

Desde esta perspectiva, surge el aprendizaje cooperativo como una metodología muy apropiada para abordar la enseñanza y el aprendizaje no sólo de habilidades como el trabajo en equipo, sino también de otras que le son colaterales como las sociales, la toma de decisiones, la resolución de problemas, entre otras, que están inmersas en la formación profesional universitaria. En efecto, el trabajo en cooperación actúa como motor del desarrollo personal y profesional del profesorado, reflejado en el aula de clase al mejorar el proceso de enseñanza yaprendizaje, se puede deducir que la formación basada en intereses comunes y en la comunicación es esencial en los procesos de cambio.

Sin embargo, la cultura profesional de los profesores, generalmente predominante en las instituciones universitarias, tiende al trabajo individualista lo cual repercute en la enseñanza de los estudiantes, y se refleja en impartir sus clases con estrategias tradicionales que no incentivan el trabajo grupal, pues las actividades se desarrollan de manera mecanizada y se encaminan a que el estudiante sólo memorice los contenidos de forma particular.

En tal sentido, se hace necesario promover la enseñanza del trabajo en equipo a través de la metodología del aprendizaje cooperativo, para fomentar la cohesión del grupo de estudiantes de modo que cada uno adquiera y desarrolle habilidades que les permitan establecer relaciones responsables y duraderas que los motivarán a esforzarse, a progresar y a alcanzar un buen desarrollo cognitivo y social tanto individual como grupal ayudándose unos a otros.

Por consiguiente, el propósito de esta investigación fue atender el interés de los profesores por ampliar su preparación en estrategias de enseñanza que promocione el aprendizaje cooperativo, brindándoles nuevas perspectivas en su práctica pedagógica, para organizar y promover actividades a desarrollar por los estudiantes que alcancen objetivos educativos tanto del ámbito cognoscitivo, como social y afectivo, propiciando la solidaridad, relaciones interpersonales, identificación de los propios sentimientos, entre otros aspectos importantes para el desenvolvimiento en la sociedad en general.

Planteamiento del Problema

En la actualidad se viven cambios que afectan distintas áreas en las que se desenvuelve el ser humano; la educativa no es la excepción y dentro de sus niveles, el subsistema de Educación Universitaria juega un papel sobresaliente en la sociedad del siglo XXI. Por lo tanto, las instituciones educativas particularmente las de educación universitaria, deben transformarse en establecimientos susceptibles de modificar sus estructuras organizacionales y de planificación, conforme con la exigencia de mejorar todos sus procesos tanto a nivel individual como colectivo, garantizando la permanente calidad universitaria (Herrera, 2007).

Ciertamente, las instituciones de Educación Universitaria se encuentran frente a presiones sociales que les están demandando su transformación, en razón de los cambios que han surgido tanto en el campo científico, como en lo tecnológico y económico. Dichos cambios exigen a los países profundas innovaciones en la formación de sus recursos humanos para encarar los desafíos del desarrollo en la era de la globalización.

Desde esta perspectiva, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO, 1998) en el Artículo 10 de la Conferencia Mundial sobre Educación Superior realizada en Paris, señala que debe crearse una pertinencia adecuada entre lo que la sociedad demanda y lo que las instituciones por medio de los docentes realizan, para lo cual deben establecerse claras directrices dirigidas a los profesores de Educación Universitaria, estimulándolos a la permanente innovación en los planes de estudio y los métodos de enseñanza con el fin de actualizar y mejorar sus competencias, contribuyendo al constante desarrollo y al mejoramiento del conjunto de la sociedad.

Ante este panorama, los profesores universitarios están llamados a revisar los modelos educativos tradicionales que hasta los momentos se han empleado para enseñar, a fin de actualizar programas y estrategias que propicien un cambio en la modalidad del proceso enseñanza y aprendizaje. En este sentido, las estrategias de enseñanza, las cuales son “procedimientos o recursos utilizados por el agente de enseñanza para promover aprendizajes significativos” (Díaz y Hernández, 2002, p. 2), ofrecen la posibilidad de detectar y neutralizar prejuicios, preconceptos, inhibiciones y falencias en el quehacer educativo. Sin embargo, …existen maneras un poco acordes para impartir conocimientos en los procesos de enseñanza, que precisamente no están centrados en el docente como promotor de aprendizajes, sino más bien trabajan con el aprendizaje mecánico fomentando en la mayoría de los casos solo actividades individualistas con el único sentido de memorizar la información (Ferreiro y Calderón, 2006, p. 22).

El escenario descrito, es lo que ha caracterizado a los profesionales de la enseñanza durante mucho tiempo, la cual se ha basado en el individualismo y orientada a la sola transferencia de conocimiento, empleando para ello métodos en los cuales se hace énfasis en la repetición y el aprendizaje memorístico sin ninguna incidencia en la construcción de conocimientos. En consecuencia, surge un nuevo modelo, más centrado en el estudiante que es quien aprende, y no en el profesor que enseña.

En tal sentido, el Espacio Europeo de Educación Superior (EEES), basado en la declaración de Bolonia, proyecta una filosofía educativa más centralizada en el estudiante, que le dote de experiencias de cara a su vida personal y profesional. Entre ellas, surge el trabajo en equipo como una habilidad básica en cualquier titulación y transversal a lo largo del itinerario formativo (Zubimendi, Ruiz, Carrascal y De la Presa, 2010).

Desde esta perspectiva, existe un consenso generalizado en reconocer que el trabajo en equipo constituye una de las demandas del proceso de formación de los estudiantes. El mismo es entendido como un “grupo de individuos cuyas habilidades se complementan, trabajando para la consecución de objetivos comunes” (Ferrer, Clemenza y Pelekais, 2006, p. 3). Desde esta perspectiva, no son pocas las experiencias innovadoras que han abordado el trabajo en equipo, tal como la metodología del Aprendizaje Cooperativo la cual promueve este aprendizaje e implica que los estudiantes se ayuden mutuamente a aprender, compartir ideas y recursos, y planifiquen cooperativamente el qué y el cómo estudiar (Pujolás, 2003).

Menciona García (2010), que en este sentido, “algunas universidades en el mundo han puesto en marcha procesos de cambio, haciendo uso de estrategias que les permitan enfrentarse a los retos del contexto mundial” (p.1). Por ejemplo la universidad de Minnesota, Estados Unidos, desde el año 1993, ha incorporado el aprendizaje cooperativo como estrategia para un nuevo modelo educativo, el cual le ha permitido conseguir mejor rendimiento académico. Además explica, que la respuesta más importante de la experiencia ha sido la obtención de un estudiante más responsable como constructor activo y transformador de su propio conocimiento en interdependencia positiva con sus compañeros.

Así pues, este nuevo paradigma surge en la actualidad consecuencia de la importancia otorgada a la interacción social y a su influencia en el procesamiento de la información. Puesto que está claro que el desarrollo cognitivo está íntimamente ligado al contexto social en el cual los individuos actúan, donde “El aprendizaje se construye con otros (compañeros y compañeras), a través de un contexto social (la universidad/la profesión)” (Zubimendi y otros, 2010, pp. 1-2).

Bajo este contexto, según señala Martínez (2009),

El aprendizaje cooperativo hace posible entender los conceptos que tienen que ser aprendidos a través de la discusión y resolución de problemas a nivel grupal, es decir, a través de una verdadera interrelación. Usando este método, los estudiantes también aprenden las habilidades sociales y comunicativas que necesitan para participar en sociedad y convivir. (p. 5)

Por lo tanto, resulta primordial que el profesor utilice esta metodología para que el estudiante universitario aprenda a trabajar en equipo durante su formación y además desarrolle otras habilidades que nutran su personalidad para desenvolverse en el entorno. En efecto, se puede decir, que como ser social el hombre construye junto con sus pares, herramientas propias para crecer y transformarse; a la vez, desarrolla habilidades que le permitan resolver cualquier situación de su realidad, por ello “La interacción que se produce en un grupo de aprendizaje genera desarrollo y una realidad específica (realidad grupal), que relaciona la estructura social con la individual” (Ferreiro y Calderón, 2006, p. 25).

Por consiguiente, se considera que los aspectos de contenido o de habilidades (trabajo en equipo) como aspectos de crecimiento personal relacionados con actitudes y valores, pueden ser desarrollados por el profesor a través de la metodología del aprendizaje cooperativo como estrategia de enseñanza a sus estudiantes. Al respecto, Johnson y Johnson (1999) señalan lo siguiente:

Ante la gran cantidad de evidencias de investigación, resulta sorprendente que la práctica del aula esté tan orientada hacia el aprendizaje competitivo e individualista y que las escuelas estén tan dominadas por estructuras de organización de esas mismas características. Es hora de reducir las discrepancias entre lo que las investigaciones muestran que es eficaz en la enseñanza y lo que realmente hacen los docentes. Para ello, los docentes tienen que entender el papel que deben cumplir en la puesta en práctica de experiencias de aprendizaje cooperativo. (p. 34)

Sin embargo, en las instituciones educativas europeas se ha venido trabajando de manera individualizada en las aulas, donde el profesor se centra únicamente en la realización de su tarea y en conseguir, a nivel individual, los resultados previstos. Además, se carece de igualdad de participación, es decir, unos hacen mucho y otros poco o nada; a menudo se presenta el trabajo en equipo entre los estudiantes como un recurso, un método más, para atender la diversidad dentro del aula (Pujolás, 2003).

Por otra parte, menciona el autor, que muchos profesores no son partidarios de hacer trabajar cooperativamente a sus estudiantes, puesto que en realidad, lo que hacen, es la yuxtaposición de una serie de pequeños trabajos individuales, tantos como miembros tiene el equipo. Por eso, acaban diciendo que no saben cómo trabajar conjuntamente y abandonan o utilizan muy poco esta forma de aprendizaje. Conviene apuntar, que el sistema tradicional de enseñanza ha hecho, además, que los estudiantes desarrollen estrategias adaptativas para sortear lo esencial del aprendizaje cooperativo. Frecuentemente, el profesorado se ve desbordado por el número de estudiantes y no puede asegurar razonablemente que todos los integrantes de un grupo han adquirido los conocimientos o desarrollado las habilidades que eran objeto del aprendizaje cooperativo (Sancho, Barandiarán, Apodaca, Lobato, San José y Zubimendi, 2009).

En Venezuela, la situación no es diferente, las universidades desde hace varios años también han venido realizando acciones tendentes a brindarle un nuevo enfoque al desarrollo educativo, que dé respuestas efectivas a las exigencias que marcan los intensos cambios en todos los ámbitos del acontecer nacional donde el educativo no escapa de ello. Lo que requiere de un profesor en permanente formación. En razón al postulado constitucional, la Asociación Venezolana de Rectores Universitarios (AVERU, 2001), elaboró un documento titulado: La transformación universitaria. Estrategias de cambio para la educación superior venezolana. En este documento se plantean argumentos que han contribuido a que las universidades, actuando acorde a un nuevo ambiente socio político, se aboquen a planificar procesos de cambios, entre los cuales se incluyen la revisión curricular, la planificación educativa y dentro de éstas las estrategias didácticas utilizadas para llevar a cabo la práctica docente.

Pese a ello, señala Murzi (2006), que la problemática continúa, los profesores buscan alternativas para “mejorar su pedagogía y se plantean la reflexión sobre la práctica, emplean diferentes maneras de hacer las cosas en el aula, pero lo hacen aisladamente, en el individualismo que caracteriza la docencia universitaria” (p. 85). En tal sentido, Zabalza (2002) afirma que:

El profesorado universitario padece una fuerte tendencia a construir su identidad y desarrollar su trabajo en forma individual, hasta tal punto que esa es una de las características principales de la Universidad y algo con lo que hay que contar, al menos como situación de partida para cualquier tipo de proyecto de mejora. (pp. 117-118)

En efecto, el trabajo individualista es uno de los síntomas del problema, que repercute en el aprendizaje de los estudiantes; es una de las formas que puede adoptar la cultura profesional de los profesores, generalmente predominante en las instituciones universitarias. Bajo este contexto, Hargreaves (2005), sostiene que “El culto al individualismo, ha infectado profundamente la cultura ocupacional de los profesores” (p. 193). De tal manera, es lógico pensar, que si se aíslan en su práctica docente muy difícilmente podrán transmitir que otros trabajen en equipo, por lo que tenderán a impartir sus clases con estrategias tradicionales que no incentivan el aprendizaje cooperativo, lo que constituye otra señal del problema, pues las clases se hacen de manera mecanizada y se tiende a que el estudiante sólo memorice los contenidos.

Incluso, el uso de ese tipo de estrategias de enseñanza refleja una concepción fragmentada y reduccionista del aprendizaje, aun más si existe ausencia del binomio estrategias de enseñanza y aprendizaje cooperativo, lo que obstaculiza la obtención de conocimientos con libertad, participación, originalidad y reflexión, donde se dé espacio al grupo de estudiantes para el desarrollo de la creatividad, capacidad de obrar libremente y capacidad de actuar y vivir como un ser en comunidad.

Cabe agregar que, la utilización de estrategias de enseñanza tradicionales, disminuye la motivación de los estudiantes por ser rutinarias y poco atractivas, su baja motivación hacia las actividades grupales, es otro indicio de la escasa aplicación de estrategias que promocionen el aprendizaje cooperativo, pues éstos se motivan más a realizar una tarea o actividad si lo hacen interactuando con sus compañeros, porque les ofrece la oportunidad de organizarse y aportar sus ideas y conocimientos (Ugarte y Naval, 2010).

Como se ha venido señalando, el aprendizaje cooperativo propicia la interacción social; al respecto, señala García (2010), que en un estudio realizado en la Universidad Nacional Abierta en el Centro Local Metropolitano, se llegó a la conclusión de que la causa de la deserción, es la falta de interacción entre el estudiante y la institución en general, incluyendo, asesores y otros compañeros. En efecto la falta de interacción institucional, puede llevar al estudiante en la modalidad a distancia, a abandonar sus aspiraciones de estudio. Razón por la cual, se debe conceptualizar la importancia de estrategias didácticas para el aprendizaje cooperativo, que permita a los estudiantes de esta institución conseguir mejor interacción grupal para alcanzar objetivos comunes.

Por su parte, Ybarra (2011) indica que en las instituciones educativas de adscritas al Municipio Escolar Maracaibo No 3, se observa algunas debilidades de aprendizaje, debido a que los profesores utilizan como medio didáctico más importante el libro de texto, donde los estudiantes presentan dificultades para ser autores de su propio conocimiento y el trabajo en equipo es limitado. En tal sentido, se busca proponer estrategias cooperativas para lograr el desarrollo de las habilidades cognitivas.

Las situaciones mencionadas reflejan escasa construcción de acciones innovadoras en aras de la utilización de estrategias de enseñanza que promocionen el aprendizaje cooperativo, lo cual se deba a que no hay conciencia sobre la importancia de esta metodología, por lo tanto no se planifican actividades tendentes a incentivarlo. Además, la poca formación de los profesores sobre este concepto, redunda en carencia del recurso humano especializado para enseñar este método a los estudiantes universitarios.

Específicamente, en el Instituto Universitario de Tecnología Tomás Lander (IUTTOL), ubicado en Ocumare del Tuy, Municipio Tomás Lander del Estado Bolivariano de Miranda, la situación no difiere a los planteamientos mencionados, donde el investigador como profesor en dicha institución, ha podido observar que los profesores de Administración que allí laboran continúan empleando estrategias de enseñanza de corte tradicional, es decir, un tanto monótonas y tediosas basadas en el discurso, la exposición oral, la memorización y la repetición, donde los estudiantes solo son receptores del conocimiento, ejemplo de ello son las clases magistrales, pruebas escritas, exposiciones, entre otras.

Cuando se plantean situaciones de trabajo grupal tales como los talleres o debates, en éstas imperan la competencia y el individualismo; existe apatía si se trata de la conformación de equipos de trabajo, pues no hay orientación del profesor para afrontar la actividad de manera participativa. Esto a causa del desconocimiento de cómo lograr el funcionamiento adecuado de los grupos; se opta por lo seguro (el trabajo individual) en detrimento de otras formas como el aprendizaje cooperativo que resulta apropiado como estrategia de enseñanza para incentivar el trabajo en equipo. Además, los profesores no trabajan en esa dirección y se sienten poco apoyados en sus dudas y dificultades. Se infiere, por lo tanto, que los profesores están restando importancia para hacer que los estudiantes trabajen en equipo y cómo hacerlo, a fin de lograr los objetivos de enseñanza y aprendizaje previamente propuestos.

Asimismo, se percibió en la institución, la inexistencia de líneas de investigación pertinentes para la formación de los profesores, pues hay ausencia de un sistema de actualización permanente para los profesores en servicio, lo que desmotiva su desempeño. Además, se puede evidenciar que los profesores mantienen una concepción individualista y competitiva de la vida profesional-laboral, dada la carencia de espacios de formación para que reflexionen y razonen sólidamente acerca del aprendizaje y la enseñanza y su actuación en estos procesos.

En tal sentido, las consideraciones antes expuestas ponen de manifiesto la problemática existente y la necesidad de buscar la debida formación y mecanismos para subsanarlas. Por tal motivo, se siente la inquietud de ofrecer una alternativa que vaya encaminada a dar una solución tangible a esta situación, al tiempo que se estará resolviendo, de manera integral, otros aspectos que son inherentes a la formación del profesor universitario. Es así como el investigador se planteó como propósito de la investigación proponer un programa de formación basado en estrategias de enseñanza para la promoción del aprendizaje cooperativo dirigido a los profesores de Administración del Instituto Universitario de Tecnología Tomás Lander, Ocumare del Tuy, Estado Bolivariano de Miranda.

Todo ello, con la intención de dinamizar el proceso de instrucción, a través de un cúmulo de estrategias basadas en el aprendizaje cooperativo para enseñar el trabajo en equipo en los estudiantes y desarrollan habilidades sociales. Esto se corresponde con lo que afirman Ocampo, Toledo y Vaca (2010): “El trabajo en equipo, como herramienta de apoyo para el aprendizaje, es una actividad que se tiene que enseñar, no se logra con sólo dar indicaciones; debe promoverse en el aula desde la etapa de formación de los profesionales” (p. 463).

De tal modo, se hace necesario que los profesores universitarios exhiban un perfil de habilidades para la enseñanza del trabajo en equipo a través de la metodología del aprendizaje cooperativo. Con ello, lo que se pretende es instruir a profesores para que se formen integralmente, lo que representa en el futuro actores sociales desarrollados en actitudes positivas y que se desenvuelvan dentro de la sociedad de manera productiva.

De lo anteriormente planteado surge la necesidad de formular las siguientes interrogantes:

- ¿Qué estrategias de enseñanza son utilizadas por los profesores de Administración del Instituto Universitario de Tecnología Tomás Lander, Ocumare del Tuy, Estado Bolivariano de Miranda?
- ¿Cómo es el aprendizaje cooperativo asumido por los profesores de Administración del Instituto Universitario de Tecnología Tomás Lander, Ocumare del Tuy, Estado Bolivariano de Miranda?
- ¿Cómo será el diseño un programa de formación basado en estrategias de enseñanza para la promoción del aprendizaje cooperativo dirigido a los profesores de Administración en el Instituto Universitario de Tecnología Tomás Lander, Ocumare del Tuy, Estado Bolivariano de Miranda?

Objetivos de la Investigación

General

Proponer un programa de formación basado en estrategias de enseñanza para la promoción del aprendizaje cooperativo, dirigido a los profesores de Administración del Instituto Universitario de Tecnología Tomás Lander, Ocumare del Tuy, Estado Bolivariano de Miranda.

Específicos

1. Diagnosticar las estrategias de enseñanza utilizadas por los profesores de Administración del Instituto Universitario de Tecnología Tomás Lander, Ocumare del Tuy, Estado Bolivariano de Miranda.
2. Describir el aprendizaje cooperativo asumido por los profesores de Administración del Instituto Universitario de Tecnología Tomás Lander, Ocumare del Tuy, Estado Bolivariano de Miranda.
3. Diseñar un programa de formación basado en estrategias de enseñanza para la promoción del aprendizaje cooperativo dirigido a los profesores de Administración del Instituto Universitario de Tecnología Tomás Lander, Ocumare del Tuy, Estado Bolivariano de Miranda.

[...]

Final del extracto de 44 páginas

Detalles

Título
Programa de formación basado en estrategias de enseñanza para la promoción del aprendizaje cooperativo
Curso
Trabajo de grado presentado como requisito parcial para optar al Grado de Magíster Scientiarum en Educación Superior.
Calificación
20
Autor
Año
2015
Páginas
44
No. de catálogo
V339660
ISBN (Ebook)
9783668294585
ISBN (Libro)
9783668294592
Tamaño de fichero
636 KB
Idioma
Español
Notas
El profesor de Educación Universitaria no es ajeno a la tendencia actual que exige desarrollar cambios en el proceso de enseñanza, haciendo énfasis en la sustitución de la sola transmisión verbal de conocimientos por estrategias de enseñanza que promuevan el aprendizaje cooperativo y la participación activa del estudiante en su proceso de aprendizaje.
Etiqueta
Estrategias de enseñanza, aprendizaje cooperativo.
Citar trabajo
Magister Julian Dirian Torres (Autor), 2015, Programa de formación basado en estrategias de enseñanza para la promoción del aprendizaje cooperativo, Múnich, GRIN Verlag, https://www.grin.com/document/339660

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