Más Jugadores Rumbo a las Grandes Ligas. Ensayo de Competencia Económica para el caso de México


Ensayo, 2018
10 Páginas

Extracto

Más Jugadores rumbo a las Grandes Ligas

Este trabajo bosqueja algunas ideas sobre el inminente impacto de la productividad en la competencia económica. Hago un análisis de la eficiencia del mercado mexicano considerando la proporción y contribución de las micro, pequeñas, medianas y grandes empresas a la economía. Utilizando herramientas de Teoría Económica y Econometría llego a la conclusión de que existe un exceso de micro negocios y subutilización de factores que resultan en bajos niveles de productividad que desfavorecen la competencia. El impacto significativo más grande en la eficiencia de mercado vendrá de apoyar únicamente a las empresas más productivas.

Imaginemos al terreno económico de México como una cancha de fútbol y a las empresas como sus jugadores mientras que el gobierno y las instituciones son el árbitro. Si pudiéramos asemejar esta analogía a lo que sucede en el presente, veríamos que el partido se lleva a cabo entre solo unos cuantos jugadores siendo que el resto no muestra un desempeño significativo. Es decir, la mayoría no corre lo suficiente, no mete gol y no asiste a sus compañeros; dejando en ocasiones al árbitro como otro espectador. Tenemos que no existe un problema de escases de jugadores, sino de falta de capacidad para influir en algunos casos y el exceso para dominar en otros; esto es, regresando al mundo de las empresas, amplio desequilibrio con el poder de mercado (Palacios-Huerta, 2014; Huerta, 2012).

La competencia económica no es solo un partido con jugadores, es un tema apasionante en el que hay presas y depredadores. En este ensayo he decidido no enfocarme a un caso o industria en particular, sino analizar el proceso de selección natural de las empresas y sus interacciones en el mercado. Según Darwin, la selección natural implica que aquellos organismos que desarrollen las características óptimas para su medio podrán sobrevivir (Frank, 2012); en el sentido económico ¿cuál es la característica que permitirá sobrevivir y evolucionar a las empresas? Utilizando nuestra analogía, ¿será bueno invertir en todos los jugadores para que tengan un mejor desempeño? Esta pregunta es fundamental para los reguladores de competencia económica.

La productividad es para mí la mejor respuesta al proceso de selección natural. Entre jugadores chicos y grandes, ¿qué hacer para que el juego se equilibre y la competencia sea justa y atractiva? O en términos económicos, ¿cómo es que ésta afecta el funcionamiento de los mercados en México y las condiciones de competencia entre las MiPymes y grandes empresas? En particular, me refiero a la estrategia del Director Técnico hacia sus jugadores. ¿A quiénes seleccionar para potenciar sus habilidades del juego? ¿Será benéfico para la competencia enfocar las energías en todos los jugadores? ¿Será mejor entrenar sólo a los grandes? ¿Qué hacer con los más débiles? Las mismas preguntas aplican hacia el mercado mexicano.

En este breve espacio, trataré de bosquejar algunas ideas sobre estas importantes preguntas. Al inicio planteo un primer acercamiento al partido para conocer sus características, estructura y entender por qué los jugadores actualmente están en esas posiciones. Después me baso en la teoría económica para revisar los posibles resultados en el mercado con las variables acomodadas de esta forma y concluyo que la economía mexicana padece de subutilización de recursos. Al final se aborda la pregunta de ¿a qué jugadores sería mejor enfocar las energías? Obteniendo como resultado que el mayor impacto vendría de apoyar a aquellas empresas con mayores niveles de productividad. Lo que se busca con este análisis contribuir a una mayor competencia económica y así ganar eficiencia y bienestar social.

Revisando la cantidad de jugadores por clasificación según su tamaño en esta cancha, tenemos que 0.26% son grandes (son los que prácticamente se llevan el partido), 0.41% medianos y 1.95% pequeños, mientras que la gran mayoría, el 97.36% son micro jugadores, es decir, microempresas (ENAPROCE, 2015).). Pero ¿por qué hay tantos micronegocios en el país? Basándome en la publicación Buenas Intenciones, Malos Resultado s de Santiago Levy (2008), puedo señalar que las microempresas en México son predominantemente el resultado del mal funcionamiento del mercado laboral. Los salarios bajos y el desempleo son en gran medida el principal motor de la informalidad y muchas microempresas son redituables debido a la evasión de impuestos (Perry, et al., 2007; Garicano, et al., 2017). No siendo suficientes estos factores, tenemos que la formalidad implica incremento significativo de responsabilidades fiscales, obtención de permisos dependiendo de la industria y necesidad de seguridad social para los trabajadores; lo que Levy califica como “un impuesto a la formalidad y un subsidio a la informalidad” (Levy, 2008), distorsionando así el tamaño y crecimiento de las empresas (Garicano, et al., 2017).

Con tales incentivos se vuelve sumamente atractiva la microempresa y probablemente también la informalidad por su relación estrecha y comprobada (Perry, et al., 2007) . Es entonces que el conjunto de variables mencionadas en el párrafo anterior aceleran la reproducción de la microempresa explicándonos así por qué hay tantas en la economía; y son tantas las que tienen un solo trabajador que considerando el total de personas morales en el país y el total de trabajadores obtenemos un promedio de 3 personas por empresa (ENAPROCE, 2015).

Dentro de la cancha, vemos que los jugadores pequeños dominan en cantidad y esto puede ser negativo pues no tienen poder de mercado suficiente para influir en el juego además de que generan ineficiencias (Ibarrán, P., et al., 2009). Como mencionan Luis Garicano y sus coautores, las microempresas “son un obstáculo para la productividad y la internacionalización de las sociedades” (Garicano, et al., 2017). Desde otra perspectiva, Santiago Levy comenta en una entrevista al BID que evidencia empírica confirma que las empresas pequeñas; constituidas a partir de 3 o 4 familiares son menos productivas porque al ser en su mayoría informales, no tienen acceso a crédito, capacitaciones e implementación de tecnología (INDES BID, 2013).

Volviendo a la teoría Darwinista, la selección natural no permitirá sobrevivir y evolucionar a las empresas improductivas (Motta, 2004; Frank, 2012). Tal vez eso explica en gran parte la alta tasa de mortandad de las MiPymes pues el 75% de ellas cierra operaciones después del segundo año (López, 2016). Con esto, no quiero decir que las microempresas son las únicas deficientes. Nickell en 1996 realizó un estudio con las manufactureras en Gran Bretaña, donde concluyó que a mayor cuota de mercado (como aproximación del poder de mercado), la productividad de la firma era menor; al mismo tiempo que entre más fuerte es la competencia (medida a partir de la cantidad de rivales), mayores son los niveles totales de productividad (Motta, 2004).

Si a mayor cantidad de rivales hay mayor competencia y los niveles de productividad incrementan, ¿por qué teniendo en la cancha a tantos jugadores estamos entre los países de los últimos lugares en productividad (OECD.Stat, 2017) y Competitividad Internacional (IMCO Staff, 2015)? Para entender esto hay que tener claro qué es la productividad y por qué es tan importante para la competencia económica. Para mí, la forma más clara de ilustrarla es con la tecnología de la función de producción como lo explica Hall Varian; brevemente esto es la razón de producto por cantidad de insumo; decisión que depende directamente de la frontera de posibilidades de producción para cada firma. La frontera se expandirá, ceteris paribus la cantidad de factores, gracias al incremento de la tecnología; es decir conocimiento y capital humano (Varian, H. R., 2010)

La teoría se ve reflejada cuando los países más productivos como Luxemburgo o Irlanda tienen un PIB por hora trabajada de $93USD y $87USD respectivamente mientras que los datos para países menos productivos como Rusia y México son $25.1 y $20.3USD (Johnson, 2017). Como vemos, la productividad no se trata de trabajar más pues los países menos productivos trabajamos en promedio 10 horas más que los productivos a la semana; se trata de incrementar la frontera de posibilidades a través de la tecnología como se muestra en Varian.

Las microempresas no son las únicas con bajos niveles de productividad en la economía pues el juego no es completamente eficiente por varias razones (COFEMER, 2016). Para revisar esto tenemos dos formas de hacerlo. La primera; imagina que podemos ponerle stop al partido y empezar a observar jugador por jugador cuanto está cobrando cada uno; es decir, qué precios están poniendo y qué tan arriba se fija de su costo marginal. Si el precio es inadecuado para la cantidad producida, indudablemente existirá poder de mercado. De igual forma, se puede analizar su eficiencia productiva, es decir, revisar si los jugadores están utilizando la mejor tecnología disponible para desempeñar su tarea (Perloff et al., 2007). En este análisis de eficiencia estática para la cancha mexicana vemos que aunque hemos progresado de forma importante en la última década, algunas de las empresas grandes siguen cobrando por encima del costo marginal mientras que no están en la frontera eficiente (conducta típica en presencia de poder monopólico) (COFEMER, 2016); mientras que las pequeñas, por lo general solo padecerán de ineficiencia productiva (Mariny Verdier, 2008 CHPT. 5; Huerta, 2012). Por otro lado, la segunda manera de revisar la eficiencia en el juego es poniéndole play y empezar un análisis dinámico donde se observa el proceso en que la competencia promueve el acercamiento a la frontera eficiente de posibilidades mediante la introducción de productos y procesos nuevos de producción (Perloff et al., 2007; Motta, 2004).

Me voy a concentrar en el primer tipo de análisis y en este sentido tenemos que las ineficiencias proviene principalmente de las microempresas y de aquellas con gran poder de mercado. ¿Podrían matarse dos pájaros de un tiro y así aumentar significativamente la eficiencia? Es probable que apoyando a las empresas más productivas, estas crezcan, evolucionen y absorban los factores de aquellas que resultan improductivas (Motta, 2004; Garicano, et al., 2017); además de que si crecen, le quitarían el exceso de poder de mercado a las que dominan las industrias (Motta, 2004). Si las pequeñas y medianas empresas evolucionan y crecen, más jugadores entrarán a las grandes ligas; compitiendo con las empresas dominantes y llevando al partido a ser más equilibrado, eficiente y de paso interesante.

Desde el punto de vista teórico, lo anterior es válido y puede explicarse con dos de los modelos básicos de organización industrial. El de Competencia y Selección de Firmas (Motta, 2004), por un lado, plantea una industria de un bien homogéneo y con dos grupos de empresas según su tecnología. Como resultado, las cantidades de equilibrio indican que las empresas con menor costo marginal acumularán el mayor beneficio mientras que las empresas con menor tecnología serán redituables hasta cierto nivel. Entre más competidores entren en la industria, las menos eficientes alcanzarán más rápido su punto de quiebre dejando así en el mercado únicamente a las más productivas. En este momento estaría bien ponerle play al partido y estudiar el proceso de introducción de nuevas técnicas y productos en el mercado pues aunque el número de empresas se redujo, el resultado final del modelo es un incremento en la riqueza y de bienestar en la sociedad pues los nuevos precios de equilibrio bajan sin que lo hagan las cantidades. La explicación es que al ser ocupados los factores de las empresas menos productivas, ahora por las de mayor eficiencia ; el bienestar social incrementa.

Contrario a lo que pretende el modelo, en nuestra cancha económica tenemos que como Levy señala, los impuestos a la formalidad y subsidios a la informalidad actúan elevando el salario artificialmente de jugadores que no podrían mantenerse en la cancha por sus propios méritos, quitándole mercado a empresas de más productividad pero que sí pagan impuestos (Levy, 2008; Garicano, et al., 2017) . Revisemos el salario anual promedio de los jugadores para cada categoría:

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Fuente: Elaboración propia con información de ENAPROCE 2015

Una empresa grande vende 7 veces más que una mediana y una mediana vende 6 veces más que una pequeña; sin embargo, la brecha más amplia está entre la pequeña y la micro pues una pequeña tiene ventas 46 veces mayores a una microempresa. Considerando la riqueza generada por el total de jugadores según su categoría tenemos que 64% es de los grandes, 14% de los medianos y 10% de los pequeños; mientras que el 97% de los jugadores (los microempresarios) apenas logran acumular 11%. ¿Pero por qué nos impacta tanto la elevada cantidad de microempresas generando tan poco?

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Final del extracto de 10 páginas

Detalles

Título
Más Jugadores Rumbo a las Grandes Ligas. Ensayo de Competencia Económica para el caso de México
Autor
Año
2018
Páginas
10
No. de catálogo
V435398
ISBN (Ebook)
9783668782945
ISBN (Libro)
9783668782952
Idioma
Español
Notas
This is an essay that was carefully written and well documented for the COFECE (Federal Economic Competition Commission) contest in Mexico. It posses a high level of economic science but easy understandable to the general public.
Etiqueta
jugadores, rumbo, grandes, ligas, ensayo, competencia, económica, méxico
Citar trabajo
Grace He (Autor), 2018, Más Jugadores Rumbo a las Grandes Ligas. Ensayo de Competencia Económica para el caso de México, Múnich, GRIN Verlag, https://www.grin.com/document/435398

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