Mario Vargas Llosa "La Fiesta del Chivo". El contraste entre la omnipotencia del Trujillo público y la vulnerabilidad del Trujillo íntimo


Ensayo, 2008
7 Páginas, Calificación: 1,0
Anónimo

Extracto

I. Introducción

La novela La Fiesta del Chivo1 del escritor peruano trata de la era del dictador Rafael Leonidas Trujillo Molina que desempeñó su régimen de terror hasta fue asesinado en 1961. En tres hilos narrativos Mario Vargas Llosa ilumina la autocracia desde perspectivas distintas y hace posible el estudio completo de un caso de mal gobierno y de su gobernante.

Voy a ocuparme de la descripción de Trujillo como político y su efecto a sus prójimos como súbditos y la descripción del Trujillo como ser humano con defectos.

Por último quiero ocuparme de la traducción al alemán de Elke Wehr2 y compararla con el original brevemente respecto a las caras distintas del dictador.

II. La figura del Trujillo en la mitología popular

En la mitología popular varios rasgos característicos son atribuidos al personaje Trujillo que le aumentan a un nivel divino.

Aparte de ser llamado “Jefe”, “Generalísimo”, “Benefactor” o “Su Excelencia”3, Rafael Leonidas Trujillo Molina es tratado de “Padre de la Patria Nueva”, que se puede interpretar como término bíblico. Es decir que “padre” se refiere al único Dios, que está por encima de todos. El adjetivo “nuevo” deja entrever que los sentimientos de la población y la identificaciíon con su partia es abusado por la ideología política de Trujillo.

Además se cuenta que Trujillo tiene la capacidad para transformar agua en vino o multiplicar los panes4, capacidades que son atribuidos a Jesús y que muestran orta vez la posición semejante a Dios del dictador. Aparte la teología oficia de justificación del régimen (“A partir de 1930, Rafael Leonidas Trujillo Molina relevó a Dios en esta ímproba misión”5 ). La añadidura “si le daba en los cojones” expresa que todo lo que hace o no hace Trujillo sólo depende de su voluntad, lo que se puede ver también en la declaración “Trujillo nunca suda. […] No sudaba si no quería.”6 Aquí es obvio que el autócrata tiene dos lados. Por un lado, como se presenta y comporta al público y qué imagen permite a sus prójimos, pero por otro lado, cómo es cuando está a solas.

III. El Trujillo público

Es cierto que Trujillo reformó y desarrolló su país, pero su régimen corrupto y brutal no se arredró ante atentados y masacres.

Comparado con otros dicatadores de la República Dominicana, Trujillo otra vez es describido como superhombre7, quien “había, en efecto transformado este país. Por las carreteras, puentes e industrias que construyó, sí, pero, también, porque fue acumulado en todos los dominios – político, militar, institucional, social, económico-un poder tan desmedido”. Bajo él, “se vivía mejor” y “todos tenían trabajo y no se cometían tantos crímenes”8. “Había fundado empresas y hecho negocios para dar trabajo y hacer progresar a este país”9, pero el precio por el progreso había sido una dictadura sin piedad.

Controló a los medios de comunicación – como la radio (una estación le pertenece a un hermano suyo) o la prensa (“nadie osaría escribir, menos publicar, una carta semejante sin la venia de Trujillo”10 ) - y a la educación. Para esto eligió un trío que consistía de la Inmundicia Viviente, Cerebrito Cabral y Balaguer, cuyo discurso “era lectura obbligatoria en las escuelas y texte central de la Cartilla Cívica, destinado a educar a escolares y universitarios en la Doctrina Trujillista”11. También dominó la cultura diciendo, por ejemplo, “que el merengue se bailaba en los clubs y las casas decentes gracias a él”12.

Como autócrata se tomó la libertad de decidir sobre vida y muerto o, para expresarlo de otra manera, desempeñar el papel de Dios.

Hizo la matanza de haitianos y “la tenía como una hazaña del régimen”13, contrastando la barbaridad de ellos con su país civilizado, “que gracias a él dejo de ser una tribu, una horda, una caricatura, y se convirtió en República”14. No tiene escrúpulos para realizar su idea de la “Patria Nueva”.

Pero Trujillo domina y tiene influencia en la vida de cada una de sus súbdito. En el caso del padre de Urania, por ejemplo, Cabral cayó en desgracia de repente sin ser consciente del por qué y “Años de años se preguntó Augustín qué hizo para que Trujillo se anojara así, de la noche a la mañana”15. Es decir que cada uno depende de la voluntad y de los caprichos del dictador, que no necesita argumentos comprensibles ni tiene que justificar sus actuaciones ante nadie. Como única razón Trujillo expone “Ha dejado de ser uno de nuestros y se ha pasado al enemigo”16, que no se muestra en ninguna de los actuaciones de Augustín Cabral. Para Trujillo, todos los personas en su alrededor son como piezas de ajedrez, que puede colocar donde lo quiere y cada persona puede ser intercambiada por otra, que significa que Trujillo no tiene ningún respeto hacía los demás, de cuales espera docilidad absoluta.

Ese servilismo llega hasta los ámbitos los más privados e íntimos como, por ejemplo, en el caso de Amadito quien no puede casarse con la mujer de su vida porque el hermano de Luisa era un comunista y Trujillo lo prohibe que en su gobierno “se juntan amigos y enemigos”17. Pero si bien una pareja tenga el permiso de casarse, eso no significa que a partir de la boda la mujer pertenece a su marido. Por ejemplo en el caso del secretario de Estado de Relaciones Exteriores, Trujillo le ocupa con tareas fuera de Cuidad Trujillo, para que puede “singar a su mujer”18. El dictador toma lo que quiere y espera que cada uno se somete a sus deseos y ordenes. El poder que tiene Trujillo sobre su pueblo incluye que cada uno depende del Trujillo, que “todo lo que [uno] era, valía y tenía se lo debía a Trujillo, que sin el Benefactor no era nadie”19.

Pero el dictador Trujillo no solo se presenta como hombre que domina sobre todo y todo el mundo, sino también como una personalidad que puede cauticar o fascinar, como con su mirada, que es “una mirada que nadie podía resistir sin bajar los ojos, intimidado, aniquilado por la fuerza que irradiaban esas pupilas perforantes, que parecía leer los pensamientos más secretos, los deseos y apetitos ocultos, que hacía sentirse desnudas a las gentes”20, una mirada que puede descubrir a todos los juegos y que sirve para meterle miedo a alguien y mostrarle su inferioridad respecto al autócrata.

Trujillo está muy orgulloso de su cuerpo y sus virtudes, que toma como directriz por sus prójimos. La puntualidad es muy importante para el (“maniático de la puntualidad”21 ) y se atiene a su horario estricto por superstición, como “si no entraba en su despacho a la cinco en punto, algo malo ocurriría en el día”22. Además no admite “la dejadez, el desorden”23, y “no acepta desfallecimientos ni debilidades”24, porque espera “que todos sean como él”25. Esto tuvo como consecuencia que sus empleados y confidentes íntimos lo asumieron, como Agustín Cabral “hizo suyas las obsesiones del Jefe: orden, exactitud, disciplina, perfección”26.

Trujillo da mucha importancia a su apariencia y cuida su cuerpo con mucha deligencia. Con sus setenta años todavía empieza cada día con deporte y se siente en forma27. Además tiene fama de nunca tener “una arroga en el uniforme, el chaqué o el traje de calle”28 y exiga la mima perfección de los demás.

IV. El Trujillo íntimo

A pesar de su poder sobre el pueblo de la República Dominicana, el dictador Trujillo tiene que experimentar en su propia carne que no es capaz de dominar todo. Aunque se porta como superhombre o Dios tiene que ver que envejece y que es, al fin y al cabo, mortal.

Como casi cada uno de su edad, disminuye su memoria. Además tiene problemas en controlar su esfínter, lo que él compara con su poder sobre los demás (“Podía dominar a los hombres, poner a tres milliones de dominicanos de rodillas, pero no controlar su esfínter”29 ). Le enfada muchísimo, tiene “pánico a ‘hacer aguas’”30 y hace todo lo possible para mantenerlo en secreto. Sólo pocos están al corrente y sólo porque les necesita para ocultar su incontinencia. Por ejemplo Virgilio, el presidente del Partido Dominicano, quien en una ocasión cuando, como suele decir Trujillo “se le había salido, otra vez”31, tiene la orden de derramar un vaso sobre el Jefe, tomandolo aspecto de torpeza de Virgilio o “si ocurría en una tribuno o durante una marcha, colocándose como un biombo delante de los pantalones mancillados”32.

A la edad de setenta años está orgulloso de su sexualidad, de ser “un chivo con un güevo todavía capaz de ponerse tieso y de romper los coñitos vírgenes que le pusieron delante”33. Pero cuando Augustín le ofrece su hija Urania como prueba de amistad y para demostrale “que nadie era más importante en su vida”34, no sólo llega a ser el trauma de Urania, sino también el desastre de la virilidad del dictador.

[...]


1 Vargas Llosa, Mario: La fiesta del Chivo, Madrid: Punto de Lectura ²2006

2 Vargas Llosa, Mario: Das Fest des Ziegenbock, übers. von Elke Wehr, Frankfurt am Main: Suhrkamp Taschenbuch Verlag 2001

3 Vargas Llosa, Mario: La fiesta del Chivo, Madrid: Punto de Lectura ²2006 (p. 15, l.19ff.)

4 Vargas Llosa, Mario: La fiesta del Chivo, Madrid: Punto de Lectura ²2006 (p. 29, l.8f.)

5 Vargas Llosa, Mario: La fiesta del Chivo, Madrid: Punto de Lectura ²2006 (p. 296, l.18f.)

6 Vargas Llosa, Mario: La fiesta del Chivo, Madrid: Punto de Lectura ²2006 (p. 30, l. 12, 15)

7 Vargas Llosa, Mario: La fiesta del Chivo, Madrid: Punto de Lectura ²2006 (p. 111, l. 6fff.)

8 Vargas Llosa, Mario: La fiesta del Chivo, Madrid: Punto de Lectura ²2006 (p. 130, l. 1f.)

9 Vargas Llosa, Mario: La fiesta del Chivo, Madrid: Punto de Lectura ²2006 (p. 169, l. 23ff.)

10 Vargas Llosa, Mario: La fiesta del Chivo, Madrid: Punto de Lectura ²2006 (p. 259, l. 12ff.)

11 Vargas Llosa, Mario: La fiesta del Chivo, Madrid: Punto de Lectura ²2006 (p. 297, l. 18fff.)

12 Vargas Llosa, Mario: La fiesta del Chivo, Madrid: Punto de Lectura ²2006 (p. 511, l. 7f.)

13 Vargas Llosa, Mario: La fiesta del Chivo, Madrid: Punto de Lectura ²2006 (p. 16, l. 22f.)

14 Vargas Llosa, Mario: La fiesta del Chivo, Madrid: Punto de Lectura ²2006 (p. 160, l. 9ff.)

15 Vargas Llosa, Mario: La fiesta del Chivo, Madrid: Punto de Lectura ²2006 (p. 260, l. 8ff.)

16 Vargas Llosa, Mario: La fiesta del Chivo, Madrid: Punto de Lectura ²2006 (p. 270, l. 18f.)

17 Vargas Llosa, Mario: La fiesta del Chivo, Madrid: Punto de Lectura ²2006 (p. 49, l. 21)

18 Vargas Llosa, Mario: La fiesta del Chivo, Madrid: Punto de Lectura ²2006 (p. 77, l. 17)

19 Vargas Llosa, Mario: La fiesta del Chivo, Madrid: Punto de Lectura ²2006 (p. 234, l. 23ff.)

20 Vargas Llosa, Mario: La fiesta del Chivo, Madrid: Punto de Lectura ²2006 (p. 48, l. 13fff.)

21 Vargas Llosa, Mario: La fiesta del Chivo, Madrid: Punto de Lectura ²2006 (p. 25, l. 9)

22 Vargas Llosa, Mario: La fiesta del Chivo, Madrid: Punto de Lectura ²2006 (p. 39, l. 18ff.)

23 Vargas Llosa, Mario: La fiesta del Chivo, Madrid: Punto de Lectura ²2006 (p. 39, l. 30)

24 Vargas Llosa, Mario: La fiesta del Chivo, Madrid: Punto de Lectura ²2006 (p. 342, l. 31)

25 Vargas Llosa, Mario: La fiesta del Chivo, Madrid: Punto de Lectura ²2006 (p. 342, l. 32)

26 Vargas Llosa, Mario: La fiesta del Chivo, Madrid: Punto de Lectura ²2006 (p. 259, l. 28f.)

27 Vargas Llosa, Mario: La fiesta del Chivo, Madrid: Punto de Lectura ²2006 (p. 29, l. 26ff.)

28 Vargas Llosa, Mario: La fiesta del Chivo, Madrid: Punto de Lectura ²2006 (p. 110, l. 33f.)

29 Vargas Llosa, Mario: La fiesta del Chivo, Madrid: Punto de Lectura ²2006 (p. 167, l. 21ff.)

30 Vargas Llosa, Mario: La fiesta del Chivo, Madrid: Punto de Lectura ²2006 (p. 236, l. 19)

31 Vargas Llosa, Mario: La fiesta del Chivo, Madrid: Punto de Lectura ²2006 (p. 27, l.18)

32 Vargas Llosa, Mario: La fiesta del Chivo, Madrid: Punto de Lectura ²2006 (p. 235, l. 30ff.)

33 Vargas Llosa, Mario: La fiesta del Chivo, Madrid: Punto de Lectura ²2006 (p. 515, l. 6ff.)

34 Vargas Llosa, Mario: La fiesta del Chivo, Madrid: Punto de Lectura ²2006 (p. 347, l. 23ff.)

Final del extracto de 7 páginas

Detalles

Título
Mario Vargas Llosa "La Fiesta del Chivo". El contraste entre la omnipotencia del Trujillo público y la vulnerabilidad del Trujillo íntimo
Universidad
University of Dusseldorf "Heinrich Heine"
Calificación
1,0
Año
2008
Páginas
7
No. de catálogo
V468546
ISBN (Ebook)
9783668956667
Idioma
Español
Etiqueta
mario, vargas, llosa, fiesta, chivo, trujillo
Citar trabajo
Anónimo, 2008, Mario Vargas Llosa "La Fiesta del Chivo". El contraste entre la omnipotencia del Trujillo público y la vulnerabilidad del Trujillo íntimo, Múnich, GRIN Verlag, https://www.grin.com/document/468546

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