"El castellano viejo". Observaciones sobre el arte satírico de Mariano José de Larra


Tesis (Bachelor), 2020

29 Páginas, Calificación: 1


Extracto

ÍNDICE

1. INTRODUCCIÒN

2. LA SÁTIRA–POPURRÍ ESQUIVO
2.1. Ingredientes del popurrí
2.2. Intenciones
2.3. ¿Sátira costumbrista–un caso especial?

3. ¿LARRA–SATÍRICO NATO?
3.1. Espíritu ilustrado, corazón romántico
3.2. y un cuerpo opaco destinado a dar luz

4. EL CASTELLANO VIEJO Y EL ARTE DE DECIR
4.1. Lo artístico prima sobre las ideas
4.2. La distancia esencial
4.3. Ataque cómico con toque de grotesco
4.3.1. La ironía
4.3.2. La parodia
4.3.3. La caricatura y lo grotesco
4.3.4. Un estándar de moral implícito

5. CONCLUSIÓN

6. BIBLIOGRAFÍA

1. INTRODUCCIÒN

El artista satírico […] corre el grave peligro de que su obra, al cambiar de alguna manera las circunstancias criticadas en una época y al entrar en una nueva, sea inoportuna. Sin embargo, le queda a éste un recurso esencial: su arte.

(Cabrera 1977:14)

El comentario de Vicente Cabrera, publicado en su famoso artículo “El arte satírico de Larra” realza la importancia del aspecto artístico de la sátira, el artificio más allá de su contenido. Mariano José de Larra, satírico del siglo XIX español que se encuentra en línea con grandes antepasados como Cervantes y Quevedo, sin duda es uno de los representantes más celebres del mencionado arte en la literatura española y sus artículos costumbristas siguen teniendo, a día de hoy, un encanto atemporal. Los escritos periodísticos de Larra resultan actuales no por lo que dicen, sino más bien por cómo lo dicen (cf. Lorenzo-Rivero 1988:74). Tan grande es el deleite en la lectura de sus textos satíricos, tan moderno, fresco y refinado su lenguaje, que parece mentira que provengan de un autor de una época de casi doscientos años atrás. Larra es un auténtico innovador del lenguaje, que convierte la palabra en el centro del quehacer literario y que explora las posibilidades expresivas para extraer todo juego de significaciones, asombra y deleita sobre todo por la capacidad de manipulación verbal que recorre toda su prosa periodística. (cf.Rodrigo Mancho 2007:83). Sus artículos satíricos siguen teniendo un poder especial; hacen pasar de la sonrisa a la carcajada o cuestionar al lector contemporáneo preguntas como: ¿En qué consiste tal maestría satírica, tanta destreza verbal? ¿Con qué elementos logra crear tan inconfundible talante satírico, que sigue funcionando hasta hoy en día, aunque el lector desconozca las circunstancias de la época descrita?

En el siguiente trabajo se intentará hacer un análisis detallado del arte satírico de Mariano José de Larra, aclarando en un primer capitulo el término ‘sátira’ e intentando esbozar este concepto ambiguo a través de las conclusiones de teóricos literarios como Northrop Frye, Arthur Melville Clark, Leonard Feinberg et al. Se intentará enumerar los ingredientes imprescindibles de la sátira y dilucidar su intencionalidad, en general, y en la obra de Larra en particular. ¿Qué exige el mismo Larra de un texto satírico? ¿Qué es lo que exige de su gremio? ¿A qué modelos históricos se refiere el autor? Además, se estudiarán los puntos de contacto entre la sátira y el costumbrismo, y la posición de Mariano José de Larra en él.

A posteriori se intentará un acercamiento a Mariano José de Larra como satírico, trazando en breve su biografía y su obra, y examinando con más detalle su artículo “De la sátira y de los satíricos”, del año 1836 que permite una visión más profunda al interior del autor.

El capítulo principal será un estudio detallado del articulo costumbrista El castellano viejo, publicado en 1832 en El Pobrecito Hablador, donde se examinará en concreto el arte satírico de Mariano José de Larra, analizando la lengua y el estilo del autor en este brillante ejemplo de sátira española. ¿Cuáles son los recursos retóricos que aplica el autor que con el seudónimo de Fìgaro con los cuales satiriza el régimen de cerrazón y censura de la sociedad española? ¿Con qué técnicas lingüísticas gana la complicidad del lector y analiza la rudeza y las costumbres anacrónicas de sus compatriotas? ¿Cómo logra el autor crear la distancia narrativa necesaria, elemento imprescindible para hacer funcionar la sátira? Como base de análisis servirán el excelente articulo del ya citado Vicente Cabrera y otros trabajos sobre el tema.

2. LA SÁTIRA–POPURRÍ ESQUIVO

Es una imagen coherente, la que dibuja Laura Fuchs-Bauer en su tesis cuando habla de la sátira como popurrí, indicando el origen etimológico del término ‘sátira’ , que deriva del latín satura y da a entender que se trata de un concepto esquivo. Posiblemente eso explica, porqué después de tantos siglos no se ha llegado a una definición concreta de ésta (cf.Fuchs-Bauer 2018:53). Satura, un término del ámbito de la cocina representa un plato de frutas secas, piñones, vino y miel, un popurrí, un revuelto multicolor, sinónimo de saciedad y abundancia (cf.Plankl 1958:9). Parece que la literatura considera desde los principios la sátira una amalgama de elementos individuales de variada forma exterior y contenido abigarrado (cf.Baier 1997:78) y que no existe una definición clásica y simple. Dependiendo de la perspectiva, la sátira es género literario histórico, actitud, y sus distintos modos de expresión a la vez (cf.Duval 2000:7), o, de forma más pragmática: un modo literario especial, que recorre todos los géneros. (cf.Frye 1964:38). Sea como sea, este trabajo no ambiciona encontrar una definición exacta del concepto sátira; más bien interesa aquí, ¿cuáles son sus ingredientes, sus elementos imprescindibles, que la permiten funcionar…qué es, lo que transforma un simple texto crítico en sátira, y con eso, en obra artística?

2.1. Ingredientes del popurrí

Son varios los ingredientes de la sátira y los teóricos literarios con sus distintas conclusiones facilitan un acercamiento a lo que abarca este término ambiguo. Para el entendimiento del arte de la sátira, y, en especial, el arte satírico de Mariano José de Larra que es el tema de este trabajo interesa sobre todo entender los conceptos más importantes, que la caracterizan. Northrop Frye en su estudio The anatomy of criticism quizás da la mejor demarcación del término (cf. Hodgart 1969:38), cuando dice que la sátira por lo menos requiere un mínimo de fantasía, un toque de grotesco y al menos un estándar moral implícito. Ya no se puede hablar de sátira, si su contenido se vuelve demasiado real (cf.Hodgart 1969:38). El elemento fantástico es ingrediente inherente de la sátira. El satírico no dibuja una imagen objetiva del mundo y sus inconvenientes, sino que describe la travestía de una situación y con eso llama nuestra atención directamente sobre la realidad, ofreciéndonos al mismo tiempo la oportunidad de huir de ella (cf.Hodgart 1969:17).

Zymner subraya la importancia del aspecto estético-artístico de la sátira, sin el cual no se podría diferenciar la sátira de un insulto ordinario (cf. Zymner 2017:22). El mismo Larra habla del “arte de decir1, cuando escribe sobre la sátira. Obviamente la actitud satírica solamente puede convertirse en arte, si la agresión y el deseo de humillación se conectan con rasgos estéticos provocando el disfrute al lector.

Duval habla de los tres aspectos pragmáticos de la sátira, que son: la actitud de ataque, el elemento cómico y la pregunta por una ética subyacente (cf.Duval 2000:7).

Según Arthur Melville Clark, la sátira abarca un amplio espectro de “wit, irony, sarcasm, cynism, the sardonic, and invective2. En palabras de George Test la sátira es “a playful aggression, a sportive assault3 y añade que la sátira no es neutra, sino juzga:

Satire ultimately judges, it asserts that some person, group, or attitude is not what it should be. […] such an act undermines, threatens and perhaps violates the target, making the act an attack.(Test 1991:5)

La sátira juzga, pero no ofrece soluciones; sacar conclusiones es la tarea del lector, pero ofrece una variedad de perspectivas, muchas veces fragmentadas y esquivas (cf.Fuchs-Bauer 2018:46). Su moral es “fuyante”4 y sus normas “fragmented” y “many-sided”5.

Otra premisa imprescindible de la sátira es la combinación de empatía o compasión por un lado y distanciamiento por el otro lado: para poder crear sátira auténtica, el autor tiene que estar familiarizado con las miserias de la existencia humana y además verse afectado por ellas; sin embargo, al mismo tiempo necesita reunir la distancia suficiente ante el mundo (cf. Hodgart1969:17). El distanciamiento tanto del autor como del lector respecto al mundo satirizado es de la esencia de la sátira (cf.Cabrera 1977:12). Más tarde veremos como se lleva a cabo en concreto el distanciamiento del autor Larra en su obra satírica (véase cap 4.).

2.2. Intenciones

Los teóricos literarios contemporáneos muestran cierto desacuerdo con respecto a los motivos de la sátira. Mientras unos realzan la intención correctiva de la sátira (cf. Duval:7), otros niegan su carácter didáctico etiquetándolo como efecto secundario. (cf.Griffin 1994:150). Leonard Feinberg incluso dice que la calidad esencial de la sátira es el entretenimiento:

We enjoy the satire because we know that nobody really expects us to do anything about it. Satire may critizice evil but the didactic elements are incidental, not primary. The essential quality is entertainment. (Feinberg 2000:44)

Parece impensable que Mariano José de Larra, autor de alma política y rebelde, hubiera compartido la idea de sátira como mero medio de diversión. Según Neuschäfer, Larra nunca quiso contentarse con sólo entretener a los lectores, y, ser un autor sin influencia fue lo que menos soportaba (cf. Neuschäfer 1997:267). Escuchémos aquí en palabras del propio Larra su opinión sobre las serias intenciones de los satíricos de su tiempo:

[…] Somos satíricos porque queremos criticar abusos, porque quisiéramos contribuir con nuestras débiles fuerzas a la perfección posible de la sociedad a que tenemos la honra de pertenecer. (Larra 1836:7)

Es evidente que un espíritu iluminado y reformista como el de Mariano José de Larra no estaría de acuerdo con conceptos como los de Feinberg. Sigue el ejemplo de sus antepasados literarios y continúa una corriente literaria, que había ido formándose en España desde mediados del siglo XVIII: Son autores periodistas ilustrados, como Juan Antonio Mercadal (Duende especulativo sobre la vida civil), Clavijo y Jajardo (El Pensador) y Cañuelo (El Censor)–todos autores con espíritu de reforma que servirán de modelo para el joven Larra. Observa José Escobar- Arronis en su articulo sobre la intención satírica de Larra:

[…] En ellas (las revistas, N. de la A.) el redactor suele adoptar una personalidad característica de su espíritu observador y crítico, y un seudónimo significativo acorde con tal carácter. Desde la perspectiva–distanciada e interesada al mismo tiempo–de este personaje ficticio que hace de autor, se insertan artículos en una serie hilvanada con la intención constante de observar críticamente la sociedad actual en sus diferentes aspectos, pero sin ajustarse a un plan fijo en la elección y el tratamiento de los temas: costumbres, creencias, manías de la gente, espectáculos y diversiones públicas, lugares de reunión, literatura, enseñanza, etc. (Escobar Arronis 2000:2)

Más tarde Escobar-Arronis vuelve a reafirmar la intención del periodista Larra como bien definida: la crítica de la sociedad y con eso posiciona al autor aún más lejos de los satíricos que escriben por motivos de diversión (cf. Escobar-Arronis 2000:2).

Así que se puede decir que la sátira de Larra es más que una forma periodista de entretener y divertir al lector, y, a parte de su claras intenciones políticas-educativas, parece ser un género particular. Merece la pena echar un vistazo sobre los puntos de contacto entre sátira y el género, al cual se le relaciona al autor: el costumbrismo.

2.3. ¿Sátira costumbrista–un caso especial?

Con el anuncio Revista satírica de costumbres en la portada de sus cuadernos, la actitud del Pobrecito Hablador, parece clara: el asunto principal de la nueva revista del joven Larra, donde aparecerá también el artículo El castellano viejo serán las costumbres observadas con mirada satírica–costumbres que son según Larra la consideración del hombre español en relación con la sociedad de su tiempo, viviendo en la España del ministerio Calomarde (cf.Escobar-Arronis 2000:3). Larra como escritor preocupado por la interpretación crítica de la realidad social, considera la sociedad como problema y no como modelo que se observa para reproducirlo. No pretende simplemente copiar la realidad, sino interpretarla críticamente. El propósito de tantos otros costumbristas, particularmente de Mesonero Romanos, es copiar lo mejor posible los objetos de la realidad, observar y reproducir lo pintoresco. En cambio, el costumbrismo de Larra es más: es análisis y entraña preocupación, un instrumento crítico. Pero para el mismo autor lo uno no parece excluir lo otro: para él la sátira tenía en sí misma la capacidad de identificarse con el costumbrismo. (cf.Escobar-Arronis 2000:10).

Algunos críticos contemporáneos, en cambio, parecen querer excluir a Larra del circulo costumbrista clásico. Vicente Cabrera habla del “mal llamado artículo de costumbres”6 en su ensayo sobre El Castellano viejo, subrayando el énfasis de Larra en la técnica, en la elaboración estética, para “forjar la distorsión satírica de la obra, y captar la atención del lector que tiene que escuchar la voz de un hombre criticando a toda una colectividad”7. Cita a Montesinos quien sugiere que en el costumbrismo español lo artístico no es nunca lo que importa, y, como Larra da importancia capital a los aspectos artísticos, se escapa del costumbrismo por ejemplo de Mesonero Romanos:

La visión artística y crítica de Larra no coincide con el “estudio bastante chato de usos populares” que es el costumbrismo de El curioso parlante y del resto de costumbristas de la época. (Montesinos 1960:51)

También Neuschäfer formula reservas con respecto a la tendencia de llamar los artículos de Larra ‘costumbristas’, porque no reflejan imparcialidad y objetividad (cf.Neuschäfer 1997:264).

Otros críticos de Larra le han acusado en su visión crítica. Hasta Azorín, uno de sus primeros defensores modernos, le reprocha su “hostilidad en la pintura […] que lleva a extremos inaceptables “:

¿Por qué el castellano viejo, el castellano viejo y no un castellano viejo, ha de ser como Larra lo pinta, desabridamente, y no como nosotros lo pintaríamos, como nosotros lo hemos pintado? (Azorín 1947:85)

La respuesta está en el simple hecho de que Larra sea un autor satírico y como tal tiene que exagerar de tal modo que su ataque tenga el deseado impacto (cf. Feinberg 2000: págs. 85 y 13).

Según Vicente Cabrera El castellano viejo como ejemplo modelo de ‘sátira Larriana’ no es un mero “cuadro de costumbres”, que pinta objetivamente los usos sociales; es una caricatura, una consciente distorsión estilizada de la realidad, en la que lo artístico prima sobre las ideas (cf.Cabrera 1977:17).

Sea como sea, un Larra solamente interesado en escribir con fin artístico absoluto sería impensable. Sin duda este autor es un maestro en ambos terrenos, y quizás el estudio de su biografía y de las circunstancias de su tiempo llevarán a una aproximación mejor al autor y su arte.

[...]


1 Mariano José de Larra: “De la sátira y de los satiricos“,1836, pág.3.

2 Arthur Melville Clark: Studies in literary modes.1946, pág.32.

3 George Test: Satire, spirit and art. 1991, pág.4.

4 Sophie Duval y Marc Martinez: La satire. 2000, pág.187.

5 Peter Thorpe:“Great Satire and the Fragmented Norm“Satire Newsletter Vol.2 (1964-65). cit.por: Fabian, Bernhard (ed.). Satura. Ein Kompendium moderner Studien zur Satire.1975.

6 Vicente Cabrera:“El arte satírico de Larra“. Hispanófila, no.59,1997, pág.10.

7 Cabrera, pág.17.

Final del extracto de 29 páginas

Detalles

Título
"El castellano viejo". Observaciones sobre el arte satírico de Mariano José de Larra
Universidad
University of Innsbruck  (Romanistik)
Calificación
1
Autor
Año
2020
Páginas
29
No. de catálogo
V704165
ISBN (Ebook)
9783346187499
ISBN (Libro)
9783346187505
Idioma
Español
Etiqueta
Sátira Larra Costumbrismo
Citar trabajo
Andrea Linder (Autor), 2020, "El castellano viejo". Observaciones sobre el arte satírico de Mariano José de Larra, Múnich, GRIN Verlag, https://www.grin.com/document/704165

Comentarios

  • No hay comentarios todavía.
Leer eBook
Título: "El castellano viejo". Observaciones sobre el arte satírico de Mariano José de Larra



Cargar textos

Sus trabajos académicos / tesis:

- Publicación como eBook y libro impreso
- Honorarios altos para las ventas
- Totalmente gratuito y con ISBN
- Le llevará solo 5 minutos
- Cada trabajo encuentra lectores

Así es como funciona