El marco territorial de esta tesina abarcará Latinoamérica y, en particular, centrará su discurso a través de ejemplificaciones mesoamericanas, con un gran enfoque en México, mas en constante comparación con otras realidades latinoamericanas.
La llegada de Cristóbal Colón a América ocasionó un cambio en la visión del mundo a todos los niveles. El proceso de conquista de los territorios americanos por parte de la Corona castellana se llevó a cabo a través de "una combinación de acciones bélicas, diplomacia e implantación de estructuras político-administrativas" que permitieron tener el control sobre un territorio de enormes magnitudes contando con un número limitado de agentes.
La iglesia y el gobierno castellanos trabajaron de la mano en la labor de la sumisión, conversión y bautizo para "borrar" la identidad de los originarios y establecer las bases de la cultura y la vida castellana.
Índice
1. Introducción
2. Marco teórico
2.1. Contexto histórico-cultural
2.2. Bases teóricas: onomástica y socio-onomástica
3. La onomástica latinoamericana como testigo de la conquista
3.1. La realidad antroponímica latinoamericana
3.2. Los nombres propios de persona
3.3. Los apellidos de origen hispánico
4. Ampliaciones teóricas a través de ejemplificaciones
4.1. La tradición mesoamericana de poner nombres
4.2. Los Otomí
4.3. Poblaciones de Apurímac
5. Conclusión
Objetivos y temas de la investigación
Este trabajo tiene como objetivo analizar cómo el proceso de conquista y colonización de América por la Corona española utilizó la imposición de un nuevo sistema onomástico como herramienta para la subordinación cultural de los pueblos indígenas, examinando la transformación de los nombres de pila y apellidos y su impacto en la identidad individual y colectiva.
- El papel de la onomástica como testigo histórico de la colonización.
- La transición de los sistemas de nomenclatura indígenas al sistema hispánico.
- El impacto del sacramento del bautismo y la burocracia colonial en la pérdida de la tradición antroponímica originaria.
- Comparativa entre las realidades antroponímicas en México (Otomí) y Perú (Apurímac).
- La relación entre la imposición de apellidos y las estructuras de poder y dependencia económica.
Auszug aus dem Buch
3.2. Los nombres propios de persona
En un análisis de 40.000 colonos españoles en América del siglo XV de Bowman (1970: 12 apud Becker 2018: 18) se concluye que la mayoría llevaban nombres populares, cuyo origen reside en el Nuevo Testamento, tales como: Juan, Pedro, Francisco, Antonio, Baltasar, Gaspar y/o Melchior. Siendo Juan de los más atribuidos en la Nueva España desde la llegada de los conquistadores (Brambila Paz y Villegas Molina 2020: 114).
Una de las problemáticas que se extienden a lo largo de este trabajo es que, durante los primeros siglos de la colonización, “las fuentes escritas oficiales no permiten identificar ninguna diferencia entre los nombres hispanoeuropeos y los hispanoamericanos” (Becker 2018: 19). Los conquistadores y los primeros americanos con ascendencia española, los “criollos”, tuvieron nombres españoles típicos (ibid.), dejando así a un lado todo rastro de cultura aborigen, concluyendo aquí sin temor a errar, que el único rastro de esta sería su propia subordinación cultural.
Entre 1540 y 1660 los nombres más frecuentes encontrados en registros parroquiales en la catedral de México son: Juan, Diego, Francisco, Pedro, Antonio, Alonso y Luis, así como María, Juana, Isabel, Ana, Catalina y Beatriz (Boyd-Bowman 1970: 16 apud. Becker 2018: 19). La modificación antroponomástica fue llevada a cabo a través de el sacramento del bautismo –lo que García Callarín (2007 apud ibid.) llamaría “práctica onímica de anaquilación de nombres”–, por ejemplo: la princesa azteca Tecuichpotzin adoptó el nombre de Isabel Moctezuma (García Gallarín 2009: 85 apud ibid.). Esta cuestión bifurca dos tematizaciones fundamentales: En primera instancia, refleja la imposición de una nueva cultura a través de la sumisión de su aparato denominador; la onomástica en términos generales. Adicionalmente simplifica la concepción de los nombres indígenas como “paganos” y por ello, no dignos de el imaginario ideológico de la entidad opresora.
Resumen de los capítulos
1. Introducción: Presenta el contexto histórico de la conquista y define la investigación como un estudio socio-onomástico sobre la imposición cultural hispana en los nombres indígenas.
2. Marco teórico: Establece las bases históricas y conceptuales sobre la onomástica y socio-onomástica, enfatizando cómo el nombrar refleja estructuras de poder.
3. La onomástica latinoamericana como testigo de la conquista: Analiza cómo el sistema colonial desplazó las tradiciones originarias mediante bautismos y registros oficiales para imponer un sistema europeo.
4. Ampliaciones teóricas a través de ejemplificaciones: Explora casos específicos como la tradición mesoamericana, los Otomí y las poblaciones de Apurímac para ilustrar la pérdida y modificación de la onomástica original.
5. Conclusión: Resume que la imposición de nombres fue un mecanismo sistemático de subordinación y que la onomástica funciona como un legado que permite estudiar el impacto de la colonización.
Palabras clave
Onomástica, antroponimia, colonización, conquista de América, bautismo, imposición cultural, identidad, nombres propios, apellidos, sistema colonial, Otomí, Apurímac, quechua, mesoamérica, hegemonía.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es el tema central de esta investigación?
La investigación se centra en cómo el proceso de conquista y colonización de América utilizó la imposición del sistema de nombres español para subordinar a los pueblos originarios y borrar sus identidades culturales.
¿Cuáles son las áreas temáticas principales?
Los temas incluyen la socio-onomástica, el contexto histórico colonial, el impacto del sacramento del bautismo, la pérdida de tradiciones antroponímicas precolombinas y la comparación entre regiones específicas como México y Perú.
¿Cuál es el objetivo principal del estudio?
El objetivo es arrojar luz sobre cómo la metodología de imposición onomástica propició la modificación de la onomástica precolombina y cómo estos nombres están directamente relacionados con la identidad de los pueblos.
¿Qué metodología científica se aplica?
Se utiliza un enfoque interdisciplinar que combina la onomástica, la antroponomástica, la socio-onomástica y un análisis histórico-sociocultural mediante la comparación cronológica de casos específicos.
¿Qué se analiza en el cuerpo principal de la obra?
El cuerpo principal examina el reemplazo de las estructuras indígenas por nombres y apellidos cristianos, el uso de registros parroquiales para la dominación y cómo estas prácticas se manifestaron en Mesoamérica y los Andes.
¿Qué palabras clave definen mejor este trabajo?
Las palabras más relevantes son onomástica, colonización, identidad, imposición cultural, bautismo, antroponimia y hegemonía europea.
¿Cómo influyó el bautismo en el sistema onomástico indígena?
El bautismo funcionó como una "práctica de aniquilación de nombres", donde al recibir un nombre cristiano, el nombre original del individuo desaparecía de los registros oficiales, forzando la asimilación a la población colonial.
¿Cuál es la importancia del caso de Apurímac?
Apurímac sirve como ejemplo para mostrar cómo, a pesar de la pervivencia de la lengua quechua, el sistema de denominación oficial es mayoritariamente castellano, evidenciando el éxito del sistema colonial en el registro de la identidad.
¿Qué papel jugaron los apellidos en el sistema colonial?
Los apellidos pasaron de ser una referencia familiar a reflejar la dependencia económica y la relación con la entidad opresora, siendo utilizados por las fuerzas coloniales para registrar a los indígenas en censos y mercedes.
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- Isabel Simon (Author), 2021, La realidad onomástica indígena latinoamericana. La influencia del contacto e imposición del español, Munich, GRIN Verlag, https://www.grin.com/document/1151265