La dominación árabe y su influencia sobre el desarrollo del castellano


Tesis (Bachelor), 2018

64 Páginas, Calificación: 1,0


Extracto

Índice

1. Introducción

2. Cuestiones y métodos

3. Análisis
3.1. El trasfondo histórico
3.1.1. La Conquista y la evolución de al-Ándalus
3.1.2. La repoblación y la Reconquista
3.2. La situación y el contacto lingüístico
3.2.1. Los mozárabes y el bilingüismo
3.2.2. El avance de los dialectos septentrionales y la transmisión del mozárabe al castellano
3.2.3. La Escuela de Traductores de Toledo
3.3. La influencia árabe en el castellano
3.3.1. Algunas características de la lengua árabe
3.3.2. Léxico (arabismos)
3.3.3. El artículo árabe al
3.3.4. Fonética y mofología
3.4. La influencia árabe en la literatura
3.4.1. Las jarchas
3.4.2. La Aljamía

4. Resultados y síntesis

5. Perspectiva

Bibliografía

Índice de ilustraciones

1. Introducción

El castellano, lengua oficial en España, se desarrolló, como todos los idiomas y dialectos románicos, de forma autóctona. Sin embargo, hasta el comienzo de la Edad Media, la evolución de las lenguas románicas estuvo influida por varios acontecimientos históricos. Con respecto al desarrollo del castellano, uno de los eventos más importantes, fue la invasión de los árabes y la expansión del Islam en la Península Ibérica a partir del siglo VIII. La civilización islámica marcó un hito en la evolución histórica de la Península y caracterizó al castellano como ninguna otra cultura lo había hecho.1

El establecimiento de los musulmanes2 en la Península y la fundación del reino de al- Ándalus, representaron el comienzo de la convivencia de dos culturas, a saber la cristiana y la islámica. Partiendo del sur de la Península Ibérica, la conquista árabe ocurrió en varias etapas. Aunque los musulmanes avanzaron hasta el norte, la influencia lingüística no fue tan intensa en todas partes. Las regiones meridionales estuvieron ocupadas más tiempo, y por lo que allí, la influencia fue más profunda.

Sobre todo, en el léxico del castellano, el árabe dejó sus huellas. De hecho, se encuentran muchísimos términos que proceden del árabe, denominados arabismos. Estos préstamos lingüísticos demuestran el impacto fuerte de los musulmanes y dan información sobre el legado de la cultura oriental. Al lado de los arabismos, el aspecto más característico del árabe en el castellano es probablemente el artículo al, que aparece como prefijo en muchas palabras castellanas. Sobre este fenómeno lingüístico existen varias teorías. Este trabajo se dedicará, entre otras cosas, al discurso del artículo al y expondrá distintas hipótesis.

El periodo que discurre entre los siglos VII/VIII y XV/XVI, no sólo se caracteriza por un cambio notable en la historia de la lingüística románica, sino también en la ciencia y en la tecnología. El intercambio cultural en al-Ándalus favorecía la ampliación de conocimientos, lo que causó enormes progresos científicos y técnicos. Numerosos inventos, por ejemplo en la agricultura, tuvieron su origen en la cultura hispano-árabe, por decirlo mejor, se deben al contacto del Oriente con el Occidente.3

La influencia de la cultura oriental tuvo lugar en varios niveles, tanto en la vida cotidiana como en la política, en el arte y en la gastronomía. De ahí que el patrimonio árabe e islámico, forme una parte esencial del desarrollo y de la identidad de España y sus habitantes. Se necesita analizar el pasado de España para poder mostrar la herencia lingüística y cultural, y así poder apreciarla.

2. Cuestiones y métodos

Este trabajo presenta una vista panorámica sobre el desarrollo del castellano durante y después de la dominación árabe en la Península Ibérica. Se trata de un análisis lingüístico desde la perspectiva diacrónica. Como este tema es tan complejo y propone muchas cuestiones, se concentra en los aspectos centrales más importantes.

Para aproximarse a la temática, en primer lugar se discuten los acontecimientos históricos más relevantes, es decir, se plantea la historia española desde el año 711 hasta 1492. Aquí se echa un vistazo a la evolución y la situación lingüística en al-Ándalus, así como en las zonas repobladas. No obstante, el trabajo de investigación aquí presentado, no pretende exponer la plena historia hispano-árabe con todos los detalles, por lo que los capítulos que tratan el contexto histórico, serán un poco más cortos y superficiales.

El objetivo, es más bien deducir del trasfondo histórico a la situación sociolingüística y por consiguiente al intercambio lingüístico. Especialmente se concentra en la vida cotidiana de la población árabe-románica, que era un factor importantísimo para el intercambio de características culturales y para el desarrollo del castellano. En este contexto, se analiza el bilingüismo y la lengua mozárabe. Después se tratará la Escuela de Traductores de Toledo y su rol significativo para la transmisión lingüística. En consecuencia se exponen los aspectos léxicos, fonológicos y morfológicos del árabe en la lengua castellana. Aquí se planteará la pregunta por qué justamente ciertos elementos fueron transmitidos del árabe. Aparte de eso, este trabajo pretende dedicarse a la etimología, exponer una lista de arabismos escogidos de diferentes campos semánticos.

En este contexto, se hablará brevemente de la toponimia para demostrar la relación entre los cambios lingüísticos y la expansión espacial y temporal de los musulmanes. Entre otros aspectos, el análisis del artículo árabe al representa un capítulo bastante amplio en este trabajo. Refiriéndose a diversas teorías, se intentará averiguar la razón por la que el artículo al se convirtió en prefijo de numerosos términos castellanos. En definitiva se hablará de las jarchas y de la Aljamía, que representan fuentes históricas de gran importancia para su investigación y para aclarar el cambio lingüístico.

De estos objetivos, surgen varias cuestiones que se intentan responder en este trabajo. A continuación me gustaría exponer las tres cuestiones que sirven como preguntas clave para la investigación:

1. ¿Qué procesos llevaban a las modificaciones lingüísticas?
2. ¿Bajo qué condiciones podía tener lugar esta transformación?
3. ¿Qué elementos de la lengua árabe han conservado en el castellano de hoy?

En capítulo 4 se resumen y evalúan los resultados centrales del análisis. Por último se da una vista hacia el futuro.

Con el objeto de llevar a cabo un análisis profundo, me refiero a diferentes autores relevantes, sus exposiciones y puntos de vista. La inclusión de distintas fuentes científicas y la discusión de varias teorías, parecen ser imprescindibles para garantizar un análisis desde una mirada crítica. Las obras principales que se usan como base para la investigación, serán Alatorre (1991), Ineichen (1997) y Lapesa (1984).

Los estudios de los orígenes de la lengua castellana tienen una larga tradición. Gracias a numerosas investigaciones históricas, antropológicas y lingüísticas, existen conocimientos fundamentados sobre el desarrollo del castellano y la influencia de la cultura árabe-islámica. Muchos autores se han dedicado a analizar el impacto de los musulmanes en la España medieval y los elementos lingüísticos que se pueden identificar en el castellano de hoy. Estudios detallados y una gran cantidad de publicaciones hacen posible sumergirse en esta temática. A través de un recorrido histórico de la evolución de la Península Ibérica a partir del siglo VIII hasta el fin de la Reconquista, intentaré acercarme paso a paso a los referidos cambios lingüísticos.

3. Análisis

3.1. El trasfondo histórico

El profeta Mahoma es considerado como el fundador del Islam. Primero fracasó con la intención de la expansión del Islam y de la conversión de la gente y lo expulsaron.4 Sin embargo, el año 622 marcó el comienzo de la cronología islámica cuando Mahoma huyó de la Meca a Medina para fundar un califato y establecer una nueva religión. La expansión del califato y de la doctrina, después de la muerte de Mohama en 632, alcanzó más allá de la Península arábiga.5 Las tribus árabes fueron a la guerra santa y conquistaron Persia, Siria, Sicilia y África del Norte desde Egipto hasta Marruecos.6 En Europa Occidental el impacto islámico comenzó en el año 710 cuando los árabes pisaron el suelo español por primera vez.7 La invasión de los árabes dividió Europa en dos partes, a saber en una cultura cristiana y una cultura islámica.8 Durante casi 800 años los musulmanes ocuparon territorios en la Península Ibérica, hasta que finalmente los Reyes Católicos reconquistaron el Reino de Granada en 1492.9

3.1.1. La Conquista y la evolución de al-Ándalus

La expansión del poder árabe llegó a Europa en el siglo VIII. Partiendo de África, los musulmanes pudieron ocupar casi toda la Península Ibérica en menos de ocho años.10 La escasa organización política de los visigodos, hizo posible a los árabes avanzar hasta el norte. Sólo unos pocos reinos cristianos, como Navarra, Castilla y León, Aragón y Cataluña se mantuvieron. En el año 711 Tarik ibn Ziyad, desembarcó con su ejército en Gibraltar y así empezó el cortejo triunfal de los árabes en la Batalla de Guadalete.11 Con un ejército de 7.000 hombres y con el apoyo de 5.000 berberiscos, Tarik ganó contra los visigodos cerca de Jerez de la Frontera. Combates entre el rey visigodo y la aristocracia favorecieron la conquista de la península.12 Primero sólo llegaron soldados, luego también familias.13 Ya en el año 718 los musulmanes habían conquistada casi toda la Península Ibérica.14

Durante la Dinastía Omeya, el centro del Islam fue Damasco, después bajo los abasíes, que relevaron a los omeyas, Bagdad se desarrolló como centro del poder islámico.15 Sin embargo, en 756 Abderramán I se desprendió y fundó el Emirato de Córdoba, también conocido como al-Ándalus.16 ‘Al-Ándalus’ es el nombre para las regiones en la Península Ibérica bajo dominio árabe hasta la Reconquista. Se supone que la denominación se refiere al estrecho cerca de Tarifa entre África y la Península Ibérica y viene del lat. portu wandalu que significa ‘puerto de los vándalos’.17

La Batalla de Covadonga en el año 718 fue la primera derrota para los musulmanes, cuando los visigodos al mando de Don Pelayo ganaron contra el ejército árabe.18 En el Reino Franco, Carlos Martel pudo resistir a los árabes; este acontecimiento del año 732 está conocido como la Batalla de Poitiers y Tours y es la primera derrota para los árabes desde el comienzo de su paseo triunfal.19

La Conquista de los musulmanes de la Península Ibérica fue, como en otros países, extremadamente rápida. Esto no se debe a que los árabes tenían un ejército muy fuerte, sino a que la gente conquistada aceptaba el Islam rápidamente y la nueva religión no entraba en conflicto con otras religiones. Vernet (1984) explica que el cristianismo ni siquiera estaba enraizado profundamente en la Península Ibérica, ya que todavía había muchísimos paganos. Aparte de esto, los cristianos y judíos apreciaban la autonomía que los árabes les daban. También muchos se decidieron convertirse al Islam porque esto significaba, generalmente, un ascenso social.20 Frente a los cristianos y judíos sometidos, los árabes eran muy tolerantes, puesto que fueron considerados como ‘gente del libro’ así como los musulmanes.21 Los cristianos que se convirtieron al Islam, lo hicieron voluntariamente.22 Se toleraban todas las creencias, sea la islámica, la cristiana, la judía, la ortodoxa y asimismo a los ateos.23 No había ninguna censura de los árabes y tampoco querían hacer a los cristianos abandonar su religión. Incluso, en la ciudad de Córdoba en el año 839, los cristianos celebraron un concilio sin molestia de los árabes. No obstante, Vernet (1984) también destaca la islamización; es decir que sí había la intención de convertir a la gente hispánica al Islam si bien en la mayoría de los casos no a la fuerza.24 Menéndez Pidal (1980) explica que al comienzo la convivencia entre la gente musulmana y la población románica, no era tan pacífica como frecuentemente se afirma. El primer período del dominio árabe, que comprende el siglo IX, se caracterizaba por rebeldía y movimientos autonomistas de los romances. Los cristianos intentaban mantener la unidad religiosa, como señaló el Concilio de Córdoba ya mencionado antes.25 El auge del dominio árabe se sitúa a mediados del siglo IX. En aquel período se mostraba que la cultura islámica desbancaba más y más al cristianismo.26

Los árabes llevaron a Europa una cultura superior. Sobre todo en el sur de la Península Ibérica, la islamización tuvo una gran influencia en la arquitectura, el arte y por supuesto en la lengua.27 Córdoba se convirtió en el centro de la civilización árabe-islámica. La agricultura, el comercio y la industria prosperaban en al-Ándalus.28 Además, los musulmanes eran precursores en las matemáticas, la filosofía, la alquimia, la astrología y la medicina etc. Asimismo, tenían contactos intensos con otras culturas, como la griega, la bizantina y la cultura persa, cuyos conocimientos también influyeron la civilización árabe.29 En contraposición al cristiano europeo, en las ciudades islámicas, como Córdoba, el Cairo o Damasco se desarrollaron grandes bibliotecas con colecciones muy amplias.30 Asimismo, la administración pública de los árabes con sus instituciones, estaba más desarrollada que la de los europeos.31

3.1.2. La repoblación y la Reconquista

El último período de al-Ándalus se caracterizó por grandes movimientos de migración. El primer acontecimiento de migración se atribuye a las tribus de África, a saber a los almorávides y los almohades que invadieron en la Península Ibérica; los almorávides desde el año 1099 y después los almohades a partir de 1146. Los almorávides, eran un pueblo radical animado por un fanatismo religioso que empezaron a apresar y perseguir a la gente cristiana de al-Ándalus. Por consiguiente, muchos cristianos fueron expulsados de al- Ándalus e inmigraron a otros reinos de la península más septentrionales, lo que provocó el segundo movimiento de masas, también conocido como la repoblación. Los almohades, que relevaron a los almorávides, eran más radicales e intolerantes aún. En una revuelta en Granada en 1164, se exterminó a casi toda la población cristiana. Entonces, Menéndez Pidal (1980) claramente relativiza la tolerancia frente a los cristianos y expone que sí había conflictos ideológicos y que estos, no siempre se resolvían sin violencia.32

De hecho, la Reconquista ya empezó entre los siglos VIII y IX, cuando asturianos, cántabros y francos avanzaron hacia el sur.33 En el siglo XI se dividió al-Ándalus en pequeños reinos, llamados “taifas”, como consecuencia de disputas políticas. Debido a estas, y otras cuestiones de poder, también había combates entre las taifas lo que favoreció la reconquista cristiana de la Península Ibérica.34 Por consiguiente, los reyes de las taifas pidieron ayuda a los almorávides de Marruecos; y los almohades intentaron unir las taifas a la fuerza, sin embargo, no pudieron evitar la Reconquista.35

Al igual que la conquista árabe, también la reconquista cristiana ocurrió en varias etapas. En 1085 los cristianos reconquistaron Toledo bajo el rey Alfonso VI, en el año 1118 invadieron Zaragoza.36 Con la victoria de los reyes cristianos en la Batalla de Las Navas de Tolosa en 1212, seguía la decadencia de la hegemonía árabe. En consecuencia, en el siglo XIII Fernando III avanzó hasta Córdoba y Sevilla. El poder árabe se redujo a la dinastía Nazarí en Granada, donde Mohammed I construyó la Alhambra. Primero los cristianos toleraban la existencia de la población islámica en la Península Ibérica. No obstante, después de la caída del Reino de Granada en 1492, los Reyes Católicos Fernando II de Aragón e Isabel I de Castilla obligaron a los árabes, así como a los judíos, a bautizarse. El año 149237 marca el fin de la dominación árabe en España.38

La reconquista de las regiones islámicas tuvo por resultado la reorganización de las zonas lingüísticas en la Península Ibérica. El castellano, que tuvo su origen en los montes de Cantabria, pudo extenderse hacia el sur.39

3.2. La situación y el contacto lingüístico

La expansión y consolidación del Islam en el suroeste de Europa sustituyó el cristianismo, sin embargo, algunos mantuvieron su fe. A pesar de creencias diferentes, la gente en al- Ándalus vivía en paz, o sea, aquella época se caracteriza por la convivencia de dos culturas.40 Se supone que 50.000 musulmanes vinieron a la península mientras que cinco a seis millones ibero-romanos habitaron en al-Ándalus.41 Cuando se habla de ‘árabes’ en aquel tiempo, se entienden varios pueblos del Oriente, o sea los pueblos de los países que conocemos hoy en día como Arabia, Yemen, Irak, Siria, Egipto y Marruecos.42 Además de los árabes, también bereberes de África septentrional poblaron la península, a saber sobre todo el campo. Los bereberes eran subordinados de los pueblos árabes, aunque eran más en cuanto al número de habitantes.43 Los berberiscos, también llamados ‘mudos’ o ‘silenciosos’ (ár. al-hurs) ya que no sabían comunicarse en árabe.44 En los primeros años, los conquistadores llegaron a la Península Ibérica sin mujeres, por lo que la gente se mezclaba en parte.45 Como dice Lapesa (1984): “Los árabes, sirios y berberiscos que invaden la Península [...] se casan con hispano-godas, toman esclavas gallegas y vascas.”46 Casamientos entre románicos y musulmanes eran corrientes. En Granada, por ejemplo, en el año 1311 sólo se contaban 500 árabes ‘de pura raza’ de 200.000 habitantes que había en total.47

El contacto entre el romance48 y el árabe funcionaba en varios niveles. Ineichen (1997) expone tres tipos de contactos lingüísticos del árabe con la lengua románica: Primero, los contactos en comunidades multilingües donde se hablaba el árabe al lado de otra lengua, como fue el caso en al-Ándalus. En segundo lugar describe los contactos en ocasiones. Aquí pone de ejemplo las relaciones comerciales en la zona mediterránea. Y, por último menciona los contactos en el contexto científico, o sea, traducciones de textos sin un entorno árabe.49

3.2.1. Los mozárabes y el bilingüismo

La situación geopolítica en el siglo XI impedía la comunicación entre la población románica del sur y los hispanohablantes del norte. A causa de la división de la península en una parte cristiana y otra islámica, se formaron dos áreas lingüísticas que se desarrollaron independientemente.50 Los cristianos que vivían en al-Ándalus bajo el dominio árabe se les conocían como mozárabes. El término ‘mozárabe’ (de ár. musta’rabí) significa sencillamente ‘arabizado’. Algunos de los mozárabes se convirtieron al Islam; estos eran los muladíes. El término ‘muladí’ viene de ár. muwallad que significa ‘el adoptado’. Solo al comienzo de la subida al poder hubo intentos de obtener la independencia. Los mozárabes que habitaban en las regiones conquistadas estaban fuertemente arabizados pero no abandonaban su lengua románica aunque admitieran arabismos. A veces también bautizaban a sus hijos con nombres árabes.51

La situación lingüística en al-Ándalus era bastante compleja, ya que de hecho, coexistían cinco lenguajes que se deben tomar en consideración. En primer lugar, estaba el idioma de los mozárabes que fue la continuación del latín visigótico. Aparte de eso, el árabe influyó indirectamente esta lengua.52 Más exactamente, bajo el mozárabe, también llamado ‘romance andalusí’, se entienden varios dialectos románicos que se distinguían del romance del norte de la península a causa de la influencia árabe.53 El mozárabe servía como lenguaje oral de la población románica en al-Ándalus.54 Debido al aislamiento de los mozárabes en el reino islámico, no había tantas diferencias dialectales como en el norte cristiano.55 Sin embargo, sí existían muchas variedades de la lengua mozárabe, por una parte porque el territorio donde se la hablaba era bastante extenso y, por otra porque el mozárabe se sostenía por varias épocas.56

Por lo demás, existían muchas variedades del árabe vulgar. A parte de divergencias regionales, había diferencias entre las ciudades y el campo. Los dialectos del árabe vulgar incluían préstamos de la lengua románica tomados de la gente mozárabe.57 El origen del árabe andalusí es el árabe antiguo. Mientras el árabe clásico seguía desarrollándose después de la Reconquista, los elementos del árabe antiguo en la lengua castellana quedaron conservados. Por este motivo, en el castellano de hoy existen formas lingüísticas árabes que no se encuentran en el árabe actual.58

Durante del dominio islámico en la Península Ibérica se desarrolló un bilingüismo coloquial, tanto el pueblo románico como los árabes eran bilingües. Ineichen (1997) habla de una ‘simbiosis árabe-románica’. Por un lado los románicos hablaban el dialecto románico- mozárabe y por otro lado, también sabían comunicarse en árabe vulgar.59 A menudo los mozárabes sabían hablar árabe mejor que romance.60 De la misma forma, los musulmanes sabían hablar romance, además del árabe, al comunicarse se mezclaban las dos lenguas. Este proceso se llama Code-switching 61 y bajo este término, se comprende la alternancia de códigos. Se diferencia entre la alternancia de códigos intersentencial, si una persona cambia la lengua de frase a frase, y la alternancia de códigos intrasentencial, es decir si una persona utiliza dos lenguas distintas en la misma oración. La lengua que se suele usar durante la comunicación depende del contenido de lo dicho, es decir, qué contenido asocia la persona con el idioma. Pero también puede depender de circunstancias externas, como la presencia de ciertas personas o ciertos lugares. En todos casos se necesitan por lo menos dos personas bilingües para una situación comunicativa de la alternancia de códigos. Frecuentemente el Code-Switching es parte de las comunicaciones habituales en una sociedad multi- o bilingüe, como teníamos en al-Ándalus.62 Sin embargo, de todos modos, no se puede afirmar que cada habitante de al-Ándalus supiera ambos lenguajes. Como Alatorre (1991) explica: “Se conocen casos de altos funcionarios cuya lengua materna era el romí, o romance, y casos de musulmanes piadosos que no sabían hablar el árabe.”63

Eran los jóvenes mozárabes que primero adoptaban elementos del idioma árabe y costumbres orientales. Un autor de aquella época, lamentó que los mozárabes estuvieran a punto de olvidar su propia lengua. En palabras latinas escribió: “Heu pro dolor! linguam suam nesciunt christiani et lenguam propiam non advertunt latini!” No obstante, pese a que el árabe empezó a dejar sus huellas en la cultura y lengua de la Península Ibérica, esto no significó que los mozárabes dejaban de hablar el dialecto romance entre sus semejantes. Se da por confirmado el hecho de que el mozárabe dominara en las comunicaciones entre la población hispano-árabe, o sea en comunicaciones informales.64 Es decir que el mozárabe era un lenguaje poco cultivado, determinado por la comunicación cotidiana y no usado en la literatura. La evolución del mozárabe se quedó estancada por lo que también disponía de muchos arcaísmos.65 Como Menéndez Pidal (1980) describe el lenguaje mozárabe: “El mozárabe, quedando relegado a la intimidad casera, se conservó casi en el estado en que se hallaba al hundirse la monarquía visigoda [...].”66 Este hecho parece ser la razón por la que este dialecto podía imponerse al árabe vulgar y mantenerse.

Sin embargo, como hemos mencionado antes, la población hispano-árabe era bilingüe y los mozárabes asimismo sabían el dialecto árabe vulgar. El hecho del bilingüismo en al-Ándalus a menudo era puesto en duda en la ciencia, pero existen documentos históricos que lo confirman.67 Como un viajero del Oriente dijo en aquella época: “La lengua que hablan los de Occidente es arábiga, si bien oscura y difícil de entender, distinta de las que hemos mencionado de otras regiones; tienen además otra lengua semejante o relacionada con la romí.”68

Otro grupo en la sociedad andalusí, que era relevante para el intercambio lingüístico, fue el representado por la población judía. Los judíos sabían hebreo, a veces también arameo; y además, los sabios hablaban árabe.69

Al lado de los lenguajes orales no se deben desatender los lenguajes literarios, el árabe de lenguaje culto, es decir, el árabe clásico que solían usar los musulmanes sabios en la escritura o literatura. Además, los judíos utilizaban el árabe de lenguaje culto, pero lo escribían con letras hebreas. El lenguaje de la ciencia y liturgia de los cristianos era el latín. No obstante, también las dos variantes coloquiales se establecían en los lenguajes cultos, por lo que tenían influencia en la escritura.70

Resumiendo, se puede decir que en al-Ándalus existían dos lenguajes orales, que eran mozárabe y el dialecto árabe-vulgar y tres lenguajes cultos, que eran árabe clásico, latín culto y el hebreo de los judíos.71 No obstante, a pesar de que se usaban varios lenguajes en al- Ándalus cabe destacar que el árabe clásico siempre fue el idioma oficial, o sea la lengua del poder político, de la cultura y de la religión islámica.72 Se puede hablar de una diglosia: El árabe vulgar y el mozárabe como lenguajes informales se oponían al árabe culto prestigioso.

3.2.2. El avance de los dialectos septentrionales y la transmisión del mozárabe al castellano

La arabización era más profunda en las regiones meridionales que en las del norte de la Península. La distinta duración de la hegemonía árabe tuvo efectos más o menos fuertes en el idioma, así lo que demuestran las denominaciones para pueblos y aguas. Los ríos en los valles grandes, por ejemplo, dan información sobre la intensidad de la arabización. Se llaman, de norte al sur, Ebro (de lat. Hiberus), Duero (de lat. Duris), Tajo (de lat. Tagus, pero con pronunciación árabe G>g), Guadiana (una construcción de ár. wadl y lat. anas) y Guadalquivir (una denominación absolutamente árabe, de ár. wüdlal-kabir que significa ‘el río grande’). Entonces, se puede ver que los elementos de la lengua árabe en las denominaciones geográficas aumentan del norte al sur.73

El valle poco poblado del Duero era el límite entre al-Ándalus y los reinos cristianos en el norte hasta el comienzo de la Reconquista en el siglo XI. Los reinos en el norte, más exactamente la región entre Santander y Castro Urdiales, son considerados como el origen del castellano,74 los textos más antiguos del castellano provienen de allá.75

[...]


1 véase Ineichen 1997: 1

2 Los términos ‘árabes’ y ‘musulmanes’ se usan como sinónimos en este trabajo. Se articula expresamente que la denominación ‘musulmán’ no se usa con ninguna intención racista, sino de manera completamente neutral.

3 véase Ineichen 1997: 3

4 véase Vernet 1984: 11

5 véase Bangert 2016: 78s.

6 véase Lapesa 1984: 129

7 véase Guichard 2013: 78

8 véase Deutschmann 1971, citado según Ineichen 1997: 3

9 véase Edelmayer 2013: 129

10 véase Gogazeh 2007: 77

11 véase Guichard 2013: 77s.

12 véase Bollée & Neumann-Holzschuh 2003: 43

13 véase Bollée & Neumann-Holzschuh 2003: 44

14 véase Alatorre 1991: 72

15 véase Bollée & Neumann-Holzschuh 2003: 43

16 véase Alatorre 1991: 74; Guichard 2013: 77s.

17 véase Lapesa 1981, citado según Ineichen 1997: 16

18 véase Bollée & Neumann-Holzschuh 2003: 43

19 véase Guichard 2013: 79; véase Vernet 1984: 13

20 véase Vernet 1984: 30s.

21 véase Guichard 2013: 79; Kontzi 1982, citado según Bollée & Neumann-Holzschuh 2003: 43

22 véase Alatorre 1991: 77

23 véase Vernet 1984: 19

24 véase Vernet 1984: 14s.

25 véase Menéndez Pidal 1980: 416s.

26 véase Menéndez Pidal 1980: 420

27 véase Guichard 2013: 78

28 véase Lapesa 1984: 130

29 véase Bollée & Neumann-Holzschuh 2003: 45

30 véase Petrosjan 1995, citado según Ineichen 1997: 3

31 véase Kontzi 1982, citado según Ineichen 1997: 3

32 véase Menéndez Pidal 1980: 425s.

33 véase Bollée & Neumann-Holzschuh 2003: 44

34 véase Guichard 2013: 92s.

35 véase Alatorre 1991: 75; Bollée & Neumann-Holzschuh 2003: 44

36 véase Guichard 2013: 92; Lapesa 1984: 131

37 1492 representa un año clave con algunos acontecimientos tan importantes en la historia española. Además de la caída de la Dinastía Nazarí se expulsaron a los judíos de España, se descubrió América y apareció la primera gramática española de Antonio de Nebrija. (véase Edelmayer 2013: 125; 145)

38 véase Guichard 2013: 99-107

39 véase Bollée & Neumann-Holzschuh 2003: 42

40 véase Lapesa 1984: 129

41 véase Kontzi 1982, citado según Bollée & Neumann-Holzschuh 2003: 44

42 véase Mekinassi 1965, citado según Gogazeh 2007: 77

43 véase Bollée & Neumann-Holzschuh 2003: 44

44 véase Ineichen 1997: 13

45 véase Lapesa 1984: 129

46 Lapesa 1984: 129

47 véase Alatorre 1991: 77

48 Bajo el ‘romance’ se entienden todos los dialectos o idiomas derivados del latín. En la Edad Media el romance era una lengua vulgar y servía como lenguaje oral por lo cual se distinguía del lenguaje culto, a saber el latín. (véase Cenname 2016: 4)

49 véase Ineichen 1978, citado según Ineichen 1997: 12

50 véase Altorre 1991: 87

51 véase Alatorre 1991: 77s.

52 véase Alatorre 1991: 87

53 véase Galmés de Fuentes 1995; citado según Bollée & Neumann-Holzschuh 2003: 46s.

54 véase Koch & Oesterreicher 1990, citado según Bollée & Neumann-Holzschuh 2003: 47

55 véase Alatorre 1991: 87

56 véase Cenname 2016: 4

57 véase Lapesa 1984: 131s.

58 véase Fórneas 1994, citado según Ineichen 1997: 14

59 véase Ineichen 1997: 22

60 véase Bollée & Neumann-Holzschuh 2003: 45

61 véase Ineichen 1997: 22

62 Véase Kabatek & Pusch 2011: 186s.

63 Alatorre 1991: 77

64 véase Menéndez Pidal 1980: 417ss.

65 véase Menéndez Pidal 1980: 434

66 Menéndez Pidal 1980: 434

67 véase Menéndez Pidal 1980: 422s.

68 de Leiden 1906, citado según Menéndez Pidal 1980: 422s.

69 véase Ineichen 1997: 14

70 véase Ineichen 1997: 22

71 véase Bollée & Neumann-Holzschuh 2003: 47

72 véase Viguera Molins 2002: 45

73 véase Ineichen 1997: 23s.

74 véase Glick 1991, citado según Ineichen 1997: 25; véase Zavadil 2016: 30

75 véase Ineichen 1997: 25

Final del extracto de 64 páginas

Detalles

Título
La dominación árabe y su influencia sobre el desarrollo del castellano
Universidad
University of Vienna  (Institut für Romanistik)
Calificación
1,0
Autor
Año
2018
Páginas
64
No. de catálogo
V975776
ISBN (Ebook)
9783346326157
Idioma
Español
Etiqueta
influencia árabe, cultura hispano-árabe, lengua española, mozárabes, desarrollo del castellano, al-Ándalus, arabismos, Aljamía, jarchas, artículo árabe al, bilingüismo
Citar trabajo
Dominik Prinz (Autor), 2018, La dominación árabe y su influencia sobre el desarrollo del castellano, Múnich, GRIN Verlag, https://www.grin.com/document/975776

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